EMPATE
INSATISFACTORIO MERCED A DOS ERRORES DEFENSIVOS (2-2)
El
Zaragoza cierra su gira por Holanda con un empate insatisfactorio,
propiciado por dos fallos atrás, lo castigaron por
un par de errores de superior importancia en la defensa,
y también por no acertar con algunas definiciones
que debieron haber terminado en gol.
Al
Zaragoza lo castigaron por un par de errores de superior
importancia en la defensa, y también por no acertar
con algunas definiciones que debieron haber terminado en
gol. Una salida de la zaga que dejó espacio a la
espalda de Ferrón, cuando se había adelantado
apenas a los 40 segundos el Zaragoza con tanto de Yordi,
y el empeño de Paco en sacar el balón jugado
en zona de minas propiciaron los tantos del Heerenveen.
El empate lo firmó en el último tramo el argentino
Galletti. El Zaragoza se va de Holanda con otra igualada
y con la sensación de que el resultado debería
haber sido diferente, de que hizo más cosas bien
que mal.
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Si
se considera al Heerenveen el rival más fuerte de
todos los que se ha encontrado esta semana el Zaragoza,
el resultado no parecería malo. No lo es, verdaderamente,
pero la sensación de haber merecido más emborrona
el recuerdo de este partido. Ayer, el Zaragoza repitió
el guión inicial de Nimega: gol de Yordi, empate
del Heerenveen en un despiste defensivo -un balón
largo cuando la defensa salía para alejarse de su
área y provocar el fuera de juego-, en el que acaso
el asistente del árbitro tuviera algo de responsabilidad
al no sancionar una posición adelantada. Y después
el Heerenveen que se adelantó en otro error atrás
de Paco..
También
el primer periodo se pareció, con un Zaragoza aplicado
en la presión, empujado por el aliento de Generelo,
las buenas sensaciones de la banda formada por Ferrón
e Iñaki y un Yordi trabajador arriba y siempre provocando
situaciones de peligro.
Vonk,
el guardameta de la selección sudafricana, le negó
en un salto prodigioso sobre su escuadra izquierda un golazo
de cabeza. Soriano sufrió más por detrás
del delantero que como medio centro, pero le puso esfuerzo
al choque y descolgó un par de balones en el área
para la llegada de algún compañero que merecieron
mejor suerte.
Mucho
ritmo
El
Zaragoza controló el juego y a su rival. Se le vio
comprometido en la presión y muy concentrado en cumplir
las muchas exigencias que tiene el sistema que va a jugar.
Fue un primer tiempo de mucho ritmo, en el que el Heerenveen
ocupó muy bien el medio campo, donde se vio una batalla
física y táctica muy interesante.
Lo
que más le costó al Zaragoza fue la creación
arriba: muchas veces resolvió con un pelotazo lo
que debería haber sido una construcción más
pausada.
Bajón
tras el descanso
La
segunda mitad le costó más, pero no cedió
de un modo tan evidente como el día de Nimega. A
pesar del gol de Nurmela en el minuto 61, el conjunto de
Flores no renegó de sus convicciones, o al menos
de aquéllas que el físico todavía podía
defender. Galletti pudo marcar, Juanele se escapó
solo contra el portero para enredarse al final, y Jamelli
tuvo la opción más clara en el minuto 93..
Cualquiera de esas hubiese hecho justicia a una buena tarde.
Éste fue un partido para ganar que el Zaragoza empató
por su indulgencia con el riesgo.