DE KHERK-HAAK O EL DE LA PIEL AZUL
   Zorgon

   1.Akathon
Durante la edad de los misterios en la antiquísima Delta, existió un poderoso reino, era conocido como el imperio de el electro, era Mekara. Fundada por los príncipes del valle de Azerfhaya, Mekara era un pequeño asentamiento de los nobles de todo el Delta, su única importancia eran los sagrados concilios que se celebraban por los sacerdotes, hasta que los conflictos por el báculo del sol declinaron en la guerra del desierto gris. Ante esta situación Duhatep el sacerdote de Tera, usa el báculo para incendiar un tronco seco que se encontraba en la plaza de Doerep, y una vez encendido el místico fuego verde destruye el báculo y Mekara se convirtió en un punto de interés para todos los ambiciosos.
El príncipe Karehopsis III proclama a la región del Mekara como su nuevo reino, se desposa con la princesa de Katyul, heredera y protectora de las manos del sol y así se crea el imperio de Mekara. Con el tiempo sus ciudades se volvieron las mas prosperas del Delta gracias a que poseían las reliquias que hacían que el todo el Delta no cayera ante las arenas del desierto. Una de ellas era el fuego verde, un fuego que tenia vida, que contenía un poder y una energía tan fuerte como la del sol, calentaba a las ciudades fieles en las noches mas frías, y su flama resistía hasta las lluvias mas torrenciales, pero era terriblemente débil ante la arena, daba potencia a los ejércitos y el rey que la poseyera tendría una vida sana y longeva; Los otros dos eran las manos del sol, una de ellas es la mano fría del sol, esta reliquia era muy hermosa, hecha de un cristal azul, tallada finamente con las victoria de Riak sobre la oscuridad del occidente y su renacimiento por el este, sus uñas eran de esmeralda y tenia 2 anillos de plata en cada dedo, la palma estaba recubierta de turquesa y diamantes y una mística perla en su interior, era capaz de contrarrestar las inclemencias del clima, y hacia al Delta fértil y prospero y lo mantenía oculto del mundo exterior; la otra era la mano ardiente del sol, era una reliquia horrible, de un color marrón y carmín, hecha con los huesos de los infieles y pieles petrificadas, las cuales tenían la inscripción del como el solo moría en el occidente derrotado al final de un día de batallas, sus uñas eran las costillas de la pantera de Akhetaa, tenia colmillos incrustados y también en su palma había un diamante místico; esta es la mas misteriosa de las reliquias místicas, se decía que quien la tocara tendría mala suerte, y que esta maldición contagiaría a todo su linaje, nadie sabia porque era tan atesorada por Mekara, también dicen que tenia la habilidad de juzgar a las personas por su alma, se utilizo varias veces como un juez imparcial, aquellos que eran encontrados culpables eran calcinados por la mano, muy pocos eran los que sobrevivían a tan inmenso calor y si lo lograban tendrían dolorosas quemaduras para tu su vida.
Con estas reliquias dadas por el mismo sol al fin concentradas en Mekara harían de esta época el apogeo del Delta, pero pronto la ambición de un hombre haría que este esplendor desapareciera estrepitosamente.
Aethoken, el maldecido del santuario, engendro un hijo con extrañas fuerzas orientadas hacia la oscuridad. Durante su persecución dejo a su hijo en una la casa de un cacique de Fayun. El cacique crió al niño al que llamo Kerk-Haak y lo instruyo para que se convirtiese en sacerdote pues su complexión era delgada y tenia una pierna mas larga que otra, además de ser de movimientos torpes y enfermizo lo cual le imposibilitaba entrara al ejercito. Al lograr entrar a el templo de Huthotep se dice que lograba sobresalir sobre los demás aprendices, y se caracterizaba por tener ideas muy radicales, pero a nadie le importo, al lograr recibirse de sumo sacerdote cuentan las crónicas de Duhle- Ghazahi que desapareció por una quincena de días y que reapareció totalmente cambiado.
