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El estilo Pa Chi es una técnica, un arte, una ciencia del movimiento.
El practicante debe ser capaz de actuar instantáneamente en el manejo explosivo de la energía.
Si en Pa Kua Chuan la energía es giratoria y helicoidal, así como en el Tai Chi hay fluidez y suavidad, con la excepción del estilo Chen, donde el celebre Puño de Pan Ku ejerce una función explosiva también, en el Pa Chi la cadena secuencial de los movimientos es continuamente explosiva.
El paso del Oso se presenta como un paso de montaña y su práctica constante debe ser simultanea con el movimiento de las palmas y de los puños.
Según el Maestro Liu Yuen Chiao, lo más importante es el ECO. Se trata de una cierta espera, luego del golpe firme en el suelo, para que la energia alcance el plano superior de las manos. Por tanto, la práctica de los movimientos, comenzando con el esquema Hsiao Pa Chi debe hacerse en un ambiente interior sonoro. Es como un golpe de tambor que debe oirse internamente y su eco tiene que dejarse manifestar unos segundos posteriores.
Por otra parte, hay que practicar la llamada ”mirada lateral del Pa Chi” que es un modo de mantener, tanto los hombros como el cuello y la cabeza, en una línea casi oblicua, con respecto al plano del cuerpo. Eso se adquiere de modo natural, con la práctica, pero es bueno tenerlo en cuenta continuamente.
El encadenamiento de los movimientos debe tener una melodía, que comienza aún antes de todo desplazamiento y se termina después del saludo final. Si el practicante es capaz de “cantar” internamente el esquema, ha alcanzado ya el plano de la energia. Lo que me impresionó de Ricardo fue precisamente este estado y la capacidad de comunicarlo en el exterior.
En la mañana, asi como lo hacia el maestro Liu, vamos a ponernos los zapatos en la postura de Pa Chi.
Cuando nos levantamos de una silla, vamos a esperar un momento en el aire, en la postura de montaña y lo mismo debe ocurrir al sentarse.
Cuando agarramos algún objeto trivial, aprovecharemos el toque energético del Pa Chi y lo mismo hay que hacer al poner un vaso sobre la mesa.
Estos detalles nos ayudarán a estar imbuidos de esa fuerza sutil y explosiva que sólo se puede comprender en el marco de las artes marciales internas.
La mirada no debe ser enfocada hacia ningún objeto o persona, al menos que tengamos la intención de hacerlo específicamente.
La respiración debe ser dirigida continuamente hacia el estado de “expiración” ya que la inspiración es automatica, lo que no ocurre con la expiración.
El practicante debe estar en la situación de “explotar” la energia en cualquier momento y no debería necesitar de un instante de acumulación del Chi para luego proyectarlo. El Chi esta alli, como un arco armado con la flecha en la cuerda, listo para partir.
De mi parte, les transmito a todos los augurios de buena fortuna, tanto en su practica diaria con el Sifu, como en la actividad del diario convivir
Con el cariño de nuestros Maestros presentes y ausentes, les saluda:
Daniel Medvedov, Ta Yi Li.
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