EL
CLUB PIENSA EN EL CENTRAL ARGENTINO MÉNDEZ
El
central argentino Sebastián Méndez, de 24
años, es el segundo de los objetivos del Real Zaragoza,
al menos del cuerpo técnico, para apuntalar el centro
de su defensa la próxima temporada, la del "ascenso
por obligación".
El
primero, como ya es sabido, es su compatriota Federico Lussenhoff,
por el que el club aragonés ya ha pedido precio al
Tenerife. Ambos jugadores son perfectamente compatibles,
aunque parece difícil que puedan compartir camiseta
y vestuario, como desean los técnicos del club, porque
Alfonso Soláns sigue más empeñado que
nunca en llevar a rajatabla su "economía de
guerra". Y ya ha dicho de puertas hacia adentro que
va a autorizar muy pocos fichajes, poquísimos.
La
opción de Méndez ha cobrado más fuerza
en los últimos días, porque el Celta de Vigo,
equipo en el que jugó la pasada temporada a préstamo,
ha renunciado a la opción de compra que tenía
firmada por 4,5 millones de dólares y el Vélez
Sarsfield argentino, propietario de los derechos del futbolista,
ve con buenos ojos que éste continúe en un
equipo español, siempre que se comparta, al menos,
la propiedad. Eso permitiría al Zaragoza no afrontar
de principio un fuerte desembolso.
Su
representante, Eduardo Gavernich, ya ha iniciado, según
asegura la prensa bonaerense, los primeros contactos con
el Real Zaragoza y aclara que Méndez no pondría
ninguna pega a jugar en Segunda División, "porque
el Zaragoza es siempre un grande". "En ese sentido
-añade Gavernich- no habrá ninguna pega. El
Vélez desea venderlo y el chico quiere continuar
en el fútbol español. Lo que queda ahora es
hablar en serio".
Sebastián
Méndez, apodado el Gallego en Argentina, llegó
al Celta el pasado mes de enero como sustituto de urgencia
del lesionado Eduardo Berizzo y cuenta con la ventaja de
que dispone ya de pasaporte español, con lo que no
ocuparía plaza de extranjero. Se trata de un marcador
rápido y agresivo, que se defiende en el juego aéreo,
pese a no ser excesivamente alto (1.79). La pasada campaña,
durante el partido frente al Celta en La Romareda, fue la
sombra de Milosevic, y al yugoslavo no se le vio.
Renuncia
del Celta
El
Celta negoció la pasada semana con Vélez una
rebaja en el precio de la opción de compra para adquirir
a Méndez en propiedad, pero lo hizo sin demasiado
entusiasmo, sin duda, porque el club gallego tiene centrales
de sobrada garantía en su plantilla: Cáceres,
Sergio y Berizzo.
Paco
Flores, que conoce, lógicamente, a Méndez,
también considera que, al igual que Lussenhoff, sería
un jugador muy interesante para reforzar la línea
defensiva del Real Zaragoza. Pero el problema, como bien
señaló el nuevo entrenador en su presentación
oficial, es que el presidente Soláns desea vender
antes que comprar, y después comprar lo mínimo
posible.
Con
ese planteamiento, lo único que parece claro es que
las incorporaciones en el Real Zaragoza serán contadísimas
y nunca de renombre, porque Soláns continúa
situando la cuestión económica muy por encima
de la deportiva. Y su única obsesión en estos
momentos es compensar con los traspasos de Acuña
y José Ignacio la pérdida de los ingresos
por los derechos de televisión.
Por
ello, las cesiones se antojan como la única vía
para reforzar a un equipo que ya no será tan nuevo
como se podía sospechar en un principio. Ese anunciado
licenciamiento general, esa refundación que se encargó
de vender Soláns al día siguiente de finalizar
la Liga, se quedará al final a medio camino, lo que,
sin duda, supone un serio riesgo futbolístico para
un equipo cuyo único objetivo debe ser el retorno
a Primera División.
Sebastián
Méndez puede resultar bastante más barato
que Federico Lusenhoff, y eso le concede, al menos, una
ventaja de partida.