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más poesía_05
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MANIFIESTO
DE LA HABANA 2006

MANIFIESTO
DE
LA HABANA
2006
la
poesía es un bien común.
la
poesía es un bien de primera necesidad.
la
poesía salva al hombre.
la
poesía es imprescindible como el agua como el aire
como el pan.
los
gobiernos del mundo deberían subsidiar la poesía
como
también a los alimentos y los libros y las
medicinas.
el
hombre tiene necesidad de poesía y de arte
tanto
como de alimentos y educación y justicia.
grande
y urgente es la necesidad de comunicarse entre sí,
recuperar
el arte perdido de la conversación el saludo
el
abrazo entre los mujeres y los hombres del planeta.
por
eso se hacen los festivales.
para
eso convocamos a este festival.
un
festival donde quepan todas las artes que son una en
bien del hombre
una
íntima fiesta en el corazón de cada ciudadano.
y
que la poesía salga al encuentro del hombre común,
destinatario
y dueño al fin de toda obra humana.
la
poesía tiene todavía cosas que decirle a los
hombres que salieron
hace
miles de años de las cavernas para no volver nunca
a ellas
sino
para admirar la hermosa silueta de los bisontes.
la
poesía no ha apagado nunca los candelabros de la
verdad y la belleza.
la
poesía es el rostro iluminado por los mejores sueños
del hombre en la tierra.
la
poesía es un instrumento un arado una mano abierta
un puño alzado un pañuelo
un
ánfora llena de agua limpia y fresca en el
desierto.
por
eso debemos permanecer junto al agua primordial de
la poesía
y
juntar el fuego y danzar en su torno
y
defenderlo de la borrasca y la tormenta y de la
fealdad y el mal
que
solapa su mano azul en la sombra.
los
poetas somos ciudadanos del mundo.
defender
y cuidar la belleza a como dé lugar
y
conquistar y defender el aire como se cuida el fuego
no
es sólo un derecho sino una hermosa misión
que
le otorga un alto sentido a la existencia humana.
convenzamos
al hombre de que la vida debe ser preservada y la
cultura humana salvada
con
la urgencia del que vislumbra el peligro y tiene el
poder de la palabra.
y
conjurar el silencio la intolerancia la violencia
la
destrucción de la cultura que es la anulación del
hombre y su reducción a la nada.
alcemos
la voz de la poesía desde la catedral de la
conciencia y la buena voluntad
hasta
las plazas públicas donde el fervor anuncia que el
amor no ha sido derrotado.
que
el hombre sepa que la poesía está a su lado
para
iluminarlo y conducirlo como la libertad hacia la
redención y la justicia
y
la construcción de un mundo donde sea posible
vivir,
donde
le sea dado al hombre prolongar la especie en paz.
y
edificar una casa planetaria para todos,
sin
distinción de raza, sexo, lengua, cultura, religión,
credos estéticos o filosóficos.
construyamos,
poetas, un mundo donde sea digno vivir.
los
demás hombres y mujeres esperan de nosotros mucho más
que una bella palabra.
ciudad
de la habana, 3 de mayo de 2006
evgueni
evtushenko (rusia), fernando aguiar (portugal),
roberto sosa (honduras), miguel barnet (cuba),
gustavo pereira (venezuela), pablo armando fernández
(cuba), juan manuel roca (colombia), valeriu stancu
(rumanía), carlos martí (cuba), lina zerón (méxico),
adi cristi (rumania), oscar sauri bazán (méxico),
zahari zahariev (bulgaria), césar lópez (cuba),
gaetano longo (italia), antón arrufat (cuba), tito
alvarado (chile), aitana alberti (españa), svetlana
kalezic (serbia y montenegro), otoniel guevara (el
salvador), etnairis rivera (puerto rico), sergio
corrieri (cuba), edmundo aray (venezuela), delfín
prats (cuba), william osuna (venezuela),olga garcía
(usa), goy persson (suecia), camilo de ory (españa),
alexandr bobrov (rusia), mónica soto icaza (méxico),
waldo leyva (cuba), nicolay petet (bulgaria), angélica
santa olaya (méxico), ana maría pedroso (cuba),
