CARACTERÍSTICAS DE UN ÁRBITRO
.Al hablar de las características de un árbitro no hacemos otra cosa que referirnos a los valores que una persona que eligió esta profesión debe tener. Entre las características esenciales se tienen:
LA VOCACIÓN LA APTITUD.
Se entiende por vocación esa disposición favorable que tiene una persona para el desarrollo de cualquier actividad; y por aptitud la capacidad potencial innata o adquirida, que posee esa persona para el desarrollo de la tarea.
Estas dos características crecen y se desarrollan apoyadas por la INTELIGENCIA. Vale decir, que el amor a la profesión unido a la capacidad intelectual, garantizan la tarea de ser árbitro.- Específicamente la labor arbitral requiere aptitudes físico–psíquicas y técnicas, las primeras remiten a las características estéticas, a la condición física, a la percepción y la consecuente decisión, al control emocional, a la crítica y autocrítica; las aptitudes técnicas aluden al conocimiento profundo del reglamento del deporte, en consecuencia, al conocimiento y aplicación del Espíritu del mismo; también al conocimiento y aplicación de la Mecánica del arbitraje, y al entender y sentir el deporte.-
ASPECTOS MÁS DIFÍCILES DEL ARBITRAJE.
El aspecto más difícil a desarrollar en el arbitraje es el que refiere al ejercicio de la Autoridad.- El mundo del deporte es la sociedad humana en miniatura; el árbitro recibe su "poder" del propio reglamento o ley del deporte. Ante la forma irracional de ejercer miedo y coerción, y a la indolencia del "dejar hacer" anteponemos la forma racional de ejercitar la autoridad y es a través de la credibilidad que se conseguirá llevar adelante este difícil ejercicio. Hay ciertos valores necesarios para conseguir credibilidad. Por ejemplo:
Estos valores tiene como denominador común el EQUILIBRIO, y el justo empleo de este equilibrio permitirán lograr, a través del tiempo, la CREDIBILIDAD que configura su AUTORIDAD.
SATISFACCIÓN DEL ARBITRAJE.-
Específicamente lo que más debe satisfacer a un arbitro es haber sido, honesto consigo mismo, a partir de una sincera autocrítica luego de cada encuentro deportivo. Este debe ser el logro final, no es fácil aprender a no engañar ni engañarse para justificar un error.-
Otra cosa que ocasiona placer dentro del medio del arbitraje debe ser el compañerismo. El compañerismo es en el medio arbitral la base fundamental de la convivencia, es el compartir orgullosamente reales virtudes sin vociferar supuestos errores ajenos.-
CONSEJOS PRÁCTICOS:
La circunstancia de que el árbitro sea un hombre semi - público, sin dudas requiere que su figura, su IMPACTO VISUAL esté lo más alejado posible de lo llamativo, provocativo. Por ello en su porte (vestimenta, aseo personal, elegancia para desplazarse y manifestarse, sobriedad) están los elementos que ayudan a aumentar el margen de credibilidad; siendo también de suma importancia los gestos que utilice para conducirse, que deben ser carentes de ampulosidad.
Otro consejo práctico es el que alude a la PERCEPCIÓN Y DECISIÓN. La percepción no es meramente observar, percibir es comprender el entorno que rodea a una acción, es "olfatear" en rededor, es desarrollar la visión periférica. La decisión es la capacidad de definir con justicia la instancia percibida. A esta decisión debe unírsele un valor determinante que es la VALENTIA para asumir su rol. La valentía es aquella energía con que resuelve un árbitro sus decisiones. Esta percepción y decisión se adquieren a través del conocimiento del espíritu de las reglas durante su aplicación, y por ende en las experiencias que vaya recogiendo durante la actividad arbitral propia o ajena.
Un tercer consejo remite al CONTROL EMOCIONAL. Es una aptitud esencial para decidir con equidad y sin descontrol. Cuando el corazón domina a la mente se cometen injusticias que atentan contra el control de los torneos. Hay dos elementos que mantienen el equilibrio necesario para alcanzar el control emocional: RESPONSABILIDAD Y CONCENTRACIÓN. La responsabilidad es esa respuesta sana a los posibles sucesos difíciles que puedan presentarse en la vida de un árbitro y que ocupan su mente (pérdida de un ser querido, problema serio personal o laboral, etc.); entonces ante estos problemas los árbitros responsables obran con la suficiente inteligencia como para separar lo personal de su función arbitral. Esa responsabilidad también le permitirá decidir cuando por alguna vivencia difícil de elaborar no se sienta en condiciones de desempañar su rol de manera oportuna durante un breve tiempo.
La Concentración es un aliado que le permitirá al árbitro ocuparse con exclusividad de su tarea. Un árbitro concentrado aumenta su perceptibilidad y su capacidad de reacción. Es necesario alcanzar esta concentración, ejercitarla en todos los partidos y no solo cuando un partido especial la motiva.-
Un cuarto consejo apunta a la CRÍTICA Y AUTOCRÍTICA: Ya mencionamos la importancia que tiene el sinceramiento del acto arbitral, para ello hace falta una AUTOCRITICA HONESTA. Para esto debemos armarnos de humildad que es el antídoto contra la soberbia. La humildad es siempre la mayor virtud de los grandes de espíritu.
Así mismo, LA VOLUNTAD que es aquella energía y perseverancia que se pone en acción para desarrollar una actividad; la voluntad se mide desde lo que nos proponemos a lo que finalmente realizamos, es la suma de nuestros logros.
El árbitro lidera un encuentro deportivo legítimamente, basándose en las Reglas y la Autoridad que ellas le confieren; este ejercicio de la Autoridad lo logra a través de la Credibilidad (y no a la inversa). Solo desarrollando intensamente y con convicción los consejos enunciados, latentes y manifiestos en uno mismo, la Autoridad emergerá sana y absolutamente creíble.