Llámese Socialismo del Siglo XXI o
llámese como sea, tenemos que actuar a nivel
mundial, organizarnos, para crear una nueva ONU
capaz de gobernar el mundo y hacer cumplir las leyes
internacionales.
Quitarle el poder, las armas, los ejércitos, a los
que gobiernan hoy el mundo a su antojo invadiendo
países y sembrando el planeta de terror, odio,
uranio, tortura, discriminación y destrucción. Para
dárselo al pueblo y crear así un nuevo orden mundial
basado en la justicia, la igualdad, los derechos
humanos y el respeto a la naturaleza.
Llamado a un Día de
Movilización y Acción Global 26 de enero 2008
Fortalecer la lucha, la
resistencia y las alternativas frente a la
globalización neoliberal, a las guerras y a la
demencial destrucción del planeta que el capitalismo
ocasiona, serán los retos de las principales
acciones de movilización social en el mundo en este
año 2008. (16/01/08)
Estimado(a) periodista o
escritor(a)
El día 26 de enero de 2008, Día de la Mobilización y
Acción Global llamado por el Foro Social Mundial, será
un entrelazado de historias de resistencia al modo de
vida, modelo económico y formas de opresión dominantes
hoy en el mundo y también de mejores ideas para un mundo
en construcción.
Los miles de millones gastados en guerras
podrían acabar con el hambre
Un S.O.S. que
estremece al mundo
Elson Concepción Pérez (Granma)
La alarma se ha escuchado hasta en los más recónditos
lugares del planeta. Los ricos —culpables y aludidos—,
se reúnen y observan. Los pobres mueren de hambre y
desnutrición, o protestan cuando aún tienen fuerza para
hacerlo.
Los organismos internacionales muestran preocupación
y temor. En algunos casos hay propuestas razonables que,
de cumplirse, evitarían una catástrofe mayor.
El precio de los alimentos sigue creciendo. El
petróleo se cotiza por encima de los 110 dólares el
barril. Para su guerra en Iraq, Washington empleará más
de un billón de dólares y otros 900 000 millones de
dólares en gastos de desarrollo y adquisición de
armamentos en los próximos cinco años.
Todo este dinero, de usarse en beneficio de los
pueblos empobrecidos, mitigaría el hambre y curaría las
enfermedades de la gran mayoría de los que hoy mueren
por esas causas.
La situación es dramática. Cada cinco segundos se
produce en el mundo una muerte de un menor de 10 años
por hambre, y la situación va a agravarse. Hay cerca de
850 millones de seres humanos que no tienen que comer.
El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas
estima que, a partir de la actual crisis, hay 100
millones de personas hambrientas más. De acuerdo con la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), en 37
países se ha desatado una crisis alimentaria. En 2008,
los naciones más pobres pagarán 65 por ciento más por
sus importaciones de cereales; en algunos países
africanos el incremento será de 74 por ciento.
Jean Ziegler, relator especial de la ONU sobre el
derecho a los alimentos, sostiene que es como si detrás
de cada víctima por la hambruna hubiese un asesinato.
“Esto es un asesinato en masa silencioso.”
.../...
El asesinato silencioso en masa que viven hoy las
naciones no desarrolladas y sus pueblos debe ser
detenido. Ello sólo será posible cambiando drásticamente
el actual sistema agroalimentario. La solución al
problema está en manos de 450 millones de campesinos
minifundistas, a los que, por todos los medios, se ha
tratado de expulsar de sus parcelas. Tres cuartas partes
de los pobres del mundo sobreviven de la agricultura, y
95 por ciento de los campesinos habitan en países
pobres. Es a ellos a quienes debe apoyarse.
También deben impulsarse políticas públicas que
defiendan la soberanía alimentaria de las naciones.
Cuando sea necesario, los gobiernos deben tener el
derecho a cerrar sus fronteras para defender su
producción interna, a apoyar a sus productores con los
estímulos que consideren convenientes. Hoy, más que
nunca, la agricultura debe estar fuera de la
Organización Mundial del Comercio.
Como lo saben quienes han vivido guerras, la mayor
debilidad de una nación es depender de otras para
alimentar a sus ciudadanos. La comida más cara es la que
no se tiene.
