Según
Amnistía Internacional, el grupo del G-8 (EEUU, RU,
Italia, Francia, Alemania, Japón, Canada y Rusia)
exportó dos tercios de todo el material bélico
que se vendió durante el 2002. Esta organizacón
acusa a los miembros del G-8 –menos a Japón
que, por su constitución, tiene prohibida la venta
de armas- de armar a países militarizados, que no
respetan los derechos humanos, que están en conflicto
o de escasa credibilidad democrática.
Por
otra parte, España se encuentra desde el año
1993 entre los diez primeros exportadores de armamento en
el mundo. Según el Centro de Estudios para la Paz
de Estocolmo (SIPRI), en 1997 España fue el quinto
país que más material de defensa exportó
en el mundo, y durante estos últimos años
se ha mantenido dentro de las primeras posiciones en cuanto
a exportación.