Cómo llegaron LOS BARROSO a la 24:

 

A finales de los años 40 y comienzo de los 50 había una situación de violencia generalizada que se extendió por toda Colombia y la familia residía en su población de origen TONA a 36 Km. de Bucaramanga. Allí también ocurrieron los mismos hechos pero desembocaron en la reacción (violenta) de la población civil -de ancestros y tradición guerrera por su aamor a la libertad y las defensas que de ella hicieron en diferentes épocas de la historia- por lo cual se inició un éxodo de muchas familias hacia otros lugares y países vecinos. Los Barroso llegaron entonces a Bucaramanga en el año 1950 (como los desplazados de ahora más o menos y con todas las viscicitudes del caso) primero al sitio donde se inicia la salida hacia Cúcuta costado oriental de la Plaza Guarín donde residían algunos familiares ROMAN. El siguiente lugar de residencia fue en el Barrio La Concordia en la casa de otros familiares de apellido SANABRIA y luego unas cuadras más arriba calle 48 con carrera 23 aproximadamente junto con los Román nuevamente.

 

La situación en esa época seguía difícil y peligrosa; pasamos a la carrera 26 con calle 33 a una inmensa casona de propiedad de don Alejandro Rondón, al lado de un gimnasio de un señor llamado LUIS GARNICA donde entrenaba “COSMOPOLITA”, un boxeador famoso en Bucaramanga quien en sus últimos años distribuía unos dulces de turrón sabrosísimos. Allí nació JULIO CESAR BARROSO GUEVARA el 17 de julio de 1952. Por esos años iniciamos estudios de kinder en el colegio regentado por la señorita AMELIA CHINCHILLA en la esquina de la calle 35 con carrera 26 y la señorita ROSALINA quien enseñaba unos pasos más abajo por la 35. Después emigramos hacia la carrera 25 cerca de la calle 36 donde otro familiar JOSÉ RODRIGUEZ, autor del libro: “Tona, tierra de hombres libres, patria de valientes y bandera de la democracia liberal”, escrito en 1955 para conmemorar la primera fundación de la población por el capitán Juan Rodríguez Suárez en 1550; mientra, seguimos estudiando en un colegio (Nuestra Señora del Fátima) que la señorita AMALIA RAMÍREZ tenía en su casa de la calle 36 con 25.  El año era 1953 y la familia seguía en dificultades por la situación de desorden general y persecución generalizada. En esos días llegó el 13 de junio y el General ROJAS trajo alivio que se sintió inmediatamente.

 