En realidad, el
crecimiento como dispositivo conceptual del desarrollo
neoliberal, es un argumento vacío. En efecto, el
crecimiento económico, strictu sensu, no
existe. Lo que existe es la acumulación del capital, y
el capital no es ni una cosa ni un conjunto de objetos,
es una relación social mediada por la explotación y la
reificación. La acumulación del capital implica, por
definición, la ampliación de las fronteras de la
explotación y de la enajenación humana. A más
crecimiento, más acumulación de capital, y, por tanto,
más explotación, más degradación, más enajenación.
El desarrollo basado en la noción neoliberal del
crecimiento económico, es un discurso mentiroso y
encubridor de las relaciones de poder que genera la
acumulación del capital en su momento especulativo. El
crecimiento económico como teleología (o como finalidad)
social y fetichismo de la historia es un dispositivo
simbólico y epistémico que tiene una función política:
aquella de generar los consensos necesarios para
posibilitar la acumulación del capital en su momento
especulativo y neoliberal.
La prueba
resplandeciente del neoliberalismo criminal
Damien Millet
CADTM
Traducido por Caty
R.
El artículo 25 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos estipula que
«Toda persona tiene derecho a un nivel de vida
suficiente para garantizar su salud, su
bienestar y los de su familia, especialmente
para la alimentación, el vestido, el
alojamiento, la sanidad y los servicios sociales
básicos».
En el momento en que el valor de las materias
primas estalla en los mercados mundiales, este
derecho a la alimentación es escarnecido por el
modelo económico neoliberal impuesto por la
fuerza por el trío infernal formado por el Fondo
Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial
(BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Después de una reducción muy importante de los
valores durante más de veinte años, la tendencia
dio un vuelco en el segundo semestre de 2001. En
primer lugar en el sector energético y el de los
metales, y a continuación se dirigió a los
productos alimentarios. Las subidas son enormes.
En un año, los precios del arroz y el trigo se
han duplicado. El barril de petróleo llegó a 115
dólares, la onza de oro a 1.000 dólares, el
celemín de maíz a 6 dólares. Las existencias de
cereales son las más bajas desde hace un cuarto
de siglo. El coste de la comida subió de manera
tan desorbitada, que en más de treinta países
las poblaciones han salido a las calles para
gritar su rebeldía.
Las explicaciones propuestas a menudo se
presentan como hechos inevitables: los
desarreglos climáticos que reducen la producción
de cereales en Australia y Ucrania; la subida
del precio del petróleo que repercute en los
transportes y por lo tanto sobre las mercancías;
la demanda creciente de China y la India o el
desarrollo de los biocombustibles, que ha
excluido 100 millones de toneladas de cereales
del sector alimentario en 2007. Muchos
implicados se niegan a cuestionar el contexto
económico en el que estos fenómenos se producen.
Así, Louis Michael, comisario europeo
responsable del desarrollo y la ayuda
humanitaria, teme «un verdadero maremoto
económico y humanitario» en África. La expresión
es ambigua, ya que la imagen del maremoto hace
referencia a una catástrofe natural que nos
sobrepasa y, demasiado fácilmente, exime de su
culpa a una serie de responsables.
Recientemente, el FMI y el Banco Mundial dieron
la voz de alarma. Se han liberado algunos fondos
de urgencia. Pero, ¿quién recuerda que la ayuda
pública al desarrollo entregada en 2007 por los
países ricos bajó un 8,4%? Desde 1970
prometieron elevarla al 0,7% del producto
interior bruto, pero actualmente no sobrepasa el
0,28% como promedio, a pesar de las
manipulaciones estadísticas (inclusión de las
condonaciones de deudas, los gastos de
reconstrucción de Iraq y Afganistán, etcétera).
Por añadidura esta ayuda se adjudica
mayoritariamente sobre criterios geopolíticos,
independientemente de las necesidades reales.
Y, ¿quién cuestionará la omnipotencia de los
mercados financieros? Los organismos de crédito
hipotecario estadounidenses, en los últimos años
concedieron préstamos a un sector de la
población ya muy endeudado, a un tipo de interés
moderado durante dos años antes de encarecerlos
vertiginosamente. Los prestamistas aseguraban a
los prestatarios que sus inmuebles se
revalorizarían rápidamente. En 2007 la burbuja
inmobiliaria estalló. Entonces la crisis se
propagó a múltiples protagonistas financieros
que habían establecido confusos montajes de
deudas y ejecutado enormes operaciones de
«contabilidad invisible». Entonces la
especulación se desplazó a otro sector que se ha
vuelto más lucrativo: el de las materias primas,
empujando sus valores al alza.
