|
Cuando nos decimos adiós
ya sea por unas horas,
un día o dos
hay algo adentro mío,
que hace a la melancolía.
apoderarse de mi alma.
hay veces en que también
llega a mis ojos,
que se humedecen
y brotan de mi pequeñas
lágrimas de amor.
Cuando nos decimos adiós,
una parte de mi,
se va con vos.
Verónica R. Marengo |