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Morir de asombros

 

Pablo Mora

 

 

 

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Es preciso sentir la muerte girando en los talones, sentirla girando en los Guantánamos, sentirla cagando en los hambrones. Es el momento de hacernos solidarios. Una tempestad de fusiles nos acecha, pero aún quedan brazos para izar banderas. Llegó el momento de morir de asombros. La hora de descargar nuestros almácigos. De cargar con los sueños que inventamos. A vivir mientras el alma nos suene. A morir cuando la hora nos llegue que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles, por debajo de la muerte. Porque varios tragos es la vida y un solo trago la muerte. 

 

 

http://www.poesia.org.ve/minuto.php?codigo=1261

 

 

 

 

 

 

 

Expreso Nova

William S. Burroughs

 

 

Últimas palabras

 

Que se oigan en todas partes mis últimas palabras. Que se oigan en todos
los mundos mis últimas palabras. Oigan todos ustedes, sindicatos y
gobiernos de la tierra. Y ustedes, autoridades que apañan negociados
inmundos concertados vaya uno a saber en qué letrinas para apoderarse de
lo que no es de ustedes. Para vender el suelo bajo los pies de los que no
nacerán -


"Que no nos vean. No les digan qué estamos haciendo -”
¿Estas son las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de
la tierra?
"Por Dios que no salga a relucir lo de la Coca-Cola -”
"Ni el Negociado del Cáncer con los venusinos -”
"Ni el Negociado Verde - Que no se den cuenta de -”
"Ni de la muerte del Orgasmo -”
"Ni de los hornos -”...

 

 

http://biblioteca-papyrus.blogspot.com/

 

 

 

 

 

 

 

Prosa de Pablo Mora

 

 

 

 

Plegaria cósmica

 

 

Más allá del cosmos, de cara al sol y desde oriente; al norte, al este, al sur, al oeste, galaxias, soles, astros, montes, dioses, rogad por nosotros, por el huracán y la gaviota, por las mil cruces siderales, por las luciérnagas sin noche, por el aullido, el grito, el griterío, por las primaveras encendidas, por los ocupados y confusos, por las alas rotas en el itinerario, por los presagios alumbrados, por los justos para que enciendan de nuevo sus milagros, por la piedra, el enigma, el insomne, el insomnio y el asombro, por el plenilunio enamorado de noches que no acaban, durante mil años después del mundo, las latas, los ejércitos batracios.


Por la espalda -trozo hambriento y desgreñado-, por el castigo siempre miserable, por la meca, el muro, sus nichos y la cúpula dorada, por el delirio de los sanos ojos, por la lengua pegada al paladar del tacto, por el padre nuestro, el odio nuestro, el mártir nuestro, la horca, el yugo, el verdugo y la palabra huérfana, por el pus latiéndole a la herida, sobre el vientre de la tierra desguazada.


Por el escalofrío del que reza a pie, de rodillas, de dorso, de frente, de perfil, inverso, adverso, por los opacos, roñosos, divinos arrepentidos, fatigados guerrilleros, héroes, vueltos, pesados, entregados; por el rastro del abecedario, por la babel y el sinsentido, por el cascabel encigarrado, por la boca, el acero, la alambrada.


Por el arroyo, arrullo del mutismo, por el malvado, el humilde, el ángel, el humano redimido, por la salamandra, el limpia casas, por el cocodrilo, el ciempiés, la iguana, por el misterio de la alondra ennegrecida, por los que follan, almuerzan, se abotonan, por la sombra insomne de esta noche incierta, por los extáticos, los desnudos, los relámpagos; por el sueldo micro o el sin sueldo, por los olores, los sabores y los panes, por el ladrón enriquecido, empobreciendo, por el desnudo, el suspiro y el empeño, por las veredas del gusano, por el santuario, cotizaciones y valores, por los celulares vertebrados capitales, por los descosidos, los distintos, los vestidos.


Por los azules excrementos, por los fuegos, por las lenguas, por los dioses, por el remanso estremecido, por el ligero, el inevitable, el insolente, por el indicativo, imperativo, activo, impertinente o desactivo; por el barro, sus flores, sus simientes, por las mutilaciones, los rodeos, las posiciones, por los cumplimientos e incumplimientos, por los canallas, las sospechas, por los bastardos y bribones, por los asquerosos y cobardes.


Por los borbotones, los impotentes y reversos, por los inocentes, los helados, los repletos, por los rotos, los usados, los doblados, los desgarrados, los caídos, encarnados, por la apetencia, la brecha, la vereda, los caminos, por el pan escaso y la avaricia pronta, por la calma, la borrasca o la herejía.


Por las tortillas, las especias, los emplastos, por los terremotos, los rosarios, los bordones, por el gemido, el grito, el alarido, por el envuelto, el quieto y el inquieto, por el furor del viento, por el incrédulo, el silbante y el creyente, por el pleito vuestro y nuestro, por la maleza incierta, por el enredo, la resaca, el miedo, por el desaguadero, la desolladura, el pan que sobra, por la cólera, el odio, la inclemencia, por el engaño y el terror y la creencia, por el descubrimiento, encubrimiento, cubrimiento, por la náusea, la quema, las cenizas, por el rayo, el espejo, la muralla.


Por el ciego, el apoyo, el fundamento, por el secreto, la tumba, la palabra, la ventana o la cortina abierta; por el beso, el barro y el planeta, por el envite, el alfarero y el nonato, por los matices y las gasas del silencio, por los pétalos del sol mugiente, por las piernas callejeras salerosas, por las sombras y las luces rotas, por el gargajo, el tártago, el trabajo y el tartajo, por la liebre, por el libre, el blindado y el venado tuerto; por el dado, el perfume y el misterio, por vivir, por morir o estar presentes, por los paréntesis solos moribundos, por las balas, las dudas y las tardes, por los nombres severos de las deudas, por la inclemente soledad del orbe, por la tardanza de quien porta el pan, por el burdel -la cópula perfecta-.


Por las flores que brotarán en las calles de Kandahar, por los presagios fulgurantes del hombre emplumado, por las ventanas que se abren más allá de las oscuras noches, por todas las historias que la ausencia nos cuenta, por quienes cañonean niños en las calles de Najaf y de Falluja, por los imperios rapaces al acecho contra el hombre, por la humanidad en marcha contra la barbarie.