Finalmente, ¿quién señalará que el Banco Mundial
aparece preocupado sobre todo porque las
revueltas sociales amenazan la globalización
neoliberal, cuya estructura genera pobreza,
desigualdades y corrupción al prohibir cualquier
forma de soberanía? Durante los años 80 y 90 se
obligó a los países del Sur a seguir los
dictados neoliberales en forma de políticas de
ajuste estructural: reducción de las superficies
destinadas a cultivos alimentarios y
especialización en producción para la
exportación, fin de los sistemas de
estabilización de los precios, abandono del
autoabastecimiento de cereales, debilitamiento
de las economías por una extrema dependencia de
la evolución de los mercados mundiales, fuerte
reducción de los presupuestos sociales,
supresión de las subvenciones para los productos
básicos, apertura de los mercados y
establecimiento de la competencia, injusta para
los pequeños productores locales frente a las
empresas transnacionales…
Actualmente las poblaciones del Sur lo están
pagando muy caro y las instituciones implicadas
deben rendir cuentas. Un tímido mea culpa en un
informe semiconfidencial no es suficiente, ya
que cometieron el crimen de imponer un modelo
económico que ha despojado deliberadamente a las
poblaciones pobres de la protección
indispensable y ha demostrado su fracaso en
términos de desarrollo humano.
Por lo tanto, se imponen tres caminos: la
anulación de la deuda pública externa de los
países del Sur, el abandono definitivo de las
políticas neoliberales y la sustitución del FMI,
el Banco Mundial y la OMC por instituciones
democráticas que se preocupen, por fin, de
garantizar los derechos fundamentales y el
principio innegociable de la soberanía
alimentaria.
Original en francés:
http://www.cadtm.org/spip.php?article3325
Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión,
Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede
reproducir libremente a condición de respetar su
integridad y mencionar al autor, a la traductora
y la fuente.
EVO MORALES EN NACIONES
UNIDAS
Si queremos salvar
al planeta hay que exterminar al capitalismo
NUEVA YORK.— El presidente de Bolivia,
Evo Morales, propuso en la ONU a otros dirigentes
indígenas del mundo una decena de medidas "para salvar
al planeta y la humanidad" suprimiendo el capitalismo.
"Si queremos salvar de verdad al
planeta, hay que exterminar al sistema capitalista",
dijo Morales al inaugurar el Foro permanente de la ONU
sobre cuestiones indígenas, ante cientos de
representantes de todo el mundo.
El presidente boliviano, un indígena de
la etnia aymara, propuso "10 mandamientos para salvar al
planeta, la humanidad y la vida".
La primera de las medidas preconizadas
por Morales bajo los aplausos de otros representantes
indígenas es "acabar con el sistema capitalista",
principal responsable de los cambios climáticos.
Según Morales, el capitalismo "sólo
permite acumular basura". Como sistema alternativo
propuso "un socialismo comunitario en armonía con la
madre tierra".
Otras medidas presentadas por Morales
incluyen renunciar a las guerras ("porque no las ganan
los pueblos sino los imperios"), a un mundo sin
colonialismo y garantizar el acceso al agua para todos.
Morales se pronunció además a favor de
las energías "limpias" pero dijo que "es un error
promover los biocombustibles" porque sólo sirven "para
automóviles de lujo y no para la vida humana" al
encarecer el precio de los alimentos.
"Los pueblos indígenas no nos vamos a
callar", advirtió Morales, que estableció una diferencia
entre los indígenas de América latina y los
latinoamericanos descendientes de europeos.
El presidente boliviano aclaró al final
de su discurso contra el capitalismo que "queremos
respetar la propiedad privada" y "vivir bien, pero no a
costa del otro".
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
dijo en un mensaje a los respresentantes indígenas que
asistieron al foro en Nueva York que "aplaudía el haber
escogido el cambio climático como tema especial de la
reunión". (AFP)
The ANNALS of the American Academy of Political
and Social Science 2007
Traducido del inglés para
Rebelión por Germán Leyens
El
neoliberalismo se ha convertido en un discurso
hegemónico con efectos omnipresentes en las
maneras de pensar y las prácticas
político-económicas hasta el punto de que ahora
forma parte del sentido común con el que
interpretamos, vivimos, y comprendemos el mundo.
