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Dos poemas a T. (Cesare Pavese)
Las plantas del lago te vieron una mañana.
Las piedras, las cabras, el sudor, están fuera de los días
como el agua del lago.
El dolor y el bullicio de los días
no rasguñan el lago.
Pasarán las mañanas, pasarán las angustias
otras piedras y sudor te morderán la sangre.
-No será así siempre.
Volverás a encontrar algo.
Retornará una mañana en que,
más allá del bullicio
estarás sola sobre el lago.
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