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¿Qué
es el pensamiento dialéctico o la Dialéctica? "La
dialéctica no es más que la ciencia de las leyes generales del
movimiento y la evolución de la naturaleza, de la sociedad humana y del
pensamiento." Engels,
Ánti-Dahring. El
método dialéctico tenía ya una larga existencia antes de que Marx y
Engels lo desarrollasen científicamente como un medio de comprender el
desarrollo de la sociedad humana. los griegos antiguos produjeron algunos
grandes pensadores dialécticos, entre los que están Platón, Zenón de
Elea y Aristóteles. Ya en el año 500 antes de nuestra era, Heraclito
adelantaba la idea de que "todas las cosas son y no son, porque todo
fluye, está cambiando constantemente, constantemente naciendo y muriendo.
Es imposible sumergirse dos veces en uno e idéntico rió". Esta
frase contiene ya la concepción fundamental de la Dialéctica, de que
todo en la naturaleza está en un constante estado de cambio y que este
cambio se produce a través de una serie de contradicciones. "La
gran idea cardinal de que el mundo no puede concebirse como un conjunto de
objetos terminados y acabados, sino como un conjunto de procesos, en el
que la cosas que parecen estables, al igual que sus reflejos mentales en
nuestras cabezas, los conceptos, pasan por una serie ininterrumpida de
cambios, por un proceso de génesis y caducidad; esta gran idea cardinal
se halla ya tan arraigada desde Hegel en la conciencia habitual, que,
expuesta así, en términos generales, apenas encuentra oposición. Pero
una cosa es reconocerla de palabra y otra cosa es aplicarla a la realidad
concreta, en todos los campos sometidos a la investigación (... Para la
filosofía dialéctica no existe nada definitivo, absoluto, consagrado; en
todo pone de relieve lo que tiene de perecedero, y no deja en pie más que
el proceso ininterrumpido del devenir y perecer, un ascenso sin fin de
lo inferior a lo superior, cuyo mero reflejo en el cerebro pensante es
esta misma filosofía." Engels,
Ludivlg Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. La
dialéctica y la metafísica Los
filósofos griegos anticiparon brillantemente el posterior desarrollo de
la Dialéctica así como el de otras ciencias. Pero no podían llevar
ellos mismos esta anticipación a su conclusión lógica, debido al bajo
desarrollo de los medios de producción y a la falta de una adecuada
información acerca de los fenómenos del Universo. Sus
ideas dieron casi una correcta visión del conjunto, pero a menudo no eran
más que geniales inspiraciones y no teorías elaboradas científicamente.
Para llevar más lejos el pensamiento humano, era necesario abandonar este
camino e intentar llegar a una comprensión general del Universo y
concentrarse en las pequeñas, más mundanas tareas de coleccionar,
elaborar y nivelar un conjunto de hechos individuales, de verificar las
teorías particulares', mediante la experimentación, la definición... Esta
aproximación factual, experimental, empírica, permitió un enorme avance
del pensamiento humano y la ciencia. Las investigaciones sobre los fenómenos
de la naturaleza se podían llevar ahora científicamente, analizando cada
problema particular y verificando cada conclusión. Pero en esta evolución,
en este nuevo estadio de desarrollo, la vieja habilidad de tratar las
cosas en su conexión, y no aisladamente, en su movimiento y no estáticamente,
en su vida y no en su muerte, se perdió. El
estrecho, empírico, modo de pensar que consecuentemente surgió se llamó
acercamiento metafísico y es el que todavía domina la moderna filosofía
y la ciencia capitalista. En política está reflejado en el famoso
pragmatismo "si funciona, debe ser correcto" y en el constante
llamamiento a los hechos, pero siempre aislados. Pero
los hechos no se seleccionan a si mismos. Deben ser elegidos por los hombres.
