Semblanza de D. Melquiades Pinedo y Caballero ( Fascículo II )


Habíamos quedado en Busturia a donde llegó D.Melquiades acompañado de su esposa y sus tres hijos : Felicitas, Dolores y Luis ( había dejado uno en el cementerio de Araya ) . Y dijimos que en Busturia le dio el ciclo otros cuatro hijos: Antonio, Antonia, Teresa y José Mª.


Estuvo en Busturia (Vizcaya) hasta el 7 de abril de 1915, fecha en que se trasladó a Durango ( Vizcaya ) donde permaneció nueve años ( hasta 1923 ).
En Durango recibió de Dios otros dos hijos más: Enrique-Elías y María del Pilar. Con lo cual eran ya nueve hijos vivos y uno en el cielo.

El sueldo continuaba siendo el mismo de Aldea del Portillo de veinticinco años antes; 825 pesetas al año, pero ahora con nueve voraces pinedillos.

En diciembre de 1924 se le adjudicó una escuela en el grupo "Menéndez de Pelayo" de la capital montañesa ( Santander ) . Después de unos días de vida solitaria, separado de su familia, el último día de 1923 ó mejor dicho la última noche reunió a toda su "jorca" en Santander (excepto el mayor de los chicos, Luis, que se quedaba con sus tíos Marcos y Bernarda en Ormijana
Noche memorable aquella "Nochevieja de 1923" en Santander con la casa sin montar, tirados en colchones por el suelo, cenando como Dios daba a entender... ¡ y D.Melquiades en la Vigilia de la Adoración Nocturna en la catedral .!
Todavía le aumentó Dios la familia con la nueva y última hija María Blanca; con lo cual quedaba redondeado el número diez hijos en la tierra más uno en el cielo.

En Santander vivió nuestro patriarca Melquiades otros veinte largos años más, Hasta que se jubiló como maestro en marzo de 1944, con sueldo de nueve mil seiscientas pesetas anuales, que son 23 pesetas diarias para 12 bocas y 24 pies ( a menos de peseta por pieza)
Ya jubilado, al mes siguiente trasladó su residencia al pueblo de Trucíos (Vizcaya) yendo a vivir con su esposa y las dos hijas pequeñas al lado de su hijo José Mª que era maestro de Trucíos. Solamente unos meses ( diez exactamente) sobrevivió. En la noche del 14 al 15 de benemérito, en cuyo cementerio municipal espera la resurrección de la carne.

¡ Descanse en paz el venerable benemerito patriarca !

¿ Cómo era Melquiades Pinedo y Caballero ?

Hijo de labradores de recia cepa cristiana, a machamartillo, vástago de ocho y más generaciones de labradores ( eso que sepamos por documentación escrita que lo demuestre ) más "la pitanza", bien chapadas a ultranza cristiana; fue también Melquiades , él mismo, un buen modelo de hombre sano y recio en cuerpo y alma; de gustos sencillos; buen catador de los encantos de la naturaleza; fino observador del humano corazón; religioso a prueba de cualquier cuento; honrado en privado y en público; leal en su profesión, portaestandarte y decidido campeón de la fraternidad humana y de la cultura para todos los capos sociales.

No tuvo ,es vedad, un escudo de armas linajudo; pero merecía haberlo iniciado él en su estirpe. Podría serlo, muy apropiado y adecuado, a base de su apellido : PINEDO._ "Pinedo" es sinónimo de "Pinar" y quiere decir "Reunión de pinos" "monte ó bosque de pinos". _ Fruto del pino es la piña formada por un nervio central del que arrancan y al que convergen innumerables hojas fibrosas y duras, hermeticamente abrazadas unas a otras, encerrando su semilla tan apretadamente que resulta imposible alcanzarla y arrancarla sin desgajar,rompiéndolas, las pencas que se resisten indemitas.

Así fue nuestro Melquiades PINEDO. Caracter firme y tesonudo, muy difícil de domeñar ; amante y propulsor de la unión de todos los hombres entre sí; celador vigilante en defensa de las esencias cristianas, familiares, culturales; defensor incansable e irreducible de la fé , de la verdad y del derecho doquiera se hallasen, muy particularmente en el Magisterio Nacional, pero al propio tiempo, pacítico, dulce, amable, jovial,humilde, sacrificado.
Su cuerpo grácil y esbelto. Era guapo de verdad. Alto de estatura. Delgado siempre. Rostro ovalado de color sano y sonrosado. La voz entre atenorada y abaritonada. Los ojos negros acastañados. Su mirar agudo y penetrante. Sus cabellos ,como sus ojos, negros tirando a rubios.
Una boca, ni chica ni grande protegida en sus años mozos y virilidad por magnífico bigote de luengos mostachos. La barba no muy tupida. Su andar suelto y gorboso, pese a ser largas sus piernas. ¡ Todo un tipo elegante !

Al tiempo de servir a la Patria fue elegido para el Cuerpo de Artilleria, el de los "reales mozos"; y cumplió sus deberes militares en El Ferrol ( hoy Ferrol del Caudillo ).
Una salud robusta que no conoció la enfermedad ni el cansancio ni el melindre acompañó a este cuerpo que Dios había compuesto tan proporcionado. Y a él unió un alma de identicas peculiaridades.

La educación de sus padres, sencillos labradores, cristianos rancios de la rancia patriarcal tierra alavesa, erumbó este cuerpo y esta alma por la ruta de la salud corporal y espiritual; ruta de pobreza, trabajo y cristiandad; ruta de sacrificios y de oración casera y vecinal; ruta de laboriosidad, de sencillez, de hermandaz con todos y con todo...

Su caracter era sencillo. Sin ambiciones personales. Conforme con la pobreza y con el trabajo y con los avatares. Amigo de todos. Siempre contento y siempre de buen humor. Nada de malicia ni de engaño. Bien pensado y confiado. Siempre a la disposición de todos...

Por lo tanto ... ¿ no tuvo ninguna falta D.Melquiades ?

_ Si que los tendría porque los tiene todo hijo de Adán pero sobresalían en él las bellas prendas de tal suerte que, por doquiera pasó, dejó un requero de simpatía, y de imborrable cariñoso recuerdo. Preguntad en Santander... en Durango... en Busturia mismo, ya tan alejado por los años... ó en Araya donde esperamos todavía hacer una encuesta entre los sexagenerios.

La religiosidad es sin duda la faceta principal de todo hombre. En D.Melquiades fue la religiosidad auténtica, firme, inconmovible;desde la niñez hasta la ancianidad; aunque pasó trances y pruebas duras. La mama de su madre, la respiró a pleno pulmón en su casa y en su pueblo. Y cuando fue dueño de su voluntad y de sus actos, su religiosidad fue maciza de convicción; a prueba de toda prueba.

No fue ñoño ni sentimental. Fue razonable y convencido. ¿ Era rezador ? Como y cuanto debe serlo un hombre; ni dejado ni exagerado...
Jamás, en su hogar, se dejó de rezar en familia al ponerse a comer ó cenar, ni pasó un solo día sin que diririgiese él mismo el rezo del santo rosario con su esposa, con sus hijos y con los visitantes que hubiese en la casa. Ni siquiera durante los peligrosos días de persecución religiosa, y en la boca del lobo por así decir, y con gente extraña en casa dejó de rezar el santo rosario en su hogar.

¿ Fue cofrade ó socio de congregaciones piadosas ? Nada de beaterías. La Adoración Nocturna, la sociedad eucarística más viril

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