olesya nikolaeva (rusia), antonio goncalves (angola),
katharine beeman (canadá), gloria real (chile),
cassian maría spiridon (rumanía), javier de la
mora (méxico), reinaldo garcía blanco (cuba),
alinaluz santiago (puerto rico), oscar kessel
(cuba), ricardo moreno (ecuador), mira zdjelar (bosnia
y herzegovina), edel morales (cuba), federico
guerrero (brasil), héctor gonzález (españa),
pedro oscar godínez (cuba), carlos duque (venezuela),
margarita garcía zenteno (méxico), carmen zeta pérez
(puerto rico), julio césar rojas (méxico), luis
carlos suárez (cuba), xulia maría (españa),
fernando reyes (méxico), pierre bernet (cuba), héctor
torres (canadá), andrés mir (cuba), arnulfo vigil
(méxico), manuel garcía verdecia (cuba), salvador
cervantes (méxico), alberto quiroga clérigo (españa),
david paulovich (cuba), sandra muñoz (usa), carlos
ordóñez (honduras), gonzalo fragui (venezuela),
elena liliana popescu (rumanía), nuvia estévez
(cuba), carlos roberto gómez (puerto rico), pedro
de oraa (cuba), francisco javier acosta (méxico),
jorge timossi (cuba-argentina), alejandro silva (venezuela),
eloy machado (cuba), raúl aguilar (méxico), lucía
muñoz (cuba),ildefonso final (venezuela), gilberto
seik (cuba), andrei dobrunov (rusia), lourdes gonzález
(cuba), elka niagolova (bulgaria), flavio godínez (méxico),
elena cohen (argentina), víctor fowler (cuba), alex
pausides (cuba), josé luis moreno del toro (cuba),
natacha santiago (cuba), mirna figueredo (cuba),
amparo parra (cuba), omar herrera (cuba), teresa
fornaris (cuba), ana lidia vega (cuba), antonio
guerrero (cuba), alfredo zaldívar (cuba), ibrahim
doblado (cuba), francis sánchez (cuba), ileana álvarez
(cuba), rito ramón aroche (cuba), ismael gonzález
(cuba), roberto manzano (cuba), emilio comas pared
(cuba), isis leyva (cuba), lidia aguilera (cuba),
adigio benítez (cuba)
http://www.festivalpoesia.cult.cu/navega/manifiesto2006.htm
Minuto
del Hombre
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CEREMONIAS
VIII
A
veces se me inclina
de
tanta primavera el corazón,
del
mucho bregar
a
todo pétalo.
Y
se me cansa
la
noche
sobre
el hombro.
Y
tristo
y
me acuesto así
gorrión
callado,
tembloso
y
sueño contigo
–sólo
sueño contigo, amor–
y
amanezco
florecido.
Alex
Pausides
(Cuba,
1950) |
http://www.lajiribilla.cu/2006/n265_06/poesias/pc_pausides.html
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Marialtaír

en
sus quince años
En
luna llena araguaney y fuente
sobre
el papiro su sonata escriben,
encendiendo
en octubre la fogata
del
granado celoso y adivino.
El
cambur avizora su linaje
junto
a la garza en silencioso asombro,
gota
a gota la vida nos sorprende
en
rumorosa sensación alada.
Incesante
la luna peregrina
sin
que cuelgue la fuente su plegaria
ante
el incendio en que la noche riela.
La
granada enrojece de alegría
al
verse en el papiro reflejada
donde
una estrella su canción entona.
En
la fuerza sin órbita del tiempo
la
potestad del corazón estalla
con
el temor nocturno de los péndulos
y
nos palpamos la encendida sombra.
Te
hallarás en tu próxima distancia
cercada
de luceros jubilosos
sobre
el oro tangente de tus sueños
ungida
en plenitud albiceleste.
La
luna entonces reirá de gozo,
el
papiro enseñará tus cuitas
en
un octubre asordinado y nuevo.
Tu
sueño y paso añorará el jardín,
azuleja
la fuente cantará
desde
tu viva claridad de estrella.
Cántico
de la lumbre, ala del sueño,
fuerza
del tiempo, el canto que florece
en
el oro triunfal de su dulzura,
en
el fervor de su deslumbramiento.
Luz
de la luz en gozo refulgente,
luz
en la voz, en noche constelada,
en
todo lo que al júbilo confía.
Noche
floral de iluminado octubre,
entre
la luz y el salmo de la vida
una
estrella que sueña con su sueño.
Temblor
de estrella, gozo de la luz,
el
arpa de su acento sorprendente,
triunfo
de la alegría, arrobamiento,
Marialtaír
la de la luz eterna.
