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Compendio de Bioética
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Una vacuna eficaz contra el SIDA
La “vacuna” ugandesa
En
la última Conferencia Internacional del Sida, en Bangkok, se alzaron algunas
voces críticas contra el programa de mayor abstinencia y fidelidad emprendido
por el Gobierno ugandés y defendido por su presidente para otras naciones. No
era políticamente correcto hablar en estos términos. El documento publicado por
"The Lancet" en
la primera semana de julio de 2002 la ineficacia de otras medidas, y los
llamativos resultados de Uganda significan un giro radical en las políticas de
prevención, centradas hasta ahora casi exclusivamente en el preservativo, en
especial desde las entidades internacionales. Uganda ha pasado de tener un 15
por ciento de infectados en
El estudio que aparece en el citado
número de la revista "The Lancet"
refleja la reducción de la incidencia y la prevalencia
del VIH-1 durante la última década entre la población rural de Uganda. Los
autores del estudio, que ha coordinado James Whitworth
desde el Programa Estatal de Investigación en Sida de Uganda, concluyen que los
resultados ofrecen buenas perspectivas para otros países subsaharianos
en los que la infección por VIH-1 sigue presentando cotas elevadas.
El equipo de Whitworth
encuestó a la población adulta de 15 localidades de Uganda sobre la infección
por VIH-1, utilizando para ello censos anuales, cuestionarios y encuestas serológicas.
Según
los resultados, la incidencia del virus descendió de
Asimismo, también se registraron
reducciones sustanciales de la prevalencia del VIH-1
entre las féminas de entre
Mayor
prevención
Whitworth
ha comentado que "los datos refuerzan la evidencia, aportada por ensayos
previos, del descenso de los comportamientos de riesgo, de la prevalencia y de la incidencia, en algunos países subsaharianos, lo que debe alentar el esfuerzo de los que
trabajan en la prevención. Sin embargo, las elevadas tasas actuales de
transmisión que existen en el Africa subsahariana hacen necesario seguir actuando en la
prevención".
A
finales de febrero, el presidente George W. Bush prometió aportar 15.000 millones de dólares en ayudas
a lo largo de los próximos cinco años para tratar a 2 millones de personas con
SIDA, impedir 7 millones de nuevas infecciones y proporcionar atención a 10
millones de personas. Esta iniciativa, denominada Plan de emergencia del
presidente para el alivio del SIDA (PEPFAR, en sus siglas en inglés), tiene
como propósito exportar una versión modificada de las estrategias de prevención
de Uganda a otros 14 países "focales" oprimidos por la pandemia.
Uganda basa su campaña en un enfoque "AFP": práctica de la
abstinencia, fidelidad y uso de preservativos, aunque PEPFAR pone mayor énfasis
en la abstinencia y la fidelidad, proponiendo los preservativos sólo para
aquellas personas que mantienen conductas de alto riesgo.
Aunque exuberante, Uganda ecuatorial sigue siendo un país muy pobre, con una renta anual per capita de 259 dólares, que se ha ganado la categoría de favorito en la comunidad del SIDA por reducir su tasa de infección por VIH del 30% a principios de los 90, la más alta del mundo en aquel momento, hasta la actual de 6,2%. Los éxitos en la prevención y la supuesta promesa económica ayudaron a Uganda a recaudar financiación internacional, atrayendo a los investigadores y las organizaciones no gubernamentales del VIH, y, actualmente, decenas de millones procedentes de PEPFAR empiezan a entrar en Uganda.
Aclaración de algunos
términos…
La
incidencia es el número de
casos nuevos del VIH (o del SIDA) en la población durante cierto período. Gente
que fue infectada ya antes de ese el período no se incluye en la figura - para
no igualar si siguen siendo vivos e HIV+ durante el
período. Debido a la recogida limitada de información, los datos de la
incidencia para Uganda son difíciles de calcular, pero un ejemplo de este
estudio es Masaka, donde incidencia bajó del 7,6 por mil por año en 1990 18
a 3,2 por mil por año antes de
1998 19
18. UNAIDS/MOH
Current experience with differential pricing of HIV/AIDS related drugs in
19. Declining
HIV Prevalence, Behavior Change, and the National
Response - What Happened in
El predominio se da como porcentaje de una población infectado. Si los
conductores de mil coches, por ejemplo, se prueban para el VIH y 30 de ellos se
encuentran para ser positivos, entonces los resultados de un estudio afirman
que el predominio del VIH entre conductores de coches es el 3%. Esto no significa
que todos los conductores de coches en un país han sido estudiados, y da
solamente una idea indirecta muy limitada de lo que pudo ser el predominio en
otro grupo - por ejemplo, gente mayor.
Los datos en el diagrama temporal de
abajo se toman de un número de diversos estudios. Los datos gráficos gráficamente
muestran las cifras medias del predominio del VIH por año entre asistentes
prenatales de la clínica en áreas urbanas importantes:
Uganda estaba entre los primeros países que recibieron este duro golpe. El ministerio de la unidad del control médico estimaba a cerca de 1.050.555 personas que vivían con HIV/AIDS a finales de diciembre de 2001 y sobre 940.000 muertes de HIV/AIDS, contadas desde el inicio de la epidemia en el país. A finales de 2002, el nivel del predominio nacional del VIH se estimaba en un promedio de 6,2% de la población total de Uganda, después de una historia de tendencias que bajaban de un promedio nacional del 18% (con el cerca de 30% en las áreas peores de la epidemia en el país) en el comienzo de los años 90.
Política “reaccionaria” (o políticamente incorrecta)
Nuestros gobernantes tienen “miedo” a ser tachados de carcas o de reaccionarios si defienden que nunca se debe consumir un porro (por uno sólo tampoco pasa nada, dicen…: y el consumo de drogas sigue causando estragos entre la juventud española, ante la impotencia de nuestras autoridades). De igual forma, temen ser tildados de troglodíticos si se les ocurre defender la fidelidad en las relaciones sexuales como remedio más eficaz contra la extensión del SIDA (cosa que se ha demostrado en Uganda, donde, esa cultura de la no promiscuidad -promoción de la abstinencia y de la fidelidad- ha aportado resultados semejantes a los de una eficaz vacuna -como reconoció el presidente ugandés Yoseveri Museveni-). Pero ya es hora de actuar –también en política- de forma coherente: defendiendo la dignidad de cada persona humana y sin actuar continuamente “de cara a la galería” (sabemos bien que con “desinformación” y unos medios de comunicación poderosos, esa galería resulta fácilmente manipulable).
La “cultura del miedo” –que lleva a incidir en el riesgo de contraer enfermedades por consumo de drogas o por una vida sexual irresponsable- resulta ineficaz a la larga: la pasión por consumir drogas o por satisfacer el instinto sexual hace que “salten por los aires” todas las reconvenciones sobre las medidas de “prudencia” que, según las autoridades españolas, debe tomar un joven para evitar perjuicios en su salud. Hay que fomentar una “cultura humanista” en la que, el aprecio de los valores estrictamente humanos del amor generoso, sacrificado y leal, fomenten entre nuestros jóvenes un modus vivendi que les aleje de esas situaciones de riesgo. Este proyecto requiere mayor esfuerzo, pues se trata de educar, pero es una buena inversión, ya que les ayudará a alcanzar además altos niveles de satisfacción personal: de felicidad.
Fernando del Castillo del Castillo
ENLACE DE INTERÉS (DATOS EN ÁFRICA):
http://www.unaids.org/wad2004/EPIupdate2004_html_sp/epi04_04_sp.htm
ENLACE DE INTERÉS (DATOS EN UGANDA):
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