El orden y la secuencia en que se les ordena, así como las conclusiones
que se obtienen de ellos, depende de las nociones preconcebidas del
individuo. Así, estos llamamientos a los hechos, a los que se supone de
acuerdo con una imparcialidad científica, suelen ser sólo una cortina de
humo para ocultar los prejuicios de los que los utilizan. La
Dialéctica no se ocupa sólo de los hechos, sino de los hechos en su
conexión, es decir, de procesos no sólo de ideas aisladas, sino de
leyes; no sólo de lo particular, sino de lo general. El
pensamiento dialéctico guarda la misma relación con la Metafísica que
la que guarda un fotograma de una película con la película en su
conjunto. El uno no contradice al otro, sino que lo complementa. De todas
maneras, la más certera y completa aproximación a la realidad está en
la película. Para
la vida cotidiana y para cálculos sencillos, el pensamiento metafísico o
sentido común es suficiente. Pero tiene sus limitaciones y más
allá de éstas convierte la verdad en mentira. La principal pega de este
tipo de pensamiento es su incapacidad para comprender el movimiento y el
desarrollo y su repudio de toda contradicción. Sea como fuere, el
movimiento y el cambio implican contradicciones. "Para
el metafísico las cosas y sus imágenes en el pensamiento, los conceptos,
son objetos dados de una vez para siempre, aislados, uno tras otro y sin
necesidad de contemplar el otro, firmes, fijos y rígidos. El metafísico
piensa según rudas contraposiciones sin mediación: su lenguaje es «sí,
si», y «no, no», que todo lo que pasa de eso de mal espíritu procede.
Para él, toda cosa existe o no existe: una cosa no puede ser al mismo
tiempo ella misma y algo diferente. Lo positivo y lo negativo se
excluyen lo uno a lo otro de un modo absoluto; la causa y el efecto se
encuentran del mismo modo en rígida contraposición. Este modo de pensar
nos resulta a primera vista muy plausible porque es el del llamado sano sentido
común. Pero el sano sentido común, por apreciable compañero que sea
en el doméstico dominio de sus cuatro paredes, experimenta asombrosas
aventuras en cuanto que se arriesga por el ancho mundo de la investigación:' Engels,
Anti-Dúhring. Para
las cuestiones diarias, por ejemplo, es posible decir con un cierto grado
de certeza si un individuo, planta o animal está vivo o muerto. Pero es
mucho más complicado decir exactamente dónde está el límite a partir
del cual se puede hablar de vida independiente del feto en el vientre
materno, y de igual manera es imposible fijar el momento de la muerte
porque la fisiología ha demostrado que la muerte no es un suceso instantáneo,
sino un proceso bastante largo. Como
Heráclito advertía: "La misma cosa en nosotros vive y muere, duerme
y está despierta, es joven y vieja; cada una cambia su lugar y deviene la
otra. Nosotros entramos y no entramos en el mismo rió: estamos y no
estamos Trotsky,
en su En defensa del marxismo, caracterizaba la Dialéctica como
una ciencia de las formas de nuestro pensamiento en la medida en que no se
reduce a los problemas diarios, sino que intenta llegar a una comprensión
de los procesos más complicados y complejos:' Comparaba
la dialéctica y la lógica formal (la metafísica) con las matemáticas
superiores y las básicas. Aristóteles fue el primero que desarrolló las
leyes de la lógica formal, y su sistema lógico ha sido aceptado siempre
desde entonces por los metafísicos como el único método posible de
pensamiento científico: "La
lógica aristotélica del silogismo simple parte de la premisa de que A
es igual a A. Este postulado se acepta como un axioma para una
cantidad de acciones humanas prácticas y de generalizaciones
elementales. Pero en realidad A no es igual a A. Esto es fácil
de demostrar si observamos estas dos letras bajo una lente: son completamente
diferentes. Pero, se podrá objetar, no se trata del tamaño o de la forma
de las letras, dado que ellas son solamente símbolos de cantidades
iguales, por ejemplo de un kilo de azúcar. La objeción no es válida; en
realidad un kilo de azúcar nunca es igual a un kilo de azúcar: una
balanza delicada descubriría siempre la diferencia. Nuevamente se podría
objetar: sin embargo un kilo de azúcar es igual a sí mismo. Tampoco esto
es verdad: todos los cuerpos cambian constantemente de peso, color, etc.
Nunca son iguales a sí mismos. Un sofista contestará que un kilo de azúcar
es igual a sí mismo 'en un momento dado'. Fuera del valor práctico
extremadamente dudoso de este axioma, tampoco soporta una crítica teórica.