¿Cómo logró el neoliberalismo una condición tan
augusta, y qué representa? En este artículo, el
autor afirma que el neoliberalismo es sobre todo
un proyecto para restaurar la dominación de
clase de sectores que vieron sus fortunas
amenazadas por el ascenso de los esfuerzos
socialdemócratas en las secuelas de la Segunda
Guerra Mundial. Aunque el
neoliberalismo ha tenido una efectividad
limitada como una máquina para el crecimiento
económico, ha logrado canalizar riqueza de las
clases subordinadas a las dominantes y de los
países más pobres a los más ricos. Este proceso
ha involucrado el desmantelamiento de
instituciones y narrativas que impulsaban
medidas distributivas más igualitarias en la era
precedente.
.../...
La
corporatizacion, conmodificación, y privatización de
activos públicos anteriormente públicos han sido
características emblemáticas del proyecto
neoliberal. Su principal objetivo ha sido abrir
nuevos campos para la acumulación de capital en
terrenos que anteriormente eran considerados como
fuera de límites para los cálculos de rentabilidad.
Servicios públicos de todo tipo (agua,
telecomunicaciones, transporte), suministro de
asistencia social (viviendas sociales, educación,
atención sanitaria, pensiones), instituciones
públicas (tales como universidades, laboratorios de
investigación, prisiones), e incluso la guerra (como
lo ilustra el “ejército” de contratistas privados
que operan junto a las fuerzas armadas en Iraq) han
sido todos privatizados en algún grado en todo el
mundo capitalista.
Derechos de propiedad privada
establecidos a través del así llamado acuerdo ADPIC
(Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio) dentro de
la OMC, define como propiedad
privada a materiales genéticos, plasmas de semillas,
y a todo tipo de otros productos. Entonces se pueden
extraer rentas por su uso de poblaciones cuyas
prácticas han jugado un papel crucial en el
desarrollo de esos materiales genéticos. La
biopiratería es rampante, y el pillaje de las
reservas de recursos genéticos del mundo ha avanzado
en beneficio de unas pocas grandes compañías
farmacéuticas. La escalada del agotamiento de los
bienes comunes medioambientales del globo (tierra,
aire, agua) y la proliferación de las degradaciones
del hábitat que imposibilitan todo lo que no sean
modos de requerimiento intensivo de capital para la
producción agrícola han resultado asimismo de la
conmodificación de la naturaleza en todas sus
formas.
La conmodificación (a través
del turismo) de las formas culturales, historias, y
de la creatividad intelectual, involucra
desposeimientos generalizados (la industria de la
música es tristemente célebre por la apropiación y
explotación de la cultura y la creatividad de base).
Como en el pasado, el poder del Estado es utilizado
frecuentemente para imponer esos procesos incluso
contra la voluntad popular. El retroceso de los
marcos reguladores diseñados para proteger a las
fuerzas laborales y al entorno contra la degradación
ha conllevado la pérdida de derechos. La reversión
hacia el dominio privado de los derechos de
propiedad común conquistados durante años de duras
luchas de clase (el derecho a una pensión estatal, a
la asistencia, a atención sanitaria nacional) ha
sido una de las políticas de desposeimiento más
atroces proseguidas en nombre de la ortodoxia
neoliberal.
El neoliberalismo no ha demostrado su
efectividad en la revitalización de la
acumulación global de capital, pero ha logrado
restaurar el poder de clase
La corporatización,
conmodificación, y privatización de lo que hasta
ahora eran activos públicos han sido características
insignes del proyecto neoliberal. Todos estos
procesos equivalen a una transferencia de activos de
los campos público y popular a los dominios privados
y de privilegios de clase. La privatización,
argumentó Arundhati Roy respecto al caso indio,
involucra “la transferencia de activos públicos
productivos del Estado a compañías privadas. Los
activos productivos incluyen recursos naturales:
tierra, bosques, agua, aire. Estos son los activos
que el Estado mantiene en fideicomiso para el pueblo
que representa... Arrancárselos y venderlos como
valores a compañías privadas es un proceso de
bárbaro desposeimiento en una escala que no tiene
paralelo en la historia.” (16)
.../...
