|
CHACO ORIENTAL |
|||
![]() |
Parque, Sabanas y Selvas de Ribera:
|
||
|
En base a la fisonomía que dan al paisaje como adaptación a las características del clima, los microrelieves y la dinámica del agua, en el Chaco Oriental se pueden diferenciar a grandes rasgos: |
|||
|
|
|||
|
|
|||
|
La Selva en Galería. Estos bosques riparios ocupan sobre los albardones una estrecha franja a ambos lados del río, conformando una densa agrupación de árboles, arbustos, enredaderas, hierbas y epífitas; se pueden observar aquí dos estratos arbóreos, el estrato superior compuesto por ejemplares altos, superiores a 12 metros, que pueden llegar a los 25 metros de altura, entre los que predominan el lapacho (Tabebuia spp.), ivirá-pitá (Peltophorum dubium)., palo piedra (Diplokeleba floribunda), palo lanza (Phyllostylon rhamnoides Tabú.), espina corona (Gleditsia amorphoides), guayacán (Caesalpinia paraguariensis), timbó colorado u oreja de negro (Enterolobium contortisiliquum); en tanto que el estrato inferior, entre 8 y 12 metros de alto, esta integrado por árboles bajos y arbustos como las palmeras pindó (Arecastrum romanzoffianum) y mbocayá (Acrocomia totai Mart.) con fuertes espinas en su estípite, el tembetarí (Fagara spp.), aguay (Chrysophyllum gonocarpum), ñangapirí (Eugenia uniflora), guabiyú (Eugenia pungens Berg.), jazmín del monte (Randia spinosa), azucena del monte o jazmín del Paraguay (Brunfelsia australis Benth.), congorosa (Maytenus ilicifolia Mart.), mientras sobre los árboles crecen plantas epífitas como orquídeas (Brassavola, Oncidium, Campylocentrum), claveles del aire y barbas de viejo o cabellos de ángel (Tillandsias), cardos (Bromaliaceas, Aechmea distichantha), tunas epífitas (Rhipsalis, Epiphyllum ), helechos (Polipodiáceas- Microgramma squamulosa, M. vacciniifolia, Polypodium squalidum), etc. y numerosas enredaderas (campanillas, tuya-rendivá o barba de viejo, isipós rosas y amarillos, mburucuyá, etc.), más abajo en el sotobosque o estrato herbáceo debajo los árboles prosperan doradillas y otros helechos nativos (Polipodiáceas), algunas tunas (Cactáceas) que soportan sombra y humedad, agriales (Begonia cucullata Willd.), calagualas (Anthurium paraguarenis Eng.), achiras (Canna spp), orquídeas de tierra y tres variedades de cardos: el caraguatá en el interior del monte, (Pseudoananas macrodontes) el chaguar o cardo gancho (Bromelia serra) y el cardo chuza (Aechmea distichantha Lem.) en los bordes del bosque hacia formaciones más abiertas y bajas, por ende expuestos a una mayor insolación, mayores temperaturas, mayor evaporación y menor humedad. En el curso inferior de los ríos autóctonos (Negro, Tragadero, de Oro, etc) y sobre las riberas de los grandes colectores (Paraguay y Paraná) los bosques de riberas se caracterizan por la presencia de especies que reemplazan a la más arriba citadas, estas son más resistentes a excesos de humedad e inundaciones frecuentes, así aparecen los alisos de río o palo bobo (Tessaria integrifolia Ruiz et Pavón), sauce criollo (Salís humboldtiana Wild.), ceibo (Erythrina crista-gallis L. ), ingá (Inga uruguansis Hook. Et. Arn.), sangre de drago (Cortón urucurana Bail.), ambay (Cecropia adenopus Mart. ), curupí o lecherón (sapium haematospermum Mul. Arg.), Timbó blanco (Cathormion polyantum (C. Spr.) Burk.) |
|||
|
|
|||
|
Con
respecto a las selvas en galerías o bosques riparios, podemos agregar que
Sara G.Tressens, Ricardo O. Van y María Gabriela López, en su trabajo
sobre plantas terrestres del Macrosistemas del Iberá, incluyen a estas
formaciones arbóreas en la categoría Bosques Higrófilos, al
respecto expresan: “Se agrupan bajo esta denominación a los bosques
asociados a cursos o espejos de agua, o a suelos con aporte regular de
humedad en horizontes no muy profundos, con estructura pluriestratificada,
y con una diversidad de lianas y epífitas menor a la de las selvas
tropicales. Normalmente se encuentran en las lomas de arenas rojizas y
amarillentas. Se incluyen: 1)
Las llamadas “isletas de selva”, localizadas generalmente en
lomadas arenosas. 2)
Los conocidos como “bosques marginales” o “selvas en galería”,
que bordean los arroyos. 3)
Los que forman grandes fajas junto a esteros y lagunas, que oscilan entre
los 300 y los 1.000 metros de ancho”. Estas fisonomías se pueden aplicar por extensión y semejanza, salvo ausencia o presencia de determinadas especies vegetales y animales y características edafológicas a los ambientes del Chaco Oriental. El concepto de isletas de bosques y fajas boscosas limitantes a lagunas y esteros se asimilan a los Montes Fuertes sobre suelos higromorfos, en áreas afectadas por escurrimiento superficial en épocas lluviosas, aquí las especies arbóreas son las mismas y con mayor densidad que en los bosques riparios, y cuyo sotobosque se caracteriza por una intrincada maraña de cardos caraguatá (Pseudoananas macrodontes) que por sectores hacen intransitables estos bosques si no se cuenta con indumentaria adecuada; conjuntamente aprovechando estos ambientes sombríos y húmedos crecen diversidad de helechos y orquídeas de tierras como Ciclopogon elatus.
|
|||