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Por Bayushi Shoju
Para
comenzar, vamos a aclarar algunas cosas sobre las geisha. En primer lugar, ese
concepto erróneo de geisha = prostituta es algo que hay que tener claro cuanto
antes; una geisha, nunca puede ser llamada prostituta, puesto que la geisha no
se vende sexualmente a ningún cliente, sea este un samurai o una samurai-ko. Y,
no hay que extrañarse de esta última afirmación puesto que, en el Japón
medieval, los hábitos de la casta samurai eran bien conocidos por todos: para
los samurai jovencitos atractivos y delicados, con los que poder mantener
conversaciones y, para las mujeres... una segunda o tercera esposa para el
marido, con la cual las demás cónyuges del samurai, solían mantener
relaciones homosexuales. Claro que, aunque Japón siempre ha sido un país muy
liberal a la hora de los temas de las relaciones sexuales, - considerándose un
tema no tabú -, no todos tenían la fortuna de gustar a alguien del sexo
opuesto, o del suyo y, para eso, existían las personas que se prostituían,
claro que, esas personas eran heimin sin futuro ni educación o, peor aún, eta,
que hacían el trabajo de lo muerto. Y, la principal diferencia entre alguien
que se prostituye y, una geisha, es el hecho de que la geisha era más bien una
dama de compañía, con libertad para decidir si quería mantener relaciones
sexuales con su clientela. Además, y en esto si se parecen ambas profesiones,
las geisha, al igual que las prostitutas, podían negarse a recibir a un cliente
determinado, puesto que, aunque consideradas
hinin, las geisha se saltaban cualquier escala dentro del Orden
Celestial, para llegar a ser auténticas emperatrices de jardines de ensueño.
Otra gran diferencia a remarcar, es la educación; las geisha eran mujeres a las
que se instruía severamente para alcanzar una gran perfección en cualquiera de
las artes con las que complacía a los samurai. Las geisha surgieron para
contrarrestar la carencia de sensibilidad y de amor que existía en la sociedad
japonesa. A fin de cuentas, los samurai eran personas que necesitaban liberar
toda esa rígida autodisciplina de alguna manera. Y esa manera eran las
cortesanas, pero en el sentido más veneciano de la palabra. Sin embargo, la
cantidad de cortesanas que realmente estaban a la altura de sus compañeros
samurai, en cuanto a los conocimientos suficientes para entablar una conversación
que pareciese interesante al bushi, eran más bien escasas, puesto que la mayoría
de estas cortesanas eran hijas segundas, terceras, o cuartas de familias samurai
que no le encontraban esposo y, por lo tanto, decidían que su hija se dedicara
a esos quehaceres. Sin embargo, no sólo hay muchachas bonitas entre las más
altas capas sociales. Aunque en Japón, según se ha demostrado, la alta nobleza
provenía de Corea y tenía unos rasgos más estilizados y, por lo tantos, según
los cánones, más bellos, la clase social japonesa más abundante, los heimin,
ya se encontraban en las islas niponas cuando las dinastías de los emperadores
y la llegada del shogunato se hizo con el poder. Estas clases, que vivían en un
segundo plano en la sociedad japonesa, tenían unos rasgos más parecidos a los
malayos o indonesios, que a los típicos que solemos dibujar en nuestra mente
cuando pensamos en auténticos japoneses. Ahora bien, en Rokugan, los hijos de
los Kami caídos del cielo, también pueden destacar de esa manera del resto de
las clases sociales, aunque es un debate que dejaremos para otro momento. Pues
bien, dentro de esas clases de heimin, nacen muchachas bellísimas a las que,
las oka-san, encargadas de las casas de geisha, van buscando de pueblo en
pueblo, puesto que, una sola de ellas, es capaz de dar más prestigio al
negocio, que cincuenta de las
normales. Pero, aún así, se debería de notar la diferencia entre una geisha y
una noble puesto que, sus rasgos son diferentes; a mi entender, en Rokugan, hay
una clase dominante que proviene de la sangre de los Kami caídos y, otra que es
la esclavizada o arremolinada por estos desde que cayeron.
