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En este apartado encontrará algunos
testimonios de Amor, que los hermanos de la Iglesia local manifiestan,
conveniente es aclarar que cuando no se tiene la fe de Dios el manifestar el
amor, el agradecimiento y la honra resulta escandaloso, doloroso para aquellos que la desean.
Un ejemplo lo tenemos en los
siguientes versículos. Lc. 19.35-40.
...y habiendo echado sus mantos sobre
el pollino, subieron a Jesús encima. 36Y a su paso tendían sus
mantos por el camino. 37Cuando llegaban ya cerca de la bajada
del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose,
comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que
habían visto, 38diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el
nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! 39Entonces
algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende
a tus discípulos. 40Él, respondiendo, les dijo: Os digo que
si éstos callaran, las piedras clamarían.
Si analizamos la expresión de los
fariseos, nos damos cuenta de la falta de aceptación de algunos de ellos, deseaban
recibirle, por eso estaban ahí, pero no les era concedido, pensaban que la gloria era solo para
el Padre, no para él, eso no lo comprendían y mucho menos lo sentían, también los abrumaba, les dolía
aquellas expresiones de aceptación y amor de parte de los discípulos.
Ahora en este tiempo ocurre algo semejante con los que
Dios escoge, el honrarles causa escándalo, pero solo en los que no le han
recibido, pues para los que les hemos recibido esto es causa de alegría y regocijo
espiritual, y no nos avergüenza, pues la obra que Dios puso en nuestro
corazón sigue latente.
Entonces como callar los favores de Dios, como callar la
obra perfecta que Dios hizo en nuestro corazón Jn. 6.28-29.
28 Entonces
le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?
29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis
en el que él ha enviado.
Nosotros deseamos poner en practica las
obras de Dios, para eso hay que creer en el que Dios a enviado, dirá
alguien, -bueno yo recibo al Señor Jesucristo y eso es mas que suficiente,
para que recibir a un hombre, que se dice enviado de Dios-.
Así pensaban
algunos en la iglesia primitiva, pues transformaron el pensamiento y el
sentir de un Iglesia, la iglesia de Galacia. Ejemplo. Ga. 4.13-15
13 Pues
vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el
evangelio al principio; 14y no me despreciasteis ni
desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo, antes bien me
recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús. 15¿Dónde,
pues, está esa satisfacción que experimentabais? Porque os doy
testimonio de que si hubieseis podido, os hubierais sacado vuestros
propios ojos para dármelos.
¿Será entonces que la Iglesia de Galacia
era idolatra y el Apóstol Pablo un hombre soberbio que solo le interesaba la
gloria?, de ninguna manera, cuando la obra de Dios se hace patente en el
corazón, en la mente, en el alma, se cree así, fuera de toda razón humana,
pues la fe de Dios sobre pasa todas la razón, la lógica y todo pensamiento
humano. |