Mi Filosofía sobre el tema

La tecnología permite al hombre desarrollar una serie de sistemas o formulaciones, para poder vivir y convivir en su medio ambiente, adecuándolo y mejorándolo, produciendo situaciones de mucho beneficio, pero también destruimos pequeños mundos que no conocemos, ni tampoco hemos pensado en ellos, al contrario, los hemos ignorados, atropellando sus derechos y por consecuencia causamos dolor y miseria, daños irreparables al entorno como al mismo ser humano.

La necesidad de ver este proyecto Pacific LNG como "salvador" o la "gran panacea" para solucionar los males y penurias que afligen un pueblo, no es tal, si no se atan una serie de cabos sueltos para poder realmente obtener una utilidad real, sustentada en detalles que pueden parecer insignificantes, ni tampoco exigir a cambio retribuciones que traspasen el umbral de la razón, ya que todo se equilibra en algo tan simple como la "utilidad al final del ejercicio". Este proyecto conocido como Pacific LNG hoy se debe ver como una necesidad para el desarrollo y no, como una explotación comercial, eso significa llevar su explotación a un nivel de armonía y de excelencia los cuales no van sólo a estar reflejadas en números sino que también en oportunidades.

También debemos atender las necesidades de convivencia de los países vecinos, como así mismo a su gente y todo lo que impacte; tenemos que pensar que traerá consecuencias en el futuro, la salida del gas por el Pacífico. Esta elección para algunos es solo decidir, pero para otros es pasar sobre ellos, por ejemplo: las etnias indígenas hoy tienen mucho que decir, ya que deben ser consideradas, porque el derecho internacional de alguna u otra forma a validado sus pretensiones, Perú, está y va a sufrir esta situación, con su proyecto Camisea.

Bolivia es una nación que ha vivido marginada por muchas razones, pero no tiene derecho a serlo, ni tampoco ser obstaculizada a pensar a desarrollarse como tal. Al contrario debe tener las facilidades y oportunidades para hacerlo en forma armoniosa, pero tampoco Bolivia puede hacer uso de la soberbia como lo quieren hacer notar algunas personas tanto chilenos como bolivianos, eso solo nos demuestra que no hemos crecido absolutamente nada, al contrario nos hemos empequeñecido.

Así mismo, cuando Bolivia encuentre su desarrollo, debe respetar el derecho y la soberanía de sus vecinos, en este caso Chile, ya que tiene una oportunidad, que no se da dos veces o que esté siempre que uno quiera, lo pasado, pasado está, ya es historia, por respeto a cada uno de los que dieron su vida, por cualquier bandera o nación y sus circunstancias, debemos respetar su memoria, de esa forma daremos un ejemplo de grandeza, pero con mucha humildad creceremos.

El norte de Chile, mejor dicho la Región de Tarapacá, ha sido en los últimos tiempos para Bolivia parte de su quehacer comercial, sin tratado alguno, pero como vecinos. No importando bandera o raza simplemente, hemos convivido en una armonía la cual ha sido solo quebrada por la ignorancia y estreches de pensamiento de algunas personas, las cuales incluso han vivido a costa de lo que le a dado esta zona, por lo tanto esta región es su natural salida al Pacifico, y nadie que se considere meramente inteligente creo que opine lo contrario.

También para Bolivia, Tarapacá ha sido su socio natural, en la parte económica por mucho tiempo, a través de la Zona Franca de Iquique, así que no nos asusta ni engolosina un negocio como el Pacific LNG, por el contrario nos mueve un sentido de orientar a nuestros vecinos para que les vaya mejor, ya que si les va bien a ellos también a nosotros, solo que Bolivia, debe pensar que el gas es una herramienta que le permita situarse en una posición de establecer "plataformas de negocios reales", para una explotación de sus riquezas, las cuales hoy son parte de su suelo sin ninguna utilidad.El consorcio Pacific LNG liderado por Repsol, hace un esfuerzo extraordinario para poder sacarlo adelante, ya que su INVERSIÓN, es tomada por terceros como bandera de "lucha" o base de extorsión por diversos motivos. En estos tiempos de cambio y escenarios distintos (situación económica en América Latina, Argentina y Brasil), solo una empresa, con entereza y progresista, podrá salir adelante con el éxito esperado.

El complejo proceso para la elección del puerto chileno o peruano, continúa sin definición, se intenta beneficiar a Bolivia bajo premisas inconsecuentes, que están bajo posiciones políticas o intereses de terceros y no, en cuanto a los aspectos inherentes a la operación técnica de un negocio de exportación, o sea ver y velar por un buen negocio. Esta situación lleva al proyecto por una cuerda floja, a un despeñadero, ya que en cualquier minuto las verdaderas amenazas al proyecto pueden cristalizarse en una acción, sepultando las pretensiones bolivianas debido a que existen otras ofertas verdaderas y a menor costo; aquí como en cualquier otro negocio vale la audacia y la claridad, aprovechar las opciones reales que le permitan dar un buen y primer golpe. En este momentos los inversionistas pueden interesarse en la competencia, Bolivia tendría que esperar unos 15 años para poder tratar de tener una nueva opción de hacer un negocio de estas características.

Hoy Bolivia tiene su gran OPORTUNIDAD, esperamos que sea iluminada a tomar una buena decisión para que su pueblo se beneficie y pueda salir como una nación triunfante en esta nueva era, LA ERA DIGITAL, situación que es avalada por LA NUEVA ECONOMÍA. Ya no existen las fronteras, hoy solo hay que hacer soberanía virtual para hacerse notar y poder alcanzar objetivos, los cuales van de la mano de la asociación, ya que nada se puede hacer solo y las "alianza estratégicas" son la llave del éxito en el mundo de hoy.

Mis respetos para los ejecutivos de las empresas integrantes del consorcio, y que sean iluminados con la sabia decisión, la cual fortalecerá una nueva era, en el corazón de América Latina.

 
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