más poesía_06

Portada__nos_queda_la_palabra_Fer_Web


 

 

 

Ir abajo

 

 

 

 

 

9...

Imagenes: marcha por los chicos de cromañon

 

 

 

LA REPÚBLICA CROMAÑÓN Y 
SUS MUERTOS
 
Eduardo Dalter
 
  
 

No hay capitalismo sin enajenación
        política,
no hay capitalismo sin barbarie y
        terreno flojo,
no hay capitalismo sin niños ni
        jóvenes asfixiados,
no hay capitalismo sin jóvenes
        en alto riesgo
(o bajo una infernal sombra de
        plástico),
no hay capitalismo sin transa
        acomodando todo,
no hay capitalismo sin
        funcionarios rápidos
(especialistas en tirar el bulto
       camino abajo),
no hay capitalismo sin encierro
        y humo
y gente hacinada, herida y
        pisoteada,
no hay capitalismo sin gente
        cayendo a oscuras,
no hay capitalismo que pueda
        abrir
la boca sucia, en la noche
        en que se ve todo,
desnuda todo, a pozo abierto
        y en llaga viva.

 

 

 

 

 

Imagen: Imploración Oswaldo Guayasamín

 

 

Qué palabras ya decir o callar en esta tierra.

Qué palabras faltan acaso, qué dolor.

Qué lugar del cuerpo está sin sus heridas.

Qué llanto todavía no se dijo.

Qué trampa, qué injusticia no fue llevada a cabo.

Tanta sinrazón es demasiado para el hombre.

Tanto sentir, tanto deseo quebrantado en cada uno.

Tanto arrinconamiernto impune es demasiado.

Tanto terror, tanta tiniebla ordenada, tanta muerte.

 

 

Eduardo Dalter 

Del poemario Estos vientos; Edic. del Río de la Plata,
Buenos Aires, 1984

 

 

 

 

 

Si  me duermo...

 

 
 
Si  me duermo...¿mamá me cantará?¿me acomodará la frazada
para que no sienta frío si a la noche refresca?
Si me duermo¿ vendrás en un sueño, tú que ya no puedes calzar tus
zapatos y caminar los días?
¿Vendrás para que terminemos la charla empezada,la taza de
café que quedó por la mitad, vendrás para llegar hasta el fondo de mi miedo y quebrarlo, como se quiebra con una piedra el cristal?
Si me duermo ¿se dormirá la angustia, se dormirá el dolor,
estará anestesiada por unas horas la soledad?
Si me duermo ¿dejará de arreciar la tormenta matando pájaros?
¿se les dormirá el hambre a los  perros vagabundos?
Ay...si me duermo...¿volverá el cielo aquél
y será el mar otra vez aquel mar?
Porque despierta no se repite el cielo,ni el mar vuelve a ser el
mismo mar de entonces...
Porque despierta soy menos que un guijarro,
soy menos que una paloma herida,
soy un cuarto cerrado y polvoriento,
soy una ventana que da al precipicio,
soy una galera de mago sin flores ni conejos ni mago.
Soy una isla a la que nada llega,
una isla de sal que se va derritiendo y de la que pronto
no quedará recuerdo.
Despierta soy una fotografía mía en el día de hoy.
Nada más que una foto un poco borroneada, que atestigua que estoy,
que todavía...
Si me duermo ¿vendrás, mi amor, a estar conmigo?
Si me duermo...¿Dios me hará soñarte?
Si me duermo...¿mamá me cantará?
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

Imagen: Malecón (MARGARITA BARTOLOMÉ)

 

 

 

DESTINOS
(Casi una poética)
 
Tu destino te sorprenderá
cada momento.
WILLIAM BLAKE
A José Antonio Cedrón y
a José Emilio Tallarico,
poetas y hermanos.

 

Desde qué orilla abrir, cerrar
        los ojos;
desde cuál punto de qué orilla.
        Cada orilla,
cada punto de orilla adelanta,
        en su cielo
y horizonte, una respuesta
        diferente
que supone cada palabra que
        se imagine
o que se diga. Todo camino
        comienza
a abrirse según donde decida
        afirmar
uno los pies y hacia dónde
        apunte
uno su historia y su mirada.
        Uno eligió
--o eligió por uno el fuerte
        viento--
cada segundo, cada
        rumbo,
cada sendero ahondado o
        vasto
y nada puede salvarse en
        un cruce
ni en un momento solo que
        se abra.
La suerte, o mala suerte,
        siempre
estuvo despierta y estuvo
        echada
como una apacible leona 
        al pie del árbol.
 

