EDICIÓN IMPRESA - Cartas al Director
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Después de ver «Mar Adentro»
Entiendo que hay gente que no soporte su vida y quiera suicidarse.
Esto me es familiar, porque yo mismo he padecido una enfermedad mental que me
ha llevado a pensar durante largos periodos de tiempo, no de días, ni meses,
sino años, en la muerte, en quitarme de en medio por pura desesperación y
angustia. Recuerdo largas noches de insomnio maquinando de forma fría en
dónde me podría esconder para lanzarme al tren y verme varios amaneceres
acercarme a la estación de Renfe con la moto para estudiar el terreno.
También recuerdo tener la escopeta de caza cargada en mis manos, apuntarme y
tener una conversación con la muerte mientras acariciaba con el dedo el
gatillo.
A mí los suicidas no me parecen cobardes. Estuve ingresado numerosas veces en
plantas psiquiátricas y conocí mucha gente en situaciones límite que querían
morir. Pero, ¿qué pasaría si un médico entrara en una de estas plantas
psiquiátricas anunciando que tiene inyecciones letales para los que lo
precisen? Que varios de los enfermos pedirían morir ese mismo día. ¿Y qué
pasaría si este médico diese antes una charla sobre el derecho a morir cuando
uno lo desea y después pusieran la película de Amenábar? Entonces
posiblemente asistiríamos a un suicidio colectivo.
Algunas veces me he encontrado con antiguos colegas de ingreso y me ha
sorprendido ver a muchos de ellos completamente recuperados. Una vez encontré
a uno en un bar de copas y charlamos amigablemente. Cuando lo conocí se le
caía literalmente la baba de la boca y ahora era un tipo de trato normal.
Mientras recordábamos cosas del pasado, levantó el brazo y observé unas
marcas blancas en la muñeca producidas por los cortes de un antiguo intento
de suicidio. Entonces se puso triste y me dijo: «Menos mal que no lo
conseguí». Yo mismo, a pesar de tener una enfermedad crónica, me he
recuperado y ahora tengo unas ganas rabiosas de vivir.
Amenábar, ¿qué quiere conseguir dirigiendo este tipo de películas? Está
creando un clima que perjudica a la gente que lucha contra situaciones mucho
más trágicas de las que pone en la película.
Miguel González Purroy.
Navarra.
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