Se le encomendó la gloriosa Akathon por su excelente desempeño y por la ayuda que había brindado a los afectados por la plaga de Kayefi. Durante la guerra de las manos da información los aliados del delta fértil sobre las debilidades de cada ciudad de Mekara, aunque aun se desconoce la causa de su traición.
Las ciudades de Mekara eran esplendorosas y fuertes cada una de ellas , pero la mas esplendorosa ciudad de este reino fue la que el faraón elegiría para vivir, Akathon, la ciudad donde el sol es fresco como el agua, dentro de su gruesa muralla todo parecía perfecto, en medio de su inmensidad se levantaba un bosque tropical, un oasis que era nutrido por “la mano fría del sol” ,este oasis brindaba agua a todas las ciudades del potente imperio, en sus calles no hay mendigos, y la gente transita tranquilamente, no había epidemias ni hambrunas y estaba en medio de la nada, lo cual hacia a los enemigos pensar 2 veces antes de tratar atacar, por lo cual la paz estaba garantizada y gracias a la mano fría del sol todo el año se podía cultivar y cosechar, era imposible que el hambre azotara a los de Akathon, tenia 4 pirámides de mármol, y gigantescos templos para cada uno de los dioses, pero en especial resaltaba el templo al dios Riak del sol, un inmenso templo, cuya sombra era capaz de apagar el fuego de Setteh, sostenida por mil pilares de oro con gemas y rubís, , jardines en los cuales crecen hermosas plantas, dátiles, con una inmensa puerta hecha del metal que Riak dio a los mortales el electro, la combinación de oro y plata, con murales hechos de piedras preciosas, cerraduras de amatista y esmeraldas y un picaporte de colmillos de bestias, pero lo que hacia especial a este templo era su torre mas alta en la cual se encontraba ardiendo el fuego verde que fue mandado especialmente de Riak, el sol para su ciudad predilecta.
Pero al paso de las centurias la imponente Akathon estaba sufriendo un terrible declive, la ambición de los demás reinos del Delta quienes habían declarado la guerra a el Mekara , en una alianza hecha junto con las criaturas del desierto, los armadillos y los interminables dunak. La alianza del Delta Fértil empezó a conquistar cada una de las ciudades del imperio del electro, gracias a la información que les daba Kerk-Haak, hasta quedar sitiada Akathon, ya avanzada la guerra los agentes del faraón descubren que Kerk-Haak había servido de espía a la alianza y traicionado a Mekara y a su emperador y así fue como la alianza de Delta Fértil había podido llegar hasta ahí, una vez derrotados los invasores por el largo sito, la sed, el hambre y la locura se retiraron a curar sus heridas, por esta ocasión Akathon logró sobrevivir.
E inmediatamente como el rey Meriakth II tomara de nuevo su trono, llevo a el sacerdote traidor a un juicio ante la “mano ardiente del sol” para que el mismo Riak lo juzgara, la mano lo toco, el calor que se sintió en la sala del juicio era sofocante, mientras tanto el traidor ardía, su piel se tornaba azul, sus alaridos estremecieron hasta a los guardias de mas fuerte carácter que habían visto muchas cosas atroces en su vida, algunos jueces y sacerdotes desfallecieron, las doncellas y los niños fueron desalojados de inmediato, el traidor ardió por horas pero misteriosamente no murió, algo que para siempre lamentaría, y fue desterrado por los sacerdotes y abandonado y repudiado por los antiguos reinos invasores fue condenado a vagar por los desiertos milenarios.

