Sorry, your browser doesn't support Java(tm).



EL VALOR DE LAS LETRAS




Aún recuerdo aquella ocasión, no puedo olvidarlo
Porque forma parte de mi niñez, mi juventud, mis años...
Y puedo aún oler el olor del campo, en donde crecí
Donde aprendí el principio que la enseñanza me ha dado.

Ven nieto mío, siéntate cerca de mi, mientras te narro,
Hoy que vienes a mí, a pedir el consejo que deseas tanto,
Que es el de saber, que es lo que puedes obsequiarle
A ese maestro que te ha enseñado a ti tanto...

Déjame decirte, que eso a mí me paso también hace años
Cuando era la primera vez que aprendí a conocer las letras
ese valor que la sabiduría y la cultura representan
Yo también admiro a esa figura, que tanto regalar deseas.

Sólo que yo, era muy pobre, nada podía regalarle..
Pero con trabajo me esforcé para ahorrar un dinero,
Que pudiera servir para comprarle lo que anhelaba,
Y eran un par de guantes, que necesitaba tanto...

Sabes? Allí todos éramos hijos de humildes empleados
Apenas nos alcanzaba para comprar mis cuadernos,
Mis lápices y mi uniforme que cuidaba tanto...
Pero no me importaba yo amaba todo aquello que encerraba.

Y él, era una persona alegre que nos daba confianza,
Porque siempre tenia la paciencia infinita de oírnos
De escucharnos, si en algo, no aprendíamos lo indicado
El era un maestro ejemplar, el mejor que la vida me ha dado.

Pero siempre notaba que todos los días llegaba agotado
Frotando sus manos frías, en esos viejitos guantes,
Era porque con el poco dinero que el ganaba,
Compraba alimento y lo demás lo usaba para ayudarnos.

Antes no sabía porque pasaba eso, porque era niño
Y siempre pensaba que el maestro era un alma grande.
Al que no le faltaba nunca cosas materiales,
Porque creía que dándonos clases, no le faltaba nada.

Así fue como junté trabajando ese dinero,
Porque quería verlo en su día con los nuevos guantes,
Compre unos guantes no muy caros pero muy calientitos
Para que abrigaran sus cansadas y heladas manos...

Pero sabes, aprendí ese día lo que la palabra Maestro
En realidad significaba, fue la sonrisa y los ojos nublados
Cuando me abrazo y me dijo: No te hubieras hijo mío molestado
Yo soy feliz, con enseñarte con hacer de ti un hombre grande.

Para mi no hay regalo más grande que ver que aprendas,
Que te alegres cuando aprendas a leer perfectamente
Que aprendas a contar y restar sin ningún problema,
Porque la vida así es hijo, solo aprendiendo, creces…

Fue ahí...cuando ví que no hay regalo material
Que pueda agradecérsele a un gran maestro,
Porque el regalo más hermoso que el tesorará siempre
Es el de saber que aprendiste el valor de las letras.

Eso hijo mío, es lo que debes regalarle siempre,
Todos los días que cada mañana el te enseña
Porque un maestro es aquella persona humilde
Que sonríe de felicidad, cuando tu aprendes.

Aprende el valor de letras, mi nieto querido
Ese, es el mejor regalo que puedes a el ofrecerle.



Escrito por:~KARDC~










ENVIA ESTA PÁGINA A TUS AMISTADES
Tu Nombre:
Tu Correo :
Su Nombre:
Su Correo :
Mensaje que deseas enviarle:


Cortesia de Webservicio.com


Servicios Gratis en Webservicio.com
Webservicio.com





1