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SALVADOR
ARANDA
El
día 10 de Noviembre de 2006 quedará marcado para todos nosotros.
Una llamada desde el teléfono de Salvador Aranda a las 9 de la mañana
del día 11 de Noviembre del 2006 a Paco, y el que estaba al teléfono
no era él, sino su hijo, no podía traer nada bueno;
la sorpresa fue enorme cuando este le comunicaba a Paco que su padre el
día anterior a las 9 de la noche había muerto de un infarto.
En ese momento no se podía comprender con exactitud que aquello
que sus oídos escuchaba pudiera ser cierto, sencillamente era increíble,
pero la realidad por mucho que nos costara asimilar era cierta. Salvador
había fallecido. Dios se lo ha llevado para siempre.
Un gran compañero amigo total, y un ejemplar padre de familia nos
ha dejado. Su gran pérdida jamás podrá ser reemplazada
por otro compañero. Cada vez que vayamos a pescar, seguro que en
todos nosotros habrá un momento en que lo recordarrmos por mucho
tiempo que pase, estoy seguro también que desde ahí arriba
este donde este, él nos llevará por el buen camino en nuestros
avatares por las playas y espigones.
Desde aquí nos unimos al gran dolor que tienen que estar pasando
sus familiares por tan irreparable pérdida.
Para todos nosotros ha sido un tremendo golpe. Descanse en paz nuestro
sin par amigo y querido Salvador Aranda. |
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