Por el claro misterio de la luz, por el sol de la noche más gozosa, por la amarilla dulzura del oriente, por la tenue caricia de lo incógnito, por la antigua quebrada de la fronda, por la nostalgia vuelta hacia la infancia, por la aurora que se abre en el misterio, por el rayo furente de la vida, por el arroyo que quedó dormido, por la sencillez espiritual de un nido, por el claro sigilo del amor, por la desfachatez del cristofué, por la luz total de nuestras cosas, por la cuajada plenitud del grano.


Por los sonrojados, luminosos luceros catatumbos, mirando de reojo, por el viento durmiendo entre los árboles o a la intemperie el niño; por la emoción de quien anhela el mar desde su aldea, por el tiempo desafiando la fiesta de los hombres, por los cuentos y mitos en sombras de alborada, por la fruta y el sabor de sus perfectas mieles, por la dulce soledad del tiempo manso; por el himno triunfal de la alegría, por la lumbre amarilla del camino, por estos girasoles que nos miran, por la vida esa gloria suspendida, por el fulgente camino de la luz, por embriagar de luz la eternidad.


Por la nieve que duerme allá en Saluggia, por la nieve que nunca vio mi aldea, por la canción de cuna de la nieve, por la inmensa dulzura de la nieve, por el niño dormido entre la nieve, por el retorno eterno de la nieve; por la muerte sin tregua construida, por lo que está perdido, va o termina, por el hombre que gira con el día, por el hombre sin tiempo ni sin fin, tan sólo un animal desconocido.


Por la mágica mutilación, el afinamiento primordial, el sentido del sinsentido, camino y universo y atalaya; por el arma celeste, la palabra, para fundar un mundo para el nido, manos abiertas, pájaro en vuelo, con hambre de luz para la siembra.


Por el postigo y su presagio cuervo, por los instantes, cienes y millardos, los izquierdos, los neutros, los derechos, por lo oscuro, lo ralo, por lo ebrio, por lo hembro, lo sobrio, por lo macho, por las piedras, cimientos y cuadriles, por las señales de la santa lluvia, por quebradas, florestas, renacuajos, por los solteros, cuerdos y borrachos, por la tos, la sonrisa y las estrofas, por la guerra, la paz, por los de arriba, los del centro, sin nada, los sin heces, los de abajo, de cara al sol de oriente, por la última estrella que veremos.


Por la buenaventura de la rosa, por el atardecer de los venados, por el alma llanera dulcecita, por la primera labradora a pie, por mí, por ti, Tolú y la Trifaldi, por la casa en el aire y en el suelo, por la varilla de llegar al cielo, por los guaduales cuando van al río, por la hazaña, la fama que eternice, por la soberbia Kalamary en celo, por Darío Fray Luis y sus versiones, por la lujuria del primer jardín, por la guabina santandereana, por las penas del río cuando brise.


Por el tiempo que dura la agonía, por las espadas ángeles y aldeas, por todos los resabios rocinantes, por el plural con una sola sombra, por el poema aquel inagotable, por el misterio del divino loco, por la noche que se arma en ciego sueño, por la puerta falsa del corral de campo, por los cuchillos de la lluvia a secas, la amenaza del gato en pleno hechizo, por el barco encantado y sus aceñas, por los dos golpes a la endeble espada, por la razón y sinrazón del viento, por el sordo pecado de la luna.

 

© Pablo Mora

 

 

http://mispoetascontemporaneos.blogspot.com/2006/06/prosa-de-pablo-mora.html

 

 

 

 

 

 

Jorge Luis Borges

"La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene."

 

http://www.sololiteratura.com/bor/borprincipal.htm

 

 


 

 

 

 

Veinte años de la muerte de Jorge Luis Borges

 

Esta semana se cumplieron veinte años de la muerte de Jorge Luis Borges, y ha habido un auténtico aluvión de artículos y rememoraciones de su figura. Marcos Taracido nos deja una breve selección:

  • Una entrevista olvidada. Transcripción de una entrevista de 1969 con motivo de la entrega del Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford.
  • De El Aleph a Internet. Francisco Walter Molina habla de Borges como de un precursor literario de la red de redes.
  • Homenaje a Borges. Un «compendio de estudios, evocaciones, semblanzas, diálogos… que, en 1999, en el año del centenario de Borges, inauguró la serie de los anejos del Boletín de la Academia Argentina de Letras».
  • Qué nos queda de Borges. Recopilación de textos de varios escritores mundialmente conocidos (Eco, Sontag, Sábato…) sobre el legado de Borges a las letras, además de fragmentos hablados del autor.

 

FUENTE:  http://librodenotas.com/

 

http://www.poiesologia.com/minuto.php?codigo=1159

 

 


 

 

 

 

 

 

Los últimos días de Jorge Luis Borges

Julio Olaciregui | Prensa Latina

 

"Soy un viejo poeta anarquista que se apaga suavemente en la susurrante Ginebra", decía el escritor argentino Jorge Luis Borges hace 20 años.

 

http://www.lostiempos.com/lecturas/18-06-06/contenido.php

 

 

 


 

 

 

A 20 años de la muerte de Jorge Luis Borges

De El Aleph a Internet

 

Por Francisco Walter Molina
Para LA NACION

 

 

...Impresionante como es, la Web constituye sólo una parte de Internet, que es sobre todo una plataforma universal en la que, junto a la Web, conviven las aulas virtuales, el correo electrónico, el comercio electrónico, el chateo y el ágora virtual, una innovación que promete instalar la democracia directa o semidirecta para desplazar a la democracia representativa carente de representatividad.

Todo lo cual constituye un logro remarcable, considerando que el objetivo inicial de Kleinrock era hacer que dos computadoras conectadas a través de líneas telefónicas intercambiaran mensajes utilizando la "conmutación de paquetes"; y que Borges sólo pretendía desafiar a sus lectores metiendo en un observatorio del tamaño de un ojo humano todo lo que existe en el universo; sin superposición y sin disminución de tamaño.