   2.El pacto de la Cobra
Kerk- Haak vagó por 4 semanas en los desiertos milenarios, hasta desfallecer casi muerto, de acuerdo con las crónicas de Dulhe-Gazahi una Cobra gigante se le apareció, tenia los ojos amarillos y parte de su hocico estaba seriamente deformado por golpes de masas o hachas, en su piel se podían ver las cicatrices de batallas con otras bestias y tenia incrustadas jabalinas, lanzas y flechas, que por carecer de brazos y de ayudantes se habían quedado ahí por cientos de años, la Cobra gigante se iba acercando dejando su implacable huella sobre la arena, finalmente el desfallecido y derrotado clérigo exclamó:
-Vamos que esperas prole de Setteh, devórame antes de que coja fuerzas y sea yo quien te coma a ti- pero en ese instante el empezó a percibir una sensación de astucia y de inteligencia en el reptil, las sonidos producidos por la lengua bífida se escuchaban como murmullos y el sacerdote impactado escuchó a la Cobra hablar - Tu carne ya no me sirve, ningún tipo de alimento es capaz de apaciguar a mi ser, además de que hiedes a rencor, si tu olor es inconfundible, tanto rencor me hostiga incluso a mi que he olfateado ejecitos completos llenos de rencor y de rabia- transmitía la cobra mientras su lengua serpenteaba rápidamente.
- ¿Que acaso las bestias ya no necesitan comer?, ¿ que ya no disfrutan los humores humanos que tanto suelen disfrutar tus hermanos?- replico el hombre
- ¡Tonto!, yo soy el terrible Zedek, la Cobra milenaria que ha devorado a naciones enteras con solo proponérselo, tu solo eres un desperdicio de humanidad, me he hartado de los suyos, me he artado del la misma vida- respondió la serpiente acercándose amenazantemente al sacerdote.
- ¿Es que acaso eres inmortal? -volvió a preguntar Kerk - Si lo soy, fui condenada por acabar con los 400 primeros hombres, los 400 soberanos de la humanidad, por extinguir los 12 reinos de los dioses, por las orgías de sangre que cause durante milenios, por sembrar la anarquía y la oscuridad en el mundo durante sus primeros tiempos, ahora tengo la condena mas grande de todas fui recluida en los desiertos del sur para no poder salir nunca de ahí, y me dieron la inmortalidad- respondió el reptil - Tu reclusión en las arenas ha nublado tu razón- dijo el blasfemo riéndose- yo también puedo percibir que tu tienes una enorme rabia corriendo por tus venas, dame tu inmortalidad, para poder llevar a cabo nuestra terrible venganza que acabara con todo aquel que se nos oponga, mortal o dios- - Pero que disparates dices mortal....- dijo la serpiente pero el condenado interrumpe... - Solo transmíteme tu esencia y yo la llevaré dentro de mí para que los dioses no sen cuenta de tu escape fuera de esta prisión y de esa manera poder llevar a cabo nuestra venganza- dijo Kerk tratando de convencer a la cobra de traspasarle su inmortalidad y así evitar morir.
- Pues que así sea- y la mancillada cobra muerde en el cuello al sacerdote, y de esta forma sus almas, se amalgaman, el veneno y el ser del reptil se disuelve en las venas del hombre, quien ahora asume la inmortalidad de Zedek, pero de esta forma Mekara y todos los reinos del Delta sufrirán su mas grande desgracia.
Kerk-Haak lleva ya 45 años de ir errante por los desiertos, 45 años de hambre y sed insaciables que justo ahora desea que lo maten, sigue esperando con ansia la locura para dejar de sentir la inclemencia de la realidad, pero el al fin logro ver una caravana de mercantes que lo ayuda a salir de los desiertos. Al pasar los meses Kerk-Haak logra convencer a los comerciantes nómadas de establecerse en un oasis en el extremo sur de las tierras conocidas, de esta forma se funda el imperio de los Oasis.

   3.El manto oscuro cae en el Delta
El imperio de los Oasis ahora es gobernado por el mas fuerte de entre los guerreros, Kusuk, quien logro extender sus dominios hasta el norte, en una serie de ciudades subterráneas, hasta topar con las naciones de Delta Estéril, el asentamiento del reino de Mekara, los que mancillaron a Kerk- Haak, incitado por su rencor logra persuadir a Kusuk de que se una a los reinos de Delta Fértil y así atacar conjuntamente a Akathon.
