Día 1 (lunes, 13/8/01): Barcelona - Luxor


Llegada a Luxor

Llegábamos al aeropuerto de Luxor sobre las 16:00. El primer recuerdo que guardo es el latigazo de calor que nos llevamos nada más bajar del avión. Tranquilamente debíamos estar más cerca de los 50º que de los 40º. Era un ambiente muy seco, por lo que apenas sudábamos, a pesar de las altísimas temperaturas. La terminal del aeropuerto nos dejó de piedra: era la cosa más cutre que he visto en la vida. Entrando a mano derecha había una mesita con un cartel colgado torcido que ponía: "bank". De risa, no me pude aguantar de hacer ya el primer par de fotos del viaje.

Después de estar no sé cuanto rato dando vueltas por el "aeropuerto" buscando al representante de nuestra agencia, lo encontramos y nos colocó un par de sellos en el pasaporte, el visado. Finalmente fuimos a recoger las maletas y todo el mundo encontró las suyas, parecía un milagro, de hecho los del avión que llegaba de Madrid por la noche no tuvieron la misma suerte y a alguno le aparecieron las maletas rotas y registradas, en fin.


Llegada a la motonave

Sobre las 19:00 llegamos a la "motonave" en la que haríamos el crucero los próximos días (Rosetta) y nos asignan las habitaciones. El barco se encontraba amarrado justo delante del Templo de Luxor que, iluminado como estaba de noche, se veía muy bonito. Solamente se trataba de un pequeño aperitivo de las maravillas que teníamos que ver los días posteriores. Nosotros pedimos una habitación triple y la verdad es que de eso nada de nada: las habitaciones eran dobles con una mesita y un par de sillas, pues en la nuestra sustituyeron esto último por una cama plegable, con lo cual no quedaba sitio ni para pasar. Supongo que la emoción del momento nos ayudó mucho a no perder el buen humor a causa de nimiedades como esta. Otra cosa que recuerdo con cariño de aquel camarote es la ducha, simplemente no existía: el "teléfono" de la ducha pegado casi encima del váter y un desagüe en el suelo, eso era todo. También he de decir a favor que la presión del agua y la temperatura era siempre la correcta, que conste.

La cena fue a las ocho. El comedor del barco no era nada del otro mundo, pero a mí que desgraciadamente no hago demasiados viajes como este, me pareció "epestacular". ?Por cierto: la comida bastante bien, pero la bebida no está incluida, son 3.75LE por una botella de litro y medio. Siempre intentan por todos los medios posibles no devolverte el cambio, ¡al loro!. Después de cenar tuvimos la primera reunión con el que sería nuestro guía hasta Asuán, Gabry, en ese momento ya tuvimos que comenzar a aflojar el bolsillo: 30$ en concepto de visado. Finalizando el viaje alguien nos comentó lo que ya sospechábamos: que el visado no vale 30$ ni en broma, pero bueno, supongo que si viajas por agencia tienes que ir ya preparado para recibir collejas por todas partes. El guía nos explicó la maratón que nos esperaba al día siguiente.

Resulta que contratamos un viaje de 12 días para poder ver las cosas con un poco más de calma e ir un poco más relajados: ¡¡¡qué ilusos!!! En principio en el programa ponía que el "día 2" visitaríamos la parte oriental de la antigua Tebas, o sea los templos de Luxor y Karnak y el "día 8" veríamos la necrópolis: Valle de los Reyes, Templo de Hatshepsut y Colosos de Memnon. Nada de nada, maratón a saco paco el segundo día, madrugón y en una mañana a verlo todo y claro, como en el folleto pone claramente:

El orden de visitas indicadas y el tiempo en las ciudades durante el crucero podrá ser variado una vez en destino, manteniéndose integro en programa de visitas y excursiones.

así que a callar.


Luxor la Nuit

Finalmente, después de la reunión, el otro guía (Tareg) no llevó a dar una vuelta por la ciudad para que pudiéramos disfrutar del ambiente de "Luxor la Nuit". Dimos un paseo por las calles cercanas al Templo de Luxor, siempre llenos de tiendas y gente que vende de todo "más barato que en Andorra" (fue como un pequeño entrenamiento para lo que nos esperaba). Terminamos en una "terraza" tomando una Coca Cola y fumando shisha. Yo no soy fumador y cada vez que me ponía a toser el guía se reía de mí, era buena gente de todas formas. Resumiendo, el día fue bastante bien para comenzar.





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