ILUSTRÍSIMO D. ALONSO GRANERO RAMÍREZ DE ÁVALOS.

 

Tambien aparece llamado de distinto modo, como D. ALONSO GRANERO DE ALARCÓN Y DE ÁVALOS.

El 29 de septiembre de 1538, se funda la ciudad de La Plata , perteneciente al virreinato de Lima. El obispado de Los Charcas (o de La Plata ) se crea el 27 de junio de 1552 por el papa Julio III. El 13 de agosto de 1609 fue elevado a Arzobispado, separándolo del de Lima. La ciudad de La Plata corresponde en la actualidad a Sucre (Bolivia), tambien llamada Chuquisaca.

(Noviembre. 1578 - .19 Noviembre. 1585)

En el Libro de Actas Capitulares de la Catedral Metropolitana de ésta ciudad de Sucre, correspondiente al año 1582 - 1602, figura rigiendo los destinos de la Diócesis de La Plata D. ALONSO RAMÍREZ GRANERO DE ÁVALOS, y como es el primer libro con que comienza el Archivo de Actas, no podemos fijar exactamente la fecha de su posesión; pero por la cédula real, que transcribiremos oportunamente fue preconizado en Noviembre de 1578. Fue natural de Villaescusa de Haro, en el Obispado de Cuenca. (España), Deán de Guadix y en 1573 es nombrado Fiscal de la Inquisición de México por lo que el 18 de julio se embarca en Sanlucar de Barrameda para México, acompañando a Francisco de Becerra (Arquitecto que trabajó en la catedral de México y realizó las de Lima y Cuzco). En 1577 es propuesto para el obispado de Nueva Galicia , y en 1578 fue promovido al Obispado de los Charcas para suceder a D. Fernando de Santillán, que no había sido consagrado.

En Alcedo encontramos errores garrafales sobre los años de gobierno de este Prelado, pues dice que gobernó de 1574 a 1578, cuando precisamente esta última fecha es el ario en que comienza a regir su Diócesis.

Corto fue el reinado de este Prelado, sólo siete años, que se caracterizó por la pobreza de vida, a pesar de sus cuantiosas rentas que las invertía en limosnas, según se desprende de su testamento, como lo veremos. Durante su período debía celebrarse un nuevo Concilio Provincial, convocado por el Metropolitano de los Reyes, Santo Toribio de Mogrovejo, pues hacía ya quince años que no se llevaba a cabo, el último había sido presidido por el Arzobispo Fr. Gerónimo de Loayza en 1,567, al que asistió en representación de Charcas su Obispo Fr. Domingo de Santo Tomás, en cuya misa de apertura le cupo predicar.

A pesar de sus años D. ALONSO RAMÍREZ GRANERO DE ÁVALOS, emprendió el largo y penoso viaje por el 15 de Agosto de 1583.

El P. Uparte nos da la nómina de los asistentes a este Concilio en su Historia del Perú y eran D. Sebastián de Lartaún, Obispo del Cuzco; Fr Pedro de la Peña , Obispo de Quito, Fr. Antonio de San Miguel, Obispo de la Imperial; Fr. Diego de Medellín Obispo de Santiago de Chile; Fr. Francisco de Victoria, Obispo de Tucumán; Fr. Alonso Guerra, Obispo del Paraguay. Eran en total siete Mitrados asistentes, faltando el Obispo de Nicaragua y Panamá por hallerse en acefalia; pero enviaron sus Cabildos a sus representantes, así como también los demás Cabildos constituyeron sus delegadas. El clero secular como las órdenes religiosas también enviaron sus representantes en calidad de Teólogos, como Fr. Luis López de Solis más tarde Arzobispo de La Plata , por los agustinos; Fr. Bartolomé de Ledezma por Santo Domingo; Fr Juan del Campo, de San Francisco; el P. José de Acosta, de la Compañía de Jesús, etc. este último el verdadero redactor de las actas conciliares y autor del Catecismo que oficialmente fue aprobado.