Un logro remarcable para la Argentina, si se tiene en cuenta que Jorge Luis Borges es el primer nativo del continente americano que puede ser considerado, junto al italiano Leonardo da Vinci (1452-1519), el francés Julio Verne (1828-1905) y el inglés H. G. Wells (1866-1946), uno de los precursores de los grandes avances tecnológicos del siglo XX.

¡Qué observatorio formidable, señor Borges! ¡Qué observatorio formidable, doctor Kleinrock!

 

http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=814343

 

 

 

 

 

 

GRITO



 

 

 

GRITO

 

 

 

Grito de hombre o de mujer Grito perdido en los tejados Grito del tiempo desguazado Grito en soledad encabritada Grito de guerra dolorida Grito de rabia desplomada Grito de demencia asqueada Grito de hombre de mujer Grito de todos grito macho Grito aullido hambre a gritos Grito reto en el lugar del grito Grito en la palabra en el coro Grito en la canción asombro Grito en el riel en la calle Grito visión misterio subversión Grito magma hojarasca huracandad Grito volcánico auroral carnal Grito greda alma fragua tempestad Grito cósmico faro barro alzado Grito macho hembra hermafrodita flor El grito a sangre y fuego a paso largo capaz de amar capaz de armar la paz

 

 

Pablo Mora

 

 

El grito nº 3

1983

Óleo sobre tela. 130 x 90 cm.

Fundación Guayasamín. Quito

Aut. Oswaldo Guayasamin

http://www.epdlp.com/pintor.php?id=263

 

 

http://www.poiesologia.com/minuto.php?codigo=1123

 

 

 

 

 

 

Del juego y sus modales

Pablo Mora

 

 

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Jugar

 

Jugar es descubrir el secreto de los vinos mojados por el tiempo o el vientre de las flores anunciando el suspiro de los dioses.

Jugar es darle rienda suelta al niño que se esconde en nuestros sueños.

Jugar es sentir que el viento nos acerca a los difuntos o nos hace volver a las espigas o al fondo más lejano de los vasos.

Jugar es destejerle al herbaje sus clinejas, no olvidarse de darles de beber al agua, los rastrojos y botellas.

Jugar es celebrar el cumpleaños de los árboles.

Jugar es escuchar el aplauso de los pájaros cuando revienta en diapasón el día a pesar del estruendo de las hambres.

Jugar es desarmar como un niño la osamenta y dejar el juguete de nuestra estatura abandonado en un rincón

Jugar es echar una canción en la mirada para dar con el canto del asombro.

Jugar es hacer caber a Dios en un dedal, al Sol en el ojo de una hormiga, al mar en los labios de una perla mientras la luz ensimismada duerme.

Jugar es apiadarse de una pomarrosa engrifada entre la lluvia.

 

Jugar es crepitar en enigmas tenebrosos pregunta que pregunta por el hombre.

 

Jugar es querer partir al infinito de cara hacia el misterio para siempre.

 

Jugar es saber del hospedaje del silencio mientras la muerte nos espera un rato.

Jugar es saber del viento y su camino largo, del sol y su trajín sagrado, del niño y su cocuyo insomne, del mar y de sus islas claras.

Jugar es  ir de contragolpe hacia la muerte cantando entre los pinos asombrados.

Jugar es comprobar que la alegría existe todavía, auténtico gol, tal como la tristeza no otra cosa que autogol.

Jugar es defendernos de la infinita goleada de la muerte, la más eterna de todas las goleadas, desde esta inmortalidad que somos en la vida a sabiendas de que el jaque final estará siempre en otras manos.

Jugar es encontrarse con la muerte, fijarle a los sueños su pisada, andar de tempestad en tempestad, ser. Jugar es dejar pasar la noche por encima de nosotros.

Jugar es inventar ratos, penas, alegrías y tardanzas.

Jugar es oír el clamor, el griterío, al hambre en su galope.

Jugar es sentir el sollozo del alma de la piedra.

Jugar es medir la larga soledad de los caminos.

Jugar es convencerse del viaje sin regreso, convencerse del viaje hacia la sombra.

 

 

 

Juguemos a la patria

 

Porque siguen los imperios velando tu riqueza, defendiendo a dentelladas, a mordiscos, su trono y lozanía, mientras la guerra se decreta; sigue, crece, se desborda y multiplica. Sigue arreciando cerca de los golfos, cerca de los mares, cerca del hombre y sus tormentos. Verdadero asalto a mano armada, arrebatando conciencias, minerales, alboradas; mundos y submundos ante la colosal supermandad del odio.

Porque morimos de miseria cada tarde ante el viento huracanado de la larga letanía de este dolor definitivamente inhumano. Porque el pecho es un celaje que no puede contenerte. Porque bebemos nuestra agua a precio de sangre dolarada. Porque casi no alcanza el sudor para la leña. Porque el yugo se encarama en la cerviz y nuestra piel quema como un horno por el ardor del hambre. Porque seguimos con el hambre todavía, descalzos todavía, sedientos todavía.

Oigamos el clamor, el griterío, al hambre en su galope. Escondámosle los dados a los dioses. Cuidemos de quedarnos de pronto sin presente, sin futuro, sin fe, sin osadía. ¡Juguemos a la patria! Hijos del Mañana, escuchemos la melodía del futuro. Comencemos de nuevo. Acumulemos paz, previendo las luchas que le faltan al torrente. Acumulemos sueños y verdades, lo que importa es la luz de los caminos. ¡No más odio! ¡No más cólera! ¡Sólo el hombre! ¡Nuestra condición! ¡Sólo campos, huertas, sementeras! ¡Sólo arados para el hombre! ¡Sólo hogares para el hombre! ¡Sólo amor, el viril amor del hombre por su hermano, su llanto y esperanza!

¡Menos fuerza para la guerra! ¡Más valor para la paz! ¡Soñemos con la paz! ¡Apostemos a la patria! ¡Juguemos a la patria!

