Se habla, entre otras cosas, de la futura Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres y de la creación de la Comisión Regional contra la Violencia hacia la mujeres.

La primera pregunta que hay que hacerse sobre dicha ley es si se plantea que dicha ley tenga efectos judiciales, concretamente en permitir la custodia compartida o alterna de los hijos, en caso de separaciones y divorcios, lo cual permitiría una igualdad real, entre padres y madres,  en estos casos tan frecuentes. Actualmente, más del 90 % de las custodias de los hijos las tienen las madres. Esta faceta parece que no la quieren contemplar los autores de dicha ley. Esta igualdad parece que no quieren que se alcance. Ahí hay una discriminación.

Por otra parte, aunque muchas mujeres no lo sepan, las posibles dificultades que pueda haber en el matrimonio ya fueron previstas en el año 1.981,  por nuestros legisladores, en que se promulgó la Ley del Divorcio.

Desgraciadamente, dicha ley se está utilizando sólo para castigar, brutal y cruelmente, a esposos y padres, y de paso a los hijos.

En su información titulada, “Asistencia más de 16.000 mujeres”, hablan de que en el Plan Regional contra la Violencia hacia la Mujer 2001-2005 asciende a 55.509.154,02 euros.

Sería conveniente que alguien informara si de todo ese dinero, que vamos a pagar entre todos, se va a gastar algo en informar a las esposas y madres de la Ley del Divorcio, publicando, integramente, dicha Ley y los artículos de la Ley de Enjuiciamiento Civil que deben conocer y quizá utilicen dichas mujeres. Es trágico que haya mujeres que denuncien llevar  años de maltratos, cuando la ley permite pedir la separación matrimonial a partir del primer año de matrimonio, y lo único obligatorio, en estos casos, es aportar la inscripción del matrimonio, que, por supuesto, contrajeron libremente con persona del otro sexo, elegida por ellas, no por los que vamos a pagar todo ese dinero, nos guste o no.

Evitaría muchas situaciones difíciles en el seno de las familias, y entre esposos separados y divorciados, si se hiciera una ley de mediación familiar, como hay en otras comunidades, y se arbitraran los medios para ayudar a reflexionar en situaciones difíciles, para ponerlo a disposición de los jueces y juzgados  de la comunidad, en bien de esposas, esposos e hijos.

                                                                            

Las hembristas europeas y su rentable “Guerra de géneros”

Las organizaciones europeas de feministas radicales (hembristas), tal como parece ser el espa­ñol

Instituto de la Mujer; organismo insultantemente financiado de las arcas del Estado con 14.000 millones de ptas/año, y a todas luces incons­ti­tu­cional según el Art.14 de nuestra Carta Magna; con el pretexto de ayudar a un porcentaje ínfimo de mujeres, y valiéndose de su gratuito aparato publicitario y false­dades o de infor­ma­ción sesgada difundi­da macha­co­na­mente a través de todos los medios de comu­nicación, están enve­ne­nando a la opinión pública (y por ende influ­yen­do en la “opinión” judicial) con la hipócrita teoría de que las víc­ti­mas siem­pre son mujeres y que el maltrato siempre lo infligen los hombres.

Un testimonio de valor aplastante

Erin Pizzey, socióloga y periodista inglesa, fundó en el 71, en las proximi­da­des de Londres la primera resi­den­cia para mujeres maltratadas de toda Europa.  A los diez años de dirigir personalmente tal resi­dencia, y después de haber atendido a unas 5.000 mujeres y sus hijos, Erin Pizzey; harta de oír las burlescas declaraciones de sus protegidas sobre cómo se habían iniciado los malos tratos en sus hogares; escribió el libro “Proclives a la violencia” en el que denunciaba que normalmente la violencia doméstica la iniciaba insidiosamente la mujer, si bien, por la habitual fortaleza corporal del hombre, sólo eran paten­tes las consecuencias del maltrato físico cuando éste perdía el control.

Como conse­cuencia de tal publica­ción, las hembristas inglesas cayeron sobre Erin Pizzey que tenía que asistir a la presenta­ción de su libro policial­mente escoltada. Cuando las amenazas comenzaron a ser de muerte si no cejaba en su empeño, Erin Pizzey tuvo que autoexiliarse a Nuevo Méjico y su obra fue expur­gada por tales hembristas de todas las librerías, hasta el punto de ser hoy considerada casi una reliquia.

    Estas son algunas de las verdades que las hembristas ocultan y que pueden ser consultadas en diversas páginas oficiales de internet:

-   Todos los años mueren en cada país europeo aprox. un 66% de hombres respecto al de mujeres, que son asesi­na­dos por su compañera, familiares o personas allegadas e instigadas por ésta.

-   El número de suicidios de hombres separados respecto al de casados es más de cinco veces superior al de mujeres en las mismas circunstancias.

-   De los niños asesinados por uno de los padres, cerca del 70% son por la madre.

-   Más del 80% del maltrato hacia los menores lo inflige la propia madre.

-   Cáritas Diocesana de Madrid, afirma que alrededor del 80% de las personas que acuden a sus come­do­res benéficos son padres separados que son judicialmente expoliados, muchos de ellos sin techo.

-   Aprovechándose de la mala prensa que sobre los hombres han conseguido imponer, el porcentaje de denun­cias falsas que por maltratos presentan mujeres es elevadísimo y, aún en los pocos casos en los que el hombre consigue demostrar su falsedad, éstas nunca se descuentan del total publicado.

-   Uno de los más flagrantes “métodos” de maltrato a varones que las mujeres; con la “inapreciable ayuda” del aparato judicial, y especialmente con las corporativistas perita­cio­nes de las trabajadoras sociales en las cuales los-las jueces “refugian” sus decisiones; es el de privar sistemática­mente a los padres separados del suficiente derecho de visita a sus hijos y, por consiguiente a estos hijos, de su inalienable derecho de visita frecuente a ambos progenitores.

 

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