Valencia, una de las ciudades turísticas preferidas de Europa
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Turismo rural y de naturaleza

Turismo Rural y de Naturaleza

La situación estratégica de Valencia en perfecta conjunción con su entorno más inmediato, unida a los inmejorables accesos y a la variedad de su climatología, la convierten en un punto de partida para descubrir el turismo rural y disfrutar del contacto con la naturaleza. Muy cerca se encuentran atractivas zonas que ofrecen una gran riqueza cultural, histórica y lúdica.


La Albufera de Valencia

El Parque Natural de la Albufera, uno de los espacios húmedos más valiosos de España, se encuentra a tan sólo 10 kilómetros de la ciudad de Valencia. Su facilidad de acceso lo convierte en el lugar perfecto para contemplar la naturaleza. Desde la capital del Turia, el principal acceso para llegar al parque es la autopista de El Saler. En el kilómetro 13,5 se toma el desvio hacia El Palmar. A unos 30 metros de este cruce se encuentra el Centro de Información del Parque.

La gran biodiversidad de este entorno natural, protegido desde el año 1990, conforma un paraje de gran singularidad, ya que alberga tres ecosistemas diferentes: el lago, la amplia franja de arena que separa sus aguas del mediterráneo y los arrozales. A todo esto hay que añadir la riqueza faunistica de las zonas húmedas, donde se encuentra una de las principales reservas de aves del levante español.

Turismo Rural y de Naturaleza, paraje de la Albufera

Desde mediados de otoño hasta finales de enero, en sus juncales y marismas anidan numerosas aves acuáticas, entre las que se encuentran garzas, garcetas, moritos, ánades y martinetes. Se calcula que alrededor de 250 especies de aves hallan refugio en este paraje y que cerca de 90 se reproducen con éxito en torno al lago, gracias a la situación privilegiada que ocupa el parque, junto a la costa occidental de la cuenca mediterránea, y a los diferentes hábitats que engloba. Especies raras o escasas, como la cerceta pardilla o la gaviota picofina completan el cuadro de cria de este espacio protegido.

Una de las mejores formas de conocer la albufera es recorrer su amplia dehesa, donde los tramos cubiertos de denso arbolado conviven con zonas de matorral y extensas dunas de arena. Conejos, zorros y mochuelos son algunos de los animales que habitan esta superficie. El visitante también puede disfrutar con un tranquilo paseo en barca por las aguas del lago, contemplando una bella panorámica de la puesta de sol.

Típicas barracas valencianas en la Albufera

Existen varias rutas en la Albufera que permiten visitar localidades como El Saler, Albal y Sueca, donde se hallan diversos puntos de interés turistico, asi como recorridos por lugares de notable valor paisajistico, entre los que destaca la Montanyeta dels Sants de la Pedra, ubicada en pleno corazón del marjal (zona pantanosa en la que se cultiva el arroz).

Por último, es recomendable seguir ciertas normas para contribuir a la conservación de este espacio natural: respetar las zonas de acceso restringido, asi como los animales y las plantas; no arrojar basuras ni degradar el entorno con inscripciones o ruidos, y circular sólo por los senderos delimitados.

Benagéber

La ruta del Turia

Turismo Rural y de Naturaleza, paraje del Alto Turia

Proponemos la visita a uno de los lugares turisticos del interior de la provincia de Valencia que nos va a sorprender gratamente: el Alto Turia. Bellísimos paisajes, con abruptas montañas y frondosos pinares, que contrastan con los viñedos y con los bancales cubiertos por olivos y almendros.

Sólo hay que adentrarse por la densa red de pistas forestales que acceden al embalse de Benagéber y a los cañones del río Turia para darnos cuenta de que, efectivamente, existe otra Valencia, muy hermosa, pero desconocida.

El Alto Turia resulta ideal para el turismo rural y la práctica de deportes tan variados como el senderismo, cicloturismo, montañismo o los recorridos a caballo por las sendas y veredas. Y todo a una hora escasa de Valencia.

