| ENCRUCIJADA (DRAGONLANCE), por epicology2000
Encrucijada es una de las sagas de Dragonlance ambientadas en la Quinta Era (era de los mortales, era de los dragones... como quiera llamarse, hay para gustos), y cuyos libros no son los últimos continuación de los primeros.
Entonces, ¿qué diablos tienen todos en común? Pues que exploran ciudades o lugares concretos de Krynn. ¿Que eso ya se ha hecho? No a esta escala, no en esta era...
LOS LIBROS
El primero está publicado en espaÑol y el segundo saldrá a la venta dentro de unos dís, en enero 2004; podéis leer el prólogo más abajo...
Aaaah, decir que el primero he tenido el placer de leerle y es todo un libro. Adjunto en la siguiente lista el lugar que explora cada libro entre paréntesis)
- El Círculo Clandestino (explora Sanction)
- El gremio de los ladrones (explora Palanthas)
- Dragon's bluff (explora Flotsam)
- The Dragon Isles (explora las Islas de los Dragones)
- The middle of nowhere (¿?)
Y esos son... Personalmente estoy deseoso de leer la serie completa, viendo la calidad del primer volúmen.
PRÓLOGO DE "EL GREMIO DE LOS LADRONES"
Copyright de Timun Mas
27 de Darkember, 34 s.C
Los habitantes de la ciudad más grandiosa de Krynn, Palanthas, la Ciudad de los Siete Círculos, caminaban apresuradamente por las calles llenas de faroles, dirigiendo miradas de preocupación hacia lo alto en su precipitado camino hacia casa desde mercados y plazas, en el crepúsculo de un día más de agitado comercio. Los pensamientos sobre la cena y el descanso competían con la preocupación por el tiempo y por la posibilidad de llegar a casa calados hasta los huesos, ya que un frente nuboso con muy mal aspecto se cernía sobre los tejados de la ciudad, acompañado por el sordo retumbar de los truenos y el crepitar de los relámpagos. Estas aparatosas tormentas de comienzos del invierno se habían convertido en algo muy habitual en los años que siguieron a la guerra de Caos, pero ésta en particular parecía traer nuevas sorpresas en lo que a furia y destrucción se refiere.
La luz procedente de los miles de faroles de la ciudad y de las ventanas iluminadas daban un matiz gris amarillento a los nubarrones bajos de la tormenta, mientras que en la zona que quedaba justo encima del centro de la ciudad, casi tocando las torres del palacio del Señor, un gran remolino de nubes había descendido amenazador desde la base de la enorme tormenta. Un viento extraño, cálido y húmedo, inundó toda la ciudad y comenzó a arremolinar basura, polvo y arena en torno al centro, y se vaciaron las calles. Envuelta por el viento ascendente avanzaba una figura solitaria, embozada en una pesada capa a pesar de que hacía una noche especialmente cálida para la época.
Aunque caminaba encorvado y con el rostro resguardado del viento cortante y cargado de polvo, lo hacía con el contoneo típico de un marinero, como alguien más acostumbrado a la inestable cubierta de un barco que a las calles empedradas de una ciudad. En la mano derecha blandía un bastón nudoso de color negro, con el que marcaba los tiempos sobre los adoquines con un ligero golpe a cada paso que daba. Al cruzar a grandes zancadas por el paseo llamado del Templo, pasar por delante de sus puertas e introducirse en la Ciudad Vieja, se cubrió el rostro con su ancha capucha.
Una pareja de Caballeros de Takhisis vestidos con oscuras armaduras se acurrucaba al abrigo de una garita al lado de la puerta, y lanzaba al cielo miradas de expectación. Dieron un respingo al darse cuenta de su aparición, pero como se limitó a cruzar la calle y se metió en el famoso y repugnante callejón del Herrero, lo dejaron pasar sin hacer preguntas. En lugar de eso, uno de ellos dio un golpe seco en la pared de la garita, lo que hizo salir a un tercer Caballero a la puerta. Los tres intercambiaron algunas palabras. El tercer guardia garabateó algo sobre un trozo de papel con una pluma y asintió.
La figura embozada hizo caso omiso de ellos. Al entrar en el callejón, el viento amainó un poco. Los edificios, algunos tan antiguos como la propia ciudad, se apretaban unos contra otros a ambos lados del estrecho callejón e impedían la entrada de la luz y el aire. La parte central del callejón se había desgastado y formaba un camino hundido por dos mil años de pasos cansinos, y por él goteaba lentamente un ruidoso sumidero de aguas negras, restos de vegetales podridos, grasa y asaduras. El hedor resultante se removía, aunque con cierta dificultad, con el viento ascendente, pero no lo suficiente como para que se despejase el aire de su nauseabundo olor. Ni siquiera una tormenta, por muy fuerte que fuera, podía purificar estas secuelas características de la raza humana. Sólo el mar inundándolo todo podría aspirar a purgar los adoquines de años de suciedad.
El hombre chapoteó por el callejón con menos precaución que si fuera por un arroyo de montaña. Musitó entre dientes, pero ello no tenía nada que ver con lo que el lodo del callejón estaba haciendo a sus botas, baratas y desgastadas.
–Una hermosa noche –refunfuñó para sus adentros.
El callejón del Herrero estaba extrañamente silencioso. Sin duda cientos de ojos vigilantes, quizás incluso unas cuantas flechas, dagas y hondas, apuntaban a su espalda encorvada. Aquél no era lugar para un viajero desprevenido. Poca gente en la ciudad de Palanthas, incluidos los temidos Caballeros de Takhisis, se atrevía a caminar sola por aquella calle después del anochecer. Era preferible meterse en las enormes fauces de un dragón antes que dirigirse al callejón del Herrero una vez hubiera oscurecido. Sin embargo aquel individuo parecía saber muy bien adónde se dirigía, y era muy probable que perteneciera al lugar. Desde luego, por su capa andrajosa y la seguridad con la que caminaba bien podría ser un habitante de la zona. Ya que ningún cuchillo había surgido silencioso de entre las sombras para clavarse tembloroso en su espalda, cosa que les había pasado a muchos intrusos anteriormente, por el momento los espectadores ocultos parecían dispuestos a dejarlo pasar. Continuó su camino ignorante de cualquier peligro, o sencillamente sin prestarle atención.
PORTADAS DE LOS LIBROS PUBLICADOS EN ESPAÑOL
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29/12/2003
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