El primer arte marcial que se enseñó en España fue el Taekwondo en 1965 y desde entonces la extensión de las artes marciales fue tan imparable que ya en 1970 se celebraba el primer campeonato de España de Karate. Es en este contexto de ambiente novedoso y abierto a nuevos estilos traídos por maestros extranjeros cuando el kenpo entra en nuestro país en 1976 de la mano de Raúl Gutiérrez López (Nacido en 1950).
El maestro Gutiérrez había comenzado su formación a finales del año 69 y acababa de obtener su grado de profesor del sensei Arturo Petit Almonte. El cual, a su vez, se había formado en karate en los años 1966-67 y posteriormente había visitado California donde había estado trabajando junto al maestro Ed Parker durante algún tiempo, regresando a Chile con el nombramiento de Representante General para Sudamérica de la IKKA (International Kenpo Karate Association).
El maestro Gutiérrez abrió su primer gimnasio de Kenpo-Karate en Madrid, el "Yudansha", aunque al poco tiempo se trasladó al "Sakuskiya" en Lagasca 5, lugar del que han salido la mayoría de los primeros y más importantes cinturones negros del país. En los primeros años obtuvo el reconocimiento de la IKKA como Representante General para Europa. También se asoció en 1978 a la USKA (United States Karate Association) en donde también se le reconoció como Miembro Jefe Representante General en Europa. Su asociación a la USKA la explicó como un medio de intercambio de conocimientos en una asociación abierta a todos los estilos. Al mismo tiempo existía la necesidad de un reconocimiento oficial dentro de España por la única entidad que podía autorizar la práctica, firma de grados o funcionamiento de escuelas de disciplinas afines al karate, la FEK (Federación Española de Karate); es por ello que inicia negociaciones para lograr la homologación de la disciplina y, aunque encuentra oposición por no considerarse karate, consigue que se convalidaran los grados otorgados.
Ya a finales de 1979, cuando se celebra en Madrid el Primer Torneo Español de Kenpo Karate, organizado por Raúl Gutiérrez ( tercer dan por entonces) como Representante General de la IKKA, existían cuatro sedes por él reconocidas de kenpo en España . En la clasificación de este torneo cabe destacar dos figuras muy importantes para la historia del kenpo en nuestro país. El primer clasificado en combate, Luis González López, que quedó encargado por aquellas fechas de la sede que existía en Madrid Capital tras la decisión del maestro Gutiérrez de trasladarse a Málaga y Humberto Aravena Aragónés de origen chileno y que era el encargado de la sede en Málaga. Las otras dos sedes estaban en Galapagar, Madrid, a cargo de Ángel Ordoñez y en Linares, Jaén, a cargo de Ángel Picó Prieto.
En Marzo de 1980 el maestro Gutiérrez intensifica sus lazos con la USKA con el reconocimiento de los 15 cinturones negros otorgados por él hasta el momento. Es también por esas fechas cuando presenta oficialmente a la FEK su programa de enseñanza que denomina "Kenpo Fu-Shih". De 1979 data también la publicación de su primer libro, "kenpo, una filosofía y yo", en el que ya plantea los frutos de su propia investigación dentro de las artes marciales. Sensei Gutiérrez intentaba ultimar las negociaciones con la FEK para que reconociera el kenpo como disciplina asociada a la federación, aunque teniendo que pasar todos los kenpoístas por exámenes de convalidación. Él mismo se llegó a presentar a un examen de reconocimiento de su nuevo sistema tanto práctico como teórico. Con vistas a un próximo reconocimiento oficial a principios de 1980 menciona que los únicos instructores autorizados por él para impartir enseñanzas de kenpo son:
Lo que ocurrió a continuación -a mediados de 1980- ha permacido siempre envuelto en el misterio porque los dos implicados nunca han querido hablar abiertamente de ello, si bien el resultado visible fue que se produjo una escisión dentro del Kenpo español.
