Constancias históricas sobre la situación de violencia del Urabá chocoano - Año 2002 (segundo semestre) COMISIÓN INTERCONGREGACIONAL JUSTICIA Y PAZ |
Bogotá, agosto 13 del
2002
Señora
HINA HILANI
Representante Especial del Secretario General sobre la
cuestión de Defensores de Derechos Humanos
Reciba un respetuoso saludo.
El 7 de agosto del presente año, remitimos a
su oficina un informe sobre la Situación de Riesgo de uno de los
miembros de nuestra Comisión. Hoy nuevamente nos dirigimos a su
oficina debido a que se han dado nuevamente amenazas dirigidas
contra el integrante de nuestra Comisión DANILO RUEDA.
El viernes 9 de agosto a las 17:15 hora local se recibió en
nuestras oficinas en Bogotá nuevamente una comunicación que
dice: "SUFRAGIO: LAMENTAMOS EL FALLECIMIENTO DE DANILO
RUEDA....EN SEPTIEMBRE. MUERTE DEFENSOR DE GUERRILLEROS. NO MÁS.
La nota va acompañada con una cruz y una virgen como la que
normalmente llevan los sufragios.
El martes 30 de julio, aproximadamente a las 9:30 hora local
llegó a nuestra sede en Bogotá, una carta dirigida al
integrante de nuestra Comisión en la que se expresa: "LE
SOLISITAMOS RESPONDER A LA INVITACION DEL DIALOGO NO HUYA CUANDO
LO VOLVAMOS A ABORDAR MANTENGA LA CALMA QUEREMOS ACLARAR SU
SITUACION LE RECORDAMOS QUE USTED ES TODAVIA OBJETIVO MILITAR EL
CARGO SER INTEGRANTE DE LA NARCO GUERRILLA DE LAS FARC O AUXILIAR
LA PROXIMA VES NOS PODEMOS RESPONDER NO SE ESCONDA ES PEOR O NOS
VEREMOS OBLIGADOS A OTROS METODOS ESTE ATENTO RECUERDE A
ALMARALES EVITEMOS MAS PROBLEMAS"
El lunes 22 de julio a eso de las 21:30 hora local, el integrante
de nuestra Comisión fue seguido durante cerca de 10 minutos
cuando se dirigía al Terminal Puente Aéreo de Bogotá, a la
altura de la avenida Boyacá desde la calle 63 aproximadamente,
por dos hombres que se movilizaban en un automóvil de color vino
tinto, marca Renault 19, en la que se transportaban dos hombres,
uno de ellos con un arma, al parecer metralleta, quiénes
intentaron cerrar en dos ocasiones el vehículo de servicio
público en el que se transportaba el integrante de nuestra
Comisión.
El lunes 8 de julio, alrededor de las 9:00 hora local, llego a
nuestra oficinas en Bogotá una comunicación en la que se
expresa: "DANILO RUEDA RODRÍGUEZ USTED FUE DECLARADO
OBJETIVO MILITAR POR NUESTRA ORGANIZACIÓN. ESTA DECISIÓN NO
ESTA MODIFICADA. DE ACUERDO CON NUESTRAS NUEVAS DIRECTRICES ANTES
DE ACTUAR LA DECISIÓN DEL ESTADO MAYOR ES REALIZAR UNA GESTIÓN
HUMANITARIA PARA CONVOCARLO A UNA REUNIÓN ACLARATORIA SOBRE SU
RELACIÓN CON LA NARCO GUERRILLA DE LAS FARC A TRAVÉS DE
ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS ESTE ATENTO. AUC"
Solicitamos nuevamente que la medidas que sean exigidas al Estado
colombiano sean adoptadas en el marco de los principios de
las comunidades campesinas, basadas en el Derecho
Internacional, en la legitimidad de las iniciativas de la
población civil que libremente han decidido en medio de la
confrontación militar que vive la región, no ser involucradas
directamente en el conflicto armado, lo que supone la adopción
de medidas diferentes a la presencia militar en los asentamientos
donde habitan las comunidades.
