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A LA SOMBRA DEL ANBOTO
La escarpada cima del Ipizte se alza al sur del Anboto, pero su mejor perfil se obtiene fuera del Parque de Urkiola, desde Aramaiona
Fernando J. Pérez
El pequeño macizo de Arangio, en el límite sureste del Parque de Urkiola, ofrece como cima principal el Orisol (1.128). Sin embargo su primera cumbre por el norte, el Ipizte (1.062), no desmerece en interés, aunque su apariencia inexpugnable suele desviar la mirada hacia otros lugares. Pero su amenazadora imagen, especialmente desde su vertiente de Aramaiona, es perfectamente franqueable por un par de bonitas sendas que remontan la peña rocosa a partir del collado de Zabalandi y nos lleva hasta su abrupta cima, mirador privilegiado del cercano Anboto.
Vista del monte Anboto desde Urkiola
En este caso, la ascensión ofrece el aliciente añadido de tener un punto de origen poco habitual, como es el valle de Aramaiona, cuando las rutas a las cumbres de Duranguesado suelen tener su inicio en el Santuario de Urkiola o en el valle de Atxondo.
La excursión comienza en el barrio de Gantzaga, a unos tres kilómetros de Ibarra, el núcleo principal de Aramaiona. Este pequeño enclave rural, donde existe una casa de agroturismo, se sitúa a los pies mismos del Ipizte por su vertiente este, que ofrece los paredones más infranqueables y espectaculares.
En Gantzaga se puede aparcar junto a la fuente (0h.00') y allí mismo coger la pista asfaltada que sube hacia la izquierda, con la peña justo enfrente (NW). A los pocos metros llegamos a un cruce con un poste de señales. Continuamos por la pista de cemento que sube hasta un par de caseríos (Amelburu). Una pista forestal entre las dos edificaciones se adentra en el pinar e inmediatamente aparece un cruce con otro poste de señales que sitúa la ruta del Ipizte hacia la derecha
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Collado de Zabalandi
Seguimos la indicación ganando altura por una pista bastante embarrada en la que deberemos sortear una tosca valla emplazada para evitar la salida de los animales. En una amplia curva hacia la izquierda (0h.17') abandonamos la pista para continuar ascendiendo (NE) por una ancha senda junto a un arroyo. Al poco tiempo salimos a una pista herbosa que llanea, por donde seguimos hacia la derecha en un tramo en el que encontramos una fuente. Pronto comienza a ganar altura de nuevo y llega a un nuevo cruce, en el que cogemos el camino que más sube, siguiendo las marcas existentes. La siguiente referencia es un refugio (0h.30'). La influencia del Parque comienza a sentirse aquí. Los pinos dan paso a las hayas y los animales pastan por doquier. Seguimos la pista y junto a unos abrevaderos preparados para los animales atajamos para alcanzar el cordal que nos llevará (izquierda) hasta el collado de Zabalandi (0h.50').
Junto al refugio, cogemos a la izquierda un sendero que se adentra en el hayedo junto a una gran roca y va ganando altura poco a poco entre las peñas. En caso de duda, a partir de aquí el camino se encuentra señalizado con marcas amarillas. La senda nos lleva hasta una canal (0h.57'), por la que trepamos para evitar el tramo más escarpado de la ascensión. Una vez superada, seguimos ascendiendo hasta una hoyada, poco antes de alcanzar un pequeño collado en el cordal cimero. Sólo resta ya trepar a la izquierda hasta la abrupta cima (1h.20'), marcada con dos buzones, uno viejo y oxidado y otro del San Roke M.T (1988).
Para el descenso se puede evitar el tramo de la canal siguiendo las indicaciones que desde la cumbre marcan la bajada hacia Arrasate, por la vertiente norte de la montaña, algo más tendida, y que desemboca en la pista que lleva a Zabalandi. Desde allí sólo queda desandar el camino hasta Gantzaga (2h.15').
MIRADORES
DE PANTANOS
Las cumbres de Arlaban ofrecen senderos plagados de historia y
vistas únicas
Fernando J. Pérez
Los montes de Arlaban son un pequeño macizo situado al norte de Álava, que se extiende hacia el oeste a partir de la más conocida sierra de
Elgea. Su extremo más occidental, ya en tierras de Legutiano, tiene como principales atalayas el Jarindo (896 m.) y el Albertia (868), dos cumbres muy distintas en su fisonomía -escarpada y venteada, la primera; redondeada y poblada de hayas, la segunda-pero idénticas en cuanto a las excelentes vistas que ofrecen a los pantanos colindantes (Albina, Santa Engracia y
Zadorra) y a su pasado histórico. Ambas fueron escenario de una de las batallas más conocidas de la guerra civil en el País Vasco, la de
Villarreal.
La excursión comienza en el desvío de la pista que lleva al pantano de Albina (0h. 00’) señalado con un cartel a los pocos metros de coger, en el mismo Legutiano, la carretera del alto de
Kruzeta. Dejamos atrás unos caseríos, cruzamos el río y cogemos, tras superar un
ataka, una pista a la izquierda que gana altura entre hayas, hasta alcanzar las instalaciones del embalse
(Oh. 15').