 

 
              Eduardo Dalter
 
 
 
Buenos Aires, 7 de septiembre, 2006
 

 

 

 

 

Basta

 

Cuando tu mirada se confunda con el cielo,
y veas aparecer la primera estrella del Nuevo Año,
al levantar tu copa de cristal para brindar,
esa estrella, no será igual para el pueblo palestino.

Cuando en tu corazón repique la esperanza,
el pueblo palestino,
continuara viviendo el dolor de la ocupación,
mientras sus esperanzas,
deambulan cercenadas por un Muro de Apartheid.

Cuando las campanas resuenan,
los brindis se multiplican,
y tus sueños...
tus sueños, escriban el futuro de tu historia.

Las campanas de los Lugares Sagrados en Palestina,
serán testimonio del silencio y la historia truncada.

Cuando tu mirada se confunda con el cielo,
y veas la primera estrella,
reposa tu memoria en el sufrimiento de un pueblo,
en el dolor de su gente,
y el sacrificio de sus niños.

Y al levantar tu copa de cristal,
levanta tu ira contra los osos colonialistas,
y que tu brindis ocupe un espacio de rebeldía para gritar ¡Basta!

¡Basta! de injusticias...

Basta de Muros, de Ocupación y de Muerte.

¡Basta!

 

Suhail Hani Daher Akel / 2004

 

http://www.suhailakeljerusalem.com/poesiasesp.htm

 

 

 

Paz en la Tierra Santa  - Peace in the Holy Land - Paz en la Tierra Santa - Peace in the Holy Land  
 

 

felestin   

 

A 2006 Años 
 Nacimiento del Palestino Jesús, en Belén,  Palestina

En ésta Navidad,
el Pueblo de Palestina levanta su voz y clama Paz.
En ésta Navidad,
el Mundo no puede permanecer en silencio frente al Holocausto

que padece el Pueblo Palestino, el Pueblo de Jesús.
 En ésta Navidad,
mis deseos de DIGNIDAD, PAZ y PROSPERIDAD

 

 
 
Embajador Suhail Hani Daher Akel
ex Embajador del Estado de Palestina en la Argentina
                                                                      Jerusalem, Diciembre 24, 2006
 

 

http://www.suhailakeljerusalem.com/index.htm

 

 

 

 

 

 

YO NO SÉ MUCHAS COSAS

 

 

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan los cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me he dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.

 

León Felipe

 

 

http://sapiens.ya.com/poesiaya/index.html

 

 

 

 

 

 

 
Traducido del árabe por:  
MARÍA LUISA PRIETO

PARA NUESTRA PATRIA

MAHMUD DARWISH

 

 

Para nuestra patria,

Próxima a la palabra divina,

Un techo de nubes.

Para nuestra patria,

Lejana de las cualidades del nombre,

Un mapa de ausencia.

Para nuestra patria,

Pequeña cual grano de sésamo,

Un horizonte celeste... y un abismo oculto.

Para nuestra patria,

Pobre cual ala de perdiz,

Libros sagrados... y una herida en la identidad.

Para nuestra patria,

Con colinas cercadas y desgarradas,

Las emboscadas del nuevo pasado.

Para nuestra patria cautiva,

La libertad de morir consumida de amor.

Piedra preciosa en su noche sangrienta,

Nuestra patria resplandece a lo lejos

E ilumina su entorno...

Pero nosotros en ella

Nos ahogamos sin cesar.

 

 

http://www.poesiaarabe.com

 

 

 

 

 

 

 

 

500.000

 

500.000

 

 

 

Al cantar el gallo. Al romper el día. Al abrir el sol. A filo de madrugada. Veinte, cuarenta, sesenta hombres, hombres en fila, huellas en el polvo, rostros inconclusos. Cálidos, amargos, en vigilia, cándidos, furentes, engranajes listos, entrecejo insomne,  briznas al viento, con lágrimas salobres.

 

 

Si nos diéramos las manos y formáramos la rueda, sin mirarnos la cara, sin saber quién es quién... sesenta, cien, mil, doscientas veces mil, doscientas cincuenta mil veces mil, quinientas mil manos

fueran el perímetro exacto, con un poco de tierra,

para vivir otra vez.

 

Dos poeta, cinco poetas, diez poetas,

veinte poetas, quinientos mil poetas, gallos flacos, desgreñados,

cantando juntos a la vez.