Ese año cambiamos a la casa Carrera 24 No. 36-41 sitio donde actualmente se encuentra el garaje del edificio FAVUIS. A la llegada a esa calle observamos que el lugar era muy popular entre los vecinos y que sus residentes eran personas muy reconocidas entre las familias bumanguesas y algo para destacar: había mucha familiaridad entre todos los residentes y a veces parecía una gran familia que abarcaba varias cuadras; recordamos a la señora MARÍA VICTORIA HARKER, TERESITA HARKER y su hermana, a JUAN MANUEL BELTRÁN, un gran amigo de Julio, a Don MIGUEL MORALES+ y ELSA WAGNER DE MORALES+, JOSÉ MIGUEL, CARLOS HERNANDO(+), CARMENCITA y su piano con sus canciones, LUISA FERNANDA y ELSA MORALES WAGNER, el periodista NORBERTO SERRANO+ y su hermano, Don CARLOS HERNANDO PRADA+ y doña LEONOR DE PRADA y familia, QUIQUE PRADA, LEONOR PRADA y hermana, MARÍA CRISTINA PRADA, CARLOS LUENGAS y hermana, Don EDUARDO ARENAS, MARGARITA RUIZ DE ARENAS, EDUARDO y HELENA ARENAS RUIZ. En la esquina de la 37 la familia PILONIETA. La familia NAVAS, con su taxi. La familia MATIZ: CONSUELO, CLEMENCIA, MARTHA, el tío EDUARDO, quien gustaba de jugar con los muchachos a la” vuelta a Colombia” con tapitas de gaseosa, competencia que se hacía todos los años por los bordes de las aceras de la 24, o los “3 hoyitos” con las pepas de cristal; eran las primeras vueltas a Colombia y tremendamente populares. En esos años, 1954, 1955... Seguimos estudiando la primaria en el colegio Nuestra Señora del Carmen regentado por las hermanas LOLA y EMILIA SARMIENTO VELÁSQUEZ en la calle 37 con 25; era un excelente Colegio y recuerdo que entre los estudiantes de quinto primaria se destacaba por su inquietud  ALEJANDRO GALVIS RAMÍREZ quien ere el alumno de mayor estatura en esos momentos y corría por los pasillos de la casa con una gran cantidad de papeles recortados botándolos hacia arriba y detrás de él muchos niños recogiendo esos papelitos. Entre los compañeros de esos años recuerdo a LEONARDO Y EDUARDO PRADA ANGULO Y SU HERMANO MENOR, CLODOMIRO SERRANO, GUSTAVO ALBERTO PARRA, VIRGILIO GALVIS RAMÍREZ, ARSENIO SALAMANCA FLECHAS, RAFAEL VELÁSQUEZ, GUSTAVO ALBERTO GOMEZ STUNKEL,  La radio vivía una época de oro y la imaginación se estimulaba al escucharla: las novelas, los episodios de aventuras, los programas vivos de radioteatro en la Radio Bucaramanga en la carrera 15 con 36, la Radio del Comercio de la calle 35 con 13, La Radio Santander en la carrera 17 con 35...  Seguía la casa de la familia ARGUELLO, únicos residentes actuales en la calle desde aquellos tiempos. Otra casa pequeña era la de Don CRISTOBAL, su señora y su hija MARÍA CRISTINA; la siguiente casa esquinera con la 37 era pequeña y la ocupaba una señora muy alta con su hijo ALBERTO y “CAMPECHITO”. Unos metros más abajo por la 37 estaba un señor que fabricaba veladoras que repartían sus hijos en una zorrita de madera de rodachinas y que uno de ellos,    fue más adelante un excelente profesional y profesor de la UIS, ALBERTO CADENA, pero que reside fuera del país. En las dos esquinas de la 37 arriba la tienda de la señora PACHITA y su esposo. Al frente la tienda de la señorita CELINA que recibía con frecuencia las visita de Don LUIS quien manejaba un camión. Más allá hacia el tapón de la 40 residía la familia CÉSPEDES, profesores que aún residen allí. La familia MARTÍNEZ, ABEL, en la esquina de la 39. En el tapón los primos BARROSO BARROSO. Fue famoso el señor RÍOS, un taxista que no se bajaba de la percha en la estación Bolívar de la calle 37 en el parque, tel. 5011.

 

Por la calle 37, bajó el general Rojas en un vehículo por aquellos días por lo cual todo mundo le lanzaba banderitas de Colombia pequeñas de papel que regalaban por la 37.

 

Por esos años también apareció el “VAMPIRO” de la Rosita, una quebrada que pasaba cerca y en la cual aparecieron varios cadáveres de niños víctimas de este personaje que llenó de miedo el barrio. Había un puente sobre la quebrada que se llamaba “PUENTE DE LA COCHERA” sobre la carrera 25 por donde cruzaban los microbuses y buses del centro hacia los barrios orientales.

 

Hacia la calle 36 estaba la familia VALDERRAMA: BERNARDO y sus hermanos. Unas cuadras más abajo no había más calle 36 pues no estaba abierta y la que había era angosta. Hacia arriba la familia MORALES, INES y su hermano, la fotografía OSORIO y la mueblería de los ROJAS, CARLITOS y sus hermanas. Los CONSUEGRA, SARITA, ENRIQUE y hermanas. Mas arriba 36 con 25 quedaba el colegio de la señorita AMALIA RAMÍREZ que tenía en un solo salón pequeñito varios grados de estudiantes. En 1957 nació en la casa de la 24 MARTHA CECILIA BARROSO GUEVARA.

 

Por la 37 hacia abajo también estaba la familia ALVAREZ RUIZ y eran frecuentes las visitas del General ALBERTO RUIZ NOVOA, Los HABEYCH, OSCAR JOSÉ, CARLOS ALBERTO, YAMEL y demás hermanas; MARIO ALVIAR, HERNÁN PÉREZ, Hacia arriba la familia GONZÁLEZ, los BARÓN, MARIO, ANIBAL y hermanas, MARTHA CASTELLANOS, los SCHNEIDER, ARMANDO NIETO SILVA, LIGIA FLOREZ y hermanas y muchos, muchos más que no recuerdo. En esos años llegaron LOS MICROBUSES, pintador de rojo y negro que llevaban una abertura en el techo por la cual sobresalían las personas que iban de pié. Esos vehículos cruzaban por la 24 y años más tarde fueron reemplazados por busetas del mismo color.