Volviendo a las geisha, ya hemos dicho que tienen una instrucción muy fuerte pero, esta instrucción, no sólo es a la hora de tocar instrumentos o de hacer el amor, o de maquillarse y preparar embriagadores perfumes, también son entrenadas por sus oka-san en el arte de la dialéctica – no directamente, las oka-san contratan a un experto en ese arte para que adiestre a sus joyas más preciadas dentro de la casa -, o en distintos artes como la cetrería, el tiro con arco, la estrategia y muchos otros conocimientos que un samurai, un bushi, posee. Ahora bien, para llegar a ese nivel de conocimientos y de atención por parte de la oka-san, sólo se puede deber a unos cuantos factores:
- La muchacha es muy bella, destacando entre las demás. - La muchacha ha sido cedida por algún samurai, aunque eso no implica que sea de casta samurai, una geisha siempre será de procedencia heimin o hinin, para su adiestramiento, con el consiguiente gasto por parte del samurai. - La muchacha ha conseguido un nivel muy alto en todas las artes anteriores. - La muchacha ha conseguido una clientela importante y la oka-san intenta conseguir más dinero por ella.
Otro punto es que las geisha, normalmente, son compradas por la oka-san a sus familias con un contrato que permite a la joven comprar su libertad si gana una determinada cantidad de dinero, normalmente, cuando hace ganar a la oka-san el triple de lo que ha gastado en ella, tanto en mantenimiento, como en adiestramiento. Aún así, muchas geisha nunca salen de sus mundos de sauce, puesto que la vida en el exterior resulta demasiado dura para una hinin, por bella que sea, excepto que encuentre el amor sincero y real de un samurai o de un rico comerciante heimin. Ascendiendo mediante su boda, a la casta de su marido, para dejar de ser una hinin a todos los efectos.
Pero, pasando a nuestro amado Imperio Esmeralda, busquemos un trasfondo a las geisha y una historia. Para empezar, el problema puede ser el mismo que el del Japón feudal: la falta de cortesanas. De pronto, a una doncella Grulla se le ocurre la idea de adoptar a jóvenes, a las que adiestra para suplir la falta de cortesanas; por supuesto, estamos hablando en la época en la que se produce el auge de la casta samurai en el imperio, hace más de 800 años. Rápidamente, ante el éxito obtenido por el clan Grulla, el clan Escorpión sigue los pasos de sus primo Grulla y, comienza uno de los negocios más rentables de Rokugan: las geisha.
Hay miles de maneras de adiestrar a una geisha, tantas, que crear una escuela sería algo más que un absurdo, por eso, intentaremos ver las disciplinas que las geisha dominan. A efectos de juegos, las geisha pertenecen a una escuela en la que cada rango, no se diferencia de otro en el aspecto de que dé una capacidad definida y distinta, como ocurre con la mayoría de escuelas de samurai, exceptuando las de shugenja, fanáticos, etc. Características: las geisha, al no pertenecer a una familia determinada, no ven incrementada una característica por familia, hay que recordar que estamos hablando de hinin, y no de samurai. Sin embargo, aunque no tengan beneficio por familia, al tratarse de mujeres bellas, tienen un beneficio a la característica de Conciencia de +1. Esto también refleja que son mujeres entrenadas en el arte de comprender a los demás, para poder interactuar con ellos.
Habilidades: algunas de las habilidades de las geisha son propias, sin que ningún otro tipo de personaje pueda poseerlas, aunque comparte habilidades ya existentes con otras ocupaciones.
Ceremonia del Té (Cha no yu) Tocar instrumento ( a determinar si es de aire o de viento o de percusión, que también los tocaban). Teatro (elegir cuál de ellos, puesto que son adiestradas en ambos). Etiqueta Sinceridad Maquillaje (esta habilidad se debe a la gran dificultad que entraña el maquillaje que lleva una geisha que, siempre, debe de llevar en presencia de los clientes y, mucho más, en la intimidad, cuando se encuentra con uno de ellos a solas. No implica que pueda hacerse pasar por un hombre, aunque si podría aparentar una edad mayor o menor de la que posee; en otras palabras, no es la habilidad de disfraz, tan sólo sirve para lo comentado y, se puede aplicar sobre otra persona para cambiar su aspecto pero no para disfrazarla). Hsie-Tsun (Es un masaje de tipo erótico que, además, tiene la virtud de relajar los músculos y eliminar el estrés. Se basa en la aplicación de fricciones (Tsun), aplicadas en determinados puntos erógenos del cuerpo llamados nudos (Hsie). Es uno de los conocimientos más estimados de las geisha).
Habilidades recomendadas: Medicina, Disfraz, Caligrafía, Artesanía: Pintura.
Rangos de escuela: como hemos dicho antes, no existen rangos de escuelas diferenciados por su efecto. Aunque si que hay beneficios al aumentar el rango. Lo que si consigue una geisha es uno de los siguientes conocimientos, por cada rango de escuela que posea. Entre paréntesis, se detalla el clan que suele apoyar ese tipo de arte o habilidad.