El maestro Luis González López, antiguo discípulo de Raúl Gutiérrez (aunque de su formación como artista marcial hay mucho que se desconoce), quedó a la cabeza del Kenpo-Karate haciendo del gimnasio "Sakuskiya" la sede central. Obtuvo de la IKKA el reconocimiento de Delegado Oficial por mediación del Delegado General de la misma en Europa, Rainer Schulte de Alemania. De hecho, aparece ya en un seminario europeo de la IKKA celebrado en 1980 en Plymouth, Gran Bretaña, como Instructor Jefe de Europa. Allí formó tribunal junto con los maestros R. Schulte y Ed Parker para examinar a cinturones marrones y negros. También consiguió que al fin la FEK reconociera el Kenpo como disciplina afín en Octubre de 1981. Se creó así el Departamento Nacional de Kenpo dentro de la Federación de Karate, quedando como director de éste el maestro González.
El maestro Gutiérrez, que se había trasladado a Málaga a finales del 79, regresa a Madrid a finales del 80, presenta su programa de Kenpo Fu-Shih a la USKA obteniendo por ello el 5º dan y abre un nuevo gimnasio en la capital. A partir de entonces queda definitivamente vinculado a la USKA con la filial bautizada como SUSKA (Spanish United States Karate Association) y desarrollando una labor de contactos internacionales con maestros de disciplinas como el Karate o el Kosho Shorei Ryu Kenpo.
Mientras tanto el número de practicantes había crecido de tal manera que el 21 de Marzo de 1982 se celebra el Primer Campeonato Nacional de Kenpo-Karate en Madrid organizado por el maestro González y con la asistencia de representantes de la FEK y de la IKKA (asistió incluso Rainer Schulte). Hubo participación de todos los gimnasios de IKKA en España: Guadalajara, Jaén, Valladolid, Málaga, Cataluña, Salamanca y Madrid. Como anécdota cabe destacar la desclasificación en técnicas de una practicante femenina por no haber modalidad femenina.
La celebración del Primer Campeonato de Europa de la IKKA el 10 de Abril de 1982 en Jersey, Gran Bretaña, marca el comienzo del prestigio del kenpo español fuera de nuestras fronteras. A pesar de que la participación española fue tan reducida que no hubo opción a presentarse a combate por equipos, los resultados (6 medallas) demostraron que el nivel existente en España no tenía nada que envidiar al del resto de los países participantes: Holanda, Irlanda, Alemania, Jersey e Inglaterra. El maestro Luis González López obtuvo la primera clasificación en la categoría reina del campeonato, combate de cinturones negros, tras derrotar al gran favorito, el aleman Christian Springer, y además fue elegido el "Mejor Cinturón Negro del Campeonato", siendo invitado a competir en los Internacionales de Long Beach, EE.UU. Hay que resaltar los esfuerzos del equipo femenino que fue el que obtuvo las otras cinco medallas. Las campeonas procedían todas del gimnasio Sakuskiya en Madrid e incluso se dió la circunstancia de que llegaron a disputarse el primer y segundo puesto en formas y combate hasta verde entre dos de ellas, Margarita Escribá y Elena Cardona. Por último destacar a Almudena Mira que quedó tercera en combate marron y negro.
En estos años siguientes el liderazgo del maestro González es indiscutible. Su manifestación más evidente es su permanencia como director del Departamento Nacional de Kenpo de la FEK hasta 1986. Es en esa aquella época cuando abre varios gimnasios en Madrid y se hace famoso el Kenpo gracias a exhibiciones en polideportivos y a apariciones en televisión. Sus alumnos, especialmente los formados en el gimnasio Sakuskiya, acaparan las primeras posiciones en todos los campeonatos y torneos regionales o nacionales. Cuando en 1983 se celebró el II Campeonato de Europa de Kenpo-Karate, el maestro Gonzalez acudió como Entrenador Jefe del equipo español que fue bastante reducido por un problema habitual en el deporte español: la falta de patrocinios. A pesar de eso los resultados fueron meritorios (tres medallas de bronce, tres de plata y dos de oro). Mención especial merece Margarita Escribá que, al ganar el oro en formas, se convirtió en la primera mujer doble campeona de esa categoría. Es también en 1983 cuando Luis González se presentó en los Internacionales de Long Beach, siendo el primer español en hacerlo. Y, aunque no obtuvo ninguna medalla, su participación fue lo suficientemente notable como para recibir el apodo de "Speedy González".
