EDADES

ˇCómo cambiamos a lo largo de nuestra vida! Ni siquiera nos enteramos; es algo normal para todo el mundo. Cuando digo esto no lo digo a la ligera. Nuestra forma de ser cambia radicalmente en las llamadas etapas. La forma de vestir varía según la edad; los juegos y la música están agrupados en la tierna niñez, la loca juventud, los señores adultos y la temida tercera edad.

En cuanto a la forma de ser, pongamos un ejemplo, Marta jugaba y se deslizaba de todas las las maneras posibles por el tobogán con nueve años. A los quince reprime esas ganas de seguir jugando porque tenía que ser una chica mayor. A los treinta esperaba a sus hijos al final del tobogán y a los sesenta miraba al viejo tobogán que la había visto crecer; ahora sí que ya no podía resbalar por el tobogán.

¿Por qué tiene uno que saltar los charcos a los ocho, ligar a los dieciséis, casarse a los veintiséis y, lo peor, esperar la muerte a los ochenta? ˇCada uno que haga lo que quiera! Jamás se podrá retroceder. Groucho Marx dijo en una ocasión: "La vida es demasiado corta para tomársela en serio". ¿Por qué tengo yo que tirarme del pelo y gritar cuando veo a mi cantante favorito?. No todas las quinceañeras somos iguales y yo conozco alguna de veinte y tantos que todavéa lo hace. Lo hizo siempre y ahora sigue. Pero señores ˇYa no tiene quince años! Y es que a esta edad queremos ser mayores. "Una mala edad, una mala...".

Pero...ˇ¿Quién retrocediera en la cuesta de los cuarenta?! Dichosas cremas anti-arrugas. Si hay arrugas, canas, calvicie y demás achaques es porque, creo yo, están vivos y tienen una vida que contar.

Sigamos con la "edad del pavo" (por favor un poco de dignidad). Nico tiene dieciocho años. Está frito, ni un sólo pelo en el pecho y sólo cuatro pelos, proyecto de barba. Es que así no se puede ligar: necesita un coche. Eva lucía faldas de tubo tobilleras, con doce años, y ahora con veinte años está cansada de tacones, ya se preocupa por la celulitis.

Pensemos ahora, esto va dirigido a las mujeres, en todos los vestidos con florecitas, volantes, colores y lazos, que vestíamos cuando mandaba mamá. Por lo menos la mía siempre me recuerda lo arregladita que iba cuando no le gusto. A mi edad (15), sólo se piensa en la ropa que se va a poner, si es un día importante. Una semana antes hay que revolver el armario. Los trajes mandan para los adultos y el negro reina entre la gente mayor, aunque no creo que arrestasen a mi abuela si vistiera con un poco de color.

Le toca a la música. De pequeños nos tiene que gustar lo que les guste a los hermanos mayores o lo que más se emita por televisión. De jóvenes,por fuerza tenemos que alucinar con el más cañero bakalao, si no, eres un carroza, un pasado. Sólo te pueden gustar los clásicos sobre los tai...tantos. A partir de ahí estás condenado a los Panchos, Manolo Escobar y la Pantoja.

No se puede uno desviar de las normas o estará "out".

Carolina Rodríguez Villar.

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