Rimada forma



 

RIMADA FORMA

Mucho más que el amor, más que el deseo,
más que simple costumbre o compañía,
más que sueño sutil, amada mía,
eres la eternidad en que yo creo.

Y aunque bella y deseable, cuando veo
tu virtud femenil que desafía
los embates de un mundo que desvía
de los dones de Dios su buen empleo,

nada más puedo darte, amada mía,
que el infinito amor que te profeso,
el que aun más allá del dulce beso,

quiere por ti en mi humilde poesía
ofrendar lo mejor del alma mía...
rimada forma en que mi amor expreso.
 

KARIM

 

 

 

FERMENTO

 

Que  diferente es hoy la vida mía

a la triste de ayer, quien lo dijera,

que pudiéndote amar hoy no perdiera

como antes el camino y la alegría.

 

 Porque tanto bebí tu lejanía

Que en mi glosa al amor dejé por fuera,

mas del verso tu  amor hoy es cantera

y su musa eres tú ¡Quien lo diría!

 

Y hoy que atardezco en ti, no me arrepiento

de este amor, que otoñal ciñe mi frente,

pues  mejor es dejar agua en la fuente,

 

que dejar del vivir sólo en el viento

la ceniza, cual vino sin fermento,

sin recuerdos, ni sueños, ni simiente.

 

KARIM

 

 

 

 

 

SI PUDIERA

 

¡Ay! si pudiera en ti fundirme todo,

esta noche y ayer, carne y esencia,

fueras el soplo tú, yo fuera el lodo

donde animes el don de la existencia.

 

Si pudiera bien mío de algún modo

despejar el fantasma de la ausencia

que disputa la dicha codo a codo

lanza en ristre acerando mi conciencia...

 

Si pudiera bien mío... ¡Si pudiera!

¡Sería dios en ti, más que ser hombre!

Pero  entiendas mal, que no te asombre,

 

pues todo lo más alto por ti fuera

y sólo por amarte yo te diera,

la sangre de mis venas y hasta el nombre.

 

KARIM

 

TERCER DÍA

 

¿Por qué estás de mi esencia tan cercana?

¿Qué te hace en mi capullo ser la seda?

¿No sabes que al volar una mañana

la mariposa, el envoltorio queda?

 

¿Qué te hace de mi vida la artesana?

¿Qué me hace entre tus manos ser la greda?

¿Artífice por qué tu ser se afana

 por plasmar en mi ser su magia leda?

 

¿Como con más que piel pagar podría,

 el bien, que de mi mal moldear consigues,

 si es tanto lo que das, que sólo vives

 

 para librarme de la noche arpía?

 Sólo te puedo dar al tercer día

 el alma enamorada que revives.

 

KARIM

 

 

SONETO A SU NOMBRE

 

Este soneto en que su nombre rimo

Le canta a la mujer que ansiando espera

El tiempo del amor como si hubiera

Nacido para mí del mismo limo.

 

¿Acaso en estos versos legitimo

 Rendido  una pasión como cualquiera?

¿O el alma será acaso sementera

 Del ritmo que al plasmarlo amante imprimo?

 

Respuesta no será este humilde verso

Indigno de nombrarla y sin embargo

Genera entre los dos algo más largo:

 

Universal, divino, fiel, diverso,

Eterno, y en un mismo viaje inmerso

Zarpando hacia un lugar menos amargo.

 

KARIM

 

 

DIVINO OFICIO

 

Mi oficio es escribir ¡Divino oficio!

Que extrae del vivir toda su ciencia,

y plasma en el papel toda la esencia

del humano sentir con artificio.

 

Puede del propio amor, en sacrificio,

transformar el dolor y la impaciencia,

en pausado fluir que con cadencia

le regala del verso el gentilicio.

 

Y además del amor, también la espuma,

la magnolia, el color, la voz, el beso,

la nostalgia, la ausencia y el regreso,

 

la vaciedad, el mar, el sol, la bruma,

cobran humanidad cuando la pluma

transforma el crudo hastío en embeleso.

 

KARIM

 

 

SOMBRA

 

Estas en mi camino magna sombra

contraste de la luz irreverente

tan fría y silenciosa, tan presente,

raíz de la entelequia, negra alfombra.

 

Eres la negación y no me asombra

pensar que mi existencia solamente,

pueda ser tu extensión sobre mi mente

o alguna vaciedad que no se nombra.

 

Y estás aunque no sé como nombrarte

sótano de la luz, revés del cielo,

oscuridad sembrada, negro velo,

 

que encierra tras de sí, cual mundo aparte,

su  oscura forma al pie de donde parte,

cual mística raíz de noche en celo.

 

KARIM

 

 

ADÁN

 

No arrojó Dios a Adán del paraíso:

¡Adán lo transformó en un basural!

destruyó la belleza natural

queriendo transformar lo que Dios hizo.

 

¿Acaso tan gran don no satisfizo

y alentaba en Adán un sueño tal,

que lo impulsó a cambiar lo celestial

por la infausta promesa de un hechizo?

 

OH ciego Adán, culpaste a tu consorte

de dar oído a la infernal serpiente,

para ocultar tu sueño incontinente

 

de superar a Dios en genio y porte

y en la tarea de tan magno corte,

nos heredaste un reino decadente.

 

KARIM

 

 

PERDÓN

 

¿Como pudiste darnos en reemplazo

de algo descomunal como la muerte

la fe que es en esencia un bien inerte

incapaz de romper su negro abrazo?

 

¿Como no quieres Dios nuestro rechazo

si no hay un ser mortal que pueda verte?

¿Como puede el humano conocerte

si de la finitud tendiste el lazo?

 

¿Acaso en cada quien mora un profeta?

¿Puede acaso la fe curar la herida

que de muerte el puñal abre en la vida?

 

¿No entiendes que es discreta la promesa

a cambio de un dolor que tanto pesa?

¡Perdón¡ Tú eres mi Dios y se me olvida.

 

KARIM

 

 

ÁRBOL CAIDO

 

Quedaron solamente las raíces,

vegetal colofón de tu estatura

que sostenía el verde de tu altura,

donde floreaba el tiempo en mil matices.

 

Alondras, golondrinas, sol, perdices,

lloran sobre la loza gris y dura,

del concreto que hoy alza su estructura

sepultando también tus cicatrices.

 

Y el seco corazón de la madera,

sangre y savia vital de la corteza,

que ante el hacha mortal tuvo entereza

 

para esperar en pie la hora postrera,

deja  en el corazón de quien te viera

la majestad de tu naturaleza.

 

KARIM

 

 

MUJER DE MI IDEAL ¿DE QUÉ ESTÁS HECHA?

 

Mujer de mi ideal ¿de qué estás hecha?

¿De la arena estelar? ¿De rimas bellas?

¿De carne? ¿De fluidos? ¿De centellas?

¿Cuál es la infinitud que te barbecha?

 

¿Y cuál en mí es la fe que te cosecha

y cuáles pasos van tras de tus huellas?

¿Cómo es que mi interior tan hondo mellas,

abriendo en mi existir profunda brecha?

 

Te haces dueña de mí cuando destellas,

pero mi alma se apaga y se despecha,

cuando aliñas la punta de tu flecha

 

con el icor sutil de las estrellas,

¡Para dejarme luego sin aquellas!

Mujer de mi ideal ¿De qué estás hecha?

 

KARIM

 

 

 

 

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