 

La siguiente época (años 60) trajo a las mismas residencias nuevos habitantes. De todas formas la carrera 24 con 36 ejercía una atracción especial por lo cual su radio de influencia se fue extendiendo hacia las calles adyacentes. Llegaron los ARDILA, Los CHACÓN y abrieron la tienda en la esquina de la 36; unos años más tarde el Ing. JOSÉ SEGUNDO CHACÓN murió en Quito. Los MAIGUEL ZAGARRA, MIGUEL y su hermano odontólogo; Los SANDOVAL, GUSTAVO TORRES, Don EMILIO ESTEBAN y sus hijos, RAFAEL, ISABEL y GABRIEL (+) ARAOZ, YOLANDA Y JANETH ARDILA, las NÚÑEZ en la casa que después ocupó la familia ACEVEDO, los SARMIENTO, los TÉLLEZ, los………………

 

Entraron los años 70 y la barra comienza emigraciones, hay interés por construcciones nuevas en la calle y poco a poco se levantan las edificaciones que terminan con la mayoría de las viejas casonas de puertas de 3 o más metros de altura.

 

Parque Santander en Bucaramanga, COLOMBIA, años 60

 

Texto de la última reunión efectuada en Bucaramanga, carrera 27 con calle 15 en 1997?

 

¡HOLA BARRA!

 

Hace 25 años nos reunimos para celebrar el cumpleaños 350 de BUCARAMANGA… Que hermoso es volver a ver estos rostros amigos… Que lindo es, por un momento, recrear el pasado y relatar miles de historias que han alentado nuestra existencia.  Como creadores hemos seguido por la vida y hemos reunido una familia que se adentra en nuestro ser y hace que la explosión de vivir sea la más latente y con una esperanza prometedora.

 

Ahora nuestros hijos recorren el camino…

 

Ahora un homenaje al idealismo. Es bueno seguir escribiendo utopías.  La adolescencia nos marcó.  Pensábamos que todos unidos íbamos a hacerle muchos goles al mundo, en los estadios de la existencia, éramos 10, 20 o quizás más…  ahora somos uno, más en la cuenta que la vida nos dispara. El soporte de todos quedó en el pasado, con la esperanza que hoy en parte se cumpla, de encontrarnos nuevamente, gracias a los buenos oficios de TRAPITO, JOSEFINA, EL CARIBE en acción, MEMO, GERARDO, GLORIA MOYANO y la voluntad de todos los que acogimos este llamado.

 

Justamente la alegría más notable se sentía en Navidad, cuando se quiere estar más cerca del amigo, de la complicidad de la BARRA, cuando se “abandona” a la familia.

 

Hoy como ayer, caminamos y nos encontramos en la calle –el sitio predilecto para el encuentro, para la charla, para amarrar los lazos de fraternidad.  Recordamos las cosas pequeñas de la vida…  Nuestra pequeña historia…  Recordada la juventud arrastrada por la ciudad.  La noche que nos cubría.  A veces calladamente escuchábamos nuestra sangre.  Caminar por la 27 sin ningún rumbo.  La despedida en el mismo lugar.  Hasta mañana… con esa despreocupación que uno quisiera conservar por siempre, pero que únicamente es joven: se duerme y se despierta sin importar el lugar; se tienen  creencias y confianzas.

 

El camino de la luz iluminó la partida de alguno de nuestros progenitores, para reencontrarse en el celeste encanto del más allá.

 

Quieto saludar a nuestras amigas del alma.  Es cierto que el verbo se hizo hombre.  Pero solo cuando se haga mujer se salvará verdaderamente el mundo.  La mujer es la reina de la armonía y por ello debe colocarse al frente del futuro movimiento de regeneración.  La mujer ocupa el puesto más alto que el hombre en la escala del amor, y cuando se coloque en primer plano la mujer será la REINA DEL UNIVERSO.