Terminadas las sesiones del Concilio Provincial límense III °, el Mitrado de La Plata cuando volvía a su Sede, se quedó a descansar de las fatigas de tan penoso viaje, en la Ciudad de La Paz , donde le sorprendió la muerte el 19 de Noviembre de 1585, como consta del certificado de óbito, dado por el Vicario de aquella ciudad D. Juan Osorio, refrendado -por el Notario eclesiástico D. Fernando de Aguilar al comunicar unicar al Cabildo de Charcas.

Hizo testamento en la Ciudad de La Paz , cuyo texto íntegro, lo tenemos en nuestro Archivo Capitular, en un Libro que lleva el titulo de "Espolios" de 1603, contiene los Documentos de un pleito que sostuvo a nombre del Cabildo de La Plata el Dr. D. Pedro Rodríguez de Párraga, contra el Fiscal del Rey, sobre los espolios de los Obispos D. ALONSO RAMÍREZ GRANERO DE ÁVALOS y Fr. Alonso de la Cerda , los mismos que habían sido entregados a las cajas reales de La Paz y Potosí respectivamente. En este voluminoso libro se encuentra el traslado del Testamento y todos los escritos presentados por los deudos del Obispo: Dª SANCHA DE ÁVALOS Y TOLEDO y D. ALONSO GRANERO DE ALARCÓN y la Real Audiencia a nombre del Monarca y la defensa de la Iglesia de Charcas.

Aquí sólo entresacaremos lo más sobresaliente y que interesa a nuestra historia:

1.- Declara haber traído de España muchas joyas y preseas que según tasación sumaron cuarenta mil pesos, los que no fueron adquiridos intuitu Ecclesiae.

2.- Deja 21.000 pesos para una memoria en la Villa de Villaescusa, su ciudad natal y se compre bienes muebles con la renta de mil ducados de los cuales quinientos sean para el administrador de ellos, cien para el Capellán que diga tres misas semanales por "nuestros difuntos a que estamos obligadas", doscientos se repartan para estudiantes pobres que cursen estudios en la Universidad de Salamanca. El dinero se debe depositar en una caja de tres llaves, que las tendrán una el patrón de los bienes, otra el Prior del Convento de Santo Domingo y la tercera el Párroco de aquella localidad". Ademas ordena la construcción de una casa para el Capellán y habitaciones para los estudiantes y una capilla para el culto.

3.- Ordena que si muriese en la ciudad de La Paz sea enterrado junto al altar mayor al lado derecho donde haya menor estorbo; y si fuere en Chuquisaca en el hueco que queda en el bautisterio en que haya una capilla particular para dicho objeto.

4.- Hace donación de 10 pesos a cada Convento y Monasterio para que ruegen por su alma, del dinero que sobrare después de cancelar su testamento. Además una limosna para los pobres y para iglesias humildes y cancelación de sus deudores.

Hace constar haber gastado en el Concilio Provincial de Lima cuarenta mil pesos de su propio peculio, sin haber tomado de las rentas de su Obispado de la Plata.

5.-Iten, manda que del monto de sus bienes se saquen cuatro mil pesos para su hermana Dª SANCHA DE ÁVALOS Y TOLEDO, por los servicios que le prestó en su casa.

Termina nombrando sus albaceas, a D. Reinaldo de Avalos y Rivera y al Ldo. D. Francisco Rivera Téllez Fiscal de la Real. Audiencia y a Juan Osorio Cura Vicario de la Ciudad de La Paz.- La Paz 13 de Noviembre de 1585.

