hundidos
hasta los huesos
en un fango atroz
de fuego
violencia
bases militares
de ejércitos
que expolian
saquean
a los pueblos
y los someten
al imperio
del terrorismo de estado
y de las multinacionales
de la corrupción
nosotros que aceptamos
vivir
entre los cien mil
muertos de hambre
de cada día
nosotros que
convivimos con la violencia
las guerras
la tortura
las bases militares
de los asesinos
todos
cómplices
de tanta injusticia
violencia
desastre planetario
gobernantes
informadores
operarios
-cómplices
todos-
del fango atroz
de sangre
tortura y
violencia
que asola
el planeta
el mundo entero
se manifestó
contra la guerra
pero detrás
de esa guerra
hay muchas guerras
y muchas más
habrá
delante
si no lo evitamos
todos
no, que no lo oculten
más
en los telediarios
o en los recintos
amurallados
de nuestras prisiones
de cotidianeidad
un fango
que se expande
tan deprisa
como la fabricación de
armamentos
la contaminación del hábitat
y la miseria de los oprimidos
hundidos
maniatados
en esos basurales
de la conciencia
¿qué herencia
dejaremos?
campos minados
amputando la existencia
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