Los Messerschmittt Bf 109 E se comenzaron a usar a partir de 1940
en misiones como cazabombardero, portando una bomba de 250 kg.,
mientras que otras variantes como los Bf 109E-5 y E-6 se usaban
como cazas de reconocimiento sin cañones. El modelo Bf
109E-7 fue un desarrollo del E-4/N, pudiendo llevar un motor lanzable
en vez de una bomba.
Otros modelos fueron el Bf
109E-7/Trop, tropicalizado, el Bf 109E-7/U2, con mayor blindaje
para misiones de ataque aire-tierra; o el Bf 109E-7Z, dotado de
mayor potencia gracias a un sistema de empuje a base de óxido
nitroso. Un nuevo modelo fue el Bf 109E-8, desarrollado a partir
del 109E-7, equipado con un motor DB 610E de 1.350 CV; o el Bf
109E-9, caza de reconocimiento desarrollado a partir del E-8,
capaz de portar cámaras y sin cañones en las alas.
Dejado de fabricar a principios de 1942 en su versión Bf
109E, prácticamente todas las variables llevaban dos o
tres cañones de 20 mm, con gran capacidad de fuego y alcance.
Su mayor carencia era el
limitado radio de acción, lo que no se reveló como
un problema serio hasta la Batalla de Inglaterra. Concebida como
un arma de apoyo a los rápidos avances de la Werhmacht
durante la Blitzkrieg, se hacía necesario cambiar de base
varias veces, o incluso improvisar pistas de aterrizaje sobre
campos de hierba, lo que provocaba no pocos accidentes. En la
Batalla de Inglaterra, se encontraron con un enemigo de su nivel,
el Spitfire Mk I.
El caza alemán
era algo más veloz, portaba cañones y podía
realizar picados que el inglés no podía ejecutar,
por más que éste fuera más maniobrable. A
pesar de ello, una desventaja se reveló como decisiva:
su escasa autonomía, reducida a 80 minutos, resultaba fatal
en combate contra los cazas ingleses, que además volaban
sobre su propio suelo, lo que les permitía repostar rápidamente.
Saliendo desde los aeródromos franceses, tras cruzar el
Canal de La Mancha sólo disponían de 20 minutos
para combatir, por lo que muchos se hundieron en el mar al no
poder regresar a sus bases. Además, su escaso radio de
acción limitaba sus ataques a la zona meridional de las
Islas Británicas. La principal misión encomendada
a los Me 109 fue escoltar a los bombarderos medios He 111, Do
17 y Ju 88, que resultaban muy vulnerables sin su apoyo. Tal misión
defensiva resultó un error estratégico, pues estaban
obligados a no separarse de los bombarderos, lo que les restaba
capacidad de acción ante los Spitfire ingleses.
Diseñado
por Willye Messerschmitt, durante las campañas en el frente
oriental, recuperó su vocación de caza de apoyo
al avance de los blindados.