Terminamos estas anotaciones sobre el Obispo Granero de Avalos, con la transcripción de la Cédula real que habíamos prometido anteriormente. Y dice:

"El Rey.- A nuestros oficiales de nuestra hacienda de la Provincia de los Charcas, sabed que habiendo vacado el Obispado de esa Provincia, por muerte del Ldo. D. Herrando Santillán, presentamos a S. Santidad al Dr. D. ALONSO GRANERO DE ÁVALOS Inquisidor Apostólico en la Ciudad de Méjico de la Nueva España y a nuestra presentación le hizo gracia de él y así va a Regidor de su Iglesia; y por que habiéndose pedido que, atento a que estaba necesitado, le hiciésemos merced de alguna parte de los que habían valido los frutos de ese dicho Obispado perteneciente al Prelado del tiempo que ha estado vaco, visto por los del nuestro Consejo de las Indias habemos tenido por bien de hacer merced de la mitad de los dichos . frutos y la otra mitad a la Iglesia Catedral de ese dicho Obispado para su obra y edificación, y Vos mando y ruego como vieredes esta nuestra cédula averigüéis lo que los frutos de ese dicho Obispado pertenecieron al Prelado, hubieren valido al tiempo que ha estado vaco desde que murió el dicho Obispo hasta que füe confirmado por su Santidad el dicho doctor Alonso Granero de Avalos: y con la mitad de lo que esto montare acudais al dicho Obispo ALONSO GRANERO DE ÁVALOS, yendo a residir en la dicha Iglesia y con cuarta de pago. Y esta nuestra Cédula mandamos que vos sean recibidos y pasados en cuenta... así les diéredes y pagaredes sin otro recaudo alguno- Fechado en el Pardo a diez de Diciembre de mil quinientos setenta y ocho. Yo el Rey"

D. Antonio de Ulloa, juez oficial de la Real Hacienda de S. Majestad, quien nos transcribió la anterior cédula, también nos proporciona la fecha de la muerte del Ldo. Fernando de Santillán, acaecida el 8 de junio de 1574, como hemos hecho notar, al referirnos a este ilustre personaje anteriormente.

Tenemos constancia que además funda un seminario en la ciudad de La Plata.

Gracias a la influencia del obispo, son varios los parientes que pasan a las indias, bien para ocupar puestos en la iglesia o por negocios familiares (Veasé la sección Emigrantes a las Indias).

 

 

 


 

 

A continuación resaltaremos varios textos y libros en los que se nombra al Obispo ALONSO GRANERO:

 

1 - "Noticias de los pasajeros conquenses a Indias. Siglo XVI (1492-1599)". - PEDRO IZQUIERDO GISMERO.

"Don Alonso Granero Davalos.

Natural de Villaescusa de Haro, fue colegial en el Mayor de Cuenca de la Universidad de Salamanca. Fue Canónigo y Arcediano de Moya en la Santa Iglesia de Cuenca. Quedó vacante el Arzobispado de la ciudad de la Plata, en la provincia de las Charcas, y Felipe II eligió a Don Alonso para el Arzobispado de aquella Iglesia donde tomó posesión el 8 de Enero de 1574."

 

2 - FRANCISCO TITU YUPANQUI:


Francisco Titu Yupanqui nació en Copacabana presumiblemente entre los años 1540 y 1550. Descendiente del Inca Huayna Capac, se le conoce principalmente por ser el escultor de la imagen de la Virgen de Copacabana y por los grandes contratiempos que padeció en la su hechura de esta imagen que aún se venera en un gran santuario en la ribera boliviana del lago Titicaca.

Murió en 1608, un año después de haber ingresado como hermano de la Orden de San Agustín. Los datos biográficos que de él dejó fray Antonio de la Calancha, y principalmente, el relato de los hechos y padecimientos sufridos en la realización de esta imagen escrito por el mismo Francisco, nos traspasan su personalidad.

Francisco venía de una familia real del Inca convertida al cristianismo. Siendo el menor de cuatro hermanos, desde pequeño manejó el idioma castellano.
Según una investigación del historiador Edgar Valda, se le describe como a un muchachón extraño y arisco. Sus grandes ojos negros, almendrados, de pestañas rectas, se empequeñecían más bien para adquirir grandeza penetrante. No era alto ni delgado; en su rostro, los redondos pómulos tostados, la delgada y curva nariz y el bozo ralo, acentuaban su noble ascendencia incaica. De su juventud poco se sabe.