Chelva

Tras pasar por Calles, en donde una pista conduce hasta el hermoso paraje del Puente Alto, con un sorprendente río Turia, se llega a Chelva, la capital de la comarca de la Serranía del Turia.

Paraje de Chelva

Allí podemos contemplar la imponente fachada clasicista del templo parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles, con una cúpula y robusto campanario. Hay que pasear por el casco antiguo (barrios del Arrabal, Benacacira y el Azogue), cuyas estrechas callejas evidencian el origen árabe de la población.

Son varios los bellos parajes que podemos visitar: la Fuente de la Gitana, los restos del acueducto romano de Peña Cortada (en los de Calles y Chelva) y la ermita de la Virgen del Remedio (con hospedería adjunta), en las faldas del pico del mismo nombre (a 1.052 metros de altitud), y desde donde se puede disfrutar de una de las más bellas panorámicas de la provincia de Valencia.

Cerca del citado pico se encuentra la aldea de Mozul, que data de la Edad Media y que se ha rehabilitado con acierto. El Ayuntamiento de Chelva ha creado recientemente una interesantísima Ruta del Agua, que enlaza el centro histórico con el río Turia y que pasa por varias fuentes situadas en frondosos parajes, y que está recuperando una antigua mezquita.

Tuéjar

Desde Chelva se sigue trayecto hasta Tuéjar, donde podemos visitar, en la Plaza Mayor, la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (inaugurada en 1692, de estilo barroco y declarada monumento histórico artístico) y la ermita de San Cristóbal, edificada sobre un montículo.

Desde el casco urbano nos podemos trasladar al paraje del Azud, que es de una gran belleza, pues a la abundancia de aguas cristalinas que nacen allí, se une la variedad de los grandes árboles que proporcionan gratas sombras. Allí nace el río Tuéjar, al que más adelante se denomina río Chelva, y que es un afluente del Turia. Para acceder al Azud hay que desviarse, en la CV- 35, por un camino asfaltado que se inicia junto a la Oficina de Turismo del Alto Turia, frente a la gasolinera. Desde el Azud se pueden realizar excursiones, a pie o en bicicleta, por las montañas que rodena este bello enclave, en donde existe un restaurante de la Agencia Valenciana de Turismo, funcionando también un camping en las inmediaciones. En el término municipal de Tuéjar podremos conocer otros bellos parajes, como los Corrales de Silla (con pinturas rupestres), la Tartalona, Fuente Cupido, Azagra, las Olmedillas, etc.

Embalse de Benagéber

Uno de los puntos de inexcusable visita es el embalse de Benagéber, que puede albergar 228 millones de metros cúbicos de aguas del río Turia.

La vista desde la presa (con una altura sobre el lecho del río de 110 metros) es impresionante. En el embalse se puede practicar el piragüismo, y en sus inmediaciones se encuentra el Centro de Vacaciones de Benagéber, así como varias áreas recreativas: la Tartalona, Valdeserrillas, el Charco Negro, los Felipes, etc.

También se encuentra en Benagéber el albergue "El Sequer" (del Centro Excursionista de Valencia), y junto al embalse funciona la empresa de deportes de naturaleza "Aventuria", especializada en piragüismo.

Titaguas

Titaguas es el siguiente municipio, al que se llega tras superar el puerto de la Montalbana, en dirección al Rincón de Ademuz. En Titaguas se podrá degustar y adquirir el célebre vino blanco del Alto Turia. A mano izquierda, y en torno al Turia, los amantes de la naturaleza encontrarán lugares turisticos tan interesantes como la Hoyuela, la Tosquilla y, aguas arriba, la Caballera y Molino Quemado.

Aras de los Olmos

Aras de los Olmos (hasta hace poco llamada Aras de Alpuente) ofrece magníficas oportunidades para conocer los agrestes paisajes que circundan un río Turia que discurre encajonado entre precipicios: la Araña, los Rubiales o el Marqués.