 

A madrugar. A liberar. A restaurar.

A sembrar. A crecer. Al agua. Al sol. A la espiga.

 

La luna alumbra nuevas intenciones.

 

 

 

 

 

Poesía, Sociedad Anónima

 

Minuto del Hombre

 

 

 

 

 

 

 

Te estoy llamando

 

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al suenio
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperacion
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lagrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.



Te estoy llamando, Idea Vilarinio
Que la gramatica me excuse por la ausencia de acentos, enies y signos.
Los caprichos de Internet no me los permiten por el momento (C.C.)
Hoy se renueva todos los dias.

 

http://www.cristinacastello.com

 

 

 

 

 

 

EMBUSTERIAS DE VIDA I/IV

 

 

I


Uno a uno
van abriendo espacios
entre engranajes celulares
como si el árbol de la vida
fuese un asombroso juego
de moléculas
que se entretejen disgregan
extienden y multiplican
para crear un tiempo
único e irrepetible
en el interior de un dedal
acuático y amoroso
que se nutre de oleajes
asimétricos y vendavales
en flor

 

ms / el libro del hombre

 

http://www.embusteria.blogspot.com

 

 

 

 

NERUDA, INMORTAL

 

 

NERUDA, INMORTAL

Por su importancia, por su interés, por su objetividad, por el análisis concreto que se hace de su obra, traemos a El País Literario este extraordinario ensayo del profesor Pablo Mora sobre el inmortal escritor chileno Pablo Neruda

**************

 

.../...

 

Ciertamente, ninguno como él pudo darle un cabal cumplimiento a sus versos. De ahí que alguna vez dijera:

 

Ay cuándo, patria, en las elecciones
iré de casa en casa recogiendo
la libertad temerosa
para que grite en medio de la calle
Ay, cuándo, patria,
te casarás conmigo
con ojos verdemar y vestido de nieve
y tendremos millones de hijos nuevos
que entregarán la tierra a los hambrientos
.

Si bien soñó con estos tantos, hondos ideales, muchas veces tuvo tiempo de cumplirlos. Todos sus versos se le cumplieron. Se cumplirán. Como profeta que fuera de todo un Continente. De todo un siglo.

Nunca un hombre, un poeta, compartió, en simbiosis más extraordinaria, el pensamiento con la acción, dentro de las causas más nobles, más grandes de la historia: la causa de la verdadera revolución. Él la vivió, la tuvo en sus manos, vio cuando se le escapaba, en plena muerte, de sus manos. Por eso, quiérase o no, Neruda es una señal. Un alerta. Un aldabón. Neruda, el canelo de que hablamos, el poeta chileno que “nació para nacer” y que “despierta cada cien años cuando despierta el pueblo”, Neruda, es un relámpago en América y en el mundo. Donde lo personal y lo creacional deben ir a buscar la fuente nutricia, para cobrar el aliento necesario. Su magistral YO ACUSO latirá, junto con sus mejores versos, en la conciencia de los pueblos, mientras exista la poesía. Su Canto General será por siempre la verdadera Biblia americana. Tal como lo demostrara otro camarada, el Che, al llevarlo, junto con el Manifiesto, permanentemente consigo.

 

Relámpago, raulí o canelo

Al borde de su muerte, sólo vimos un relámpago, nuestro relámpago: ¡El Catatumbo! Nos figuramos al poeta verdadero relámpago entre nosotros: ¡Catatumbo de sangre americana!

Nos encontramos a la sombra de un canelo, cobijados en una como ceremonia ritual. Y el alma se nos engrifó al amanecer, cuando supimos que precisamente a la sombra de un canelo fue donde el pueblo mapuche, según la tradición araucana, se decidió por el toqui Caupolicán, para arremeter contra el poderío del conquistador. Árbol tutelar de los antepasados mapuches, nos evoca ahora al nuevo canelo de estos tiempos, al poeta que arbóreamente tutela, desde los espacios siderales, nuestros sueños y esperanzas.

Comprendemos ahora plenamente sus versos que vibran en nuestra conciencia distraída, nuestra conciencia americana, la conciencia de nuestros Libertadores:

           AQUÍ viene el árbol, el árbol
de la tormenta, el árbol del pueblo.
De la tierra suben sus héroes
como las hojas por la savia,
y el viento estrella los follajes
de muchedumbre rumorosa,
hasta que cae la semilla
del pan otra vez a la tierra.

