Aquí trataré de dar unas recomendaciones para que vuestro camino a Santiago sea más fácil.

  • No lleves casco. No es que quiera ir en contra de todas las recomendaciones de todo el mundo. Te digo que si vas a ahacer el camino por carretera como nosotros no te hace falta el casco, ¿el motivo? muy fácil, si te atropella un coche no importa si llevas el casco o no, te va a reventar. Es cierto que te puedes piñar tú solo, pero es muy improbable. Si llevas casco no por motivos de seguridad sino porque no quieres que te pongan una multa, tranquilo. Nosotros hemos estado hablando con la Guardia Civil parados en una nacional y no nos han dicho nada del casco, mas bien lo que les interesaba era que les contáramos historietas del camino. Es que los pobres se aburren mucho, y ahora que van a dejar de ir en parejas ni te cuento. Otra cosa es que vayas por el camino, entonces es imprescindible que lleves casco. Si vas por el camino es imposible que te atropellen, pero lo mas seguro es que te caigas más de una vez, y en estos casos es cuando es útil el casco. De todas maneras no obligo a nadie y si te sientes más seguro con casco, llévalo. En un accidente nunca va a ir mal, puede que tardes cinco minutos más en morir ;-). Espero que nadie malinterprete estas líneas. Lo que quiero decir es que por desgracia lo ciclistas estamos a merced de los automovilistas. Es cierto que nosotros podemos hacer que sea más dificil que nos pase algo grave, pero lo que es seguro es que hasta que los automovilistas no nos respeten y se den cuenta que somos unos vehículos más con los mismos derechos que ellos no tenemos nada que hacer mas que lamentar la muerte absurda de ciclistas.

  • Aprovecha los supermercados. Si vas de pobre por la vida como nosotros, vivirás estos días a base de latas. En poco tiempo te convertirás en un auténtico experto en comida precocinada. No te pases de comprar, porque tampoco es bueno llevar demasiada carga encima, además hemos comprobado que no pasan dos días sin encontrar un sitio barato para comprar. Lo que no merece la pena que cargues es pan, en casi todos los pueblos hay una panadería, y siempre está mejor el pan del día que el viejo.

  • Ten siempre algo de comida guardada. Aunque comas todos los días en bares, nunca sabes lo que puede pasar. A nosotros el primer día nos pilló sin comida porque pensábamos comer en un bar, pero estuvimos 40 kilómetros sin ver ninguno. Te lo digo, es muy chungo no poder comer y tener que seguir en la bici, llega el hombre del mazo y te deja en el sitio. A nosotros no nos volvió a pasar. No digo que lleves una lata de alubias (que no están nada mal para una comida) si no te gustan, pero sí unas barritas de cerales, unas piezas de fruta, chocolate, frutos secos, algún bollo o pastas. Algo que te pueda dar suficiente energía como para aguantar hasta que encuentres un sitio donde comer. Por cierto, la experiencia nos ha dicho que las mejores barritas de cerales son las del DIA. Son las más baratas con diferencia y están igual de buenas. Si eres el mismo prototipo de peregrino que nosotros ( es decir pobre ) terminarás adorando los DIA. Tienen algunas cosas a un precio impresionante ( lo más barato sin duda es el pastel mármol a un precio vergonzoso, seguro que tiene mucho colesterol, pero esos días no te preocupas por eso) y hay bastantes a lo largo del camino. Los Plus superdescuento y Lidl tienen los precios a un nivel similar, pero hay muchos menos en esa zona.

  • Para sujetar los bultos (normalmente la esterilla y el saco) no uses cuerda, lo mejor son los pulpos de automóvil. No solo se quedan mucho más seguros sino que luego tienen más utilidades. Nosoros los usamos sobre todo para teneder la ropa sin necesitar pinzas. Metes los pulpos por los agujeros de la ropa y te aseguras de que no se te van a volar. Lo único que no puedes tender así son los calcetines. Además así puedes tender la ropa en cualquier sitio, incluso entre dos bicis. también son útiles para sujetar las bicis, sobre todo durante el viaje en tren.

