Como en el caso del Panzer
I, el tanque ligero PzKpfw II Ausf A fue fabricado bajo la denominación
de tractor, pues Alemania tenía prohibida la construcción
o adquisición de armamento por el Tratado de Versalles
que dio fin a la I Guerra Mundial. Principal artífice de
la Blitzkrieg y las invasiones de Polonia y Francia, la Wehrmacht
utilizó más de 1.000 unidades, hasta que en la invasión
de la URSS se demostró que ya estaba obsoleto, sirviendo
entonces como base para el carro de reconocimiento Luchs.
El Panzer II fue en principio
construido por las empresas MAN y Daimler-Benz, siendo desarrolladas
versiones entre las Ausf B y la F, en las que el blindaje se iba
haciendo cada vez más grueso. Algunas variantes fueron
una versión anfibio experimentada de cara a la invasión
de Inglaterra (Operación León Marino) o el Flammpanzer
II, carro lanzallamas.
El modelo se mostró rápido y eficaz contra las concentraciones
de tropa y material no blindado, con un cañón ligero
de 20 milímetros semiautomático que producía
una buena concentración de fuego. No obstante, se mostraba
ineficaz en la lucha contracarro o contra posiciones fortificadas,
dado su ligero blindaje que le hacía vulnerable ante la
artillería. Estas deficiencias se paliaron gracias al buen
entrenamiento y coordinación con la aviación que
suplía las carencias.
Aunque fue diseñado
como carro ligero para sustituir al Panzer I en su misión
de vehículo acorazado rápido de penetración,
dicho cambio no se produjo a tiempo dado que su producción
no fue la requerída y cuando fueron entregados ya estaba
anticuado. Hay que tener en cuenta que la imagen que se daba en
1940 de la industria bélíca alemana a través
de la propaganda era de un poder casi absoluto, cuando la realidad
es que ésta no funcionó de forma realmente eficiente
hasta el año 1943. A pesar de su desfase, el Panzer II
no fue sustituido y cuando se invadió Rusia en 1941, 745
de estos modelos formaban parte de las Panzer Dívisionen.
Aunque estaban destinados a las misiones de reconocimiento, con
frecuencia se veían envueltos en los combates contra carros.
Cuando se enfrentaban con las series de carros ligeros (T 26)
y (BT), podían hacerles frente en parecidas condiciones,
aun a pesar de su inferioridad en artillería.
Con la aparición en
el frente de los carros T-34 y KV
dicha inferioridad fue tan manifiesta que no aguantaban enfrentamiento
alguno. No obstante, como un carro tenía muchas funciones
además del combate contra carro, le fueron asignadas otras
tareas más adecuadas a sus posibilidades. De todas formas,
no hay que olvidar que estuvo combatiendo activamente hasta bien
entrada la guerra.