Reiteramos las solicitudes elevadas en marzo de este año y hace
unos días, al nuevo gobierno del Presidente Alvaro Uribe Vélez,
tales como:
a) Al Presidente, como Comandante Supremo de las Fuerzas
Militares que sostenga en su despacho y ante personalidades de
las más altas calidades morales nacionales e
internacionales, y ante nuestro Comité Ejecutivo, las
pruebas que demuestren que los integrantes de nuestra
Comisión estamos ejerciendo el derecho a la defensa
de los derechos humanos articulados a una estrategia insurgente o
como parte de la insurgencia o que nuestro ejercicio de defensa
de los derechos de los afrocolombianos, mestizos e indígenas son
un obstáculo en la confrontación militar con las FARC EP, así
como, la adopción de las medidas tendientes a asegurar los
medios de prevención diseñados por las comunidades.
a) Intervención administrativa del Presidente de la República
frente a la Brigada XVII, sus responsabilidades por OMISIÓN, POR
COMISION, PARTICIPACION O COMPLICIDAD en el desarrollo de los
bloqueos económicos que desarrollan militarmente dentro de una
estrategia encubierta en la que participan unidades de la Fuerza
Pública
c) Pronunciamiento público del poder ejecutivo en respaldo a las
iniciativas de ejercicio de derechos de la población civil y de
los defensores de derechos humanos y organismos humanitarios
internacionales, en estas regiones, a través de una directiva
presidencial
d) Medidas políticas, administrativas y jurídicas para el
congelamiento de las tierras de las comunidades campesinas y
afrocolombianas, cese a la explotación ilegal por parte de
empresas madereras y producción agroindustrial de
Palma Africana y de coca, mientras persista el
conflictoarmado.
e) Respuesta a las medidas cautelares y provisionales de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la
OEA en relación con las comunidades.
Agradeciendo su atención, COMISION INTERCONGREGACIONAL DE
JUSTICIA Y PAZ -- volver-
Bogotá, agosto 07 del 2002
Señora HINA HILANI
Representante Especial del Secretario General sobre la cuestión
de Defensores de Derechos Humanos
Reciba un respetuoso saludo.
El 18 de abril del 2002, remitimos a su oficina
un informe sobre la Situación de Riesgo de la Comisión
Intercongregacional de Justicia y Paz de Colombia por su trabajo
en el Urabá Antioqueño y el Bajo Atrato chocoano, donde desde
hace 5 años nuestra organización, organismo de derechos humanos
de la iglesia católica con catorce años de existencia, como
consecuencia del acompañamiento a las comunidades
afrocolombianas del Cacarica (Comunidades Autodeterminación,
Vida, Dignidad del Cacarica, CAVIDA), Jiguamiandó, y a las
comunidades campesinas de San José de Apartadó (COMUNIDAD DE
PAZ), y Dabeiba (Comunidad de VIDA Y DE TRABAJO), viene
siendo objeto de los mismos mecanismos de control, de represión
y de violación a los derechos humanos que contra estas
experiencias de población civil se vienen ejerciendo.
Nuevamente nuestra Comisión ha recibido una serie de amenazas a
través de cartas, dos de las cuáles han sido dirigidas a DANILO
RUEDA, en una secuencia de tres misivas durante los últimos seis
meses, acompañado además de seguimientos con hostigamientos.
El lunes 22 de julio a eso de las 21:30 hora local, el
integrante de nuestra Comisión fue seguido durante cerca de 10
minutos cuando se dirigía al Terminal Puente Aéreo de Bogotá,
a la altura de la avenida Boyacá desde la calle 63
aproximadamente, por dos hombres que se movilizaban en un
automóvil de color vino tinto, marca Renault 19, en la que se
transportaban dos hombres, uno de ellos con un arma, al parecer
metralleta, quiénes intentaron cerrar en dos ocasiones el
vehículo de servicio público en el que se transportaba el
integrante de nuestra Comisión.
Nueve días después, el martes 30 de julio, aproximadamente a
las 9:30 hora local llegó a nuestra sede en Bogotá, una carta
dirigida al integrante de nuestra Comisión en la que se expresa:
LE SOLISITAMOS RESPONDER A LA INVITACION DEL DIALOGO NO
HUYA CUANDO LO VOLVAMOS AABORDAR MANTENGA LA CALMA QUEREMOS
ACLARAR SU SITUACION LE RECORDAMOS QUE USTED ES TODAVIA OBJETIVO
MILITAR EL CARGO SER INTEGRANTE DE LA NARCO GUERRILLA DE LAS FARC
O AUXILIAR LA PROXIMA VES NOS PODEMOS RESPONDER NO SE ESCONDA ES
PEOR O NOS VEREMOS OBLIGADOS A OTROS METODOS ESTE ATENTO RECUERDE
A ALMARALES EVITEMOS MAS PROBLEMAS
Por otro lado, preocupan los informes de inteligencia realizados
en torno a nuestra Comisión, durante el período de preparación
el allanamiento el 13 de mayo de 1998 por parte de la Brigada
XIII, dirigida en ese entonces por el General RITO ALEJO DEL RIO
cuya publicación solicitamos recibiendo la respuesta de que ella
no era posible por ser dichos informes documentos de Seguridad
Nacional.
