Entró
en producción en agosto de 1942. La aparición de mejores
armas antitanque alemanas provocó unas mejoras en el blindado
original KV-1, resultando el KV-1 M42 que era un blindado tan lento
y voluminoso que dificultaba las operaciones de tanques. Las derrotas
de 1942 hicieron que se apresuraran las mejoras necesarias surgiendo
el KV-1S.
Se le cambió la transmisión,
se le redujo el blindaje para aligerarlo de peso, se le reconfiguró
la torreta para incrementar la funcionalidad del cañón
a 360º. Sin embargo, estos cambios no fueron del todo exitosos
ya que seguía siendo demasiado pesado y voluminoso e incapaz
de seguir el ritmo en campo abierto de los T-34
que llevaban el mismo cañón.