Venenos: las geisha son adiestradas en preparados para soltar la lengua de sus clientes, dejar inconsciente, provocar alucinaciones, etc... pero rara vez para provocar la muerte de quien lo ingiere. Esta habilidad implica el conocimiento y la manipulación de estos venenos, pero no el hecho de saber encontrar sus ingredientes en la naturaleza, aunque sí una vez depurados para su utilización. (Escorpión) (*Intentaré crear una lista de los venenos más usuales y sus efectos).
Moriki: esta habilidad, utilizada históricamente por pueblos pre-nipones, es la pericia de arrojar objetos de madera afilados, con la intención de clavarlos en puntos vitales del cuerpo del enemigo. A efectos de juego, la geisha tiene un arma muy poderosa: sus afiladísimas agujas de pino. Estas agujas, que se llevan cruzadas en el pelo para formar un moño, llegaban a medir de 15 a 40 cm., aunque ambas tenían la misma medida. Clavar una de estas agujas directamente, cuerpo a cuerpo, provoca su rotura y, probablemente, el fallo en el intento, puesto que no están hechas para ser empuñadas directamente; a efectos de juego, la dificultad de un ataque a un punto vital, de esta manera, se aumenta en un +15 a la ya existente. De lo contrario, la dificultad para golpear a alguien con estas agujas, es de +20 a la dificultad normal del blanco para ser golpeado, aunque eso sería si el blanco se da cuenta de que la geisha va a intentar atacarlo; algo muy poco probable. El daño de estas agujas es insignificante: 0g1, además, al ser un arma arrojadiza de tan poco peso, no se tira fuerza para el daño, en mi opinión, se debería de lanzar la mitad de la fuerza en dados, redondeando hacia abajo. Ni que decir tiene, que la dificultad para golpear en un punto vital a un samurai embutido en su armadura pesada, es una bestialidad. El efecto, además del posible daño, es el siguiente: el blanco debe de hacer una tirada de resistencia, contra una dificultad de 15, +5 por cada aumento que la geisha declarara al arrojar la aguja de pino. En caso de no pasar la tirada, el blanco se quedará inmovilizado, devolviendo, o inconsciente, dependiendo de lo que la geisha declarara como intención, durante un total de asaltos igual al rango de escuela de la geisha (Escorpión).
Sonsacar: la habilidad más peligrosa de una geisha. De todos es sabido que un samurai debe de callar sus asuntos y los de su clan. De todos es sabido que un samurai debe de ser comedido y precavido en sus asuntos amorosos extramatrimoniales. Imaginaros lo que podría ser, que se supiera que un samurai a contado a una geisha, - con la consiguiente caída de su gloria y honor, por conocerse el hecho de que asiste a ese tipo de negocios -, que él vio a su señor asesinar a un samurai de otro clan y, posteriormente, guardó su katana en su casa. La oka-san se entera por su geisha, manda llamar al karo esmeralda, y el karo esmeralda manda a sus yoriki a investigar; los yoriki descubren la katana y ejecutan al samurai asesino. ¿Podéis llegar a imaginar cuánto subiría la reputación de esa geisha? Yo os responderé: nada, nadie la querría porque no sería de fiar. De esa manera, la geisha que recibe este tipo de información, suele negociar el pago de su contrato y la salida de la casa de geisha para dedicarse a una vida distinta como una rica heimin... sí, rica porque ha sido recompensada magnánimamente por el karo esmeralda. Pero, ahora, imaginad que esta geisha trabaja para un jardín que pertenece al clan de la Grulla. La recompensa de su señora, una dama Doji puede ser algo que la geisha jamás podría imaginar... esta es la vida de las geisha, de la más absoluta falta de libertad, a la más grande de las atenciones, En términos de juego, la geisha puede hacer un aumento libre por cada rango que posea, lo que le da un conocimiento adicional del samurai al que interroga. Claro que dependiendo de lo fuerte de la traición del samurai, la dificultad puede variar a discreción del director de juego. Fallar por mucho en esta habilidad, que se enfrenta a una tirada de conciencia +sinceridad, significa que el samurai detecta la intención de la geisha, con el consiguiente peligro (Grulla, Escorpión).