 

http://www.poesia.org.ve/minuto.php?codigo=1114

 

 

 

 

 

Humanismo tecnológico


Pablo Mora

  Miércoles, 24 de mayo de 2006

 



Antes que confiar en el desarrollo tecnológico y en las reformulaciones meramente políticas o económicas como geniales panaceas, se ha de pensar en el proyecto de un hombre que quiere salvarse a sí mismo, reconocerse a sí mismo, en función de una convivialidad creadora. "La medida humana es una regla de vida con la que cada quien debe contar en el momento en que "proyecta" para realizarse en el concreto de la comunidad a la que pertenece". La finitud humana hace que caigamos en cuenta de los otros, con quienes debemos establecer una relación que al tiempo que corrobora nuestra existencia, nos obliga a buscar un modus vivendi con el prójimo, con el otro. Se trata de "meterse de frente con la realidad, analizarla, interrogarla, de encontrar en ella elementos que puedan constituir la plataforma sobre la cual construir la alternativa concreta" de nuestra realización personal, colectiva, generacional.

En decir de Abbagnano, "frente a la amenaza de una alineación de masa de la cual nadie se salva, el hombre ha redescubierto aquella que yo llamaría su vocación existencial, es decir, la necesidad de proyectarse en una medida individual, autónoma, que obviamente considere todos los factores constitutivos de la propia existencia". En el encuentro del hombre consigo mismo, con su propia medida, con el sentido del propio existir en el mundo, comienza lo que Abbagnano llama la "terza vía": "el reconocimiento del hombre en la dramática y exaltante ambigüedad de su destino finito".

Se ha de pensar, entonces, en la responsabilidad de un auténtico humanismo tecnológico: doctrina que pone al hombre en el centro de la reflexión, filosofía que asume al hombre como su preocupación fundamental; doctrina en virtud de la cual se confiere al ser humano un lugar central en el universo; donde el hombre acierte a utilizar la técnica y la tecnología a su servicio; donde no se separe tecnología de humanismo; antes bien se unan ambos términos para lograr una interrelación que justifique el progreso de la sociedad junto a su característica básica: el carácter humanitario de la persona; donde "el desarrollo tecnológico avance, en paralelo, haciendo referencia al bien del género humano."

Se trata de que cada hombre enmarque su proyecto personal dentro de un real proyecto colectivo en el que, encontrándose a sí mismo, se consiga con el aliento histórico proveniente del hormigón humano, el cual le permita conquistar el Nuevo Tiempo inserto dentro de un genuino Humanismo Científico Creador, adscrito a la naturaleza humana, dentro de las óptimas posibilidades y proyecciones del hombre; que implique la plena consideración de sus capacidades para perfeccionarse a través de sus propios esfuerzos, perspectivas y proyectos. Humanismo que a su vez requiere que el hombre desarrolle sus virtualidades y que trabaje para convertir las fuerzas del mundo físico en instrumentos de su libertad.

 

 

www.poiesologia.com

http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/9309023.asp

 

 

 

 

 

 

 

 

Salmo en ristre

                                                                                    Pablo Mora

 

 

 

 

Oscura vereda. Un desierto el alba. Un espinar la tarde. Un tunero la noche. Llaga desolada. Fosa implacable. Falsa promesa. Suprema confusión. Apagado lucero. Fango turbio. Ciénaga. Desesperada ficción. Sequía desbordante. Magma horrible. Falsa vida. Falsas aguas. Falso sol. El alma confortada en los vericuetos de la noche. Púdrese el enfermo. Nadie trae el pan. No lo hay. Hay hambre, desolación, gemido, pena. Muerte, en cada esquina. Veredas en la sombra. Caminos falsos. Falsas esperanzas. Promesas falsas. Falsas obras. Todo ensombrecido. Falsificación total.  Valle de tinieblas, lóbrego, tenebroso. Largo dolor. Sin una lucecita para tanta pena. Para tanto lagrimón en la vereda. Celadas, sueños, emboscadas. Cuevas, botines, dioses, demonios, bosques y maldades, cabe la muda paloma de los lejanos terebintos.

 

Nunca, un cayado más incierto. Jamás, noche más sombría. Horripilante y ciega. Embuste, delirio, desconcierto, desespero, universal destierro. Aguardemos, obedientes, la vuelta, el desagravio, la mañana eterna. Volvamos de golpe el golpe. Envetemos bolivarianas fragosidades. Mastiquemos brasas, ya no hay dónde bajar, dónde subir. Arriba el sufrimiento armado. Varios días el viento cambia de aire. Cae agua de revólveres lavados. Recógete a  reír en lo íntimo de este celo de gallos ajisecos soberbiamente ennavajados. Nos espera la sombra apercibida.  Nos espera la sombra acuartelada tras la muda paloma de los lejanos terebintos.

 

Sobre la paloma muda de los lejanos terebintos, hojean, persiguen, oprimen y combaten los enemigos, emboscados entre nubes tardecidas. El temor invade noche, soledad, espera. Al acecho, alguien arrebata la vida. Errante, quejumbroso, solitario entre la noche, zigzagueando sombra, vendaval, el hombre prosigue con la noche a cuestas.

 

¿Si su Dios arranca la vida de la muerte, qué podrá el hombre contra el hombre? ¿Qué podrá temer si se ampara a la sombra de sus alas? Al amparo de tus alas, Señor, cumpliremos votos, planes, sueños, cada día. ¿Hasta cuándo habéis de ensañaros contra el hombre? Como un soplo son los hijos de los hombres, menos que un soplo. Sólo en Dios está el poder. Saltemos de gozo a la sombra de sus alas junto a la muda paloma de los lejanos terebintos.

 

Los que asechan contra la vida serán pasto de los chacales. Dios dispara contra ellos su saeta y de improviso son heridos. Visita la tierra, temperándola con su lluvia. Dispersa a los pueblos que se deleitan con la guerra. Conservará nuestra vida y no dejará que nuestros pies vacilen. Dará casa a los desamparados, sólo los rebeldes se quedarán al seco. Sobre los lirios la muda paloma de los lejanos terebintos. Sean confundidos y avergonzados los que buscan mi vida, tu vida. Sálvanos, Señor de las manos del malvado, de las manos del perverso y del violento. Hemos sido para muchos un asombro, porque tú siempre fuiste nuestro seguro asilo. ¡Despierta! ¿Cómo es que estás dormido? ¡Despierta, no nos dejes del todo! ¿Olvidaste nuestra miseria, nuestra opresión?

 

http://www.poiesologia.com/minuto.php?codigo=1032

 

 

 

 

 

 

¡VIVIR!