Pero la
naturaleza profundamente antidemocrática del
neoliberalismo debería seguramente ser el
principal centro de la lucha política.
Instituciones con enorme influencia, como ser la Reserva
Federal de EE.UU., están fuera
de cualquier control democrático.
Internacionalmente, la falta de una
responsabilización elemental, para no hablar de
control democrático, sobre instituciones como el
FMI, la OMC,
y el Banco Mundial, para no hablar del gran
poder privado de las instituciones financieras,
convierten en una burla cualquier preocupación
verosímil por la democratización. Volver a
presentar exigencias de gobierno democrático e
igualdad y justicia económica, política y
cultural no es sugerir algún retorno a un pasado
dorado ya que los significados tienen que ser
reinventados en cada instancia para encarar
condiciones y potencialidades contemporáneas. El
significado de la democracia en
la Atenas de la
antigüedad tiene poco que ver con los
significados que le tenemos que conferir en la
actualidad en circunstancias tan diversas como
las prevalecientes en Sao Paulo, Johannesburgo,
Shangai, Manila, San Francisco, Leeds,
Estocolmo, y Lagos. Pero a través de todo el
globo, de China, Brasil, Argentina, Taiwán,
y Corea a Sudáfrica, Irán, India, y Egipto, y
más allá de las naciones en apuros de Europa
oriental hasta los centros del capitalismo
contemporáneo, grupos y movimientos sociales se
unen a reformas que expresan valores
democráticos. Es un punto esencial de muchas de
las luchas que emergen actualmente.
Mientras mejor reconozcan
los movimientos más claramente opositores que su
objetivo central tiene que ser enfrentar el
poder de clase que ha sido tan efectivamente
restaurado bajo la neoliberalización, mejor será
la probabilidad de que tengan coherencia.
Arrancar la máscara neoliberal y denunciar su
retórica seductiva, utilizada tan apropiadamente
para justificar y legitimar la restauración de
ese poder, tendrá un papel importante en las
luchas contemporáneas. A los neoliberales les
costó muchos años establecer y realizar su
marcha por las instituciones del capitalismo
contemporáneo. La lucha que viene no será menor
cuando presionamos en la dirección opuesta.
Ganancias de las transnacionales a costa
de la ocupación
Irak: más de un millón
John Saxe-Fernández (Cubadebate)
.../...
Un aspecto nodal de este asunto es que según lo
establecido en la Convención sobre Genocidio de 1949 la
operación militar en pos del control y usufructo de la
segunda reserva de petróleo convencional del mundo es en
sí misma un crimen de guerra. El objetivo relaciona
operativos aéreos y terrestres inherentemente genocidas
(iniciados bajo la rúbrica del “awe and shock” de
Rumsfeld-Wolfowitz) para aterrar y aniquilar las bases
logísticas del nacionalismo petrolero iraquí
inflingiendo ataques y condiciones de vida calculadas
para inducir la desintegración y/o destrucción total o
parcial de la categoría “iraquí” y de paso impulsar la
tasa de ganancias de las firmas petroleras,
bélico-industriales y de servicios de seguridad.
El entramado de exterminio, corrupción y empresas es
crucial: las víctimas fatales ya rebasan el millón,
según la contabilidad realizada desde marzo de 2003
hasta hoy. En contraste con lo que se maneja en medios
electrónicos –y periodísticos– de EU la cifra de “más de
un millón” de víctimas ha sido mencionada por la BBC.
Quizá no sea casualidad ya que este guarismo abrumador
es ofrecido por fuentes y empresas británicas
especializadas en estos análisis.
Transnacionales de la información son la plataforma del
mecanismo imperial
.../...
El ministro Izarra indicó desde la sede del Centro de
Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) que
los grandes medios transnacionales y demás medios de
comunicación que defienden los intereses imperiales por
encima de la independencia, autodeterminación e
integración de los pueblos conspiran contra la soberanía
de las naciones e intervienen como factores
desestabilizadores de los gobiernos progresistas de la
región.
Puntualizó Izarra que también participan en el juego de
las transnacionales de la información otros medios como
El País de España, el Washington Post, las agencias EFE,
APTN, Reuters, entre otros grandes medios económicos del
mundo que intervienen directamente a través del
terrorismo mediático y la guerra de la información al
servicio imperial.
