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En Europa... el conocimiento
del té no se sabe a ciencia cierta cuándo llega aunque
se supone que se tenían noticias de su existencia a través
de los viajeros y misioneros en China y Japón, así
como a través del contacto con loa árabes que lo conocían
desde el siglo IX.
La primera noticia aparece en el libro titulado "Navigatione
et viaggi", publicado en venecia en 1559 por Giambattista Ramusio.
Pero son los portugueses a través del centro comercial que
establecen en la isla de Macao en 1557 los que comienzan su introducción
en Europa. Un poco más tarde son los holandeses, a partir
de 1610 los que importan el té desde Japón, primero,
y desde China más tarde, distribuyendo las hojas en Holanda,
Francia y Alemania.
El primer té que llegó a Rusia fue un regalo de los
chinos al zar Alexis en 1618, iniciándose algo más
tarde un intenso tráfico de caravanas de camellos entre China
y Rusia, tardando en llegar el té de 16 a 18 meses.
En Gran Bretaña en
1658 un comerciante de Londres llamado Thomas Garraway y propietario
de una tienda situada en Exchange Alley, en la city, publicó
en el periódico "Mercurius Politicus" el siguiente
anuncio: " La excelente bebida de china aprobada por todos
los médicos y llamada Tcha por los chinos, Tay por otras
naciones, o más conocida como Té, de venta en Sultaness
Head, Café situado en Sweetings Rents, cerca del Royal Exchange,
Londres".
En 1662 se casó el rey Carlos II con la princesa portuguesa
Catalina de Braganza que era una entusiasta consumidora de té
y quien introduce la bebida entre la corte británica.
En el siglo XVIII el té se convirtió en la bebida
más popular en Gran Bretaña llegándose a consumir
en 1791 un total de 6.379 toneladas.
Hasta principios del siglo XIX el té se tomaba a cualquier
hora del día, en especial a la noche, no existiendo la costumbre
actual del "afternoon tea", cuya invención se atribuye
a la duquesa de Bedford que un día por la tarde encontrándose
desfallecida pidió que le sirviesen una taza de té
y un ligero tentempié, el cual le sento tan bien que comenzó
a invitar a sus amistades por la tarde para degustar la bebida,
pasteles y sandwiches, popularizando la costumbre inglesa actual
del "afternoon tea".
Los ingleses descubrieron en el alto Assam árboles autóctonos
de té y Charles Bruce, empleado de la companía británica
de las islas occidentales estableció plantaciones que exportaron
a Gran Bretaña por primera vez en 1838. Las plantaciones
se extendieron pronto a Darjeeling, Cachar y otras regiones del
norte de la India y, a partir de 1870, a Ceylán.
Los barcos tardaban entre 12 y 15 meses en transportar los cargamentos
de té desde la India a Gran Bretaña, hasta que en
1845 empezron los transportes en unos veleros llamados Clíperes
que acortaban el viaje hasta los 4-5 meses.
Es conocido el protagonismo del té en el proceso de independencia
de Norteamérica cuando en Boston se produjeron los incidentes
denominados "Boston Tea Party", el 16 de diciembre de
1773, en los que patriotas americanos, disfrazados de indígenas,
arrojaron la carga del barco británico Dartmouth que trataba
de introducir en el puerto de Boston un cargamento de hojas de té
tras la promulgación por el Parlamento Británico del
"Acta del Té" que concedía el derecho exclusivo
de venta del producto en América a la británica Compañia
de las Indias, en detrimento de los industriales y comerciantes
locales.
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