¿Cómo concebimos realmente la palabra 'momento'? Si se trata de un
intervalo infinitesimal de tiempo, entonces un kilo de azúcar está
sometido durante el transcurso de ese 'momento' a cambios inevitables. ¿O
este 'momento' es una abstracción puramente matemática, es decir, cero
tiempo? Pero todo existe en el tiempo y la existencia misma es un proceso
ininterrumpido de transformación; el tiempo es en consecuencia un
elemento fundamental de la existencia. De este modo el axioma A es
igual a A, significa que una cosa es igual a sí misma si no
cambia, es decir, si no existe. A
primera vista, podría parecer que estas sutilezas son inútiles:
En realidad tienen decisiva importancia. El axioma A es igual a A,
es a un mismo tiempo punto de partida de todos nuestros conocimientos
y punto de partida de todos los errores de nuestros conocimientos. Sólo
dentro de ciertos límites se lo puede utilizar con uniformidad. Silos
cambios cualitativos que se producen en A carecen de importancia
para la cuestión que tenemos entre manos, entonces podremos presumir que A
es igual a A. Este es, por ejemplo, el modo con que vendedor y
comprador consideran un kilo de azúcar. De la misma manera consideramos
la temperatura del sol. Hasta hace poco considerábamos de la misma manera
el valor adquisitivo del dólar. Pero cuando los cambios cuantitativos
sobrepasan ciertos límites se convierten en cambios cualitativos. Un
kilo de azúcar sometido a la acción del agua o del queroseno deja de ser
un kilo de azúcar. Un dólar en manos de un presidente deja de ser un dólar.
Determinar en el momento preciso, el punto crítico, en que la cantidad se
transforma en calidad, es una de las tareas más difíciles e
importantes en todas las esferas del conocimiento, incluso de la sociología." Trotsky,
((En defensa del marxismo). Hegel El
viejo método dialéctico de razonar, que había caído en desuso desde
los tiempos medievales, fue revivido a principios del siglo XIX por el
gran filósofo alemán Hegel. Hegel, una de las más enciclopédicas
mentes de su tiempo, sometió las afirmaciones de la lógica formal a
una detallada crítica, y demostró sus limitaciones y su manera estrecha
y unilateral de ver las cosas. Hegel realizó el primer análisis completo
de las leyes de la Dialéctica. "la
idea del desarrollo, de la evolución, ha penetrado actualmente casi en su
integridad en la conciencia social, pero no a través de la filosofía
de Hegel, sino por otros caminos. Sin embargo, esta idea, tal como la
formularon Marx y Engels, arrancando de Hegel, es mucho más vasta, más
rica de contenido que la teoría de la evolución al uso. Es un desarrollo
que parece repetir las etapas ya recorridas, pero de otro modo, sobre una
base más alta (la 'negación de la negación'); un desarrollo que no discurre
en línea recta, sino en espiral, por decirlo así; un desarrollo a
saltos, a través de catástrofes y de revoluciones, que son otras tantas
'interrupciones en el proceso gradual', otras tantas transformaciones de
la cantidad en calidad; impulsos internos del desarrollo originados por la
contradicción, por el choque de las diversas fuerzas y tendencias que actúan
sobre un determinado cuerpo o en los límites de un fenómeno en
concreto, o en el seno de una sociedad dada; interdependencia e íntima e
inseparable concatenación de todos los aspectos de cada fenómeno
(con la particularidad de que la historia pone constantemente de
manifiesto aspectos nuevos), concatenación que ofrece un proceso único
y mundial del movimiento, con sus leyes; tales son algunos rasgos de la
dialéctica, doctrina del desarrollo mucho más compleja y rica que la
teoría corriente." Lenin,
Carlos Marx. "Esta
nueva filosofía alemana tuvo su culminación en el sistema hegeliano, en
el que por vez primera -y esto es su gran mérito- se exponía
conceptualmente todo el mundo natural, histórico y espiritual como un
proceso, es decir, como algo en constante movimiento, modificación,
transformación y evolución, al mismo tiempo que se hacía el intento de
descubrir en ese movimiento y esa evolución la conexión interna del
todo. Desde este punto de vista, la historia de la humanidad dejó de
parecer una intrincada confusión de violencias sin sentido, todas
igualmente recusables por el tribunal de la razón filosófica ya madura,
y cuyo más digno destino es ser olvidadas lo antes posible, para
presentarse como el proceso evolutivo de la humanidad misma, convirtiéndose
en la tarea del pensamiento el seguir la marcha gradual, progresiva, de
ese proceso por todos sus retorcidos caminos, y mostrar su interna legalidad
a través de todas las aparentes casualidades', Engels,
Anti-During. Hegel planteó el problema brillantemente, pero le fue imposible resolverlo por sus prejuicios idealistas. A pesar de su visión mística, la filosofía de Hegel ya aplicaba las más importantes leyes de la Dialéctica. A)
Transición de la cantidad a la calidad y viceversa "A
pesar de toda posible lentitud, sea cual fuere la continuidad progresiva,
la transición de una forma de movimiento a otra es siempre un salto, un
cambio decisivo:' Engels,
Anti-Düring. La