El todavía en
curso crimen estadounidense de invadir y ocupar
Iraq desde 2003 ha sido la agresión más infame y
exhaustiva política y militarmente de la
historia moderna, que se mofó tanto de todos los
códigos morales de la humanidad como del derecho
internacional. A pesar de que el mundo entero,
incluyendo el propio gobierno estadounidense,
era completamente consciente de que eran falsos
todos los pretextos para invadir Iraq (sus armas
de destrucción masiva, su vinculación con el
terrorismo o su liberación) y a pesar de que la
comunidad internacional se oponía a esta
agresión, el gobierno Bush ignoró todo esto y a
todo el mundo, e invadió una de las
civilizaciones más antiguas del mundo, Iraq, con
6.000 años de historia, la cuna de las
civilizaciones, lugar donde se escribió la
primera carta, donde se estableció la primera
ley, donde se construyó la primera universidad,
donde se utilizó la primera moneda, donde se
creó el primer sistema de irrigación, donde se
escribió el primer poema…
Lo que las
autoridades de ocupación y sus agentes iraquíes
ha hecho durante estos últimos cinco años de
control de Iraq y lo que continúan haciendo
todavía hoy es incluso más flagrante. Iraq fue
sometido a una destrucción sistemática. Han
desmantelado el Estado, han abolido las
instituciones, han destruido los sistemas
educativo, sanitario, económico, de seguridad y
de infraestructura; incluso han destruido
completamente el tejido social y cultural. Hasta
el momento han muerto un millón trescientos mil
civiles iraquíes, más de cinco millones se han
refugiado fuera de Iraq o son desplazados
internos (de ellos, un millón y medio son
niños), dos millones son huérfanos y más aún
viudas, cientos de miles (incluyendo 10.000
mujeres) están prisioneros y expuestos a los
peores tipos de tortura y de humillación, y
carecen de todo tipo de procedimiento legal …
Ediciones del Oriente y del
Mediterráneo, 17 de abril, 2006
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 20 de abril,
2006
"¿Qué tiene qué pasar,
qué tiene que pasarnos para que los sufrimientos de los
iraquíes nos parezcan 'reales'? ¿Habrá que esperar la
próxima explosión en el metro, la penúltima bomba en la
estación de Atocha? ¿No nos bastará con saber, con leer,
con mirar, para caer fulminados por tierra con los
habitantes de Bagdad y Ramadi? ¿Para que nos derribe el
mismo misil que acabó con la vida de los 25 hijos,
hijas, nietos y nietas de Rekad en una sola noche en
Murgarladib mientras celebraban una boda?...
Una familia
cruza el Éufrates a la altura de Hadiza, después
de que fuerzas estadounidenses volaran todos los
puentes sobre el río (foto de Imán A. Jamás)
.../...
...Ni antes ni lejos.
¡Están degollando a Nizar! ¡Están disparando a Esaf!
¡Están torturando a Mawish! ¡Están violando a Nura!
¡Están rematando a Izzidín! Y aquél de entre nosotros
que no se sienta asqueado de seguir vivo y tener un
techo y conservar a sus hijos, el que no sienta como una
cadena y como una degradación el no poder hacer más de
lo que hace, el que no se sienta asustado y amenazado y
mancillado, el que no se vuelva más lúcido y más
generoso y más combativo, el que no se ponga a llorar y
a vomitar y a patalear todo al mismo tiempo- es que
está también degollando a Nizar, disparando a Esaf,
torturando a Mhwish, violando a Nura y rematando a
Izzidín al lado de los ocupantes. [...]"
El presidente A
propone una
nueva
Constitución. La
somete a la
votación de su
pueblo.
El presidente B
propone también
una
Constitución. En
cuanto una parte
del pueblo dice
no, se deja de
votar. Un poco
después es
impuesta la
misma
Constitución.
Sin votación.
¿Quién es el
demócrata?
Se equivocan
ustedes
completamente.
El primer
presidente se
llama
Chávez; por lo
tanto, es un
populista y un
dictador. El
segundo se
llama Sarkozy y
la Unión
Europea; son,
por lo tanto,
demócratas.
En uno de sus tantos
destellos geniales Marx decía: “La teoría se
convierte en fuerza material cuando se adentra en
las masas”. (Die Theorie wird zur
materiellen Gewalt, wenn sie die Massen ergreift.)