Pablo
Mora
San
Cristóbal, 15 de octubre de 2006
http://www.poesia.org.ve/manifiestos.php
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| HÁGANLE SITIO
señores de la guerra
no cuenten los muertos
ni los llantos
ni los esclavos
600 mil, tres millones
cien mil al día
miles de millones o
seguimos contando...
señores cómplices
no sigan vendiendo
no sigan comprando
el último misil
la última tecnología mortífera
no sigan acumulando
dinero, riqueza
señores mandatarios del engaño
que
se venden
al
más adinerado postor
para
traicionar
al pueblo, para
amasar riquezas
corromper la información y
aniquilar
toda forma de vida que
entienda la vida
señores
traigo
el arma más sofisticada que
imaginarse pueda
traigo aquí
señores
el arma del amor
no la compren
no está en venta, pero
va a ser usada
para que Uds. vean cómo
se mueve el mundo
como una mota de polvo en
el cosmos
cómo el amor
estalla
explosiona y
se expande
cómo ramifica
los océanos
las colinas
los volcanes
los arrecifes y
se expande
entre los musgos
el corazón de los amaneceres y
siembra caricias entre los caídos
entre
los muertos y
el refulgir de
la aurora
traigo aquí
señores
un arma letal que
difumina el núcleo atómico de
los opresores, para
dar cabida a
los oprimidos
los engañados
los desalojados, traigo
al pueblo entero
al ser despierto, traigo
la revolución
al ser humano traigo, y
traigo
la alondra, la golondrina
el jilguero, el ruiseñor, traigo
la espiga, la flor
la roca, el arroyo
el arrullo, la nana
el viento, la brisa
la danza, la sonrisa
el canto entero, traigo
qué más traigo, señor...
traigo el amor en
dorso
en costado, enfrente, el amor
en sentir
en clamor
en almácigo
en espiga
en tibio clamor
en galopante
inconmensurable clamor
el mundo entero traigo aquí
con su universo
de amor
délen forma
cabida, entuerto y
háganle sitio, que
en él
habrá sitio
para todos
|
Fernando Bellido.
Granada, Octubre-2006
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Canción
en Defensa de los Árboles


Canción
en Defensa de los Árboles
Carlos
Augusto León
En
los campos que inunda
el
hombre más que el río.
En
los bosques que incendia
el
hombre más que el fuego
Dejad, amigos,
lugar para los árboles.
En
las selvas que tala
el
hombre más que el hacha.
En
la ciudad que el hombre
más
que el hierro endurece
Dejad, amigos,
lugar para los árboles.
En
los pequeños pueblos
rodeados por la siembra.
En todas las ciudades que han crecido,
en todas las ciudades por nacer.
Dejad, amigos,
lugar
para los árboles.
Hombres
de todas partes,
de toda edad, de toda
manera de vivir,
si es que queréis que el Hombre
siga vivo en
la Tierra.
Dejad,
amigos,
lugar
para los árboles.
Minuto
del Hombre
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EMBUSTERIAS
DE ARBOLES
Vincent
Van Gogh
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Si
tan sólo fuésemos como los árboles
cuánto más nos acercaríamos a ser hombres
bastaría con cumplir el código
de nuestro propio alfabeto
asumir nuestra mágica condición
de asombrados transeúntes del universo
reestablecer el perfecto equilibrio
del que estamos hechos
Bastaría escuchar el ritmo que las estaciones
le diseñan a las hojas para encontrar
el término de todo lo que trasciende
el tapiz de los verdes hasta alcanzar
la hondura de los sepias los ocres
los amarillos y los púrpuras
hasta desvestirse de toda engalanadura
tan sólo para nacer de nuevo
en cascada de retoños y estruendo floral
En ese tránsito silencioso y sagrado
que se cumple inexorablemente
como un designio de los dioses de la vida
está inscrita nuestra propia historia
como un mapa astral una coreografía
celeste una fuga de juan sebastián
Si tan sólo fuésemos como los bosques
que más allá de las ramas que se desgajan
del vuelo de las hojas que migran
escriben siempre en sus propios papiros
las circunvalaciones de sus años
como un tiempo construido
de continuos floreceres
cuántas hazañas jardineras no habríamos
acometido en este intervalo solar
del que somos atónitos pasajeros
Pero pertenecemos aún a una estirpe
que abandonó todo asombro clausuró
las pupilas le puso cercas al corazón
e hizo pedazos el horizonte azul del planeta
mery
sananes / del libro del hombre / inédito
http://embusteria.blogspot.com/2006/10/embusterias-de-arboles.html
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SARA

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SARA
In
memoriam:
Sara
Quintero de Rosas
q.e.p.d.