idea de cambio y de evolución se acepta hoy generalmente, pero las formas
por las que los cambios se producen en la naturaleza y en la sociedad sólo
han sido explicadas por la Dialéctica marxista. La visión, bastante común,
de la evolución como desarrollo pacífico e ininterrumpido es; a la
vez, parcial y falsa. En política, es la teoría gradualista del cambio
social, la base teórica del reformismo. Hegel
desarrolló la idea de una línea nodal en la que en un punto
definido, los aumentos o disminuciones puramente cuantitativos, dan lugar
a un salto cualitativo: Por ejemplo en el caso del agua calentándose,
donde el punto de ebullición y de congelación son los puntos donde bajo
una presión normal el salto a un nuevo estado tiene lugar y donde, por
tanto, la cantidad se transforma en calidad. Así,
en el ejemplo citado, las transformaciones del agua (líquido) a vapor
(gas) o hielo (sólido) no ocurre
con una evaporación o congelación gradual, sino de repente, a una
determinada temperatura (()º, lOOº )'. El efecto acumulativo de los
numerosos cambios de la velocidad de las moléculas produce eventualmente
un cambio de estado (cantidad en calidad). Se
pueden poner miles de ejemplos, de todas las ramas de la ciencia, de la sociología
e incluso de la vida cotidiana (por ejemplo, el punto en el que al añadir
más sal cambia la sopa de algo exquisito en algo incomestible). La línea nodal hegeliana de medir el cambio y la ley de transición de cantidad en calidad y viceversa, son de esencial importancia no sólo para la ciencia (donde como en otras leyes dialécticas, son usadas inconscientemente por los científicos que no son conscientemente dialécticos), sino sobre todo en un análisis dc la historia, de la sociedad y del movimiento de la clase obrera. B)
Unidad y lucha de contrarios El
sentido común metafísico pretende por un lado eliminar la
contradicción en el pensamiento y la revolución en la evolución y, por
otro, probar que todas las ideas y fuerzas opuestas son mutuamente
excluyentes. Pero encontramos, bajo un examen más concienzudo, que
"los dos polos de una contraposición, como positivo y negativo,
son tan inseparables el uno del otro como contrapuestos el uno al otro, y
que a pesar de toda su contraposición se ínter penetran el uno al otro;
también descubrimos que causa y efecto son representaciones que no tienen
validez Como tales, sino en la aplicación a cada caso particular, y que
se funden en cuanto contemplamos el caso particular en su conexión
general con el todo del mundo, y se disuelven en la concepción de la
alteración universal, en la cual las causas y los efectos cambian
constantemente de lugar, y lo que ahora o aquí es efecto, allí o
entonces es causa, y viceversa:' (Engels, Anti-Dúring). "La
dialéctica es la ciencia de las concatenaciones, en contraste con la
metafísica que trata los fenómenos separados. La dialéctica pretende
descubrir las incontables transiciones, causas y efectos que actúan
juntos en el universo. La primera tarea de un análisis dialéctico es,
por tanto, resaltar la necesaria conexión objetiva de todos los aspectos,
fuerzas, tendencias... de la esfera dada de un fenómeno:' Lenin,
Apuntes Filosóficos. La
dialéctica se acerca a un fenómeno dado desde el punto de vista de su
desarrollo, su propio movimiento y vida: cómo surge y cómo muere;
considerando también las contradictorias tendencias y aspectos internos
de este fenómeno. El
movimiento es el modo de existencia de todo el universo material. La energía
y la materia son inseparables. Aún más, el movimiento no nace de la
nada, sino como manifestación de tensiones internas que son inseparables
no sólo de la vida, sino también de todas las formas de la materia. El
desarrollo y el cambio tienen lugar a través de contradicciones internas.
Así, el análisis dialéctico empieza descubriendo mediante una
investigación empírica las contradicciones que dan lugar al desarrollo y
al cambio. Desde
un punto de vista dialéctico todos los polos opuestos son parciales e incluso
inadecuados, incluyendo la contradicción entre verdad y error. El
marxismo no acepta la existencia de ninguna verdad eterna. Todas las
verdades y errores son relativos. Lo que es verdad en un momento y en unas
circunstancias, se vuelve falso en otro: verdad y error pasan de ser uno
a ser el otro. En
este sentido, el progreso del conocimiento y la ciencia no se produce con
la mera negación de teorías incorrectas. Todas las teorías son
relativas, abarcando un lado de la sociedad. Al principio se les atribuye
la validez y posibilidad de aplicación universal. Es verdad. Pero,
al cabo de cierto tiempo, se encuentran deficiencias en la teoría: No
es aplicable a todas las circunstancias, se encuentran excepciones a la
regla general. Estas excepciones tienen que ser explicadas y, de nuevo, en
otro momento, se desarrollan nuevas teorías que puedan abarcar también
las excepciones. Pero las nuevas teorías no sólo niegan las viejas, sino
que las incorporan a ellas mismas bajo una nueva forma. Sólo
podemos excluir las contradicciones si miramos objetos faltos de vida,
quietos o individualmente uno encima del otro, es decir, metafísicamente.