Su pueblo vivía un periodo de mala cosecha y fenómenos naturales adversos, lo que llevó a los habitantes de Copacabana a pensar en fundar alguna cofradía en honor a algún patrono para que intercediera y mejoraran las condiciones. El pueblo se dividía en dos grupos: los anansayas y los urinsayas, rivalidad que permaneció en la disyuntiva de elegir el nombre del patrono:

" A fines de 1570, continuaba el resentimiento entre los Anansayas (alta sociedad) y Urinsayas (baja sociedad) de Copacabana debido a que en esos años, por cuestiones climatológicas, la producción agrícola había sido escasa. Entonces buscaron, fuera de la Santa Tutelar y Patrona del pueblo, Santa Ana, algún otro intercesor para que les favoreciera el próximo año.
Apurados con el conflicto acudieron a Dios, implorando su piedad por conducto de su Santísima Madre. Reunidos los Anansayas se decidieron por la advocación de Candelaria o de la Purificación, por venir esa fiesta de la Virgen en la época más temida de los hielos, consagrándose ellos a la Virgen en una cofradía dedicada a ella.

Por su parte, los Urinsayas se opusieron, indicando, entre otros argumentos, que la imagen de la Virgen de Candelaria no existía en la iglesia de la población. Además, tenían el propósito de construir una capilla y fundar cofradía en honor del mártir San Sebastián cuya fiesta celebraban el 20 de enero.
Francisco apoyó a los primeros para que la iglesia de Copacabana estuviera bajo la protección de María Santísima, Madre de Dios. Prueba de ello, junto a su hermano Felipe León, trabajaron en arcilla una imagen de la Virgen. Dicho bulto, de una vara de alto, fue colocado a un lado del altar de la iglesia cuando era regentada por el padre Antonio de Almeida. Sólo estuvo año y medio en ese sitio, ya que el doctrinante bachiller, Antonio Montoro, mandóla sacar del altar y trasladarla a un rincón de la sacristía por la "tosca hechura de la imagen ".


Afligidos, Francisco y su hermana Felipe León partieron a Potosí, donde encontraron a don Alonso de Viracocha, quien -luego de escuchar su pena-, les recomedó ir a la casa del maestro Diego de Ortiz, para que el improvisado escultor entrara como aprendiz y puliera su mano.
Recorrieron todas las iglesias, mirando una por una las imágenes. Finalmente les agradó la de la Iglesia de Santo Domingo, y en base a ésta los tres comenzaron a hacer el molde de barro.

" Si lo terminábamos hoy, ya por la mañana estaba quebrado, y después lo volvíamos a hacer y otra vez se volvía a quebrar, y otra vez lo hacíamos y así más de 3 ó 4 veces… Yo le rogaba a Dios y a la Virgen, y nos encomendábamos para que esta hechura nos saliera bien. Mandé hacer una misa de la Santísima Trinidad para que saliera bueno… ",

cuenta Francisco Titu.

Después lo trabajaron en lienzo y se lo llevaron al maestro Diego de Ortiz para que les diera su impresión. Con la aprobación del maestro, decidieron consultar a otros especialistas, de quienes obtuvieron respuestas contradictorias, pues mientras para unos estaba bien, para otros no.

Francisco aún no estaba satisfecho y permanecía en él el deseo de fundar una cofradía para la Virgen y estar autorizado para formarla y para ser artista religioso. Viajaron así a Chuquisaca a obtener una licencia del Obispo para sus tres deseos: fundar la cofradía, ser pintor y esculpir imágenes religiosas. Llegó hasta donde el obispo ALONSO GRANERO con una imagen de la virgen pintada en una tabla para presentársela, extendiéndole una petición escrita con sus intensiones, a lo que el prelado respondió:

" no os quiero dar la licencia para que seáis pintor, y si pintáis y hacéis bultos de la Virgen yo os castigaré. Yo salí diciendo JESUS Santa MARIA, válgame Dios con la Virgen su madre, que dijeron que no estaba bien la imagen y que parece hombre con barbas ",

continúa el relato.