Aquí viene el árbol, el árbol
nutrido por muertos desnudos,
muertos azotados y heridos,
muertos de rostros imposibles,
empalados sobre una lanza,
desmenuzados en la hoguera,
decapitados por el hacha,
descuartizados a caballo,
crucificados en la iglesia.

Aquí viene el árbol, el árbol
cuyas raíces están vivas,
sacó salitre del martirio,
sus raíces comieron sangre
y extrajo lágrimas del suelo:
las elevó por sus ramajes,
las repartió en su arquitectura.
Fueron flores invisibles,
a veces, flores enterradas,
otras veces iluminaron
sus pétalos, como planetas.

Y el hombre recogió en las ramas
las caracolas endurecidas,
las entregó de mano en mano
como magnolias o granadas
y de pronto, abrieron la tierra,
crecieron hasta las estrellas.

Éste es el árbol de los libres.
El árbol tierra, el árbol nube,
el árbol pan, el árbol flecha,
el árbol puño, el árbol fuego.
Lo ahoga el agua tormentosa
de nuestra época nocturna,
pero su mástil balancea
el ruedo de su poderío.

Otras veces, de nuevo caen
las ramas rotas por la cólera
y una ceniza amenazante
cubre su antigua majestad:
así pasó desde otros tiempos,
así salió de la agonía
hasta que una mano secreta,
unos brazos innumerables,
el pueblo, guardó los fragmentos,
escondió troncos invariables,
y sus labios eran las hojas
del inmenso árbol repartido,
diseminado en todas partes,
caminando con sus raíces.
Éste es el árbol, el árbol
del pueblo, de todos los pueblos
de la libertad, de la lucha.

Asómate a su cabellera:
toca sus rayos renovados:
hunde la mano en las usinas
donde su fruto palpitante
propaga su luz cada día.
Levanta esta tierra en tus manos,
participa de este esplendor,
toma tu pan y tu manzana,
tu corazón y tu caballo
y monta guardia en la frontera,
en el límite de sus hojas.

Defiende el fin de sus corolas,
comparte las noches hostiles,
vigila el ciclo de la aurora,
respira la altura estrellada,
sosteniendo el árbol, el árbol
que crece en medio de la tierra.

De Canto General

Precisamente, Neruda es uno de esos árboles libertadores. Árbol eterno, libertador. “Su voz como la de la poesía existirá sobre la tierra en tanto el hombre y la mujer respiren”.

Ya canelo, ya raulí, ya relámpago, le cantamos, como ayer al borde de su muerte, porque siempre esté junto a su pueblo, su camino, su palabra y su esperanza:

Pablo Neruda, Padre otoñabundo,
Catatumbo de sangre americana,
al fin el mundo supo de tu sombra
al borde de tus últimos latidos.

Vástago de raigambre diluviana,
interrogaste al tiempo en cada aurora
y frente al mar, clavada tu mirada,
velaste con tu propia rebeldía.

Fueron tus resistencias permanentes
y con todas las buenas intenciones
regaste por el orbe tu semilla.

Camarada, araucano obligatorio,
por el sol de tu sueño planetario
tendrás siempre una América en tu mano.

¿De qué color será la rosa? Roja
será la rosa en el azul del sueño,
roja será la rosa en el empeño
por ver el rumbo que la tierra escoja.

Siendo roja ninguno la deshoja
si no es el pobre cuando frunce el ceño
en su azarosa búsqueda del leño
para el fogón que alguno le despoja.

Roja será la rosa en el camino,
en el viento, en la muerte, en la arboleda,
la Tierra toda vestirá de rojo.

Sólo, entonces, el hombre peregrino,
en medio de esta horrenda polvareda,
marchará alegre y sin ningún sonrojo.

 

.../...

 

http://www.poiesologia.com/minuto.php?codigo=1456

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La hierba reverdece
Sin ayuda de nadie
La flor florece

Shiki

 

 

  • POEMAS HAIKU

       El Haiku es una de las formas más bellas de la literatura japonesa.  Se trata de un poema corto de diecisite sílabas, distribuidas en tres versos.  Alcanzó su forma actual a finales del siglo XV y debe su nombre al poeta Shiki (1867-1902).  Su relato es descriptivo.  Como flash que ilumina un instante, casi siempre un paisaje.  El protagonismo se dirige hacia la naturaleza, contemplada en las diferentes estaciones del año.  Estos pensamientos se encadenan con percepciones de muy diversa índole: nostalgia, humor e incluso religiosos, procedentes éstos de la sabiduría del zen.