Pero tan pronto como consideramos las cosas en su movimiento y cambio,
en su vida, su interdependencia mutua y su interacción, nos encontramos
con una serie de contradicciones. El
movimiento mismo es una contradicción. El cambio físico de un objeto de
lugar sólo tiene sentido si admitimos que ese cuerpo está en un lugar y
al mismo tiempo en otro lugar. Con
la vida pasa lo mismo. Es una contradicción entre "ser en cada
momento uno mismo y otro diferente" (Engels, Ant¡-Dúnng). El
ser vivo absorbe constantemente sustancias que le rodean, las asimila, y a
la vez otras partes del cuerpo se desintegran y son expulsadas del mismo.
En el mundo de la naturaleza orgánica ocurren también estas constantes
transformaciones. Por ejemplo: una piedra se va desintegrando bajo la
presión de los elementos; como consecuencia de esto, podemos decir que
todas las cosas son constantemente ellas mismas y otras distintas en el
mismo momento. Por
esto, el deseo de eliminar las contradicciones es el deseo de eliminar la
realidad.
C)
Negación de la negación "¿Qué
es pues la negación de la negación? Es una ley muy general, y por ello
mismo de efectos muy amplios e importantes, de desarrollo de la
naturaleza, la historia y el pensamiento; una ley que, como hemos visto,
se manifiesta en el mundo animal y vegetal, en la geología, en las matemáticas,
en la historia, en la filosofía..:' Engels,
Anti-During. Esta
ley, cuyo funcionamiento en la naturaleza fue observada con mucha anterioridad
a su redacción, fue elaborada por primera vez y, muy claramente por Hegel;
quien dio un gran número de ejemplos concretos, que se reiteran en el Anti-Düring. La
ley de la negación de la negación se ocupa de la naturaleza del
desarrollo a través de una serie de contradicciones que, aparentemente,
anulan, niegan una forma de existencia, un hecho o una teoría anterior,
para posteriormente a su vez, ser también negadas. El movimiento, el
cambio, el desarrollo... se mueven de esta manera, a través de una serie
ininterrumpida de negaciones. De
todas formas, la negación en un sentido dialéctico no significa
simplemente decir que no, porque en el estadio anterior es a la vez
vencida y preservada. Negación, en este sentido, es a la vez un acto
positivo y negativo. Hegel
da un ejemplo muy simple en su libro Fenomenológica de la mente:
El capullo [de una flor] desaparece cuando los pétalos
florecen y podríamos decir que la forma original es negada por la
posterior; en el mismo sentido, cuando surge la fruta, la flor (pétalos,
estambres...) puede ser explicada como una falsa forma de la existencia
de la planta para que la fruta aparezca como su propia naturaleza en
lugar de la flor. Estas etapas no son meramente autodiferenciadas, sino
que se complementan las unas a las otras, siendo incompatibles las unas
con las otras. Pero la actividad incesante inherente a su propia
naturaleza hace que haya momentos de unidad orgánica en los que no
simplemente se contradicen unas a otras, sino que son tan necesarias como
las otras; y esta necesaria igualdad de todos los momentos, constituye
por sí sola y, por tanto, la vida del
proceso global". En
este proceso de auto anulación sin fin la desaparición de ciertas formas La
Dialéctica, por el contrario, separa dentro de esto que parecen
repeticiones un desarrollo actual de lo inferior a lo superior, una
evolución en la cual una forma se puede repetir a si misma, pero a un
nivel superior, enriquecida por los desarrollos anteriores. Esto
se puede ver aún más claro en el proceso de desarrollo de las ideas humanas.