  • Cómprate unas buenas alforjas.Antonio fue con unas alforjas en forma de U y Ramón, Nacho y yo fuimos con unas alforjas sensacionales (es lo que nos repitió continuamente el vendedor) que eran independientes una de otra. A mi parece mejor las nuestras porque son un poco más grandes y sobre todo mucho más comodas porque se desmontan más facilmente ya que se sujetan con unas pinzas, además nos dimos cuenta de que muchísima gente iba con las mismas alforjas que nosostros ( son unas alforjas con un tejido marrón ). A nosotros nos costaron 7000 pelas y son una buena inversión. Habían otras bastante más pequeñas que valían 5000 pelas y la de Antonio valía 6000, así que no hay color. Con nuestras alforjas no hace falta que te pongas alforjas delanteras porque tienes bastante sitio para todo. Además las alforjas delanteras solo son recomendables si realmente vas a necesitar mucho espacio (en viajes más largos, para dos semanas tienes de sobra con las alforjas traseras), porque desestabilizan la bici bastante más. Lo que no tienes que hacer es llevarte una mochila normal. Nosotros vimos a gente que iba con la mochila en la espalda, pero me parece una temeridad estar cinco horas al día encima de la bici con una mochila a la espalda.

  • Vigila la alimentación. Aunque Ramón se empeñó en querer demostrarnos que se puede aguantar cinco horas en bici sin comer, al final no pudo resistir y terminó comiendo como el que más. Nosotros, para ser francos, comíamos como cerdos. Tanto en cantidad como en modales. Si quieres puedes comportarte como una persona (aunque si tienes que comer a las cinco de la tarde en Cebreiro después de estar toda la mañana en la bici y la última hora y pico subiendo hasta 1300 metros de altura pasando frío es dificil mantener los modales) pero metete en el cuerpo bastantes calorías. Te lo digo por experiencia propia, a pesar de comer bastante más que en casa yo perdí cuatro kilos en dos semanas. También es curioso que el cuerpo te pide alimentos que son necesarios.Por ejemplo, a mi el colacao no me ha gustado demasiado nunca, pero me acostumbré a tomarme un vaso de leche con colacao con dos sobres de azucar. Lo que es impresionante es lo de los dulces. Yo no soy muy goloso, pero llegué a comerme seis napolitanas de crema de una sentada. Lo digo en serio, te pones a comer y te asombras de lo que eres capaz de engullir. Por suerte somos tíos y no nos calentamos la cabeza con esas cosas, pero en esos días es bastante normal tener antojos extraños, así que no te preocupes que todos hemos comido alguna guarrería y come lo que te apetezca, eso sí no creo que logres superar el bocata de foei-gras y sardinas en aceite de Antonio.

  • No te calientes mucho con la bici que vas a llevar. Nosotros fuimos con bicis de gama baja y hemos vuelto. Está claro que si vas con una bici con cuadro de fibra de carbono que solo pesa siete kilos vas a ir mejor que con la bici de Nacho, que ya era mala hace diez años y que es el segundo camino que se hace, pero no es imprescindible tener la espada de Induráin. No hace falta que te cambies todos los componentes de la bici y los pongas de aluminio para que pesen menos porque despues le vas a poner veinte quilos de equipaje encima. Es mejor que tu bici sea ligera, pero no es determinante porque al final va a terminar pesando más la comida que la propia bici así que no hace falta que te dejes una pasta en tu bici, eso si vigila que todo esté en buen estado, tiene que joder bastante hacerse 1000 kilómetros con una bici que roza por todos los lados (yo os lo digo, fastidia bastante. Mi bici era la que peor estaba en ese aspecto y no veas de la mala leche que me ponía cuando en una bajada en la que no pedaleaba nadie me dejaban bastante atrás). Nosotros teníamos las típicas Mountain-bike, a las que solo les hubiera hecho un cambio. Todas montaban ruedas de tacos, pero yo se las hubiera cambiado por unas mixtas. Esto lo haría ahora porque al final hicimos casi todo el camino por carretera, y con las mixtas hubiéramos ido bastante más cómodos a la vez que hubiéramos podido ir los pocos kilómetros que hicimos por tierra con tranquilidad. Esta era una idea que ya tuve en Valencia, pero me acabé de convencer cuando hablé con un matrimonio holandés de unos 40 años que se iban a hacer el camino desde su pueblo en 5 semanas con unas bicis de paseo de las típicas de allí. Todo esto que he dicho es válido siempre que no te metas todo el día por el camino, si tu quieres ir en plan de aventurero total, déjate una pasta en la bici. Mil kilómetros por esas sendas en diez o doce días no los aguanta cualquier bici. (desde luego las nuestras no aguantaron ni 20 kilómetros seguidos).

