Choquequirao Pocos
hallazgos han despertado tanto interés en los últimos
años como Choquequirao (en quechua Chuqui K’iraw, “cuna
de oro”). Estos restos arqueológicos han sido
considerados tan importantes y extensos como los de Machu
Picchu. Se sitúan sobre una amplia meseta andina en la
provincia de La Convención, en pleno valle de Vilcabamba.
Los arqueólogos presumen que se trata de una de las
tantas ciudadelas perdidas en Vilcabamba, donde los incas
se refugiaron a partir de 1536. Choquequirao es un
extraordinario complejo que consta de nueve grupos
arquitectónicos de piedra. Posee cientos de andenes,
habitaciones y sistemas de riego. Gracias a la labor
iniciada en 1993 por el Plan COPESCO y por el Instituto
Nacional de Cultura del Cusco, el 30% del gigantesco
complejo ha sido despejado y habilitado para el turismo
nacional y extranjero. |
   |
Referencia
histórica La primera mención sobre Choquequirao,
aparece gracias a la investigación sobre el pueblo de Cachora,
realizada por el historiador Cosme Bueno en 1768. Aunque
recién en el siglo XIX fue dado a conocer por los franceses
Eugene de Santiges (1834) y Leónce Angrand (1847). El sitio
cayó luego en el olvido hasta que en 1911, Hiram Bingham,
acompañado por los pobladores, visitó el lugar y llamó la
atención sobre su importancia. Los trabajos de limpieza y
excavación se iniciaron en la década del
setenta. |
   |
El complejo
arqueológico Choquequirao se compone de nueve
sectores, entre los que destacan el centro político religioso,
el sistema de fuentes y canales con acueductos, y el grupo de
las portadas. Es preciso recalcar el carácter religioso de
este complejo. La arquitectura se encuentra distribuida
alrededor de una explanada o plaza principal, y se complementa
por un muy bien conservado sistema de andenería agrícola. Los
restos arqueológicos se distribuyen en la parte descendente
del cerro Choquequirao y se agrupan a manera de pequeños
barrios, un tanto separados entre sí, siguiendo un probable
criterio de función y rango social. |
| |
| |
| |
|
|
|