Hegel ya enseñaba como la filosofía se desarrollaba a través de
contradicciones: una escuela del pensamiento negando la otra, pero
absorbiendo simultáneamente las viejas teorías dentro de su propio
sistema de pensamiento. Lo
mismo pasa con el desarrollo de la ciencia. Los alquimistas de la Edad Media
intentaban encontrar la piedra filosofal que podría cambiar, decían,
los metales normales en oro. Debido al bajo nivel de las fuerzas
productivas, y a la falta de una verdadera técnica, estos tempranos
intentos de transmutación de los elementos eran en realidad una fantasía
utópica. Pero, en el proceso de estos vanos intentos, los alquimistas
actuales descubrieron gran número de hechos válidos acerca del aparato
químico y experimental que más tarde sirvió de base a la química
moderna. Con
el ascenso del capitalismo, la industria y la técnica, la química llegó
a ser una ciencia que rechazó estos intentos locos de transmutación de
los elementos, que de esta manera fueron negados y rechazados. Sin
embargo, tod6 lo que de válido y científico tenían los descubrimientos
de la vieja- alquimia se guardaron en la nueva, que mantenía que los
elementos eran inmutables y no podían ser transformados el uno por el
otro. El
siglo XX ha contemplado la revolución de la ciencia y de la técnica con
el descubrimiento de la física nuclear, por medio de la cual, hoy en día,
un elemento puede ser transformado en otro.. De hecho, teóricamente, sería
posible transformar el cobre en oro en la actualidad, pero el proceso
sería tan caro que no sé podría justificar económicamente.... Así,
este particular proceso parece haber dado una vuelta completa: A.-
Transmutación de elementos. B.-
No transmutación de elementos. C.-
Transmutación de elementos. Pero
la refutación es sólo aparente. En realidad, la ciencia moderna, que en
un sentido ha vuelto a la idea de los antiguos alquimistas, incluye dentro
de si misma todos los enormes descubrimientos de los siglos XVI II y XIX
en todo lo referente a la ciencia. Así, una generación se apoya en
las espaldas de otra. Ideas que aparentemente han sido desacreditadas o
negadas hacen su reaparición, pero a un nivel superior, enriquecidas
por las nuevas experiencias y descubrimientos. La
dialéctica se basa en el determinismo. Aparentes accidentes nacen sólo
como resultado de una más profunda necesidad. Historiadores
superficiales han escrito que la 1 Guerra Mundial fue causada por el
asesinato del príncipe de la corona. Francisco José 1, en Sarajevo. Para
un marxista este suceso fue un accidente histórico, en el sentido de que
este suceso casual sirvió de pretexto o catalizador para el conflicto
mundial, que ya se había hecho inevitable por las contradicciones económicas,
políticas y militares del imperialismo. Si el asesino hubiese errado, o
si el príncipe nunca hubiera nacido, la guerra hubiese tenido lugar también
en base a cualquier otro pretexto diplomático. La necesidad se
hubiera expresado a través de un accidente diferente. Todo
lo que existe, existe por necesidad. Pero, de la misma forma, todo lo que
existe está condenado a perecer, a ser transformado en otra cosa. Así,
lo que es necesario en un momento y lugar se hace innecesario en otro.
Todas las cosas contienen su opuesto, que está destinado a sustituirle y
negarle. Esto es válido tanto para las cosas vivientes individuales, como
para las sociedades. Todo
tipo de sociedad humana existe porque es necesaria en el momento dado en
que se impone: "Ninguna
formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas
productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más
altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales
para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad
antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los
objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos
siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos
se están gestando las condiciones materiales para su realización:' Marx,
prefacio de la Contribución a la Critica de la Economía Política. La
esclavitud, en su momento, representó un enorme paso adelante con respecto
a la barbarie. Era un estadio necesario en el desarrollo de las fuerzas
productivas, de la cultura y de la sociedad humana. Como Hegel
planteaba: "No es tanto desde la esclavitud, como a través de la
misma, como el hombre se hizo libre". De la misma forma, el capitalismo era, en un principio, necesario y un estadio progresivo en la sociedad humana. Pero, al igual que la esclavitud, el comunismo primitivo y el feudalismo, el capitalismo hace tiempo que ha dejado de representar un sistema social progresista y necesario. Se ha basado en las profundas contradicciones que llevaba en sí y está condenado a ser vencido por las nacientes fuerzas del socialismo, representadas por el proletariado moderno. La propiedad privada de los medios de producción y el Estado nacional, los puntos básicos de la sociedad capitalista que en su momento significaron un gran paso adelante, en la actualidad sólo sirven para impedir el desarrollo de las fuerzas productivas amenazan todos los avances hechos durante siglos por el desarrollo de la sociedad humana
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