  • No te obsesiones con los kilómetros que tienes que hacer al día. Conviene tener una idea de donde quieres pasar cada noche, pero no es bueno obsesionarse parra llegar a un pueblo determinado. Hay veces que es mejor pensar y si no se puede seguir adelante se para y no pasa nada. Es lo que hicimos cuando entramos en Galicia. Queríamos dormir en Sarria (a 110 kilómetros de Santiago) porque así o llegábamos en un día a Santiago o o nos quedaban 20 ó 30 kilómetros para el último día, pero como estábamos cansados nos paramos en Triacastela, 20 kilómetros antes. Esto hizo que nos retrasáramos un día, pero no pasa nada. Lo mismo que el día que dormimos en Calzadilla de la Cueza, Ramón no podía más y nos paramos. Hay que pensar que esto no es una carrera, que es un viaje para pasárselo bien, no hace falta ser como Eddy Merckx.

  • Ten cuidado con el sol. Piensa que te vas a pasar todo el día al aire libre así que tienes que tomar precauciones, pero eso depende de cada persona. Yo tengo la piel bastante morena y cuando empecé el camino ya estaba bastante bronceado por lo que no me puse crema protectora ni una vez (es mas, la mayor parte del tiempo iba sin camiseta), pero Ramón parecía una patata allioli de toda la crema que se echaba. Yo a pesar de no echarme nada no me quemé, bueno realmente si que me quemé pero fue por dos causas concretas. La primera, es bastante obvia. Nosotros como bastantes peregrinos nos rapamos la cabeza el día antes de empezar el viaje (fuimos a la peluquería que hay enfrente de la iglesia de Santiago de Jaca donde una peluquera muy simpática nos dijo que todos los días tenía algún peregrino al que rapar) y no tuve ningún problema hasta Logroño. Aquel día estuvimos a 40 grados a la sombra durante unas cuantas horas y al final se me quemó un poco la chola. No fue nada grave, pero dos o tres días después parecía que tuviera caspa. Hay varias soluciones, la obvia es no cortarse el pelo, otra es cortarse la cabeza, pero es poco útil, también se puede llevar casco, pero da calor, así que lo mejor es hacer como el Abuelo y ponerse un pañuelo. El otro motivo por el que me quemé ya es un poco más imprevisible. Como ya he comentado, yo tengo problemas en la rodilla, por lo que todos los días me ponía una crema para el dolor antes de empezar, así calentaba un poco el músculo. Pues bien, resulta que la crema es trasparante, y se ve que concentró los rayos del sol, porque me quemé exclusivamente la rodilla izquierda, tampoco fue nada grave, pero a alguien que tenga la piel más clara que yo le puede fastidiar bastante.

  • Vigila cuanta ropa te llevas. Piensa que no te vas a ir de fiesta toda la noche y que todo lo que te lleves pesa. Para ir en la bici lo necesario son dos culottes. Se puede pasar con uno (yo me llevé uno con tirantes y uno sin tirantes, pero practicamente solo usé el segundo por el calor que hacía), pero a lo mejor un día no te apetece lavar, o simplemente no quieres salir igual en todas las fotos. Lo que no hace falta que lleves es maillot. De nosotros el único que llevaba era Nacho. Realmente es más cómodo un maillot que una camiseta de propaganda, pero a esta le puedes dar mas usos.Una toalla también es útil, aunque Ramón pasó solo con una de manos. Además de la ropa ciclista te tienes que llevar también algo de calle. Con un par de mudas tienes suficiente. De ropa interior llevate cuatro o cinco mudas, si te hace falta mas siempre puedes comprar, pero será muy raro.

  • Si vas a hacer el camino por carretera llévate un mapa decente. Muchos de los pueblos por los que vas a pasar están casi despoblados, así que sin un mapa decente es posible que des algo de vuelta. De todas maneras lo mejor que puedes hacer es coger folletos turísticos, que suelen ser bastante precisos. Si vas por el camino no te hace falta ni mapa. Es casi imposible que te pierdas, solo tienes que seguir las flechas amarillas, que están por todos los lados. Recuerda que si te pierdes tienes una ventaja al ir en bici, dar una vuelta de diez kilómetros para un peregrino a pie son unas cuantas horas y en bici son unos minutos. El hombre que pintó las flechas amarillas es el mejor amigo de los peregrinos, porque al final despues de dos semanas haciendo el camino necesitábamos como el comer ver una flecha amarilla de vez en cuando. Eso sí, ten cuidado cuando pases cerca de una gasolinera BP porque también tienen unas flechas amarillas pero que apuntan a la estación de servicio.


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