Formulario para un nuevo urbanismo _Gilles Ivain
SEÑOR, SOY DE OTRO PAÍS
Nos aburrimos en la ciudad, ya no hay ningún templo
del sol. Entre las piernas de las mujeres que pasan los dadaístas hubieran
querido encontrar una llave inglesa y los surrealistas una copa de cristal.
Esto se ha perdido. Sabemos leer en los rostros todas las promesas, último
estado de la morfología. La poesía de los carteles ha durado veinte años. Nos
aburrimos en la ciudad, tenemos que pringarnos para descubrir misterios todavía
en los carteles de la calle, último estado del humor y de la poesía.
Baños de los Patriarcas
Máquinas de charcutería
Zoo de Nuestra Señora
Farmacia deportiva
Hormigón translúcido
Serrería Mano de Oro
Centro de recuperación funcional
Ambulancia Santa Ana
Café de la Quinta Avenida
Calle de los Voluntarios
Prolongada
Hostal familiar en el jardín
Hotel de Extranjeros
Calle Salvaje
Y la piscina de la calle de las Nenas. Y la comisaría
de la calle de las Citas. La clínica quirúrgica y la oficina de empleo gratuito
del muelle de los Orfebres. Las flores artificiales de la calle del Sol. El
Hotel de los Sótanos del Castillo, el bar del Océano y el café de Ir y Venir.
El Hotel de Época.
Y la extraña estatua del Doctor Phillippe Pinel,
benefactor de los locos, en las últimas tardes del verano. Explorar París.
Y tú, olvidado, tus recuerdos asolados por todas las
consternaciones del mapamundi, encallado en las Cuevas Rojas de Pali-Kao, sin
música y sin geografía, sin ir ya a la hacienda donde las raíces piensan en
el niño y el vino se acaba en fábulas de almanaque. Ahora se acabó. Nunca
verás la hacienda. No existe.
Hay que
construir la hacienda.
Todas las ciudades son geológicas,
y no se pueden dar tres pasos sin encontrar fantasmas armados con todo el
prestigio de sus leyendas. Evolucionamos en un paisaje cerrado cuyos puntos de
referencia nos atraen constantemente hacia el pasado. Algunos ángulos movedizos,
algunas perspectivas fugitivas nos permiten vislumbrar concepciones
originales del espacio, pero esta visión sigue siendo fragmentaria. Hay que
buscar en los lugares mágicos de los cuentos del folklore y en los escritos
surrealistas: castillos, muros interminables, pequeños bares olvidados, cuevas
de mamut, hielo de los casinos.
Estas imágenes caducas conservan un pequeño poder de
catálisis, pero es casi imposible utilizarlas en un urbanismo simbólico sin
rejuvenecerlas dándoles un nuevo sentido. Nuestro imaginario cultivado por
viejos arquetipos ha quedado muy por detrás de las máquinas perfeccionadas. Los
diversos intentos de integrar la ciencia moderna en los nuevos mitos continúan
siendo insuficientes. Mientras tanto lo abstracto ha invadido todas las artes,
en particular la arquitectura de hoy. El hecho plástico en estado puro, sin
anécdota e inanimado, descansa y refresca los ojos. En otros lugares se
encuentran más bellezas fragmentarias, pero la tierra de las síntesis
prometidas cada vez más lejana. Cada cual duda entre el pasado emocionalmente
vivo y el futuro ya muerto.
No prolongaremos las civilizaciones mecánicas y la
fría arquitectura cuya meta es el ocio aburrido.
Nos proponemos inventar nuevos escenarios móviles.
(...)
La oscuridad retrocede ante la luz artificial y el
ciclo de las estaciones ante las salas climatizadas: la noche y el verano
pierden su encanto y el alba está desapareciendo. El hombre de las ciudades
piensa alejarse de la realidad cósmica y por eso ya no sueña. La razón es
evidente: el sueño se alza sobre la realidad y se realiza en ella.
La fase última de la técnica permite el contacto
ininterrumpido entre el hombre y la realidad cósmica a la vez que elimina sus
aspectos desagradables. El techo de vidrio deja ver las estrellas y la lluvia.
