EL
ZARAGOZA PREVÉ UN DESFASE DE 18 MILLONES DE EUROS
EN SEGUNDA
Alfonso Soláns no quiere avalar con su firma
un crédito que inyecte liquidez y permita construir
el nuevo proyecto deportivo sin tantas apreturas. El club
deberá vivir con sus propios recursos.
La
temporada próxima, en Segunda División, disparará
los números rojos del Real Zaragoza. Los primeros
cálculos que se han hecho en el club indican que
las pérdidas del ejercicio que viene pueden superar
los 18 millones de euros; es decir, los tres mil millones
de pesetas, cuando hasta ahora los desequilibrios presupuestarios
solían rondar los 6 millones de euros (mil millones
de pesetas).
Los
gastos del año venidero serán parecidos a
los actuales, de unos 30 millones de euros, mientras que
los ingresos rondarán los 12.
El
desfase tiene su origen, fundamentalmente, en la merma de
los derechos de televisión. Por este concepto, el
Zaragoza dejará de ingresar unos 12 millones de euros.
Con
estos números en la mano, el consejo de administración
que preside Alfonso Soláns considera que la única
fórmula para alcanzar un equilibrio presupuestario
pasa, una vez más, por vender.
Pero
el club ya ha asumido que no hará verdadera caja
con la mayor parte de los futbolistas que quiere traspasar,
como son los casos de Esquerdinha, Chainho, Peternac o José
Ignacio.
La
solución pasa por Roberto "Toro" Acuña.
Sin embargo, en las oficinas del Real Zaragoza sólo
hay una oferta por el centrocampista paraguayo, del Atlético
de Madrid, cuyos términos para nada convencen.
La
entidad que preside Jesús Gil ofrece "poco dinero
y jugadores que no interesan", por su elevada ficha
o porque, simplemente, no encajan en los planteamientos
de Paco Flores. Además, el pago de la cuantía
económica se difiere a tres años y sin garantías.
O sea, el Atlético no arregla ninguno de los problemas
cruciales que tiene encima de la mesa el Real Zaragoza.
Ante
estos parámetros, el consejo quiere hacer del paso
por la Segunda División algo absolutamente circunstancial
y efímero. Porque nadie quiere pensar en otro año
más en el infierno en términos económicos.
Recursos
propios.
Eso
sí, el proyecto deportivo se tendrá que sustentar
en los recursos que sea capaz de generar el Real Zaragoza
por sí mismo a lo largo de este verano.
Alfonso
Soláns podría avalar con su patrimonio personal
una operación que inyectara liquidez, para que los
técnicos del club, con Miguel Pardeza a la cabeza,
pudieran operar con márgenes algo más amplios.
Pero el presidente no quiere entrar por ese camino. Pretende
mantener claramente separados los patrimonios de sus empresas
y el de la sociedad anónima deportiva. El contenido
del mensaje de Alfonso Soláns, que ayer estuvo reunido
en el club con Jerónimo Suárez, director gerente,
es muy claro en este tema: el Real Zaragoza tiene que vivir
con sus propios medios, sin ayudas externas.
El
panorama se pinta así con tantas estrecheces que
la necesidad de acomodarse a las cirncustancias que se imponen
desde la cúpula directiva ya ha instalado en el seno
del Zaragoza la convicción de que Paco Flores puede
lograr el objetivo del ascenso a Primera con mimbres muy
parecidos a los de la pasada campaña.
La
anunciada revolución en la plantilla lleva, por tanto,
camino de convertirse en agua de borrajas, como si también
pudieran olvidarse la falta de responsabilidad, la desafección
y ausencia de compromiso de jugadores que el año
pasado tenían que haber sido determinantes.
Por
el momento, Paco Flores sólo ha solicitado una plantilla
corta, de veintidós jugadores a lo sumo, de tal forma
que a día de hoy le sobran cuatro.
Respecto
a las posibles incorporaciones ya se ha manifestado en coherencia
con la política de austeridad: "Antes de entrar
-ha dicho-, dejen salir". La lectura de fondo de tal
frase no ofrece duda alguna. No presionará pidiendo
jugadores.