Criptografía: sé que puede parecer extraño pero, muchas de las geisha conocían intrincados métodos para escribir mensajes a sus amantes samurai, sin que nadie supiera lo que realmente querían decir, excepto su amante. La geisha puede enseñar los rudimentos de esta habilidad a quien deseé, lo que sólo sirve al receptor de este conocimiento para poder leer el escrito. Es indispensable que la geisha conozca el arte de la caligrafía. Por cada punto en esta habilidad y rango de escuela, la geisha conoce un método diferente de criptografía. (Todos los clanes).
Aaiki: una de las supuestas capacidades de las geisha de leyenda, es practicar el acto sexual de tal manera, que su víctima queda completamente exhausta, y a merced de la geisha. La dificultad es de 20, pudiendo declarar aumentos, uno por cada rango de escuela. La víctima tiene derecho a una tirada de resistencia contra una dificultad de 15, +5 por cada aumento declarado por la geisha. (Escorpión, Grulla, Cangrejo).
Enardecer: las mujeres gaijin, debido a su fisonomía más voluptuosa, son capaces, a pesar de sus carencias en cuanto a la educación, a hacer que el fuego de la pasión llegue a recorrer el espíritu de un hombre de una manera incontrolable. Las geisha que han aprendido este arte, pueden llegar a convencer a un samurai que determinada acción, por violenta y grotesca que pueda parecer, es la correcta. Y, el hombre, como animal que se deja llevar por sus hormonas, (para qué vamos a intentar engañar a nadie), le hace caso a esa mujer, por la posibilidad de volver a sentir esa pasión que lo encumbra al nivel de los dioses. Durante el juego, esto implica que si la geisha pasa una tirada de conciencia + enardecer, contra una dificultad igual a la voluntad * 5 del samurai, lo convence para que haga lo que ella desea, ya sea asesinar a su primera esposa (lo que requeriría un aumento), tomarla a ella como esposa (lo que no requeriría ningún aumento), acabar con su daimyo (lo que puede requerir tantos aumentos como el rango de honor del samurai), etc. Es una habilidad muy peligrosa porque se puede volver en contra de la geisha si falla la tirada. (Unicornio).
Como se ve, muy pocas geisha pueden optar a conseguir varias capacidades de las que otorgan los rangos, puesto que muy pocos clanes especializan tanto a sus geisha. Desde mi punto de vista, la restricciones a las capacidades, dependiendo de los clanes, pueden obviarse, (vamos, que no sirven para nada), aunque lo dejo a vuestra discreción. Claro está, que puede que se nos vayan ocurriendo más capacidades para las geisha de cada clan, con lo que conseguiríamos que nuestras geisha fueran más completas.
Ni que decir tiene, que las geisha Escorpión de la familia Shosuro, por ejemplo, pueden ser adiestradas en el manejo de ciertas armas ninja. (¿Os imagináis a un personaje de doble ocupación... ninja/geisha?... qué pasada!!!). Pero tened cuidado con estas cosas que pueden desvirtuar el verdadero potencial de una geisha... a fin de cuentas, los 5 anillos es un juego donde el samurai debe de ser el protagonista, no vayamos a convertir ahora a estas bellas mujeres en las diosas del Imperio Esmeralda.
Y ahora, la pregunta más difícil de todas... ¿existen hombres-geisha? La respuesta es no. Si existen hombres que eran requeridos para hacer favores sexuales a mujeres y a otros hombres de casta samurai pero, estos hombres nunca llegaron al límite de refinación de las geisha. Sin embargo, en Rokugan si que pudieron existir para complacer a samurai-ko de ciertos clanes, principalmente y desde mi opinión, el clan León y el clan Unicornio, donde las samurai-ko tienen un gran protagonismo y abundan,... recordemos que toda persona necesita de parte de amor en su vida y, en Rokugan eso es algo que no se espera encontrar dentro del matrimonio.
Para concluir esta primera entrega sobre las geisha, deciros que desde mi punto de vista y, debido a que las geisha casi no salían de los jardines y sus mundos de sauces en el que llevaban a cabo su situación, excepto en contadas situaciones, cuando eran mandadas a llamar por daimyo, es muy difícil poder jugar con un personaje de esta ocupación, excepto que la geisha haya conseguido comprar su contrato o que se le haya encomendado una misión, cosa que sería más factible. En el caso de que la geisha haya comprado su libertad, para poder aumentar de rango y coger una capacidad nueva de la lista, debería de pasar un tiempo viviendo en una casa de geisha, digamos, entre aventura y aventura. De esta manera, se podría jugar con un personaje de este tipo.
Espero que haya servido, al menos, como guía para vuestras propias ideas.
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