
Martin Scorsese está considerado unánimemente por la crítica como uno de los más prestigiosos y relevantes cineastas de los últimos tiempos, con multitud de premios, como el galardón del American Film Institute, los premios al mejor director del los festivales de Cannes y Berlín, al margen de las cinco nominaciones a los premios óscar como mejor realizador y guionista. Suyas son películas como Taxi driver, Toro salvaje, Uno de los nuestros y La última tentación de Cristo. La obra de Scorsese no se puede encasillar, erróneamente podríamos pensar que sus películas sólo versan sobre mafia y criminales. Se pueden ver auténticos estudios de la personalidad humana (Taxi driver ), musicales (New york New york), delirantes comedias (Jo, que noche), y es que el talento de Scorsese es significativo. Todos estos géneros parecen bastante dispares, pero El los introduce de manera magistral en sus películas, con lo que apreciamos que un mismo film, se encuentran momentos de violencia mafiosa extrema, dudas y fervor religioso, algunas pinceladas de un fino humor negro, e incluso pequeñas dosis de cinefilia hábilmente Introducidas. Pero a fin de cuentas, no es conveniente separar su filmografía, ya que todos estos temas y géneros componen el universo tan característico de Scorsese, en el que un gangster te descerraja un disparo a bocajarro y acto seguido se va a confesara la iglesia. Es en resumen un universo en el que como dice en la frase de arriba, o te conviertes en un criminal, o te haces cura.