¿Cuál
el destino de una flor si no
alumbrar
en amor y aroma fina?
¿Cuál
el destino de una flor erguida:
ser
llama, hechizo, magia y hermosura?
¿Eterna,
frágil, casta, fiel y sola
vive
la rosa solitaria y blanca?
¿De
qué color el alma de la rosa,
será
violeta el sueño de su vida?
¿Es
un reto a la sombra su blancura,
es
un presagio de la luz del alba
la
lumbre de la rosa entre la sombra?
¿Cuál
el destino de una flor si no
arpegio
en la garganta de la vida,
silencio
acurrucado en el camino?
Pablo
Mora
Minuto
del Hombre
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Ganador
del Concurso II Ensayo Inédito sobre Manuel Felipe Rugeles
Voz
de la montaña
Pablo
Mora, escritor ganador del Concurso
II
Ensayo Inédito sobre Manuel felipe Rugeles
Máxima
estrella de nuestras letras regionales, poeta mayúsculo en
la lírica iberoamericana, ecólogo, ecologista, Manuel
Felipe Rugeles rindió culto al hombre y a la naturaleza: a
lo telúrico, al paisaje y a lo humano. Consciente de que el
hombre habita en cuanto construye, respetando la tekne
aristotélica, en tanto creación, arte, ‘poner al
descubierto’; conocedor de la tríada heideggeriana:
‘construir, habitar, pensar’; de que el arte, la poesía,
contiene y edifica un mundo a la medida del hombre, se
propuso realizar su mayor anhelo: ser fabricante de la ilusión
espiritual, de los sueños de su tierra y de su gente.
Poner
al descubierto la palabra matriz, fundante, inicial, el
logos seminal —la sustancia de origen, de cópula, de
semen, de sangre—, la palabra sustancial, sustantiva, la
del engendramiento del telúrico hormigón, fecundación y
canto, apertura de un nuevo territorio; revelación de Los
Andes ante el orbe a través de las sendas naturales que,
generosa, brinda la montaña.
Así,
el “destino escritural” en la sustancialidad de la
palabra se hizo verbo, verso, imagen, metáfora, sueño,
vida. Sabía que alguien tenía que cumplir, entre nosotros,
con una suerte de tarea, de pasión adánica: nombrar para
que fuesen nuestros seres y cosas, nuestra vasta geografía,
nuestro hombre, nuestro paisaje, nuestra neblina, nuestros
confines, nuestros sueños campesinos, siderales.
Entonces,
su mirada fue. Y conoció la lejanía. Imagen verbal,
precisa, grano, semilla, germinación y fruto. Figura
decisiva en los laureles, hundidas sus raíces bien a fondo,
a prueba de tormentas, con él surgió uno de los árboles
mayores de la patria, con la verdad deslumbrante de su armonía
nativa.
Armonía
natural que con Rugeles, el hegemón, consagró el peso de
la andinidad, “la tradición de la poesía andina,
afincamiento en la teluridad de la vida campesina serranera,
prisionero y tributario del paisaje de las tierras altas con
toda una manera de decir, con todo un léxico peculiar...”
Lo que hace pensar a Lubio Cardozo que “no es fácil
zafarse al peso de una habitud tan densa como la literatura
de la andinidad, esconder las voces del hechizo del entorno
de la serranía andina.” Literatura que encierra “ese
orbe de panoramas, costumbres —mores patrii—“ pozo del
patrimonio, el suelo, la memoria.
Leer
a Rugeles es encontrar fuentes innumerables, inagotables,
que nos revelan hurganzas, riquezas y hallazgos; ráfagas,
jirones, pensamientos y versos, que difícilmente uno hallaría
y que de pronto están allí reunidos, como un manjar para
quien busca en ellos huellas, claves, líneas, designios poéticos
y vitales.
La
lectura de sus textos siempre enriquecedora. Dueño
colectivo de la neblina y los paisajes andinos, hechos de
sombras, de lumbres, de azules mariposas y procelosos soles,
los dejó correr, los echó a andar, los dejó libres, para
que poblasen el horizonte, nombraran el asombro, disolviesen
las sombras desde el fondo de la oscuridad, hasta que,
tomando el vuelo de los azulejos, aromados de pomarrosas,
enarboló y lanzó al voleo, tendiendo su oficio creador
hacia esa ilusión de refundar la humanidad.