Las águilas negras y los Rinocerontes ocres, las gentes espina y los Dunak se unen a la invasión, miles de ejércitos de la alianza de Kusuk azotan Akathon, con los mercaderes nómadas en su contra , gentes que solían ser sencillas hasta Kerk-Haak les inculco la codicia, ahora soldados del imperio de los oasis utilizan sus conocimientos de los desiertos para poder abastecerse en las cercanías de Akathon, las batallas son incontables, y el tiempo es una banalidad, las sombras están por caer en El Delta ; En la batalla definitiva, los muros de Akathon están por caer, los bravos soldados también, la magia de la mano fría del sol, empieza a desaparecer por toda la violencia y rabia que percibe del hombre , pero también los de los Oasis están en problemas, los lugares de aprovisionamiento están escaseando y cada vez son mas lejanos, las bestias están cansadas, los hombres están agotados, los que quedan de ambos contrincantes se enfrentan para decidir el ganador, Kusuk es muerto, causa de su brazo gangrenado y la docena de flechas que lo recubrieron, mientras Kerk-Haak es golpeado por la masa de un general de Akathon, y penetrado por la lanza de el carrocero, pero no muere, en cambio se furia crece y el veneno de la serpiente se inyecta en sus ojos, en su mente, en su espíritu, entonces con fuerza increíble arroja al carrocero junto con la carroza y los 3 caballos que la tiraban, y da muerte al general con la lanza que tenia incrustada. Su cuerpo emana una impresionante energía que alienta a todos a pelear, pero la emanación hace a estos hombres cada vez mas y mas sedientos de sangre, los hace unos animales violentos y pierden la razón, enloquecidos se lanzan contar los muros y no sienten las flechas que caen del cielo, no les importan los golpes de las espadas y hachas, han perdido el miedo están infestados completamente del mismo veneno de Kerk-Haak, pierden todo el honor de pelear, incendian las casas y despilfarran la comida, ante este caos cae la ultima resistencia en Akathon, y a su vez la paz en el Delta.
Kerk-Haak es declarado el emperador de los 300 Oasis, por su bravura en batalla, en un acto repentino, el poder que tiene sobre ese extenso imperio y el veneno que le salvara alguna vez la vida lo pondrían en su contra, entonces Kerk-Haak, toma una antorcha del fuego verde para incendiarse el mismo, y así obtener los poderes sobrenaturales de esta , y en acto seguido manda a apagarla, los sacerdotes fieles a Riak rescatan algo de este fuego. Durante su tiránico gobierno manda a ejecutar a los reyes que le ayudaron a consolidar su imperio y anexa los territorios a sus vastos dominios, manda a demoler los templos y se declara como el nuevo dios omnipotente, y en su sed de conquistas manda por las manos del sol, para poder imponer su mano de hierro en los territorios de norte del mundo ante este acto nómadas, los sacrílego los antiguos mercaderes guerreros sedientos de sangre que alguna vez pelearan a su lado, los que le habían ayudado a obtener el poder se rebelan en su contra pero el poder del veneno de la Cobra los deforma y los destierra fuera de los territorios del hombre.
Los sacerdotes y altos señores del Delta, lo despojan de las manos del sol, que por haber sido infestadas por el rencor de tan fétido amo se quebrantan y el caos cae en el Delta, la eterna tormenta de arena que había en los limites del norte del Delta se desvanecen, los abundantes ríos empiezan a secarse y el sol se vuelve mas arrasador que antes, un inmenso huracán azota a todos los templos del blasfemo y Kerk-Haak es derrotado por su propio pueblo, es atado a un bote y enviado a la deriva hacia el occidente, el rumbo del mal, aquel lugar en donde muere el sol, dejando atrás a un Delta pobre y que se consumiría por las mismas arenas que alguna vez los protegieran.

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