FALLEN ANGEL + Sphinx
(Sala Salvation, Sevilla, 6 de marzo de 2004)
(Critica realizada por Juan Bartolomé Rebollo Domínguez)

El concierto comenzó con la habitual y maravillosa puesta en escena del grupo, que retoman tras haberla dejado abandonada un tiempo, con esas dos antorchas junto a la gran banderola del grupo. La buena disposición de la pasarela de la sala hizo el resto. Los componentes del grupo fueron bajando por la escalera con el caluroso recibimiento del público, sobre todo por la vuelta de Rafa (batería) que hay que decir que descargó toda su potencia en este concierto, tanto que parecía que la batería iba a caerse del atril sobre la que estaba subida. El nuevo cantante "Piter" con su pañuelo en el pelo, y su chaqueta de cuero da la imagen que el grupo necesitaba. Cuando comenzó a cantar todo estaba dicho, es la nueva figura del grupo tan ansiada y tan esperada por muchos. Su instrumento es usado a la perfección, sin dar altibajos con una potencia a la que le sobran criticas.

Hay que decir que el set list de la banda ha sido cambiado y en el que se han eliminado muy acertadamente muchas versiones (sólo una descargó la banda: Ride The Sky) y a la que se han incorporado nuevos temas propios de la banda y por fin los muy esperados temas en castellano, con unas letras para escuchar en casa, detenidamente y analizarlas y que puestas en escenas rompen con el estilo anterior de Fallen Angel; es decir, le aportan un nuevo estilo muy personal y que conecta con el público: Jerusalén, Tierra Esperanza... van a ser grandes temas de la historia de la música, por lo menos de la del grupo.

La sala Salvation es una nueva apuesta por la música en Sevilla, con una acústica excepcional, pero se echó en falta como siempre a alguien en la mesa de sonido, puesto que a Joaquín y a Enrique (guitarras) no se les oyó como debiera en los primeros temas y fue ahí cuando el grupo comenzó a sentirse realmente a gusto, cosa que se percibió.

La sección de cuerdas, trabajó fantásticamente. Carlos (bajista) derrochó su potencia en los temas nuevos, en los que esta demostrando una composición más trabajada y más compleja cada vez. Por su parte Enrique y Joaquín (guitarras) siguen formando la pareja perfecta que lleva ya 10 años demostrando que son el alma y el espíritu de Fallen Angel. Los solos, los riffs, son simplemente un sonido de ángeles, y... volviendo a lo mismo, cada tema nuevo que compone el grupo va siendo más perfecto y más trabajado. Sólo decir que el sonido no fue muy agraciado para ellos, pero como siempre superaron en calidad al maldito sonido.

Sin más el público los despidió con un largo aplauso y se quedó con ganas de más, pero tenían que dar paso a los gaditanos Sphinx. ¿Qué decir de Sphinx? Son magníficos y sin un componente del grupo sonaron maravillosamente y que su ultimo disco es la tralla.

Un abrazo y larga vida a Fallen Angel!!

(Crónica enviada por Juan Bartolomé Rebollo Domínguez)