Aras de los Olmos

Merece la pena conocer la ermita de Santa Catalina, situada en la parte elevada de la montaña que lleva el nombre de la patrona de Aras, desde donde se contempla una espléndida panorámica de los viñedos, a los pies de la sierra de Javalambre. Dicha ermita santuario se halla a 1.178 metros de altitud y, en la cumbre, a 1.315 metros, se encuentra el Observatorio Astronómico del Alto Turia, dependiente de la Universidad de Valencia. Para quien desee disfrutar de la naturaleza en su más puro estilo, el Alto Turia va a proporcionarnos grandes alegrías, pues allí se conservan algunos de los más ricos tesoros medioambientales de las tierras valencianas.

Fácil acceso

El acceso por automóvil resulta muy sencillo, siguiendo la CV 35, que une Valencia con Ademuz, y que pasa por Chelva, Tuéjar, Titaguas y Aras de los Olmos.

Los viajeros procedentes del centro y sur de la provincia de Valencia tienen la opción de utilizar la A - 3 (Valencia - Madrid), desviándose en Utiel por la carretera CV - 390, que enlaza la citada ciudad vitivinícola con Benagéber, el embalse de Benagéber y Tuéjar.

Requena

La gran cita de la naturaleza

Requena, que hunde sus orígenes en la prehistoria, toma su nombre del árabe Rakkana y fue plaza fuerte, enclave estratégico, durante toda la edad media. De ahí sus torres y castillo, su situación elevada sobre el valle del Magro, sus puertas angostas y en cuesta. De su importancia en esta época nos hablan las casonas blasonadas, como el Palacio del Cid, y las brillantes iglesias góticas de Sta. María, San Nicolas y el Salvador en el barrio de la Villa.

En lo que a recursos naturales se refiere, hay que afirmar con rotundidad que Requena destaca por la gran variedad de parajes de alto valor paisajístico y medioambiental. En el extensísimo término municipal de Requena (que con sus 814 km² es el más grande de la Comunidad Valenciana) nos encontramos con recorridos turisticos de indescriptible belleza en las riberas del río Cabriel (que baña tierras requenenses a lo largo de unos 50 kilómetros), en la sierra del Tejo, en la Herrada del Gallego, etc.

Por estas abruptas sierras discurre el GR- 7, el más famoso de los senderos europeos de gran recorrido que atraviesa, de norte a sur, las comunidades autónomas catalana, valenciana, murciana y andaluza. En Requena, concretamente, son dos los puntos de referencia básicos de ese importante itinerario senderista: el Pico del Tejo y la aldea del Rebollar.

Parque "Fauna Ibérica"

Hay que recomendar a nuestro lector que dedique unas horas de su próximo desplazamiento a Requena a conocer unas instalaciones de elevado interés turístico, y que están situadas a unos tres o cuatro kilómetros de la aldea del Rebollar, situada junto a la autovía A 3 (Valencia - Madrid, salida 297 El Rebollar). Se trata de "Fauna Ibérica", el único parque de naturaleza que existe actualmente en la provincia de Valencia. Abrió sus puertas en agosto de 1999. Y supuso un importante paso adelante en la labor de protección y divulgación de las especies más características de la fauna existente en nuestra península.

Parque "Fauna Ibérica"

En "Fauna Ibérica", un reducido grupo de empresarios valencianos amantes de los animales acondicionaron una superficie forestal, para que allí vivieran sin los agobios propios de un zoológico de reducido tamaño osos, lobos, jabalíes, corzos, ciervos, zorros, nutrias, etc.

Gastronomía

En la gastronomía requenense destacan los platos recios: gazpachos, morteruelo y cachulí, en donde, sin olvidar los típicos bollos de magras con sardinas, resalta el embutido fresco o curado, orgullo de nuestros artesanos y reconocido por sus calidades.