 

 

 

LA BARRA DE LA 24

 

Corrían los locos años del 60, justamente en pleno jaleo de esa recordada década, cuando los saludos casi siempre en lenguaje no verbal se cruzaban con el muchacho que más tarde supe que se llamaba ROBERTO.  A fuerza de saludarnos nació una amistad, cuando apenas la adolescencia cruzaba nuestra existencia.  Los afectos crecieron con el tiempo, la dualidad de sentimientos aferraron más y más la diaria compañía.  El ánimo encendido de las pasiones se hizo más latente, con las urgencias de ser lo que empezábamos a ser.  Más tarde la compañía creció con la llegada de nuestro adorado TRAPITO, antes se llamaba EDGAR y desde luego, con el reforzamiento de los músicos del barrio JULITO y HERNANDO BARROSO.  Ya se empezaban a trazar las primeras pinceladas de lo que sería la FAMOSA BARRA DE LA 24.

 

Las mujeres mayores cruzaban nuestras mentes en el desespero del amor que acababa por convertirse en platónico, con los pensamientos pecaminosos de la noche y la soledad del cuarto. ¡HEMBRAS LUJURIOSAS!  Danzas con intensos amacices.  Velos por el suelo.  Rostros asemejados a los de nuestras vecinas, con un rojo encendido de pasión, en un desfile de deleite, en ensueños de sexo, desgranado con la complicidad de la noche y el sueño.  Las conversaciones nocturnas en la esquina de la 24 con 36 acentuaban la vigilia y la compañía de la almohada se cruzaba en la imaginación, que finalmente, dormidos, contemplábamos.  Parecía que el matrimonio era nuestra última esperanza.  Nos ilusionaba un final de novela rosa.

 

La pequeña fuga. Llegas a mi casa…  La complicidad de TERESA y la sonrisa de aprobación del Abuelo fueron nuestros buenos aliados.  El Abuelo nos “carraspea” con picardía y nos presenta a AMPARITO GARCÍA.

 

El amor siempre ronda y cuando se es apenas un jovencito rebota como un balón en el corazón despierto:

 

GLADYS, ISOLINA, ELSA, ANA RITA, CELMITA, YOLANDA, IRMA, LEONOR, CARMEN CECILIA, LAS ABRIL, MARÍA TERESA, HOHORA, AMPARO, MARTHA E., SARA E., MARTHA BARROSO, SARA LEVY, LINDA, LOLITA, PATRICIA, LUISA FERNANDA, LUISA MARÍA, MARÍA TERESA, ESPERANZA, INÉS, AMPARO GARCÍA, RAQUEL, RUTH DEL PILAR, CARMENZA, HERMANA MAYOR DE AMPARITO GARCÍA, que nos ponían en tentación permanente, YOLANDA ARDILA, “trigueña de recuerdos de alcoba y la soledad del baño”, JANETH, ROSALBA, JUDITH, ELENA, YAZMÍN, GLADYS, LA GORDA LUNA, LA MUCHACHA LUNA, LUZ MARY, GLORIA, SONIA, AZUCENA, DORITA, CLAUDIA, YOLANDA, NAYIBE, LAS MORALES, MARÍA EUGENIA, LAS OCAÑERAS, LA PERICA, NUBIA Y AMPARO PICO, LAS COSTEÑAS – Te acordás hermano que sufrimiento!!! – LAS MONJAS, LAS MORENO, ADRIANA y mil más que despertaban un rubor encendido, ayer no mas y muchos más nombres de mujeres que detuvieron nuestra respiración en momentos pasados y que son recurrentes para añorar un perfume de mujer, la candidez y la emoción del recuerdo perpetuo de una linda sonrisa, unas piernas, unos ojos, un trasero y por supuesto la esencia con envoltura de hembra que se quedaba en la catedral envuelta en un rebozo y con el canto de amor a la pasión, al desespero de querer amar, de saber que la vida es dinámica.

 

El pensamiento fluye en el recuerdo.  BIENVENIDOS AMIGAS Y AMIGOS MIOS. Un abrazo porque el tiempo se detiene en este recodo de la vida…

 

Una imagen, un momento que ya pasó, pero que es siempre vivido y vuelto a vivir en el ayer.  La cámara del pasado se proyecta escruta.  La movida se pasea por la casa de los SARMIENTOS, en la 24 una perra ladra, “GAVIOTA” es su nombre, un espacio para nuestras audiciones artísticas. Un secador es la lente que enfoca nuestros rostros.  Un enchufe, ya tenemos micrófono.  Música maestro y a cantar.  La iluminación es nítida, como para verdaderas estrellas del OLIMPO DE LA CANCIÓN YE-YE GO-GO- RADIO!, Juventud moderna, Club del Clan, Juventud frenética, Modelar a Go-Go….