 

http://www.albumdeinstantes.com/sp_exposicion.htm

 

 

 

 

 

 

 

LOS ALQUIMISTAS DE LA MUERTE

Antonio Casares

 

Vendrán los alquimistas de la muerte,
como vienen a veces los presagios,
vestidos con el luto de las noches
y una sonrisa cínica en los labios,
a decirnos el tiempo que nos queda
en un mundo que sigue agonizando
desde que los poderes de la tierra
ejercen el poder globalizado.
Convertirán en ciénagas los mares,
en mares de dolor los océanos,
los ríos en serpientes de silencio
pudriéndose en el alma de los campos,
los campos en desiertos infinitos,
los bosques en espejos calcinados
en los que nunca más podrán mirarse
los ojos de zafiro de los astros.
Las montañas serán como cuchillos
clavados en el cielo desangrado
y todo lo que existe será sólo
una sombra mortal de lo creado.
Vendrán con la razón como argumento,
con silogismos, con sofismas vacuos,
apelarán al triunfo del progreso,
y sobre todo a la razón de Estado.
No podemos dejarles que lo hagan,
no debemos mirar para otro lado,
mientras ellos persisten en su obra
letal de destruír, de aniquilarnos;
tenemos que juntar todos los versos,
hay que multiplicar todas las manos,
levantar al unísono los puños,
reunirnos en los hechos cotidianos,
hacer universal nuestra protesta
hasta que Dios se sienta necesario.
Que salgan a la calle los poetas,
los que siempre permanecen callados,
los que no tienen nada que decir,
los que nos dejan solos, los que acaso
mañana comprendan que ya es tarde
para sentarse a llorar sobre el caos.
Consentir que lo hagan es ser cómplice,
callar es aplaudir a los malvados,
al rico, al genocida, al que gobierna
desde las impunidad de su despacho,
al que rige el destino del mundo
a la sombra perversa del Pentágono.

Vendrán los alquimistas de la muerte:
tenemos el deber de rebelarnos.

(Cantabria, 17 de junio de 2006)

 

 

http://www.otrarealidad.net/

 

 

 

 

 

 

EMBUSTERIAS DE OCTUBRE IV/V

 

 

helechos

 

 

Y se abrieron antes de tiempo
los párpados que agigantaban el asombro
y el corazón de los helechos
hizo de los latidos un tronar de cuerdas
en tiempo de adagio




J.S. Bach / Suite No. 3 BWV 1068 / Aria
http://www.epdlp.com/asf/bach9.wmv


ms / el libro del hombre

 

 

 

 

 

 

 

 

 






María de la Cruz 
Baya Claros 


Rasgando el Cielo [fragmentos]



A los que ya cayeron y se fueron
Y a los que aun caen cotidianamente y caerán



I

El sonido de sirenas
Invaden el espacio,
La noche se llenó
De luces
De sangre
Y
De luto…

Ya no puedo llorar
Me arrancaron
El alma….



IV

He perdido mis lagrimas
Entre los escombros….



VII

Se han llevado
Las luces
Y
Han dejado
Las sombras
Habitando
Los pasillos…



XI

El viento se rompe,
La noche se ilumina,
La tierra se estremece
Cuando tus pasos
Corren…
Y tu alma
Se desgaja.



XII

Mientras contemplo
La noche
Tratando de encontrar
El sonido de tu voz
En el viento
Te vas en medio
De un dolor
Infinito….



XIV

Espero cada jornada
El abrazo
Perdido
Que ya no tendré
Y el beso
Tibio
Que de tu boca
Se escapó



XVIII

“Se conmueven
Los cielos y la tierra”
Ante un responso
De colera,
De miedo.
De miseria
“concedeles señor
El descanso eterno…”

 

 

http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=579

 

 

 

 

 

 

 

Tendida en la hierba

Nora Nani

 

Nunca se pone más ángel la noche
que cuando la mira
mi corazón
derramado en la hierba.
Allí va entrando
a un zoológico de estrellas,
nombra a las bestias en su redil poderoso,
pasa lista a sus vientres de humo
y ya listo el pastoreo de azul y de milagro,
les arropa las aristas
con siluetas de nube
y las entrega al corral del vértigo
como a una cajita
que madura toda la eternidad
en su sonrisa.
Después vuelve
—mi corazón, digo,
cumplida su tarea de angelicar
la noche—
regresa a la cueva de mi pecho
donde
yo lo espero desnuda
con toda la inmensidad
a cuestas.