Accesos

Los accesos a Requena por autovía permiten llegar hasta esta monumental ciudad (situada a 64 kilómetros de Valencia), por la Autovía A - 3 (Valencia Madrid), en poco más de media hora. También se puede llegar hasta Requena por ferrocarril, que es mucho más lento, pero que es cómodo y puntual, y que deja al viajero a escasa distancia de la Avenida del Arrabal. Requena, a la vanguardia del turismo interior valenciano...

Anna, la Albufera y los Gorgos

La Sinfonía del Agua

Anna se ha transformado últimamente en uno de los lugares turísticos preferidos por parte de los valencianos amantes de la naturaleza. La explicación está bien clara: en Anna abundan los manantiales, y en torno a las corrientes de aguas frescas y cristalinas crece una frondosa vegetación.

Pero, sin lugar a dudas, el lago de la Albufera constituye el principal atractivo de Anna, ya que este privilegiado paraje motiva diariamente centenares de visitas.

De todos modos, los objetivos primordiales de quienes acuden a Anna de visita turística se localizan en sus alrededores y, fundamentalmente en el lago de la "Albufera de Anna", situado a un kilómetro aproximadamente del casco urbano (y antes de llegar al pueblo, si se procede de Xàtiva o de Enguera). Este lago de agua dulce, rodeado de una frondosa vegetación, recibe el agua de distintos manantiales, algunos de los cuales brotan de este pequeño, a la vez que acogedor y entrañable lago (que mide unos trescientos metros de longitud por unos ciento ochenta metros de anchura), no sólo proporcionan un placentero espectáculo, al contemplarlas tan frescas y cristalinas, sino que, además, el caudal que de allí emana, unos 24.000 litros por minuto, según épocas fertiliza cerca de quinientas hectáreas de campos de cultivo.

Naturaleza en Anna

Anna está dividida fundamentalmente en dos núcleos: en la zona más elevada, el barrio de "las Eras", y en la parte más baja, el casco antiguo, por donde discurre un copioso manantial, que proporciona una singular alegría y sensación de frescor a calles tan populares como "la Alameda", a la que recae el Palacio del Conde de Cervellón, sin duda alguna el principal edificio de carácter civil, construido en la Edad Media sobre el antiguo castillo árabe. En esta zona baja, de calles estrechas y con buenas muestras de arquitectura popular tradicional, se halla el templo parroquial de la Inmaculada. Se advierte enseguida que se trata de un pueblo próspero, dotado de todo tipo de servicios públicos. Se recomienda la visita de la ermita de la Providencia, del siglo XVIII.

Excursiones interesantes

Desde Anna pueden efectuarse recorridos turisticos muy interesantes a diversos pueblos de la comarca de "la Canal de Navarrés". De este modo, se puede conocer, por ejemplo, en Chella, "el Salto del Turco" (con dieciséis cuevas artificiales excavadas en la roca, en época árabe al parecer); en Quesa, el "Río Grande" y un abrigo con pinturas rupestres; en Bicorp, la célebre "Cueva de la Araña" (con las pinturas rupestres que representan escenas de caza y de recolección de miel); los abrigos del "Barranco del Buitre" o el nacimiento del río Fraile, así como la Reserva Nacional de Caza de la Muela de Cortes; en Navarrés, su ermita, los restos de su castillo árabe, el paraje natural de Playamonte y el embalse de Escalona.

Gastronomía

En Anna son muy aficionados a los gazpachos serranos, con matices diferenciales respecto a los clásicos manchegos, y que cuentan como ingredientes básicos , además de la indispensable torta, con las buenas carnes de caza y de corral, así como con los "pebrasos", que es como denominan por esta comarca castellano parlante (con muchas expresiones aragonesas y vocablos valencianos entremezclados) a una sabrosa variedad de rebollones "rovellons" o "esclatasangs" en valenciano.

En Anna cocinan muy bien la cazuela de arroz al horno, las tortas de pimiento y tomate y las detocino y, entre los postres, las tortas "salinosas" y las "hogasas" de nueces o almendras.

Situación Geográfica de la ciudad de Valencia
Situación Geográfica

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