La casa móvil gira con el sol. Sus muros corredizos permiten a la vegetación
invadir la vida. Deslizándose sobre vías puede ir hasta el mar por la mañana y
volver por la noche al bosque.
La arquitectura es el medio más simple de articular
el tiempo y el espacio, de modular la realidad, de engendrar sueños.
No se trata solamente de la articulación y la modulación plásticas, expresión
de una belleza pasajera, sino de una modulación influencial que se inscribe en
la curva eterna de los deseos humanos y del progreso en su realización.
La arquitectura de mañana será un medio para
modificar las condiciones actuales de tiempo y de espacio. Un medio de
conocimiento y un medio de acción.
El complejo arquitectónico será modificable. Su
aspecto cambiará parcial o totalmente siguiendo la voluntad de sus habitantes.
(...)
Las colectividades del pasado ofrecieron a las masas
una verdad absoluta y ejemplos míticos incuestionables. La aparición de la
noción de relatividad en la mentalidad moderna permite sospechar el aspecto
EXPERIMENTAL de la nueva civilización, aunque la palabra no me satisface. Un
aspecto más flexible, más "divertido" digamos. Sobre la base de esta
civilización móvil, la arquitectura será -al menos inicialmente- un medio para
experimentar miles de formas de modificar la vida, con vistas a una síntesis
que sólo puede ser legendaria.
Una enfermedad mental ha invadido el planeta: la
banalización. Todo el mundo está hipnotizado por la producción y el confort
-desagüe, ascensor, baño, lavadora.
Este estado de cosas que nace de una rebelión contra
la miseria supera su remoto fin -la liberación del hombre de las inquietudes
materiales- para convertirse en una imagen obsesiva en lo inmediato. Entre el
amor y el basurero automático la juventud de todo el mundo ha hecho su elección
y prefiere el basurero. Se ha hecho imprescindible una transformación
espiritual completa, que saque a la luz deseos olvidados y cree otros
completamente nuevos. Y realizar una propaganda intensiva en favor de
estos deseos.
Hemos apuntado ya la necesidad de construir
situaciones como uno de los deseos básicos en los que se fundaría la próxima
civilización. Esta necesidad de creación absoluta siempre ha estado
estrechamente asociada a la necesidad de jugar con la arquitectura, el tiempo y
el espacio.(...)
Uno de los más destacados precursores arquitectónicos
seguirá siendo Chirico. Él abordó los problemas de las ausencias y las
presencias en el tiempo y el espacio.
Sabemos que un objeto que no es conscientemente
advertido en una primera visita provoca, en su ausencia, una sensación indefinible
en visitas posteriores: mediante su percepción diferida la ausencia del
objeto se hace presencia sensible. Más exactamente: aunque la calidad de
la impresión generalmente sigue siendo indefinida, varía con la naturaleza del
objeto desaparecido y la importancia concedida al mismo por el visitante,
pudiendo ir del gozo sereno al terror (poco importa que en este caso específico
sea la memoria el vehículo de esos sentimientos; sólo he escogido este ejemplo
por su comodidad).
En la pintura de Chirico (período de Las Arcadas) un espacio
vacío crea un tiempo pleno. Es fácil imaginar el futuro que
reservamos a tales arquitectos y su influencia sobre las masas. Hoy no podemos
sino despreciar un siglo que ha relegado tales maquetas a supuestos museos.
Esta nueva visión del tiempo y del espacio, que será
la base teórica de futuras construcciones, no está a punto ni lo estará
completamente antes que se experimente el comportamiento en ciudades reservadas
para este fin, donde se reunirían sistemáticamente, además de las instalaciones
necesarias para un mínimo de confort y seguridad, construcciones cargadas de un
gran poder evocador e influencial, edificios simbólicos representando los
deseos, las fuerzas, los acontecimientos del pasado, del presente y del futuro.
A medida que desaparecen los motivos para apasionarse se hace más urgente una
ampliación racional de los antiguos sistemas religiosos, de los viejos cuentos
y sobre todo del psicoanálisis en provecho de la arquitectura.
