Cuando pensamos en agua podemos
casi sentir su frescura. El preciado liquido vital que sostiene la vida en nuestro planeta tiene
el poder de sanar, alimentar y relajar.
Los Romanos lo usaron en sus baños rituales y
los Turcos en sus baños de vapor.
Desde la antigüedad el agua ha sido
usada en rituales de salud, belleza y bienestar. Ya sea sumergiéndonos en agua, rodeándonos de vapor o sintiéndonos energizados en la
regadera, el agua es la cura más fácil..
Usando el agua para obtener belleza y
bienestar
Sumergir los
pies en agua tibia o caliente es una receta de nuestras
abuelitas. Después de un arduo día el
sumergir los pies en agua tibia con unas gotas de aceite de lavanda ayuda a eliminar
el estrés. Al sumergir los pies en agua
estamos, como dicen en el Club Med,
“disolviendo el estrés.”
Al sumergir los pies en
agua tibia estamos aumentando la circulación en esa área. Si a esto añadimos sales o aceites esenciales estamos aumentando esta propiedad.