Gayangos de Montija (Burgos)

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CRÓNICA DE SOCIEDAD  DEL  BALNEARIO 

Una crónica de sociedad referida al balneario,

aparecida en Diario de Burgos

 (6 septiembre 1905)
 

Desde el balneario de Gayangos

Sigue estando animadísimo este antiguo y acreditado balneario, que con razón puede ser considerado como el primero de la provincia y que tanta fama goza en toda esta región. Situado a cerca de 800 metros sobre el nivel del mar, en medio de un paisaje en extremo pintoresco y con clima agradable y sano, resulta indicadísimo para recobrar en él la salud perdida y a él acude con tal objeto todos los veranos gran contingente de bañistas. No pocas familias de Madrid, Burgos, Bilbao, Santander, etc., le han escogido este año para su residencia veraniega, y en la actualidad hacen uso de las aguas, entre otras distinguidas familias las siguientes:

Sr. Sáinz (D. Galo), señora e hijas, señor Martínez (D. Eloy), arquitecto y señora, y el abogado D. Manuel Martínez, de Lanestosa; el rico propietario de Sr. Maza, de Valladolid; el Sr. Martínez Ruiz, señora e hijos, de Madrid; el Sr. Garmendia, alto empleado en la dirección del Tesoro, y señora; el canónigo de León Sr. González; la distinguida señora de Ormaechea, de Bilbao; los señores párrocos de Valmaseda y Ramales; señores Ibarreche y Peña y Media; el acaudalado propietario Sr. Calvo y señora, de Valmaseda; las distinguidas señoras y señorita de Gainza, de Castro Urdiales; el señor Vicario, médico de Carranza; el Sr. Antiñano (Don Marcelino), de Valmaseda; los farmacéuticos Sres. Garmedia, y los señores Allende, Gómez Ruiz, García Mena, etc., etc.

Todos  ellos elogian el celo con que son atendidos, tanto por los propietarios como por el digno e ilustrado médico director señor Celada y todos hallan aquí, a más de alivio en sus dolencias, distracción y solaz en los paseos y jiras que con frecuencia organizan.

De esperar es que sigua un aumento de la concurrencia a este antiguo y acreditado balneario y así lo deseamos de todas veras cuantos sabemos que sus dueños no perdonan medio alguno que tienda a la consecución de tal objeto.

El corresponsal

Balneario de Gayangos, Agosto de 1905.

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