 

 

Este texto lo escribimos en febrero de este año.
De esa fecha a la actual,
son muchas las masacres
que se han sumado al horror que padecemos.
Y en esta cotidianidad de la muerte
a la que nos han acostumbrado,
no hay días más aciagos que otros.
Sólo hay días en que estamos más despiertos
para percibir este tiempo de devastación
que nos anula y aniquila.
Y hoy es uno de ellos.
Ojalá no se quede el dolor estancado en la lágrima.
Ojalá y podamos comenzar a reinventar la vida,
a clausurar las espitas de la muerte,
a dejar de ser sepultureros
para ir a sembrar porvenires en esta tierra,
hoy tan triste y tan poca cosa.

 

 

Alguna vez pensé, en medio de un hablar de hipótesis para explicar los tiempos en los cuales creemos vivir, que la única manera de vencer la voracidad de la destrucción, la humillación, el dolor, el saqueo-explotación era no pariendo hijos. Asumiendo la dura y terrible responsabilidad de no producir materia prima para el consumo directo del horror, la perversión y la muerte. Desde entonces hasta hoy he seguido en la línea que me conduce a ratificar ese pensamiento.

Nuestra incapacidad histórica para avanzar en dirección a la vida, así lo demuestra. Hemos construido a través de los siglos una sociedad para la muerte y un hombre que está muy lejos de desarrollar su esencia humana.

Y no me refiero sólo a los desvalidos de la tierra, sino a quienes rigen la dirección de este planeta desde sus cuarteles de acción y pensamiento.

La vida registra hoy un retroceso de tal magnitud, que ya muy pocos nos preguntamos por ella. Pertenece a una especie de ficción de la que algunos mantienen alguna remembranza.

Hemos sido convertidos, con nuestra aquiescencia-complicidad, en engranajes de una maquinaria de muerte y destrucción que tiene todos los signos y dimensiones y un solo propósito: acallar, extinguir, arrasar con lo que pueda quedar de esperanza de vida.

Así el planeta muerte puede terminar de morir, mientras aquellos que se consideran dueños de una vida a la que no han tenido acceso jamás, despegan sus atroces naves hacia periplos inéditos para ir a sembrar su muerte en nuevos territorios.

Lo mismo ocurre con la palabra. Y, cuando llego a la conclusión de que la única voz con algún sentido en este tiempo es el silencio, me dedico, hecho insólito, a escribir esta nota. Tal vez con la intención de que quede el testimonio de una certeza que sólo parece moverse en la ausencia de palabras.

La palabra, como la vida, o se refunda, o seguiremos comunicándonos con un lenguaje que nada tiene que ver con lo que quisiéramos ser o decir. Continuaremos nutriendo de muerte una vida que no alcanzamos.

Entre tanto ruido, ninguna palabra, por más sonora, hermosa, transparente o lúcida que sea, tiene posibilidad alguna de trascender hacia los espacios del vivir. Deambula, entremezclándose con la muerte, hasta ella misma desparecer o convertirse en su signo.

Así que hoy imaginé un mundo en el cual los periódicos tuviesen todas sus páginas en blanco, las emisoras sus transmisiones en silencio, las pantallas sin imágenes, ni para informar sobre las últimas masacres ni sobre las últimas inversiones. Los cuasi-hombres que somos sin pronunciar palabra alguna.

Tal vez entonces comencemos a comunicarnos, a leer en la pupila del otro la trágica dimensión de nuestras propias carencias y con un abrazo emocionado, a la manera vallejiana, sellar con él un pacto de hermanos, sin otra palabra que el gesto luminoso de una sonrisa, que no esté atada a prebenda ni promesa alguna, sino al sueño de una humanidad que aún no conocemos.

Una humanidad que parece expresar su búsqueda de vida-realización en la confrontación nuclear que desde ya nos toca. Con las nuevas cruzadas del fanatismo. En medio del terror galopante que impulsan y mantienen los imperios de la desolación.

Todo se expresa con el bullicio de la perversión de los fabricantes y beneficiarios de la miseria.

Y no hay ninguna aproximación al hombre. Por ello la palabra sigue acusando la necesidad del silencio capaz de inventar un tiempo para ejercer un oficio hasta ahora desconocido: VIVIR!

 

mery sananes

 

http://www.poiesologia.com/minuto.php?codigo=1025

 

 

 

 

 

 

Aplastamiento de las gotas

 

 

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

 

Julio Florencio Cortázar

 

http://www.juliocortazar.com.ar/obras.htm

 

 

 

 

 

 

 

EL PEOR ANALFABETO

 

 

El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no
habla, no
participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el
costo de
la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del
vestido,
del zapato y de los remedios, dependen de decisiones
políticas. El
analfabeto político es tan ciego que se enorgullece y
ensancha el
pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su
ignorancia
política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor
de todos
los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y
lacayo de las
empresas nacionales y multinacionales
que nos hunden.

 

 

 Bertolt Brecht

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"...Sobre la polvareda de los sueños, entre borrasca, grito y alborada, locura al cinto, en lucha con su pena, andando, andando, andando, andando, andando, por obra y gracia del asombro el hombre, resistiendo en la tierra de la noche como un árbol al pie de la tormenta, silencio a la intemperie, al descubierto, insomne, terminal, asombro insomne. El más airado grito de la tierra. El más largo silencio iluminado."

 

Silencio iluminado_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

"...¿Valdrá sacar el beso de la espuma, oírle la risa a las cascadas, oler la locura de las rosas, escuchar la soledad, dirigirle la palabra? ¿Despertar a latigazos el silencio, descargar nuestros almácigos, encontrarse con la albada, nombrar al mundo? ¿Jugar a lo imposible, sacar la flor de las cenizas, llevar a peso las palabras, morir de asombros, cerrar los ojos a la luna? ¿Saber bien dónde hay barro, en qué lugar hay sangre, dónde queda la razón y dónde la justicia o la injusticia? ¿Construir la nueva levadura, preguntar por la alegría? ¿Rescatar las preguntas de los otros, salvar las respuestas de los niños? ¿Encender el fuego, sacudir asombros, avivar el fuego, fundir los versos, despertar la clarinada, escuchar el alarido, llegar vivos a la muerte, asolear la eternidad, salvar al hombre?"