No estaban solos en el encuentro.

" Cuando la señoría dejó la imagen, se rieron mucho todos y echando las faltas del pintor, y la miraban cuando la tenían en sus manos, cada español la tomaba y se reía de mirarlo, y decían que los naturales no pueden hacer imágenes de la Virgen ni bultos ".

Muy triste, Francisco se retiró a la iglesia

" para pedir la misericordia de nuestro Señor para acertar la pintadura de la Imagen de nuestra Señora y… pidiendo en una oración licencia para alcanzar esta obra y me diese mano para hacer bultos y para ser buen pintor ".

Decidieron separarse. Francisco terminaría la imagen y sus acompañantes conseguirían el permiso para fundar la cofradía.

Por todos lados, por cada tambo por donde pasaba camino a Copacabana, Francisco junto a otros dos " naturales " pedía opiniones y mejoraba su obra, hasta que en el pueblo de Ayo Ayo, cuando quería descansar pasando la noche, el Corregidor de Larejada, creyendo que el paquete en que traían a la Virgen era un difundo, lo pateó. Después de que explicara lo que era le permitieron dormir y por la mañana marchó a Chuiquiabo, donde ayudado por un maestro de apellido Vargas, en el convento de San Francisco, pintaron, doraron y embellecieron la imagen.

" De allí lo llevamos al padre predicador, llamado fray Navarrete, y por mandato del Corregidor llevamos a Copacabana la Virgen, aunque los naturales no querían recibir a la Santa Virgen y ellos dijeron que iban a traer otra imagen buena de Lima o Castilla ",

prosigue.

Entre vicisitudes, muestras de tesón y perseverancia, llegaron al pueblo, en tanto los dos compañeros ya habían obtenido la autorización para la cofradía. Y así

" el alba del día de la Candelaria del año 1583 vistió de luz y resplandor con la presencia de Nuestra Señora la cumbres de Huacuyo. Ya en Copacaban, la preciosa imagen del escultor indiano, en medio de sollozos de la confusa procesión, fue trasladada a la iglesia y colocada en un altar de adobe y piedra ",

relata el padre Calancha.

En palabras de Francisco:

" …le arreglaron sus andas y salieron cuando cantaban los gallos y tomaron en andas a la virgen y llegaron a este pueblo asi como el sol quería ir saliendo. Toda la gente salieron a ver como venía la virgen, la pusimos al pie del cerro como bajábamos en bajada, y acudía la gente, y sus trompetas y la traíamos en procesión y el padre la estaba aguardando fuera de este pueblo, visitado para decir misa y con la justicia del Corregidor que llevó la pintura de la virgen, y así lo entró en la iglesia y puso donde estaba la virgen, ahí lo puso ese día y lo dejó ese mes ".



3 - FRANCISCO TITU YUPANQUI CUENTA EN EL CASTELLANO QUE APRENDIÓ:



