Tras La calle del Adiós, trabaja en un western
en clave de comedia titulado The Frisco Kid ( El Rabino y el Pistolero),
del director Robert Aldrich, junto a Gene Wilder que encarna
el papel de rabino. La cinta fue un suicidio comercial para sus productores,
en una época en que los westerns se consideraban un género
muerto, quizás el único que podía permitirse rodar
una película del Oeste era Clint Easwood y aún
así, existía un cierto riesgo.
No parecían ir muy bien las cosas para Harrison Ford,
tras el fracaso de El Rabino y el Pistolero, su vida privada
también sufre un duro golpe tras diecisiete años de matrimonio
y dos hijos en común, se separa de su esposa Mary Marquandt.
Su próxima película
sería la segunda parte de La Guerra de las Galaxias,
The Empire Strikes Back (El Imperio Contraataca), dirigida
por Irvin Kershner.
La realización de la película se hizo bajo grandes problemas,
las escenas del principio del filme se rodaron en Noruega, con un tiempo
de mil demonios.
Las escenas de las batallas con maquetas y las animaciones por ordenador,
obligaron a los técnicos de la película a inventar una
cámara a la que llamaron Empireflex.
Las relaciones entre
los miembros del rodaje eran malas, pero a Ford no le afectó
en lo más mínimo y realizó su trabajo como el gran
profesional que es. Además, se hizo amigo de Lawrence Kasdan
uno de los guionistas de la película, que le comentó a
Ford sobre un guión que estaba escribiendo de un arqueólogo
que portaba sombrero y manejaba un látigo.
El 21 de mayo de 1980, se
estrena en Estados Unidos, El Imperio Contraataca, todos
los fans de Star Wars acudieron en masa a los cines de
Norteamérica donde en el transcurso de pocas semanas se recaudaron
más de 18.000.000.000 de pesetas. La película ganó
dos Oscars, uno al mejor sonido y el otro como no a los efectos especiales.
El final del filme da pie a una tercera parte, a Han Solo lo congelan
y a Luke Skywalker le dejan manco y, además, Dark Vader le dice
que es su padre. Todas estas cuestiones sin resolver darán pie
a la tercera entrega de la saga, El retorno del Jedi.
La idea del personaje de Indiana
Jones, rondaba en la cabeza de George Lucas desde el año
1971, pero no fue hasta 1977, cuando coincide con Steven Spielberg
durante unas vacaciones en Hawai, cuando Indiana empieza a tomar forma.
Por cierto, Indiana era como se llamaba el perro Pastor Alemán
de George Lucas.
El personaje estaba inspirado en seriales de televisión de los
años 40 y 50, y también en una película protagonizada
por Charlton Heston en 1954, El Secreto de los Incas.
Tras el fracaso de la película
de Spielberg, 1941, se empieza a trabajar en la búsqueda
del protagonista, no fue fácil, el tiempo corría y no
encontraban al actor que diese la talla, como último recurso
se pensó en Tom Selleck, pero el actor acababa de firmar
un contrato para rodar una serie de televisión llamada
Magnum Detective Privado. Así estaban las cosas cuando
una noche, en un pase privado antes del estreno de El Imperio
Contraataca, Spielberg lo ve con claridad, Harrison Ford
es el actor perfecto para encarnar al doctor Jones, llamó a Lucas
por teléfono y este le dijo que el también había
pensado lo mismo, de esta manera y con este personaje, Harrison Ford,
se hará uno de los actores más populares del mundo.
Para la preparación
del filme los tres, Harrison, Spielberg y Lucas, investigaron y estudiaron
todo lo relacionado con los años 30 y la arqueología de
aquel período. Los exteriores, se rodaron en la selva del Perú,
las islas Hawai, Francia y el Sahara.
Una de las escenas más peligrosas y complicadas de Raiders
of the Lost Ark (En busca del Arca Perdida), fue aquella, en
la que los personajes se encuentran rodeados de serpientes, dos domadores
se encargaron de mantener a raya a los reptiles, además, por
si acaso, dos médicos con un pequeño hospital móvil,
se encontraban presentes.
Ford, enfermó de disentería,
precisamente cuando tenía que rodar una escena en la que luchaba
con un enorme árabe armado con una no menos enorme cimitarra.
Puesto que su cuerpo no estaba para mucho movimiento y la escena requería
bastante acción, Ford se las ingenio para convencer a Spielberg
para que probaran una idea que había tenido, mientras el árabe
hacia el tonto con la cimitarra, Indiana va al grano se saca el revolver
y lo deja seco de un tiro. Probaron y la escena le gusto tanto a Spielberg
que la repetirá en la siguiente entrega de la saga, poniéndoselo
más difícil a Jones, esta vez el arma no tendrá
balas.
El estreno del filme en EEUU,
se produce el 12 de julio de 1981, Indiana Jones, es el
nuevo héroe que arrasa en taquilla. Tras la estela de Indiana,
se realizarán un montón de películas y series de
televisión. De ellas podemos destacar, Las Minas del Rey
Salomon, donde encontramos a una joven Sharon Stone,
La Gran Ruta hacia China, un intento de Tom Selleck
de recuperar algo que había perdido para siempre,
Tras el Corazón Verde, una de las mejores por su originalidad.
En televisión, aparece la serie El Mono de Oro.