La sociedad en la cual conviven diversas clases sociales está integrada por "personajes", y digo personajes porque la vida transcurre como en una obra en la que se refleja la actividad vital de una familia. Cada persona es un diminuto mundo que tiene su principio y su fin y el conjunto de los individuos, que a su vez forman la sociedad, crean un mundo común.
Pero en este mundo la integración de personas amables, humildes, sencillas y a la vez su contraposición, envidiosas , hipócritas, cínicas, egoístas, etc., es lo que da razón de ser a este mundo.
Si nos parásemos a filosofar, podríamos llegar a múltiples conclusiones que nunca tendrían su base común como por ejemplo, ¿quién determina nuestro destino?, ¿acaso tenemos un destino?, ¿habrá un mundo después de éste que nos juzgue mejor?
No podemos vivir pensando en la felicidad del más allá, pues, ¿lo habrá?. Nos ceñiremos siempre a la verdad y a la actuación en este mundo, pues somos marionetas, ¿acaso manipuladas por un ser supremo?
Es cierto que la vida ampara misterio, pero el misterio mejor guardado es lo que habrá después de la muerte, si es que la hay. La única verdad existente en esta vida a la que nadie logrará escaparse, y ante la que todos mantienen igualdad, es la muerte.
Toda persona desde que nace, comienza a morir.
IRENE ANTELO GARCÍA