Dejamos en su conocimiento estos hechos que creemos son una
respuesta a la labor que nuestra Comisión ha venido
desarrollando en comunidades que afirman sus derechos en medio de
la guerra en la región del Urabá Antioqueño, el Bajo Atrato
Chocoano desde hace más de 5 años, propuestas de la población
que han sido golpeadas sistemáticamente en desarrollo de una
estrategia armada encubierta, clandestina y a veces abierta, en
la que se percibe la connivencia, la complicidad, la omisión de
la Brigada XVII en desarrollo de una política de facto
contrainsurgente contra las FARC EP, que por los crímenes allí
cometidos y las violaciones de derechos humanos develan que han
sido orientadas contra las comunidades mestizas,
afrodescendientes e indígenas.
Reiteramos que la actual situación es consecuencia de un
ejercicio legítimo y legal de la defensa de derechos humanos en
medio de la confrontación militar, que ha pretendido de acuerdo
con la Constitución Nacional, los Pactos y Protocolos
Internacionales suscritos por el Estado colombiano, exigir el
derecho de los ciudadanos al deber de garantía, de
investigación, de sanción y de reparación de los daños
causados por las violaciones de derechos humanos.
En tal sentido solicitamos, que la medidas que sean exigidas al
Estado colombiano sean adoptadas en el marco de los principios de
las comunidades campesinas, basadas en el Derecho Internacional,
en la legitimidad de las iniciativas de la población civil que
libremente han decidido en medio de la confrontación militar que
vive la región, no ser involucradas directamente en el conflicto
armado, lo que supone la adopción de medidas diferentes a la
presencia militar en los asentamientos donde habitan las
comunidades; estas medidas son las que pueden generar garantías
en nuestro ejercicio de derechos humanos, al lado de acciones de
represión sobre las bases paramilitares que se encuentran en La
Balsa -Cacarica, en Tumaradó y La Honda y el casco urbano del
municipio de Riosucio; en Tierra Amarilla, barrio Policarpa, La
Chinita - Apartadó, El Tres, Santa Catalina, en Turbo; Necoclí,
Tomate, Santa Catalina, Valencia en San Pedro de Urabá; en
Dabeiba, casco urbano y a las salidas en camino hacia Medellín
donde realizan retenes donde cobran impuestos a los
transportadores.
Reiteramos las solicitudes elevadas desde marzo de este año, al
Presidente PASTRANA, ahora al nuevo gobierno, tales como:
* Al Presidente, como Comandante Supremo de las Fuerzas
Militares que sostenga en su despacho y ante personalidades de
las más altas calidades morales nacionales e
internacionales, y ante nuestro Comité Ejecutivo, las
pruebas que demuestren que los integrantes de nuestra Comisión
estamos ejerciendo el derecho a la defensa de los derechos
humanos articulados a una estrategia insurgente o como parte de
la insurgencia o que nuestro ejercicio de defensa de los derechos
de los afrocolombianos, mestizos e indígenas son un obstáculo
en la confrontación militar con las FARC EP, así como, la
adopción de las medidas tendientes a asegurar los medios de
prevención diseñados por las comunidades.
* Intervención administrativa del Presidente de la República
frente a la Brigada XVII, sus responsabilidades por OMISIÓN, POR
COMISION, PARTICIPACION O COMPLICIDAD en el desarrollo de los
bloqueos económicos que desar rollan militarmente dentro de una
estrategia encubierta en la que participan unidades de la Fuerza
Pública
* Pronunciamiento público del poder ejecutivo en respaldo a las
iniciativas de ejercicio de derechos de la población civil y de
los defensores de derechos humanos y organismos humanitarios
internacionales, en estas regiones, a través de una directiva
presidencial
* Medidas políticas, administrativas y jurídicas para el
congelamiento de las tierras de las comunidades campesinas y
afrocolombianas, cese a la explotación ilegal por parte de
empresas madereras y producción agroindustrial de Palma Africana
y de coca, mientras persista el conflicto armado.
* Respuesta a las medidas cautelares y provisionales de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en
relación con las comunidades.
Agradeciendo su atención, COMISION INTERCONGREGACIONAL DE
JUSTICIA Y PAZ - volver-