Mientras tanto el maestro Raúl Gutiérrez establece contactos con la IKSA (International Kosho-Shorei Association) y consigue el reconocimiento de su 6º dan en 1983 de manos de su máximo representante Tomás Barro Mitose, el hijo de James M. Mitose que recordemos que fue el que difundió el kenpo -estilo Kosho Shorei Ryu Kenpo- fuera de Japón. De esta manera el sensei Raúl Gutiérrez se desvinculó totalmente de la rama extendida por el maestro Ed Parker y quedó como Representante General de aquel estilo en Europa..
El dominio del maestro Luis González se extendió a través de las generaciones del cinturones que fue formando. Aunque José Macías, Angel Picó, Benedicto Rosales y Pablo Aguado obtuvieron su cinturón negro de manos del maestro Gutiérrez, quedaron unidos a la fortuna del Departamento de Kenpo de la FEK obteniendo por ello cargos oficiales . Con fecha de 1987 sensei González publica "El libro del cinturón negro" en el que hace un resumen de la situación en que se encuentra la disciplina dentro de la FEK y publica una lista con los primeros sesenta y cinco cinturones negros que habían obtenido su reconocimiento dentro de ella hasta la fecha. Muchos de los nombres que figuran en esa lista son alumnos suyos. Hay que destacar a algunos por su participación en las competiciones que hicieron grande el kenpo en los años 80 y a otros porque han sido los que han continuado la difusión del arte marcial hasta nuestros días con su labor docente: Antonio Valdés, Pilar Alberquilla, V. Antonio Aparicio, Asís Camacho, Jorge Jiménez, Joaquín Marcelo, Miguel Colmenares y Jose Antonio y Adolfo Luelmo. Con el tiempo los alumnos del maestro González empiezan a dispersarse por el país con lo que la disciplina se extiende a nuevas provincias como Guadalajara, Asturias,Valladolid,Salamanca, Burgos y Segovia.
Debido a desacuerdos económicos Luis González rompe con la IKKA en 1985. Ésto le acarrea enfrentamientos con algunos recientes cinturones negros que continuaron dentro de la asociación.
En el año 1989 el maestro González se retira repentinamente del mundo del kenpo dejando tras de sí un estilo completamente renovado. En efecto, hay mucho de labor de investigación y de hallazgos propios de una personalidad tan carismática e inteligente como la suya. Ya en 1987 José Macías había quedado como director del departamento de kenpo de la Federación Española de Karate y en la actualidad (1998) es el presidente del departamento de kenpo de la Federación Madrileña de karate, siendo el secretario Jose Antonio Luelmo. En los últimos años de la década González, Joaquín Paraíso, alumno de José Macías, quedó como secretario de la Federación Española de Karate. En cuanto a la IKKA, parece haberse establecido de nuevo como asociación fuerte por su número de afiliados y por la calidad de su actividades y José María Gutiérrez Salcedo es el actual presidente de IKKA España.
A partir de los años 90 el kenpo entra en una especie de "oscura edad media" en la cual empieza a agonizar lentamente. Prueba de ello es que se reducen el número de licencias en la Federafción de Karate y de organización de eventos deportivos.
Resulta sorprendente la brevedad de la gloria de nuestro arte marcial teniendo en cuenta que muchos de aquellos que estuvieron en primera línea siguen todavía en activo como maestros. Tenemos la mejor de las materias primas y podemos pasearnos por el mundo sin complejos. Hora es ya de que salgamos de nuestro letargo y decidamos construir juntos un kenpo incluso mejor que el que fue.
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