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Litografía
(del griego lithos, piedra)
Técnica descubierta en 1796 por Senefelder, que consiste
en dibujar en piedra caliza para posteriormente imprimir sobre
papel, valiéndose del fenómeno físico
del rechazo de los cuerpos grasos por las superficies húmedas.
Por lo tanto, cuatro son los elementos imprescindibles en
el arte de la litografía: una piedra litográfica,
materia grasa, agua y tinta litográfica.
Las piedras litográficas proceden fundamentalmente
de las canteras de Solenhofen (Alemania), y se presentan en
bloques rectangulares de diferentes tamaños, pero con
una altura que oscila generalmente entre los ocho y los diez
centímetros. Estas piedras, que contienen un elevado
porcentaje de carbonato de cal, retienen los cuerpos grasos
y absorben el agua. Son, además, especialmente aptas
para el grabado y su grosor permite la realización
de cientos de trabajos sobre una misma piedra, una vez eliminados
los trazos anteriores y adecuadamente preparada.
Esta técnica ofrece al artista una serie ilimitada
de posibilidades y recursos, ya que se puede trabajar con
múltiples elementos y, a la vez, facilita la improvisación
creadora gracias a la posibilidad de corregir errores. Lápiz,
pluma, pincel, rascador o punta seca son válidos para
grabar piedra.
Desde que en 1806 se fundara la imprenta Senefelder Gleissner
y Cia., la litografía ha tenido una larga y fecunda
vida cubierta en gran medida por el aporte de artistas. Goya,
Delacroix, Toulouse-Lautrec, Kokoschka, Dalí, Braque,
Picasso, Matisse, Miró, Chagall, son algunos de los
artistas que colaboraron con sus obras a la historia de la
litografía. Sin embargo, hay que recordar que esta
técnica estuvo unida durante muchos años al
desarrollo de la prensa escrita, y colaboró íntimamente
con ella, aportando en este campo obras también sumamente
valiosas.
Es una técnica de impresión industrial que
permite la impresión litográfica mediante clisés
transportados sobre láminas de caucho.
Las máquinas offset se componen de tres cilindros,
uno lleva la plancha de zinc o de aluminio con las lineas
que deben estamparse, otro, exactamente igual, está
recubierto de caucho y el tercero sostiene el papel. Puesta
en marcha la máquina, se entinta el primer cilindro
que, al rodar, traspasa la imagen que lleva grabada a la lámina
de caucho del segundo cilindro el cual, a su vez la estampa
en el papel.
El offset puede considerarse como un derivado de la litografía,
que permite grandes tiradas. Se obtienen con él excelentes
reproducciones. La lámina de zinc puede grabarse con
procedimientos litográficos o fotomecánicos.
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