"El primer vez que lo impensabamos, don Felipe de Lion mi hermano conmego, on echora del Vergen di barro, di on vara di grande, in timpo di on patre quelrrigo, llamado Antonio di Almeda , que mi lo dexo poneldo in altar, in dondi lo estaba más que su año con medio, y después lo vino otro patre llamado bachiller Montoro , que lo vendo esto mi hichora que no ista mejor di bueno, que me lo saque mala para voz, y me lo sacaron in el sacristía y dispues disto nos afligivamos y lo hablavamos y yo con mi hirmano, don Alonso di Viracocha Inca, in il oficio di intallado para que lo aprendiremos mucho ben, y pispoes di cuando que nos fuemos incontramos a don Alonso Viracocha mi hirmano, se olgó di merarmi vendome, yo lo dije como lo fue di aque moynado del sorte que echava me obra el patre, y le conte el enojamento lo direra me lo pusiera al oficial di intallado mas que bueno milo inseñara para la intalladura, y le lo dixo que mucho in hora di bueno, y nos fuemos andando y melo llevo in la casa di on mastro que lo llamavan dego di Ortez , y me lo dicaron para que lo aprondera de aprindes, dispoes di quando lo sabibamos on poco di algo di intalladura me lo fui a ondi istava con el mi hirmano don Alonso Viracocha Inca, y dispoes disto lo dixe que lo es oficio facil, que yo lo entiendo que lo impensaría on hechora del Vergen, y lo dixo mi hirmano que mucho un ora di bueno y que fueramos todos los Natorales a ver los hechoras del Vergen, para sacallo di alli pareciendo buena y lo anduvimos merambolo los Eclesias ono para ono, y dispues acirtábamos en la Eclesia dil Santo Domenco, y con on hechora dista vergen dil propio sorte, dil ropage, e dil neño, e dilo grandura con so candela y di la mesma manera le traemos, y despoes disto nos poncamos a hazer el molde di barro todos tres, e don Felipe, e don Alonso nos ponemos a hacer el molde, si lo acabamos como oy y a po il mañana estava quebrado, e dispues lo tornamos a hacer otra vez y se tornaba a quebrar, e otra vez lo hazeamos, e assi se haze a mas de tres o quatro vezas y assi nos pessava mucho yo lo rogava a Dios, con el Vergen, y nos encomendavamos para que este hechora se saliesse bueno, lo ande dezir un missa di Santessema Trenedad, para que se saliesse bueno este hechora, e despoes disto lo trabajamos con lienzo y despoes lo sacamos y lleve al maestro Dego di Ortiz para que lo mirara si lo iba bueno o malo, para que me lo dexera si lo tenea falta, o mal hechora y me lo dexo bendo el vulto que lo era bueno y me lo dexo que lo aprendia mocho di bien, no me lo dexo mas, e yo lo lleve en casa de los pentores, para saber que me lo dizen los pentores y loego me lo dexeron los pentores que está mexorada, e que era mal hecha y otros lo dexeron que era bien hecho, esto me lo dexeron los pentores, e me lo quesseron engañar, por que estava el Imagen acabado, e blanqueado que no lo faltava sino ponerlo con oro, logo fui a Choquisaca a pedir el licencia de il Señor Obespo para cofradía di nuestra Senora, e ser pentor e hazer boltos, e lo leve un Imagen del Vergen pentada en tabla para presentarla a la Señora que presente, con una petición que lo dezia que quiero ser pentor, e hazer los hechores del Vergen, e melo respondió que no lo quiero dar la licencia para que