 

Un día que pasó, los cuatro muchachos de Liverpool, La TV!, Club del Clan, Estudio 15, Canto Música, rebeldía, pelo largo, juventud, loca juventud, Hagamos el amor, no la guerra. Paz, Ácido, Marihuana, Psicodélicos.

 

Un vino con fraile en la etiqueta. Vaso tras vaso y el vino se sube a la cabeza.  Borrachera tenaz.  Paseo por el barrio.  Ojos rojos.  Palabras entrecortadas y con mucha saliva.  Labios que se cruzan maravillas de bocas con sabor a fresa, a limón, a mujer, a quinceañera, con sabor a mujer fresca.

 

Las botas de ROBERTO se estrenaron en el trasero de una chica del barrio.

 

Hubo muchas conversaciones con sabor y aroma de monte.  El idealismo nos paseó imaginariamente por muchos senderos… por muchos caminos. Cantamos con el testimonio de los tiempos y disfrutamos la dualidad de lo irreal.  Participamos en el proceso contestatorio de Europa.  Prohibido prohibir. La imaginación al poder.  Condenamos la guerra de Vietnam.  Cantamos a la libertad. Crucificamos y quemamos el ego en la caldera que ardía en el aroma de lo nuevo.

 

El amor fundió nuestros cuerpos en cadenas de locas caricias y el despertar con sabor a sexo.

 

Paseamos nuestra geografía con el irresistible encanto de la tierra.  Caminamos por el CAÑÓN DEL CHICAMOCHA y un canto iluminó siempre nuestro sendero de caminantes traviesos con el despertar del alba.  La belleza retratada en el paso del tiempo y sin la impertinencia del progreso.  Calles limpias. Agua cristalina.  Pasto verde.  Aroma de naturaleza.  Mamones por montones y el embrujo del cabrito y el aguardiente de caña. El beso furtivo, casi robado, o el del escondite con el tiempo de disfrutar y gozar unos labios con sabor a cielo y tierra.

 

Camino a GIRÓN, paseo, baño en el río de oro, los pasos calculados y los ojos abiertos en éxtasis y arrobamiento, contemplando la piel trigueña o blanca. Con carnes de invitación, de una púber que trasnochaba nuestros recuerdos nocturnos, no importaba el cerco de la toalla, estábamos ubicados en preferencia.

 

GRATOS MOMENTOS, NOMBRES:

 

KIKO ACEVEDO, TRIBILÍN TORRES, TORTUGA BARROSO, TRAPITO, POCHITO, LOS SARMIENTO, HÉCTOR EL POLICÍA, MARIO BARÓN, ANÍBAL EL CORDOBEZ DEL PIG PON, EL POLLO ABRIL, JUAN Y REYNALDO, EDUARDO ROJAS, GABRIEL GONZÁLEZ, JUACO, EL DOBEL, PETACA, CARLOS ARCILA, PAPO, HENRY SANDOVAL, ORLANDO ULLOA, MEMO, MARCOS, POPEYE, BARRABÁS, CAMPO ELÍAS, CAMPITOS, GERARDO, EL GORILA, LA MARRANA, JAIMITO RODRÍGUEZ, HERNANDO BARROSO, ROBERTO SARMIENTO FERREIRO, JOSÉ ROBERTO, EL GANZO, EDGAR DARÍO, RONALD, MILTON GILBERTO, JOHN BONILLA…

 

EN EL MÁS ALLÁ    … montados en una GALAXIA ROJA, se pasean por el cosmos:

 

CARLOS HERNANDO MORALES, JORGE PATIÑO, EDGAR BONILLA, ARMANDO ROJAS, CASLOS JULIO NAVAS Y OMAR TRUJILLO, el de los versos escritos en una servilleta para la putica que lo acompañaba… allá los veo disfrutando el infinito… y hasta acá llega el eco de una sonora carcajada de nuestro recordado San Pedro, REYNALDO SARMIENTO GÓMEZ...

 

AMÉN

 

Y ahora: el poder mágico de la música, crea estados de ánimo.

 

                     

 

 

 

 

   

H. Barroso Guevara Parque Santander, Años 60.                                                                                    Martha Cecilia Barroso Guevara


 

 

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