 

Salvar al hombre_*Pablo Mora

 

 

 

 

"...Oí amanecer el Mediterráneo. Vi gatear al Sol sobre las aguas. Supe de la maldad, locura y mezquindad humanas. Con pavor, por cinco lustros, entré y salí de muchas aulas, donde el canibalismo torpedeaba a cada instante; donde incertidumbre, inseguridad, desconcierto, apremio, sumisión, a sus anchas galopaban. Tan sólo en un gracioso, apacible bosque mis morrales, mis versos, escondí por un par de años. Libre ya de ataduras, de horarios, presiones y prisiones, conmigo voy arreando sueños, horas, “pasando el tiempo a la orilla del mundo”. La aldea sigue guindando en mi conciencia como la música del Alpe en mi nochura. Las notas del camino persiguiendo asombros. El amor acurrucado estruja el mediodía que falta. La lluvia sabe mi tristeza. La muerte no ha inventado nada. Sólo marcha la guerra por los lados. Un vaivén de enredos sepulta la victoria. La guerra agazapada reta la esperanza. En grito eterno el hombre implora Paz tras los pálidos ojos de los dioses. Limito por el norte con mi madre. Por el sur con la luz de mis luceros. Por el oriente azul con mi mujer. Por el oeste con el mundo entero. Y no he podido limitar conmigo. Sólo sé que en cinco formas verbales cabe el trajín del hombre sobre tierra: hundirse, hurgarse, ser, sentirse, serse... más eso de los meses y aquello que regresa de los años."

 

Doce lustros_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

"...Hay un viento que danza, hay una calle, un cielo, hay unos árboles en fila. Hay una soledad, ciertos recuerdos. Hay una atmósfera de hollín cargada. De asombro, de pavor, de escarapela. Hay un viento que danza enloquecido. Hay un reloj de tiempo detenido. Hay un reloj paralizado ahora. Una calle, un rencor, hay alguien solo. Hay un pobre que llora en el barranco. Un niño que entre lluvias llanto apaña. Hay mil pruebas mortales que vencer. Hay hambre junta en oleada atroz. Hay hambre antigua, nueva y a montones. Aquí, en la Tierra, el hambre continúa. La miseria, el luto, otra vez el hambre. Sólo el hambre, argonauta, sólo el hambre. Al hombre lo cobija el hambre antigua. En el umbral del tiempo se acurruca. Sólo comemos soledad y pena. Seguimos con el hambre todavía. En el ruedo del hambre y de la guerra se agiganta la sombra de la muerte. Toda la ira y la amargura juntas, la encendida razón de la locura debajo del vestido miserable. La noche fulgural donde nacemos cuando a morir apenas comenzamos. La lluvia, Dios, el hombre, tienen hambre."

 

Pesadilla_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

"Grito de millones de gargantas, capaces de reír como hombres nuevos y mujeres nuevas, de ser regadas por los hechos, concreciones y verdades, de abrirse en árboles y frutos, de ser alimento y trofeo de un pueblo ya maduro por la revolución, el coraje y la transparencia, las palabras siempre. ¡Siempre, para siempre la palabra! Humus para el diálogo, el encuentro, el Estado Naciente, la palabra ha de signar la fundación del nuevo pueblo, de la nueva era, los nuevos horizontes, retos, desafíos..."

 

La Palabra Naciente_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

"...Guardo trocitos de no sé qué y pedacitos de qué sé yo. Guardo y guardo. Salvo retazos de mí de posibles catástrofes que nunca acontecen. Salvo de la furia desatada de los elementos fetiches y amuletos, tabúes propios y ajenos, tuqueques, ídolos e imágenes. Salvo de la destrucción impronunciable palabras cuya misión es perdurar y pervivir más allá de todos los anhelos. El “Mal de archivo” de la Granda Milito ahora guardo."

 

En memoria de doña Ada Lía Roa de Peñaloza

 

Inventario_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

"me quedo con mi soledad afín con mi soledad azul con mi soledad atroz con mi soledad felina me quedo con mi soledad arena con mi soledad arruga con mi soledad amiga con mi soledad severa me quedo con mi soledad lunada con mi soledad salvaje con mi soledad gemida me quedo con la arruga del amor..."

 

Selección Poética (I)_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

 

 

"...la tristeza atenaza los días sin que la pena que se alberga entre las palabras buscando sonoridades inéditas, encuentre aún su cauce melodioso. La muerte parece ir minando hasta la cresta de los montes. Las aguas dejan de dar de beber,  para ir a recobrar sus territorios usurpados. El fuego ya no tiñe de púrpura los atardeceres  sino que se vuelve disparo. Y el hombre, que dejó de verse en el espejo de las estrellas, en el pozo de luceros del que está hecho, devino en sepultura y en sepulturero.

 

Como si ya no cupiera sobre la tierra la herida del hombre, ni el grito que la contiene, ni el desahucio, ni la hondura de todo lo que le quiebra la vida..."

 

MATEO MANAURE ENAMORADO HABITANTE DE LA VIDA_*Mery Sananes

 

 

 

"...El hombre, una cosa informe, una materia, un pedrusco que necesita la mano del escultor.

Ardiente voluntad de crear me empuja inmensamente hacia los hombres. Mi martillo golpea cruelmente contra esa prisión... ¡No arrojes lejos de ti al héroe que hay en tu alma! He aquí que el día viene... El hombre es una cosa que debe ser superada: el cómo es cosa tuya... Profundo es el dolor, pero la alegría es más profunda que la pena... ¡Sube, pues, sube, Gran Mediodía!."

 

Así hablaba Nietzsche_*Pablo Mora

 

 

Friedrich Nietzsche -epdlp.com-

 

"...Los huecos de nuestras creencias son, pues, el lugar vital donde insertan su intervención las ideas. En ellas se trata siempre de sustituir el mundo inestable, ambiguo, de la duda, por un mundo en que la ambigüedad desaparece. ¿Cómo se logra esto? Fantaseando, inventando mundos. La idea es imaginación. Al hombre no le es dado ningún mundo ya determinado. Sólo le son dadas las penalidades y las alegrías de su vida. Orientado por ellas, tiene que inventar el mundo. La mayor porción de él la ha heredado de sus mayores y actúa en su vida como sistema de creencias firmes. Pero cada cual tiene que habérselas por su cuenta con todo lo dudoso, con todo lo que es cuestión. A este fin ensaya figuras imaginarías de mundos y de su posible conducta en ellos. Entre ellas, una le parece idealmente más firme, y a eso llama verdad. Pero conste: lo verdadero, y aun lo científicamente verdadero, no es sino un caso particular de lo fantástico. Hay fantasías exactas. Más aún: sólo puede ser exacto lo fantástico. No hay modo de entender bien al hombre si no se repara en que la matemática brota de la misma raíz que la poesía, del don imaginativo."