lo seays pentor, ne que lo hayays las hechoras del Vergen, ni vultos, y si lo quereys ser pentor pintandi la mona con so mico, que no os lo quiero dar el licencia para pentor e si vol lo pintays, y lo hazeys vultos di lo Vergen que yo os lo castigare muy bien, e lo salí dezendo JESUS Santa MARIA valame Dios con el Vergen so matre, que lo dexeron no estaba bien el Imagen, e que lo parece como hombre y lo esta con sus barbas quelo parece barbas, e lo hwcharon mocha falta que no es boena, e me lo dexearon que no lo haga e dispoes de quando lo avia el Imagen la Señoria, lo rieron mocho todos e los dimas echando el falta al pentor, e lo meravan quando lo tenían con sus manos, e me lo tomava cada un Español, o lo reya di merarlo, e me lo dexearon que los Natorales no poeden hazer el Imagenes del Vergen, ne voltos y luego estove medio desmayado, e lo fue espantado amohenado porque lo toxe el Imagen ante el Obespo para que lo riera, e luego lo fue a la Ecclesia para pedir la meserecordea di nostro Siñior para acertar el pintadura de la Emagen di nostra Señiora y lo dimos, pedendo en me oración licencia para alcanzar este obra, e me lo disse mano para hecer voltos, e para ser buen pentor, e dispoes nos los venimos todos a Chuquiabo e traemos el Vergen con dos Natorales, e passamos en todos los tambos, e llegamos en el pueblo di hayoyaho al cabeldo de las casas, y lo queremos dormir en ellas, e vono el Corregidor, e me lo querían echar aporreado, para que lo traeys a esta casa este defundo, e dispoes que lo dixera, que era un echora del Vergen me lo dexaron dormir essa noche allí, por la mañana nos vamos yendo a Chuquiabo, e llegamos a nostracasa, e de ella vamos a boscar on mastro para que lo acabemos, e lo hagamos mas mejor di bueno el hechora dil Vergen y dispoes que fuemos al San Francesco lo topamos con un mastro que lo dezian Vargas, que lo dexo, que lo ayude el retablo y me lo ayudara mucho di buena gana hacer el Vergen, y todo lo demás si me lo comprays el oro para el Emagen, de alli lo llevamos al celda del padre predecador, llamado fray Navarrete, y por el mandado del Corregidor llevamos a Copacabana la Vergen, aun que los naturales ni lo querían recibir el Santa Virgen, e lo dexeron que lo abian di traer otro Emagen bueno di Lima o Castilla, o estuvo en Tiquinq el Emagen en el capilla de San Petro on poco di tempos, e despoes que llegado el Corregidos don Geronimo del Marañon lo queria, entrar en la capilla y se lo alzaron sus cabellos, fue a Copacabana, y lo dexo al cazique, que troxesse diez hermagos para que lo trogessen al Vergen y los embio antes di oración y lo llegaron antes de horas di dormer, y lo aderezaron sos andas y salieron en cantando los gallos e tomaron a costas el Vergen y lo llegaron a este pueblo assi como el Sol quería yr saliendo, todos los gentes salemos a ver como venea el Vergen lo posimos el Vergen al pie dil cerro como baxabamos in baxaba, lo acodian todos los gentes, y sos trompetas y traemos in la porcesión, y el patre lo istava aguardando foyra diste pueblo, visitado para decir misa, y con el josticia el corregidor que lo llevo el pindon di la Vergen, y ansi lo intro in la Eclesis, y lo poso a onde istaba il Vergen, y ay lo poso en so día, y lo dexo so mes".