Hoy por
hoy, la teoría se ha “adentrado” en la comunidad
científica mundial y el siguiente paso es hacer que
“se adentre en las masas”.
Las estrategias del
sistema pueden retardar ese proceso, pero no
lograrán abortarlo. El Socialismo del Siglo XXI es
un producto colectivo de miles de años y un
patrimonio de la humanidad, cuyo avance nadie
logrará parar.
Los Derechos Humanos en la política exterior de
Zapatero
La alianza de la
hipocresía
Hendrik Vaneeckhaute
- diciembre 2005 -
.../...
Si Zapatero tuviera un mínimo aprecio por los Derechos
Humanos, hubiera suspendido de inmediato los acuerdos
con la CIA por su probada política de desaparición
masiva de sospechosos árabes y el uso de los aeropuertos
(¿y bases?) españoles para la ejecución de este crimen
considerado de Lesa Humanidad. Ningún socio europeo
cuenta con tanta libertad de actuación en el territorio
nacional. Esta entrega de la soberanía de buena parte
del territorio del estado español, probablemente es
contrario a la constitución.
Se trata de un plan de
limpieza étnica y apropiación de tierra
extraordinariamente planificado y
soberbiamente ejecutado en comparación con
el de los nazis. Hay una diferencia, sin
embargo. Los responsables del plan
nacionalsocialista fueron condenados a
muerte en el proceso de Nuremberg y
ahorcados, pero a los responsables de hoy
les llaman “los valientes de la paz”, les
dan el premio Nobel de la Paz, les dan el
premio Príncipe de Asturias, les nombran
secretarios generales de organismos y
agencias internacionales, son editorialistas
o articulistas de renombre y todos cobran un
sueldo fenomenal.
El ex presidente Aznar se hizo
tristemente famoso hace cuatro años cuando decidió
unir su destino al del presidente estadounidense
Bush en la guerra de agresión contra Iraq. Las
mentiras, tópicos y frases supuestamente ingeniosas
que son una mezcla del machismo político y del
españolismo rancio que caracterizan a Aznar, han
resurgido en estos días con la novedad de que no las
ha emitido él –aunque las comparta al cien por cien-
sino Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos
Exteriores del gobierno de Zapatero, líder del
Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Un informe de la ONU tipifica como mercenarias a la
mayor parte de las actividades de corporaciones
militares privadas que intervienen en Irak y en
otros conflictos armados. Estas empresas, que están
al servicio de Estados Unidos y de otros países,
están en el ojo del huracán pues cometen asesinatos,
torturas y otros abusos, gozando de total impunidad.
El Grupo de Trabajo sobre la utilización de
mercenarios de las Naciones Unidas señala que en los
últimos 10 años ha “aumentado enormemente el número
de empresas militares y de seguridad privadas
relacionadas con las situaciones de conflicto en el
Afganistán y el Iraq” y que la inmunidad que algunos
Estados confieren a éstas “puede convertirse en una
impunidad de facto, pues al parecer estos soldados
privados solo tienen que rendir cuentas a la empresa
para la que trabajan”.
...la Casa Blanca es hoy por hoy la sede de
una tenebrosa organización terrorista de alcance
mundial. Sus tentáculos se extienden por los
cinco continentes y cuenta con inmensos recursos
para financiar sus tropelías: desde detener a
"sospechosos" sin prueba alguna y privarlos del
derecho a una asistencia legal, como ocurre en
Guantánamo y Abu Ghraib hasta proteger a un
terrorista probado y confeso como Posada
Carriles y a toda la mafia cubano-norteamericana
enquistada en Miami que aporta la mano de obra
para las tareas más atroces y aberrantes que
exige la dominación imperialista. En el medio
quedan los secuestros y asesinatos selectivos de
opositores: el traslado de prisioneros a países
que legalizaron la tortura; el suministro de
armas a grupos terroristas; las campañas
desestabilizadoras de gobiernos democráticos y
populares, cosa que hoy estamos viendo en
Venezuela, Bolivia y Ecuador; la organización de
golpes de Estado, como el perpetrado en el 2002
en Venezuela y, sin que esta enumeración sea
completa, su involucramiento con el negocio de
la droga y el tráfico de armas.