 

 

http://www.letralia.com/150/letras04.htm

 

 

 

 

 

 

Leonard Cohen

 

 

 

 

 

LA FE (THE FAITH)

 

El mar tan profundo y ciego
el sol, el remordimiento salvaje
La porra, la rueda, el pensamiento
¿Oh, amor, no estás cansada ya?
La porra, la rueda, el pensamiento
¿Oh, amor, no estás cansada ya?

La sangre, el suelo, la fe
estas palabras que no puedes olvidar
tu voto, tu lugar sagrado
¿Oh, amor, no estás cansada ya?
La sangre, el suelo, la fe
¿Oh, amor, no estás cansada ya?

Una cruz en cada colina
una estrella, un minarete
Tantas tumbas que llenar
¿Oh, amor, no estás cansada ya?
Tantas tumbas que llenar
¿Oh, amor, no estás cansada ya?

El mar tan profundo y ciego
donde aún el sol debe ponerse
y el tiempo mismo desenredarse
¿Oh, amor, no estás cansada ya?
y el tiempo mismo desenredarse
¿Oh, amor, no estás cansada ya?

 

 

http://www.webheights.net/dearheather/spanish/main.html

 

 

 

 

 

 

LluÍs Llach

 

 

 

 

ALIENTO
(ALÈ)



Ahora que mis ojos entrevén
la serenidad de mi atardecer,
aprendo certeza en la verdad
que antes adivinaba:
Yo sólo tengo un deseo de amor,
un pueblo y una barca.

De tantos ayeres que se deslizan
guardo regalos que ni esperaba,
conchas llenas de tesoros,
dolores que son mi magisterio,
que, con avaricia de niño voraz,
reúno en el equipaje,
pero sólo tengo un deseo de amor,
un pueblo y una barca.
Deseo de amor para no perder
nunca el placer de enamorarte,
un pueblo que me deje compartir
el gozo de amarse
y una barquita, por si la mar
la muerte quisiera darme.

Que con esto me basta
si conmigo tengo los astros,
astros cálidos que me son leales,
que de noche veo en el cielo
y de día en todos vosotros.

Y con el paso de las primaveras
la vida tendrá que desnudarme
de túnicas inútiles para el camino
que lleva hacia la esencia
donde sólo es necesario un deseo
de amor, un pueblo y una barca.

Llegar desnudo de formas vanas
al gesto adusto que todo lo acaba
habiendo entendido que por tanto
amor mi fin quiere ocultarme.
Entonces si el cuerpo me lo permite,
dejará que me engañes,
me iré con un deseo de amor,
un pueblo y una barca,
deseo de amor para no perder nunca
el placer de enamorarte,
un pueblo que me deje compartir
el gozo de quererse,
y una barquita, por si la mar
la muerte quiere darme.

Digueu-els-hi estrelles!
Digueu-els-hi estrelles!
Chiamateli astri!
Llamadles luceros!
Kawakib! Etoiles! Ko àbim!

© Edicions l'Empordà

 

"Alé"  Lluís Llach.wma (3.03 MB)

 

http://www.lluisllach.cat

 

 

 

 

 

 

 
Mi gato no sabe de subalternidad


Rocío Silva Santisteban
La Insignia. Perú, noviembre del 2006.


 

Mientras yo estudio a Gramsci
Kero juega con una liga sobre la cama
se acerca al libro rojo y lo huele
despacio, auscultando
luego con todo desparpajo
se sienta encima

Si supiera de Guha, de Bhabha, o siquiera
de Spivak
pero con su gatuna ignorancia
se acerca a mi lápiz para pelear

Ay, cómo lo muerde y lo derriba

Mira al techo buscando un insecto
su objeto del zarpazo colonizador
y distraído alarga la pata
sobre la máscara asesina:
el libro de Foucault

Kero no sabe nada. Pero lo mira todo.

Yo me desgañito entendiendo
esos conceptos que imagino algún día
me van a liberar
y mientras continuo con la amanecida
entre el temblor de la pantalla
y la enésima página del buscador
Kero sucumbe al sueño gramsciano
y es más libre que yo.

 

http://www.lainsignia.org/2006/noviembre/cul_011.htm

 

 

Minuto del Hombre