4 - "NOTICIAS POLÍTICAS DE INDIAS" - Licdo. Pedro Ramírez del Águila

"De los obispos y arzobispos que ha habido en este arzobispado desde su fundación y de los prebendados que al presente hay en esta santa iglesia.

1.-El primer obispo de esta santa iglesia, fue el señor don fray Thomas de San Martín, del orden de Santo Domingo, electo año un mil quinientos cincuenta y tres; hizo la erección de esta santa iglesia en Madrid por bula de la Santidad de Julio 2º, y por orden del emperador Carlos 5º, nuestro señor, en que erigió esta iglesia en catedral, de parroquial que era de la jurisdicción del obispado del Cuzco.

2.-El segundo fue señor (sic) el licenciado Cuesta, proveido el año de cincuenta y ocho, murió en España antes de pasar a este reino.

3.-Tercero, señor don fray Domingo de Santo Thomás, del orden de Santo Domingo, proveido el año de sesenta y dos, gobernó seis años santísimamente, dejó gran fama de limosnero y nombre de santo.

4.-El señor licenciado Fernando de Santillán, proveido el año de setenta y tres, no pasó acá, por morir en España.

5.-El señor doctor don ALONSO GRANERO DÁVALOS, inquisidor de México, proveido el año de setenta y ocho, gobernó poco tiempo, murió en La Paz , adonde asistió huyendo (según se dice) de las competencias de juridicción por defensa de la suya. [f. 186 v.]. "

 

5 - "DESCRIPCIÓN COLONIAL. Libro segundo" – Fr. Reginaldo de Lizárraga

 

“Siguiéronse sus causas después de muerto, por sus procuradores y partes contrarias en el dicho Concilio, y finalmente por los señores obispos jueces   —25?   nombrados por el Sancto Concilio, conviene a saber, don fray Francisco de Victoria, obispo de Tucumán; don ALONSO DÁVALOS GRANERO, obispo de la ciudad de La Plata ; don fray Alonso Guerra, obispo del Paraguay, por otro nombre del Río de La Plata , cuya sentencia es la que se sigue:”

“A quien sucedió el reverendísimo don Fernando de Santillán, que fue Oidor de Lima y Presidente de Quito, donde tuvo muy grandes trabajos y testimonios falsos que le levantaron; sacole Nuestro Señor dellos y sublimole a la catedral de La Plata ; no llegó a sentarse en su silla, porque murió en Los Reyes. Su muerte fue bien llorada; no había un mes que se había tomado la posesión del obispado por él, cuando luego llegó la nueva de su muerte. Varón de grandes prendas y de mucha virtud, aunque fue primero casado.

A este famoso varón sucedió el reverendísimo GRANERO DE ÁVALOS, clérigo; no sé que dejase memoria de sí más de haber entablado la cuarta funeral en su obispado, como ya lo está en los demás destos reinos, con lo cual en breve, y con lo mucho que crecieron las rentas de los diezmos, se enriqueció mucho. Oí decir en la ciudad de Guamanga, que tractó casar un sobrino suyo con una hija de un vecino de aquella ciudad, con el cual ofrecía dar al sobrino 300000 reales de a ocho; pero, finalmente murió, y sus criados le desampararon, y viéndose morir vía le descolgaban la tapicería, y dejaban las paredes mondas; e ya que estaba para expirar, en la cámara le tenían puesto un candelero de plata con una vela, y llegó uno, no hallando ya otra cosa, le quitó y se lo llevó poniéndole la candela entre dos medios ladrillos, y desta suerte   —36?   acabó sus días. La hacienda no sé qué se hizo; más vale morir pobremente con bendición del Señor, que rico y desamparado. Dicen estaba muy mal quisto con sus prebendados y con otros; por eso se hallaron tan pocos en su casa al tiempo de su muerte.

Sucediole el reverendísimo fray Alonso de la Cerda , de nuestra sagrada religión, hijo del convento nuestro de Los Reyes; acabó loablemente; vivió poco en el obispado; varón religioso y ejemplar y limosnero.”

 

6 - "CRÓNICA DE LA PROVINCIA DE CIUDAD REAL" - José de Hosta

En el libro “Crónica de la provincia de Ciudad Real” de 1865 encontramos lo siguiente en el apartado de Campo de Criptana:

 “ Campo de Criptana . Villa con ayuntamiento, distante una legua de ………. Es tambien patria ….….. del Ilmo. ALFONSO GRANERO DE HEREDIA, arzobispo de Charcas y primer inquisidor de Méjico,”

Esto sabemos que no es cierto, ya que el mismo dice que nació en Villaescusa de Haro, provincia de Cuenca.

 

 

Bbliografía:

- “Historia de la Iglesia en La Plata. Obispado de Los Charcas 1553-1609. Arzobispado de La Plata 1609- 1825” Tomo I . Sucre. Bolivia. 1984

- "DESCRIPCIÓN COLONIAL. Libro segundo" – Fr. Reginaldo de Lizárraga. Ed. Biblioteca Argentina. Buenos Aires. 1916. Pg 25 y 35-36

“Crónica de la provincia de Ciudad Real” - D. José de HOSTA. Ed. Aquiles-Ronchi. Madrid. 1865

- "Noticias de los pasajeros conquenses a Indias. Siglo XVI (1492-1599)". - PEDRO IZQUIERDO GISMERO. Dip. Provincial de Cuenca. 1998. Pag. 108.

www.aer.es

 

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