Sembrado,
así, en los huertos y en la neblina de nuestros territorios
siderales, en la terca, pertinaz esencia de este suelo; de
esta tristeza, de este grito, de esta angustia, este
alarido, este anhelo; fincado en el desiderátum y en la
trayectoria de la esperanza que cultivamos, su palabra
—vuelo de colibrí en sembradío— visión del mundo para
un solar lluvioso, aliento y tempestad para los vuelos
altos, para el largo rodeo, para el jinete insomne que a
pulso de trigal y de neblina, soltándole las riendas al
ensueño, ¡puro, como la harina de los trigos! toma por
asalto los amaneceres.
Palabras
sustanciales a modo de hitos emblemáticos inundaron,
entonces, el acervo poético nacional, continental: cántaro,
neblina, niebla, aldea, memoria, melodía, presencia, valle;
vereda, zarzales, espiga, cielo; paz, terrazgo, copla,
canto.
Todo
para que nos detengamos a mirar al hombre solitario que
cabizbajo camina las piedras.
Mirad
al hombre.
Miradlo.
Aguda
barba de oro.
Ojos
oscuros, lejanos.
A
la orilla de las parvas
mirad
al hombre.
Miradlo.
¡Qué
soledad!
¡Quién pudiera
saber
lo que está pensando!
Mirad
al hombre, miradlo
(Aldea
en
la Niebla
)
Manuel
Felipe Rugeles, con su verso, dio aliento y cauce sonoro a
esa soledad, porque cuando el hombre tiene una aldea, tiene
el universo entero, en los cristales que le da el río, los
pájaros que le da la huerta y a Dios sobre la hierba,
caminando en el viento.
Pablo
Mora
Minuto
del Hombre
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De LAS
COSTAS DEL GOLFO
Eduardo Dalter
|
¿Cuál es el nombre
del lugar
repetido cual un eco en las calles,
pero solo siempre, sin un alma?
¿Cuál es el nombre de esta arena
recalentada, clarísima, polvosa,
y de este ángulo para quedar
del zigzag de la playa y
del insolado, ancho, ancho golfo?
¿Cuál es el nombre del lugar
de los rumores tan distantes,
que dibujan, ya del aire,
rostros, suspiros, romanillas?
¿Cuál --díganmelo por favor
más lentamente--, cuál es
el nombre del lugar?; ¿cuál
es el nombre del lugar?
|
http://aet.ve.tripod.com/edalter/
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|
Fantasia
|
La nieve
como lluvia de algodon
cae purisima
revelando
el misterio
de la fantasia.
Fantasia, Edgar Bastidas
www.edgarbastidasurresty.com
Que la gramatica me excuse por la ausencia de acentos y signos.
Los caprichos de Internet no los permiten por ahora en esta seccion (C.C.)
Hoy se renueva todos los dias
|
http://www.cristinacastello.com/
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|
Caballero
en sus trece
Minerva
Salado.
La Habana, Cuba
|
El era el único
cuerdo de la ciudad
que se derrumba
cual un castillo de naipes
el único con la
verdad bajo su manto
mientras los
barrios enloquecían
como en
manicomio.
El era el
pregonero de los sueños
y de las añoranzas.
Su voz cortaba
el aire
no siempre
dispuesto
no siempre inteligible
pero abierto
fluido
esperanzador.
El era el loco más
cuerdo de la urbe
cosmopolita a
veces
náufrago
guardagujas
portador de las nuevas
más añejas del
tiempo.
Él sabía como
encender las farolas
y a qué hora
tocarlas
con sus dedos húmedos.
Él
siervo de la
tiniebla y de la luz
caballero de mi
ciudad prohibida
cercada
fatigada
confusa
su capa elevándose
desde las marejadas
sobre el malecón
su melena como
crin de caballo
venida a menos
en un aire de
hidalgo insuficiente.
Su ausencia es
un vacío en La Habana
—un hueco en
el ala izquierda del Castillo—
el espectro
de su sombra la nutre cada noche
bajo las piedras
amuralladas
visiones
que sólo
propicia en la encrucijada de la aurora
a los transeúntes
de siempre
y
sus fantasmas.
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http://www.destiempos.com/n4/entrada4.htm
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Nosotros los
Hombres
Jorge Debravo, Costa
Rica 1938-1967
Vengo a buscarte, hermano, porque
traigo el poema,
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