APOLOGIA DE ASESINATO

Una experta ve viable absolver a quien sufre malos tratos y mata a su cónyuge 
La profesora Elena Larrauri dice que estas mujeres sufren un 'síndrome' que les
impide encontrar otra salida 

CARLOS BALANZA - Pamplona

"Tenemos que dar un giro en el tratamiento jurídico a las mujeres maltradas que
terminan matando a sus maridos, hasta el punto de decretar su absolución en
algunos casos". La afirmación es de la profesora de la Universidad Autónoma de
Barcelona, Elena Larrauri Pijoán, que ayer disertó en la Universidad de Navarra
sobre el síndrome de la mujer maltratada: causas de justificación y exculpación.
Dicho síndrome, que tiene su origen en una discusión doctrinal anglosajona sobre
la violencia doméstica, concluye que todo intento que haga la agredida por salir
de esa situación va a fracasar al no percibir salida.
Según explicó la profesora, el ciclo de la violencia tiene tres estadios muy
diferenciados: inicio de la tensión en la relación, estallido de la violencia y
por último arrepentimiento y promesas de reforma por parte de agresor o nueva
luna de miel. "Se repiten de forma indefinida, de tal forma que la mujer queda
atrapada". En Estados Unidos los tribunales lo han utilizado para declarar la no
culpabilidad equiparándolo en ocasiones a la defensa propia.
Uno de los requisitos para apreciar la legítima defensa es demostrar que se ha
repelido un ataque, pero la mujer que mata a su marido lo suele hacer cuando éste
duerme o se encuentra de espaldas, para salvar la superioridad física. Sin
embargo, la mujer que padece este síndrome "ha adquirido unos conocimientos
específicos que le permiten conocer la proximidad de un ataque", explicó Elena
Larrauri.
La profesora de Derecho Penal reconoció que uno de los argumentos más sólidos
contra la absolución por síndrome de la mujer maltratada es la posibilidad que
tiene de irse antes de cometer el homicidio. "Claro que se va, desde el primer
momento lo está haciendo en cierta forma. Hace muchos intentos, consulta a la
familia, a sus amigos, pone denucias, las retira: es un proceso dinámico".
Difícil abandono del hogar
Por el contrario "se ve sometida a razones que le impiden abandonar el hogar,
desde la meramente económica hasta la presión de una sociedad que sigue
atribuyendo a la mujer la responsabilidad de que el matrimonio vaya bien". Si
bien "lo racional es que se hubiera ido, hay que tener en cuenta que una mujer
que está dentro no percibe la salida, es en cierta manera una enferma" Con
arreglo al Código Penal Español la vía para dictaminar la absolución pasa porque
el tribunal aprecie la existencia de una eximente de la responsabilidad penal por
enajenación mental. Para ello es imprescindible un informe médico pericial que
así lo refleje.
Elena Larrauri quiso dejar claro que acabar con la vida de cónyuge o del
compañero sentimental no está justificado desde términos ni absolutos ni morales,
para matizar a continuación que está al mismo nivel de responsabilidad "del que
lo hace para salvar su propia vida o la de otra persona".
El letrado del Consejo General del Poder Judicial, José Antonio Choclán
Montalvo, coincidió con Elena Larrauri en apreciar la legítima defensa en una
reacción defensiva "siempre que la misma no sea desproporcionada". Para el
letrado sería excesivo aplicarle una eximente completa (absolución), aunque no
vio problema en apreciar una atenuación de la responsabilidad.
Si bien reconoció los logros de la reforma legislativa sobre malos tratos de
1999, que entre otros aspectos castiga la violencia psíquica, mantuvo que el
artículo 153 del Código Penal sigue ofreciendo una perspectiva estrecha. A modo
de ejemplo, recordó que dicho precepto "no castiga la violencia del profesor
sobre el alumno, la que sufren los ancianos en algunos centros geriátricos, los
nietos a manos de sus abuelos o de un hermano sobre otro". Esto "produce ciertas
disfunciones porque no protege a todo el que debiera".
Por último, el senador navarro José Iribas presentó el Segundo Plan Integral
Contra la Violencia Doméstica, aprobado recientemente por el Consejo de
Ministros. Iribas afirmó que "no existe una varita mágica para resolver este
problema. Pero ello no debe conducirnos al desaliento, ya que en los últimos años
se han redoblado los esfuerzos contra algo con lo que antes convivíamos con
resginación pasiva".

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/20010608/navarra/d08nav1003.php




 

 

1