Un viejo buzón
Tras cruzar bajo la casona, continuamos por la pista que llanea junto al pantano, primero rodeados de nuevas hileras de hayas y, luego, de alerces. El camino pierde altura y. discurre pegado al arroyo
Pagola, hasta cruzarlo. Nada más hacerlo, nos topamos con una bifurcación
(Oh.23'), donde se toma la vía de la izquierda (N).
Enseguida salimos a terreno abierto. Desde allí, la pista asciende entre pastos, alcanza el cordal y nos lleva a un collado
(Oh.50'). En este punto debemos tomar el sendero que sube a la izquierda ladera arriba y que nos conduce en pocos minutos hasta la cima del Jarindo (1h.00'), muy venteada y presidida por un viejo buzón que data de 1956. A unos metros, apunta el vértice geodésico y otro buzón más nuevo (1980) en forma de hacha.
Nos encaminamos ahora hacia el Albertia, para lo que bajamos por la pista que discurre junto al cordal (SE) y que penetra en un pinar. En cinco minutos, llegamos a un cruce, donde, desechando los caminos existentes a izquierda y derecha, superamos la valla que tenemos enfrente, para adentrarnos en un bosque de alerces y cipreses. Poco antes de que la senda comience a perder altura, nos desviamos a la derecha en un pista que sirve de cortafuegos y que desemboca en otra, por la que seguimos, de nuevo, a la derecha.
Metros antes de una bifurcación (1h.15) saltamos la valla y bajamos por el cortafuegos hasta el camino del fondo del valle, junto a una chabola
(1h.25'). Ya en el sendero, remontamos a la izquierda en dirección a una gran curva, donde nos desviaremos a la derecha para adentrarnos en el hayedo
(1h.33").
La pista surge enseguida a la derecha para continuar por ella hasta el cordal cimero. Aquí, una profusión de flechas indica el camino a la cumbre
(2h.00" convertida en un auténtico santuario por el partido
ANV.
Las hayas impiden las vistas así que nos aprestamos al descenso por la vertiente contraria de la ascensión (O), siguiendo un sendero hasta la pista que nos retoma a Legutiano (2h.40').
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JUNTO
A LA PEQUEÑA SUIZA
El ascenso a Tellamendi desde Gantzaga permite apreciar la belleza
del Valle de Aramaio
Joseba Lobera
A Gantzaga se llega tras una fuerte subida por la estrecha carretera A-4.025 desde Ibarra, capital del valle de Aramaio, conocido popularmente como 'la pequeña Suiza'. El barrio de
Gantzaga, en el extremo occidental del valle, permite contemplar el conjunto montañoso de Aramaio, muy llamativo desde este ángulo por la espectacularidad de los contrafuertes rocosos de Ipuzte y también por la llamativa y alargada silueta del
Orisol, que delimita el valle por el sur.
El itinerario comienza en la misma iglesia parroquial de San Millán en cuya explanada conviene dejar el coche. Se sigue una calle que asciende con durísima pendiente hasta unos caseríos de la parte superior de
Gantzaga, desde donde se toma una pista que se orienta a un pinar.
Tras dejar atrás los caseríos se accede a una flecha del Parque de Urkiola que señala la ruta del monte
Ipizte. En una bifurcación hay que seguir a la izquierda, monte arriba, para tomar el camino ancho que remonta el bosque. Por tanto, se abandona la pista principal, llana, y se prosigue por la anterior hasta desembocar en una fuente de aguas ferruginosas que se encuentra a pocos minutos de un refugio denominado
Kasatxo, tras media hora de marcha.
Se deja atrás Kasatxo para seguir la pista principal mientras se descubre a la izquierda del camino la fuente
Urbeltz, manantial peculiar por encontrarse en una zona de lodazales negruzcos que le otorgan su nombre. Siempre por la pista principal se desemboca en el cordal superior de
Tellamendi. La dirección no admite lugar a dudas.
Collado Ipiztekoarriaga
Pronto se pasará junto a otra flecha que indica la dirección de Errotabarri y
Arrazola. Precisamente allí, en una evidente bifurcación, se descubre una pista ancha, cerrada por una valla, que permitirá descender hacia Gantzaga tras regresar de la cima. La dirección de Tellamendi viene dada por la pista principal que accede poco después a la borda
Amilondo. El paraje es ideal para divisar el paisaje, marcado por el gigantesco
Anboto.
La borda se encuentra en el collado Ipiztekoarriaga, desde donde falta tan sólo un cuarto de hora hasta
Tellamendi. Para coronar la cumbre habrá que abandonar la pista, dirigirse a la izquierda y ascender las últimas pendientes hasta descubrir la cruz situada en la cima. El paisaje se extiende sobre Aramaio, el monte Anboto y la llamativa silueta del
Udalatx.
De regreso, habrá que calcular unos tres minutos de marcha hasta descubrir la desviación a la izquierda por la pista anteriormente comentada que permitirá descender rápidamente a
Gantzaga. El camino es menos atractivo pero en media hora baja hasta el barrio de Aramaio. Desde Gantzaga a Tellamendi hay que calcular un poco más de una hora de caminata en cuesta.
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