De algún modo cada uno habitará en su
"catedral" personal. Habrá habitaciones que harán soñar mejor que
cualquier droga y casas donde sólo se podrá amar. Otras atraerán
irresistiblemente a los viajeros...
Este proyecto podría compararse con los trampantojos
chinos y japoneses -con la diferencia de que aquellos jardines no estaban
diseñados para vivir en ellos- o con el ridículo laberinto del Jardín des
Plantes en cuya entrada se puede leer, colmo del absurdo, Ariadna en paro: Los
juegos están prohibidos en el laberinto.
Esta ciudad podría ser imaginada como una reunión
arbitraria de castillos, grutas, lagos, etc... Sería el estadio barroco del
urbanismo considerado como un medio de conocimiento. Pero esta fase teórica
está ya superada. Sabemos que se puede construir un inmueble moderno que no se
parezca a un castillo medieval, pero que conserve y multiplique el poder
poético del Castillo (mediante la conservación de un mínimo estricto
de líneas, la trasposición de otras, el emplazamiento de las aberturas, la
situación topográfica, etc.)
Los distritos de esta ciudad podrían corresponder al
espectro completo de los diversos sentimientos que se encuentran al azar
en la vida corriente.
Barrio Bizarro - Barrio Feliz, reservado
particularmente al alojamiento) - Barrio Noble y Trágico (para buenos chicos) -
Barrio Histórico (museos, escuelas) - Barrio Útil (hospital, almacenes de
herramientas) - Barrio Siniestro, etc. Y un Astrolario que agruparía
las especies vegetales de acuerdo con las relaciones que manifiestan con el
ritmo estelar, un jardín planetario comparable al que el astrónomo Thomas
quería establecer en Laaer Berg, en Viena, indispensable para dar a los
habitantes conciencia de lo cósmico. Quizás también un Barrio de la Muerte, no
para morir sino para tener donde vivir en paz, y pienso aquí en Méjico y en un
principio de crueldad en la inocencia que cada día me seduce más.
El Barrio Siniestro, por ejemplo, reemplazaría
ventajosamente esas bocas del infierno que muchos pueblos poseían antiguamente
en su capital y que simbolizaban las potencias maléficas de la vida. El Barrio
Siniestro no tiene por qué encerrar peligros reales, como trampas, mazmorras o
minas. Sería de difícil acceso, horrorosamente decorado (silbatos estridentes,
timbres de alarma, sirenas intermitentes con una cadencia irregular, esculturas
monstruosas, móviles mecánicos motorizados llamados Auto-Móviles) y tan
pobremente iluminado por la noche como escandalosamente durante el día mediante
un uso abusivo del fenómeno de reverberación. En el centro, la "Plaza del
Móvil Espantoso". La saturación del mercado con un producto provoca la
caída de su valor: el niño y el adulto aprenderán mediante la exploración del
Barrio Siniestro a no temer ya las manifestaciones angustiosas de la vida, sino
a divertirse con ellas.
La actividad principal de los habitantes será la
DERIVA CONTINUA. El cambio de paisajes entre una hora y la siguiente será
responsable de la desorientación completa. (...)
Más tarde, con el inevitable desgaste de los gestos,
esta deriva abandonará en parte el campo de lo vivido por el de la
representación.(...)
La objeción económica no resiste la primera ojeada.
Sabemos que cuanto más reservado a la libertad del juego esté un lugar
más influye sobre el comportamiento y mayor es su fuerza de atracción. Lo
demuestra el inmenso prestigio de Mónaco y Las Vegas. Y de Reno, caricatura del
amor libre. Pero no se trata más que de simples juegos de dinero. Esta primera
ciudad experimental vivirá generosamente del turismo tolerado y controlado. Las
próximas actividades y producciones de la vanguardia se concentrarán en ella.
En unos pocos años llegará a ser la capital intelectual del mundo y será
universalmente conocida como tal.
La Internacional Letrista adoptó
en octubre de 1953 este informe de Gilles Ivain (pseudónimo de Ivan Chtcheglov)
sobre el urbanismo que más tarde sería publicado en el # 1 de Internationale
Situationniste. Traducción extraída de Internacional
situacionista, vol. 1: La realización del arte, Madrid,
Literatura Gris, 1999.