 

Creer y pensar_*José Ortega y Gasset

 

 

José Ortega y Gasset
José Ortega y Gasset
(España, 1883-1955)_*epdlp

Jorge Luis Borges

Borges creía, o concedía vital importancia, al filtro que nuestra percepción impone a la realidad. Recordando a Berkeley, decía que la manzana, o lo que conocemos como tal, no era realmente un objeto con el nombre manzana, sino un conjunto de sensaciones —el sabor, el olor, la textura, la forma— al que el hombre le había conferido arbitrariamente ese nombre...

...En alguna parte de su obra él dice que todo el universo, con sus galaxias, sus seres extraordinarios, su arte, su ciencia, lo conocido y lo desconocido, todo, le pasa a él: al disponer sólo de la verificación de la realidad mediante sus sentidos, el hombre tiene derecho a dudar hasta de la existencia de los hombres que lo rodean...

 

El filtro de Borges_*jorgeletralia

 

 

...Hay que reinventar la vida. Y todo nuestros equipaje, de palabras, acciones, sueños y pasos deben ir en esa dirección, cualesquiera sean los riesgos, los obstáculos y las dificultades. Lo importante es no ceder, no transigir, no permitir que nadie desconozca la humanidad por construir, que nadie nos haga tomar en nuestras manos el arma de la muerte. Que nadie nos arrebate nuestro oficio de sembradores de semillitas de amor. Que nadie nos convierta en asesinos ni en cómplices de sus muertes. Que nadie nos confunda con los mercaderes, los traficantes, los negociantes, los aduladores, los devastadores de todo, hasta de la ilusión.

 

Apostar a la vida_*Mery Sananes

 

 

Flowers in a dump_Maciej Dakowicz -photo.net-

Flowers in a dump by Maciej Dakowicz_*photo.net

"...La lectura de El río nos instruye también sobre la atormentada historia de las tierras americanas, que es presentada con un realismo fiel y certero, nada fantástico. Los horrores de la conquista se dibujan con sus colores reales, y también las masacres más recientes debidas a la industria del caucho y las internacionales fruteras. El alma torturada y orgullosa del indio es estudiada con respeto, y el indio corresponde siempre compartiendo su profundo conocimiento de la selva y sus tesoros vegetales. 

Estamos ante una obra, en suma, llena tanto de información rigurosa como de poesía, y noblemente empeñada en una reivindicación de las formas de vida tradicionales. En este sentido, es especialmente revelador el estudio de las propiedades vigorizantes, vitamínicas y alimenticias de las hojas de coca. Un atractivo adicional del libro es la magnífica traducción de Nicolás Suescún, que supera el difícil reto de un original lleno de referencias antropológicas y botánicas, y es capaz de expresarlo todo en un jugoso castellano lleno de color local andino. 

Recorriendo esa larga lista de estudiosos de la selva amazónica que se remonta a Alexander von Humboldt y Richard Spruce, aprendemos en El río que, afortunadamente para la especie humana, también el amor al estudio y el afán de conocer otras tierras y otras gentes se transmiten a través de las generaciones en una cadena interminable. Escribiendo la biografía de dos de sus maestros, salda Wade Davis su particular deuda, y construye al mismo tiempo un libro hermoso y verdadero que pone a sus lectores ante todo el misterio de la selva ecuatorial."

 

Reseña de El río de Wade Davis (Editorial Pre-Textos)

 

Una reivindicación apasionada de la flora y las gentes de la Amazonia_*Jesús Aller

 

 

 

 

"Nubes juntas, sueños juntos, barrio humilde, desnudo, recio, original; tiempo viejo, sueño pronto, incansable, su fuerza, su razón. Quedan la vigilia, el amor, la angustia espiralada; el héroe en su paso, la sangre, la huida; las preguntas, la seña, la orfandad. Alta nube, alto desconsuelo, alto sol. El rito, el brazo, las cantinas, la pena, la salida. Quedan ansias, trizas, lucero, llanto, desvarío; el camino, el atajo, la consigna. Queda el firme clamor hacia la fe. Locura necesaria al horizonte, de frente a la mañana, al engaño, la lumbre, el huracán. Año nuevo, mochila nueva, calle nueva. Sin mentira, sin miedo, sin tardanza, al abierto, al rompe, a lo mejor. Sin cortar la luz, sin dejar la sombra; sin horario, sin retorno, sin bajar la guardia, sin bajar la alegría; en nombre del pan, del pobre y de la cena santa. Buscaremos el rincón de Dios, la guarida de las sombras, trepando eternidad...

...Echaremos las sombras al viento, a las espaldas los arroyos, la barricada a la paz...

...Inspeccionemos armas, demonios, insignias, santidades; andanzas, amenazas, mensajes, bodegas, secretos y arsenales químicos, biológicos, nucleares. Desenterremos el mal y sus secuaces. Reunamos tantos inspectores como sea posible. Crucemos las fronteras del imperio. Ingresemos en sus antros, en el fondo de sus cajas negras. Desarmemos sus desvergonzadas locuras, con la fuerza de la paz."

 

MANIFIESTO_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

"Con-versar con el escritor venezolano Pablo Mora es penetrar en el alma de un poeta. Su poder con la palabra y su vida abocada a la poesía, son un coro para el asombro, un puente entre libertad y literatura en donde el hombre, desnudo y valiente, muestra sin restricciones el mundo a través de sus ojos."

 

Con-versando con Pablo Mora_*Karina Sacerdote

 

 

 

 

 

Un pájaro es un pájaro. ¿Y el hombre qué es?

¿Y qué es la alegría? Difícil definirla oyendo el adagio de Samuel Barber, porque sus notas conducen a los territorios de la melancolía. Pero ella nos da la clave y el signo: un pájaro ubica su casa en lo frondoso y profundo de un bosque. Desde allí su vida está regida por la ley de las estaciones, por la fuerza de la lluvia, por la estructura de las ramas, por la dimensión de sus nidos. Sabe y conoce su oficio de encantador del viento. Y lo cumple a cabalidad, sacando a relucir para ello toda la maestría de su ingeniería de vuelo y toda la eternidad que se acuna en su breve paso por la tierra. ¿Será por eso por lo que canta? En la línea sencilla de su existencia guarda la clave de todos los misterios y el mágico enjambre de la vida, que se potencia y fructifica en la resolución de todo aquello en lo que seguirá siendo pájaro, como quisiéramos nosotros, alguna vez, ser hombres. Y esa es la alegría: la del pájaro en lo frondoso y profundo del bosque,  que es y sigue siendo pájaro. ¿Será que acaso el pájaro es más inteligente que el hombre?

 

Un pájaro es un pájaro_*Mery Sananes

 

 

 

 

 

"...Hermana de la lumbre en la ternura, desmoronas la angustia de los hombres y mantienes su pulso en pleno vuelo ante la dura ramazón del odio. Compañera de siempre, compañera, únicamente necesito vida para llamarte siempre jardinera. Quédate, no te vayas tan temprano que solamente tú sabrás colmarnos, camarada de siempre, jornalera..."

A Josefa Teresa Quintero de Mora en sus noventa años

 

Jardinera_*Pablo Mora

 

 

 

 

"...Y volví… ¡El hábitat del hombre no era el mismo! Cielo sin nubes poblado de humo negro sin luz. Bosques truncados y tierra encementada. Su morada eran cajas forjadas de hierro y cemento que negaban su libertad. Su figura triste y cargada de dolor y quejas. Y lo increíble:¡guerras para matarse ellos mismos! y un incesante trabajar forzoso sin saber a donde va su producto..."

 

EL CANTO DEL PÁJARO AMARILLO_*elpajaroamarillo.com

 

 

 

 

"...Hemos hablado de la guerra, de la paz y sus costumbres. La guerra, infatigable, impertérrita, persiste entre los hombres. La paz, apenas si entendemos,  atisbamos, definimos. Mientras el orbe entero se  empecina en la más horripilante hecatombe de los tiempos, no queda sino pertrechar la Paz, enarbolarla, desplegarla al voleo en todas las aldeas, en todos los caminos..."

 

Carta Abierta_*Pablo Mora

 

 

 

 

"Encontrar a Bukowski fue para mí como encontrar a tu ángel de la guarda. Supe que ya jamás iba a volver a estar solo. El viejo Charles estaría conmigo, brindando desde el infierno, ese lugar solitario, con vino barato para celebrar mis alegrías o para emborrachar mis miserias."

"Bukowski es el poeta de la soledad, de la independencia y la supervivencia, es el loco vagabundo borracho que se sube a un banco del parque a gritar cosas que nadie quiere escuchar mientras todos los demás miran hacia otro lado."

"La "gente corriente", atemorizada ante el complejo sistema de control mental inconsciente que las condena a aceptar la humillación, la frustración y el fracaso como algo natural, pierden la capacidad de pensar e incluso de vivir."

 

Bukowski y el engaño de la multitud

 

 

 

 

 

"Mientras el fanatismo bélico imperante, ante el hombre despavorido e impotente, es capaz de llevar a las letrinas textos sagrados como el Corán —fundamento de la religión musulmana—, orgullosamente el mundo hispanoamericano y el orbe entero conmemoran las cuatrocientas salidas del asendereado caballero, enarbolan la permanente lección de la célebre Obra Don Quijote: el diálogo, la comprensión, la tolerancia, la justicia, la paz, la libertad y dignidad humanas de las que tanto hoy precisamos..."

 

Poiesología_*Pablo Mora

 

 

 

 

 

" Había nacido en un pueblo soñoliento y muy blanco de la provincia de Jaén, rodeado de olivos y asediado por el paro y el hambre. Era el mayor de cinco hermanos. Sus padres decidieron emigrar, dejando atrás cuanto fue lo más suyo, lo único suyo: su clima, su paisaje, su forma de enfrentarse con la vida y la muerte. Se separaron de su tierra con el dolor con que separa la uña de la carne. La añoranza de la tierra amada tiene, en otros lugares, nombres rumorosos y entristecidos: magua y morriña por ejemplo. En andaluz no tiene nombre: es demasiado grande para dárselo. Porque quizá sean los andaluces los que más se desmorecen cuando extrañan su congénito patrimonio: el aire perfumado, la tibieza de las tardes, la brisa azul de las mañanas, la soleada y ocurrente conversación con los vecinos cuando la luz se va, en las puertas de las casas, sentados en sillas de anea sobre las aceras, o al pie del mostrador de una taberna umbría. "

 

Las afueras de Dios (fragmento)_*Antonio Gala

 

 

 

 

"...Todos somos sepultureros. ¿Cuándo aparecerá el hombre que clame por la vida? Vallejo lo hace en cada letra de su sufrimiento, en cada arista de sus dolor adolorido, porque en ellos revienta la vida de la que hemos sido despojados como hombres, como habitantes de este planeta, como colectivo y como gente. Andar con Vallejo no puede tener sentido a menos que salgamos a inventar futuro. ¿Cómo? No lo sé. Porque es tarea de todos, es tarea del hombre que debe insurgir alguna vez contra el quasihombre que lo ha detonado desde sus inicios. Porque es un canto colectivo, y una canción hecha jirones que deberá recomponerse. Y por que es una batalla que debemos dar con los signos de la vida y no repitiendo los esquemas de la muerte. Entonces, todos los hombres de la tierra / le rodearon, les vio el cadáver triste, emocionado; / incorporóse lentamente, / abrazó al primer hombre; echóse a andar..."

 

¡HAY, HERMANOS, MUCHÍSIMO QUE HACER!__*mery sananes

 

 

 

 

"Una de aquellas noches, finalmente, hubo que hacer a un lado el libro. La urgencia era salir al mundo y aplicarse a romper todas las formas del cautiverio, a imponer la justicia —no simplemente las leyes, que tantas veces son instrumentos para lograr lo contrario..."_*Felipe Garrido